El secretario general de la ONU, Kofi Annan, señaló que el personal de la organización continuará en Irak, a pesar del devastador atentado contra su sede en Bagdad.
Por lo menos 17 personas murieron en el ataque con bomba, incluyendo el representante especial de la ONU para Irak, el brasileño Sergio Vieira de Mello.
"Continuaremos nuestro trabajo. Este brutal acto de violencia no nos desviará ni nos desalentará. Quienes mataron a nuestros colegas cometieron un crimen no sólo contra las Naciones Unidas, sino contra el propio Irak", señaló Annan.
Visiblemente conmocionado Annan señaló que "ayer fue un día negro para la ONU, Irak y la solidaridad internacional".
Revisan seguridad
Annan dio la declaraciones durante una escala en Estocolmo, antes de proseguir su viaje de regreso a Nueva York donde sostendrá una reunión con el Consejo de Seguridad de la ONU.
"Estamos evaluando nuestros arreglos de seguridad en Irak. Hemos estado en el país durante 12 años y nunca hemos sido atacados", señaló Annan.
Reconociendo que resultaba difícil impedir un ataque como el del martes, Annan indicó que las fuerzas de la coalición liderada por EE.UU. tenían la responsabilidad por la seguridad en Irak.
"Las fuerzas de ocupación son responsabled de la ley y el orden y la seguridad del país... pero un acto terrorista como éste nunca se sabe de donde va a venir".