Existen profundas diferencias entre algunos miembros en el proyecto de Constitución.
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Los líderes de 25 países europeos se reúnen en Roma para trabajar en diferencias cruciales que existen sobre los planes para la primera Constitución de la Unión Europea.
El actual proyecto de Constitución contempla la forma en que la Unión deberá funcionar una vez que se integren los nuevos 10 miembros a los 15 ya existentes.
Se espera que la mayor parte del borrador sea aprobada; sin embargo, existen grandes diferencias entre los líderes, sobre quién ejercerá el poder y la influencia.
Algunos países pequeños temer perder su voz y voto y están trabajando contra algunas de las propuestas.
Italia, anfitriona de las conversaciones, quiere que las mismas terminen para fines de año, cuando el país será reemplazado como presidente en turno de la UE.
Sin embargo, según analistas, las conversaciones continuarán hasta el próximo año, en tanto que los líderes buscarán lograr los máximos beneficios para sus países.
El primer ministro de Polonia, Leszek Miller, parecía estar preparándose para duras negociaciones, cuando a principios de la semana dijo: "Si no peleas, pierdes".
El Proyecto de Constitución fue aprobado en junio, tras 16 meses de debates presididos por el ex presidente francés Valery Giscard d´Estaing.
Cambios principales
Los gobiernos verán reducida su capacidad de ejercer el veto nacional.
El Parlamento Europeo tendrá más poder.
Habrá un ministro de Relaciones Exteriores.
La Comisión Europea -el brazo ejecutivo de la EU- perderá algunos de sus comisionados.
Los seis miembros fundadores -Alemania, Francia, Italia, Países Bajos, Bélgica y Luxemburgo- además del Reino Unido y Dinamarca, están conformes con el proyecto.
Sin embargo, Polonia y España están escandalizados por los cambios propuestos al sistema de votación, el cual retiraría parte de su poder de votación, acordado en la cumbre del 2000.
El ministro polaco de Relaciones Exteriores, Wlodzimiers Cimoszewicz, dijo a la BBC que "el proyecto propone cambios significativos del sistema".
"En nuestra opinión...(el nuevo sistema) es peor desde el punto de vista de la solidaridad europea y de la cohesión de la Unión. No vemos ninguna razón para aceptarlo sin reservas", explicó Cimoszewicz.
Descontentos
También muchos de los miembros están descontentos sobre la propuesta de recortar el número de comisionados a 15, ya que temen una pérdida de influencia. Actualmente existen 20 comisionados, número que aumentará a 25 cuando se unan los nuevos miembros.
El Reino Unido también tiene su lista de preocupaciones, entre ellas, la propuesta que retiraría su veto nacional en partes de la política impositiva y de seguridad social.
También le preocupan las propuestas para una mayor integración de las fuerzas de defensa de los estados de la UE, ya que teme que esto podría contraponerse al papel de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Algunos miembros tampoco están de acuerdo con que la Constitución haga referencia explícita a Dios, al cristianismo o a la religión.
Algunos países notablemente católicos, como Polonia, España e Italia exigen que la religión sea incluida, pero Francia se opone fuertemente a esto.