Pese a la renuncia de Taylor, el conflicto no cesa en Liberia.
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Nuevos enfrentamientos tuvieron lugar este martes en Monrovia, tan sólo un día después de que el presidente Taylor comenzara su exilio.
Poco después, el embajador de Estados Unidos en Liberia, John Blaney, informó que las fuerzas de paz africano occidentales serán desplegadas en el puerto de Freeport el jueves al mediodía, hora local.
La declaración se dio después de negociaciones con el grupo rebelde LURD, que mantiene ocupada esa zona portuaria desde el mes pasado.
Los últimos enfrentamientos se produjeron entre los rebeldes del movimiento MODEL y las fuerzas leales al gobierno.
Paso a la ayuda
Según informan las autoridades liberianas, los rebeldes se encuentran a 30 Km. del aeropuerto de la capital.
Ambas partes se culpan mutuamente por el inicio del los enfrentamientos.
Los combates se iniciaron justamente en momentos en que el presidente interino de Liberia, Moses Blah, urgió a los rebeldes -en su primer día en funciones- a dejar las armas y participar en la reconstrucción del país.
Tres buques de guerra estadounidenses se encuentran frente a las costas liberianas, listos para brindar ayuda humanitaria al país.
Este martes, el comandante de las fuerzas estadounidenses, general Thomas Turner, se dirigió en helicóptero a Monrovia con la intención de reabrir el puerto aún en manos de los rebeldes.
Ahora, el acuerdo anunciado por el embajador Blaney permitirá que las naves puedan entrar a puerto para descargar alimentos y medicinas.
Liberia necesita la reapertura de Freeport más que nunca para resolver la crisis humanitaria.
Agua, alimentos y medicinas
Según el corresponsal de la BBC en Monrovia, miles de liberianos están desesperados por entrar a las zonas en manos de los rebeldes, donde hay más alimentos.
Se espera además que el personal de la Organización de las Naciones Unidas regrese al país- por primera vez desde que fueran evacuados en junio- para continuar con sus tareas de ayuda humanitaria.
Pero no son sólo alimentos lo que hace falta en Liberia. Según explica Chris Torgeson, de la organización Médicos sin Fronteras, la situación sanitaria es alarmante.
"La situación médica no ha cambiado desde ayer. Muchísima gente aún necesita cuidados médicos, es un problema muy grave. Tampoco la falta de agua y alimentos se ha remediado".