Combatientes leales a dos caudillos rivales del norte de Afganistán protagonizaron intensos choques armados, en los que más de 80 personas perdieron la vida desde el miércoles.
Los combatientes del general Dostum chocaron con las fuerzas de Atta Mohammad
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Sin embargo, las últimas informaciones señalan que ambos dirigentes acordaron un cese el fuego.
El caudillo local Atta Mohammad, de la milicia Jamiat-e-Islami, declaró a la BBC que se había reunido con el general Abdul Rashid Dostum, de Jumbish, en la ciudad norteña de Mazar-e-Sharif.
En el encuentro, convocado por el ministro del Interior, Ali Ahamad Jalali, se negoció el cese de hostilidades en la región.
Un representante de la Organización de las Naciones Unidas y los embajadores de Alemania y el Reino Unido también estuvieron presentes en las conversaciones.
El segundo al mando en las fuerzas del general Dostum, Said Nurrullah, confirmó que ya se había adoptado la tregua, pero indicó que aún se mantiene un elevado nivel de tensión.
Ambas fuerzas acordaron retirar sus combatientes del frente de batalla, en Maymana y Faisabad, dentro de las próximas 48 horas.
Los enfrentamientos
Un portavoz de la cancillería afgana indicó que los enfrentamientos entre las fuerzas del general Dostum y las de Atta Mohammad fueron "los combates más intensos registrados en varios meses".
De hecho, en medios de prensa se informó que estos choques representan los enfrentamientos entre facciones más fuertes desde que el gobierno del Talibán fue derrocado hace dos años por una coalición encabezada por Estados Unidos.
Ambos dirigentes apoyan, al menos nominalmente, al presidente de Afganistán, Hamid Karzai, y a su gobierno central.
Esta situación, señalan los analistas, arroja nuevas dudas sobre los planes de Karzai para desarmar a las fuerzas de los caudillos locales, con el fin de imponer el orden más allá de la capital afgana, Kabul.
Por otro lado, en el sur del país han surgido nuevos problemas de seguridad con la reaparición de grupos armados simpatizantes del Talibán.