Qusay y Uday Hussein eran figuras clave en el depuesto gobierno iraquí.
|
Los hijos de Saddam Hussein, Uday y Qusay, murieron durante un tiroteo de seis horas en Mosul, en el norte de Irak, según confirmó este martes un general estadounidense.
"Fallecieron cuatro personas durante esa operación y ahora podemos confirmar que
tanto Uday como Qusay estaban entre los muertos", señaló el teniente general
Ricardo Sánchez en conferencia de prensa.
Ambos estaban en la lista de los más buscados por Estados Unidos. Qusay, el más joven, era considerado como uno de los hombres de confianza del presidente iraquí y su posible sucesor.
Por su parte Uday, el hermano mayor, era famoso por llevar una vida de "playboy" y era temido por su crueldad.
El oficial no confirmó, sin embargo, la identidad de otros dos muertos, que podrían ser -según testigos- el hijo de Qusay, de 14 años, y un guardaespaldas.
El ataque
Más de 200 soldados estadounidenses comenzaron la redada a una lujosa finca, presuntamente de un primo de Saddam, tras recibir durante la noche un dato de un vecino.
Se espera que ahora se intensifique la búsqueda de Saddam.
|
"Los sospechosos se atrincheraron dentro de la casa" y "resistieron encarnizadamente", añadió Sánchez.
La persona que delató a los hijos, cuya identidad no se ha dado a conocer, podría recibir la gran recompensa que ofreció Estados Unidos.
Washington había ofrecido hasta US$15 millones por cada uno, mientras que el premio por entregar al padre, Saddam Hussein, es de US$25 millones, la misma cantidad ofrecida por la captura del líder del al-Qaeda, Osama Bin Laden.
Tras Saddam
Por ahora se desconoce el lugar donde se encuentra el ex líder iraquí, aunque funcionarios del Pentágono esperan que, con la caída de los hijos, otras personas se decidan a dar algunos datos sobre su paradero.
El enfrentamiento se produjo en una casa que sería de un primo de Saddam.
|
Los estrategas en Washington opinan que la muerte de los hijos será un golpe psicológico para la resistencia iraquí y una bocanada de aire fresco para las tropas estadounidenses que enfrentan ataques y bajas casi a diario.
Por otra parte, los analistas opinan que también es una buena noticia para el presidente George W. Bush, que estaba siendo cuestionado no sólo por la situación que viven sus soldados en Irak, sino también por el manejo de la información de inteligencia para justificar la guerra.