El administrador designado por Estados Unidos en Irak, Paul Bremer, señaló este sábado que los actos de terrorismo y sabotaje sólo están perjudicando al pueblo iraquí, añadiendo que no retardarían los esfuerzos de reconstruir el país.
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Aquellos que buscan imponer una nueva tiranía fracasarán
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Bremer señaló que aún no se sabía quien estaba detrás del ataque con un camión bomba que devastó la sede de Naciones Unidas en Bagdad, provocando la muerte de 24 personas, incluyendo el representante especial de la ONU en Irak, Sergio Vieira de Mello.
El atentado fue perpetrado por seguidores de Saddam Hussein, "terroristas extranjeros" o una combinación de ambos, se limitó a explicar Bremer.
"Aquellos que buscan imponer una nueva tiranía fracasarán", agregó.
Bremer también habló de las dificultades de la coalición para restaurar el servicio de electricidad, un tema que ha generado preocupación en el trabajo con el Consejo de Gobierno iraquí.
"El Consejo comparte nuestra frustración por no poder restaurar los servicios esenciales a los niveles anteriores a la guerra", indicó.
ONU reanuda actividades
Mientras tanto, el personal de Naciones Unidas reanudó su trabajo en Bagdad en tiendas de campaña, utilizando contenedores con mercancías colocados al lado de los escombres de la sede de la organización.
La ONU reanudó su trabajo al lado de los escombros de su sede.
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El nuevo sub secretario general de la ONU para asuntos humanitarios, Jan Egeland, señaló que se reducirá el personal, añadiendo que los empleados se desplazarán menos y bajo estrictas medidas de seguridad.
También trascendió que la embajada británica en Bagdad fue evacuada por la amenaza de un ataque.
Por otra parte, este sábado se informó sobre la muerte de dos turcomanos en Kirkuk, en el norte de Irak, donde se han estado registrando choques entre miembros de esta minoría cristiana y la mayoría kurda musulmana.