Con la garantía de que una mujer será la candidata oficial de la Concertación en las próximas elecciones presidenciales en Chile, Sudamérica se prepara para la posibilidad de tener la primera jefa de Estado elegida por voto popular.
Aunque en años recientes las mujeres en América Latina han asumido cargos importantes en los gobiernos de varios países, la participación política femenina no es proporcional a sus números demográficos, su preparación, sus necesidades y su contribución a la sociedad.
América Latina ya había sido gobernada por mujeres en ocasiones anteriores.
La argentina Isabel Perón, sin embargo, ascendió al poder tras la muerte en 1974 de su esposo, Juan Domingo Perón, y sólo porque éste la había designado sumariamente vice presidenta.
Por su parte, Violeta Chamorro en Nicaragua y Mireya Moscoso en Panamá triunfaron en legítimos procesos democráticos, pero su popularidad estuvo vinculada a la trayectoria política de sus desaparecidos maridos y la nostalgia que evocaban esos poderosos apellidos.
En el caso de Soledad Alvear - del Partido Demócrata Cristiano - y Michelle Bachelet - del Partido Socialista - en Chile, las dos reúnen un largo currículum de cargos públicos y activismo político.
Son parte de una generación de fuertes mujeres en la política latinoamericana que incluyen a Rosario Green en México, Noemí Sanín e Ingrid Betancurt en Colombia, Rigoberta Menchú en Guatemala y Marta Suplicy en Brasil.
¿Llegó la hora de las mujeres en el poder en América Latina? ¿Votaría usted por ellas? ¿Cómo se comparan con los hombres
en el ámbito político? ¿Podrían cambiar el destino del continente?
Durante una semana recogimos las opiniones y preguntas de nuestra audiencia y se las expusimos en BBC Enlace a Beatriz Elena Paredes, ex gobernadora de Tlaxcala, México, y presidenta de la Fundación Colosio.