Japón decidió retrasar el envío de tropas a Irak, después del atentado contra la misión de las Naciones Unidas en Bagdad que mató a por lo menos 20 personas, incluyendo al respresentante de la ONU en el país, Sergio Vieira de Mello.
El ministro de Defensa japonés, Shigeru Ishiba, señaló que lo más probable es que este año su gobierno envíe soldados a Irak debido a la inseguridad reinante en el país.
"Si vemos la situación actual, nuestro sentido común nos dice que no podemos enviar a los soldados de inmediato", señaló este miércoles el ministro Ishiba.
El mes pasado, el parlamento japonés aprobó el envío de por lo menos 1.000 soldados a Irak, para contribuir a la reconstrucción del país.
De concretarse, se trataría del mayor despliegue militar de Japón en el extranjero desde la segunda guerra mundial.
El primer ministro japonés, Junichiro Koizumi dijo que cumplirá la promesa que le hizo a Estados Unidos de participar en la reconstrucción de Irak.
El envío de las tropas estaba planeado para comienzos de noviembre, y se esperaba que una misión de reconocimiento comenzara labores este mes.