Amplia condena internacional recibió el atentado con bomba contra la sede de Naciones Unidas en Bagdad. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, calificó el ataque de acto imperdonable realizado con violencia asesina y sin provocación.
El primer ministro británico, Tony Blair, afirmó que la comunidad internacional no permitirá que los terroristas debiliten su propósito de crear un mejor Irak.
Entretanto la búsqueda de sobrevivientes de entre los escombros de lo que fue la sede de Naciones Unidas en Bagdad, se realiza con más lentitud.
Fred Eckhart, portavoz de la ONU, confirmó la muerte de enviado de la ONU a Irak, Sergio Vieira de Mello, junto al menos otras 17 personas. También se sabe que más de 100 personas resultaron heridas en la explosión.
Las víctimas del atentado procedían de Brasil, Estados Unidos, Filipinas, Egipto, Gran Bretaña y Canadá. También resultaron heridos ciudadanos iraquíes.
Muere enviado de la ONU
El enviado especial de Naciones Unidas a Irak, Sergio Vieira de Mello perdió la vida durante la fuerte explosión que destruyó parte del edificio de la ONU en Bagdad.
Las banderas ondean a media asta en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, expresó el horror y la pena de los colegas de Vieira de Mello.
Fuentes del ejército estadounidense, responsable de la seguridad en la zona del incidente, indicaron que se había tratado de un atentado suicida perpetrado con un camión-bomba.
Toda la parte delantera del edificio, en donde estaba la oficina de Vieira de Mello, quedó prácticamente reducida a escombros.
 |
Este es un acto despreciable dirigido a personas cuyo único objetivo es ayudar al pueblo de Irak a recuperarse de la guerra
|
"Repentinamente hubo una explosión y todo se derrumbó", relató Fouad Victor, uno de los empleados de la ONU en el edificio. "Todavía queda mucha gente adentro, porque nadie se había ido a sus casas cuando esto ocurrió".
En tanto, Bertrand Ramcharan, interinamente a cargo del comisionado de derechos humanos de la ONU, condenó lo que hasta el momento se cree que fue un atentado suicida.
"Este es un acto despreciable dirigido a personas cuyo único objetivo es asistir al pueblo de Irak a recuperarse de la guerra y años de opresión, debe ser condenado por toda la comunidad internacional", manifestó.
Amplio operativo
Vehículos y helicópteros militares de Estados Unidos, fueron desplazados inmediatamente al lugar, donde trabajan intensamente en el traslado de los heridos.
Según un portavoz de la ONU, Salim Lone, el hecho de que la deflagración se produjera justo debajo de la oficina del diplomático brasileño indica que él podría haber sido el objetivo del atentado.
Vieira de Mello había llegado en junio a Bagdad, en una misión de cuatro meses.
En los últimos días se ha registrado una fuerte ola de atentados en Irak que han afectado un oleoducto en el norte del país, cerca de Tikrit y el sistema de distribución de agua potable en Bagdad.
Asimismo, un ataque a una prisión en las afueras de la capital iraquí provocó la muerte de 6 detenidos y heridas a varios más, todos ellos iraquíes.
Un camarógrafo de la agencia Reuters también perdió la vida al recibir disparos de efectivos de la fuerza de ocupación liderada por Estados Unidos mientras trabajaba en las cercanías de esa cárcel.
Condenas
La fuerte explosión en Bagdad tuvo inmediatas repercusiones en todo el mundo.
En una conferencia de prensa ofrecida en Nueva York, el presidente del Consejo de Seguridad de la ONU, el sirio Fayssal Mekdad manifestó que lo ocurrido, no paralizará las labores humanitarias del organismo.
"Tales incidentes terroristas no pueden quebrar la voluntad de la comunidad internacional de intensificar más sus esfuerzos por ayudar al pueblo de Irak", dijo el diplomático.
El atentado contra la sede de las Naciones Unidas en Bagdad provocó múltiples reacciones de condena a nivel internacional.
El gobierno ruso lo calificó de "salvaje" y el británico de "atroz".
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, también se expresó en términos contundentes contra lo ocurrido y advirtió a los autores del atentado que no dictarán el futuro de Irak.