Greg Dyke dijo que el ataque del gobierno contra la BBC "casi no tiene precedentes".
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El director general de la BBC, Greg Dyke, dijo que el ataque del gobierno contra la integridad periodística de la corporación pública casi no tiene precedentes.
Dyke formuló estas declaraciones al prestar testimonio en la investigación que preside el juez Lord Brian Hutton sobre la muerte del experto de armas David Kelly.
Kelly aparentemente se suicidó luego de ser nombrado como la fuente de un controvertido informe de la BBC, según el cual el gobierno del primer ministro Tony Blair exageró el poderío bélico de Irak para justificar la guerra.
El director general de la BBC también criticó en su intervención el comportamiento del periodista Andrew Gilligan, quien envió un mensaje de correo electrónico a un diputado en el que parecía revelar que Kelly era la fuente de un informe de otra periodista de la BBC sobre las afirmaciones del gobierno para justificar la guerra.
Otro de los testigos, el jefe de los servicios de inteligencia de Gran Bretaña, Richard Dearlove, defendió la información que contenía el dossier sobre la capacidad destructiva de las armas de Saddam Hussein en Irak.
Al ser preguntado sobre las conversaciones de David Kelly con miembros de la prensa, el jefe de los servicios de inteligencia las llamó "un serio quebrantamiento de disciplina".
Nueva ronda de preguntas
Por otra parte, el ministro británico de Defensa, Geoff Hoon, y el presidente de la junta directiva de la BBC, Gavyn Davies, figuran entre los testigos que volvieron a ser llamados para comparecer en la investigación.
El antiguo jefe de comunicaciones de la oficina del premier, Alistair Campbell, y el periodista responsable de la nota radial de la BBC, Andrew Gilligan, también fueron convocados nuevamente.
Se espera que las indagaciones, que tienen lugar en el Tribunal Superior de Londres, duren otras dos semanas.
Esta segunda etapa de la investigación tiene como fin aclarar inconsistencias en declaraciones previas, además de recoger nueva evidencia.
El juez que dirige la investigación ha advertido que algunos testigos serán criticados cuando comience a escribir el informe final, el 25 de septiembre.