Muchos creen que su consagración provocará un cisma dentro de la iglesia.
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El obispo electo de la Iglesia Episcopal estadounidense -la rama en EE.UU. de la Comunidad Anglicana Mundial- a cuya consagración se oponen ferozmente varios miembros de la iglesia anglicana, reafirmó su convicción de que ésta debe llevarse a cabo según lo planeado, el 2 de noviembre.
Gene Robinson, quien es abiertamente gay y convive con su pareja desde hace 13 años, comunicó a los fieles congregados en una iglesia de New Hampshire que sentía -según sus palabras- que Dios lo había llamado a consagrarse.
Robinson profirió este mensaje a pesar de que líderes anglicanos en varias partes del mundo advirtiesen que condición de homosexual podría causar un cisma en la iglesia.
El religioso fue elegido por los miembros de la diócesis de New Hampshire con el respaldo de la mayoría de los obispos estadounidenses.
"No soy responsable"
"Alguna gente -dijo Robinson- siente miedo ante los cambios, pero no tiene por qué temer".
Robinson agregó que si algunos creyentes se siente en la obligación de separarse de la iglesia por el tema de la homosexualidad no creía que él fuese el responsable.
El obispo electo manifestó que en su criterio la Biblia no tocaba el tema de las relaciones entre dos personas del mismo sexo, pero que sentía que algunos fieles entendían el Antiguo Testamento de manera literal.
A pesar de que Robinson cuenta con un gran apoyo en New Hampshire, la oposición no sólo proviene del extranjero.
Varios sectores de la Iglesia Episcopal estadounidense temen que sus comunidades sean expulsada de la comunión anglicana internacional.