Los recientes hechos en Bolivia volvieron a poner de manifiesto la turbulencia que caracteriza a la región andina.
Así como sucedió en Bolivia hace semanas, en Ecuador se vivió una crisis gubernamental similar hace apenas unos meses.
Los otros tres países andinos no escapan de lo que algunos llaman la turbulencia de los Andes, en el plano político. ¿Por qué esta región suele ser turbulenta?
Algunos alegan que se debe a la falta de desarrollo y de inversión.
Uno de los organismos que financia proyectos de desarrollo en la región andina y en varios países de América Latina es la Corporación Andina de Fomento.
Su presidente, Enrique García, accedió a responder a las preguntas de los lectores de BBC Mundo sobre este tema.
Gracias por su participación.
La primera pregunta es de Álvaro Puicón Chamorro, desde Caracas, Venezuela, quien quiere saber "¿Fundamentalmente que se toma como referencia principal para financiar un proyecto de desarrollo en algún país de la zona? ¿Es acaso el aspecto de desarrollo netamente económico y político, ó social y humano?
Realmente como un banco de desarrollo, nosotros para financiar programas tomamos cuenta varios factores. Primero debe haber una iniciativa que calce dentro de una estrategia de desarrollo nacional o regional; segundo que cumpla con requisitos de viabilidad, es decir técnicamente, financieramente factible, económicamente factible y compatible con objetivos de desarrollo social y compatible con el medio ambiente.
Además hay un elemento clave, que es la evaluación institucional, la calidad de la institución, pública o privada, como está organizada, sus antecedentes, qué tipo de ejecutivos tiene, la credibilidad, en fin, todo un conjunto de elementos para que luego los equipos técnicos presenten las operaciones a niveles de aprobación que hay en la jerarquía del banco.
Daniel García, desde Valencia, Venezuela, pregunta: ¿Es realmente la integración de nuestros países una vía hacia el desarrollo? ¿Qué opinión les vale a ustedes en ese respecto?
Nuestra misión se basa en dos pilares: el desarrollo sostenible y la integración regional. América Latina debe ver la integración no como algo romántico, que de todos modos lo es, pero también como un elemento que tiene que ver con la idea de ganar competitividad como región a través de los grandes programa de integración que estamos financiando.
Especialmente en el área de infraestructura, desarrollo fronterizo, estímulo a alianzas estratégicas empresariales, que no sólo buscan fomentar la inversión y el comercio en la región, sino para hacer a nuestra región en su conjunto mucho más competitiva a nivel internacional.
Hoy día con la globalización es indispensable que la región tenga una presencia importante como lo hacen las demás regiones del mundo. El último objetivo de la integración también es una presencia geopolítica más trascendente, es decir un país sólo en América Latina no tiene voz en el mundo, hay temas sensibles en subsidios y en política internacional, donde obviamente un conjunto de países integrados tendría más fuerzas.
Esto no es fácil pero vemos que estamos avanzando, Mercosur y la CAN han logrado ciertas convergencias. Hoy todos los miembros de la CAN son miembros asociados de la CAN y viceversa, con lo cual el concepto de integración está avanzando. La integración regional debe verse como parte de un desarrollo sostenido de calidad para América Latina.
Mariela desde Nueva York, Estados Unidos, quiere saber: ¿Por qué si Europa lo hizo (la integración), qué es lo que impide a América del Sur integrarse y tratar sus problemas como un verdadero hemisferio?
Yo creo que es muy prematuro esperar que América Latina logre en una década resultados de integración como en Europa. Lo que sí es positivo es que se está avanzando en la dirección correcta. Los obstáculos que se preguntan son varios: primero, hay esquemas macroeconómicos diferentes, que hacen que un país tenga inflación más ata o más baja; que unos tengan un sistema monetario y tipo de cambio fijo, que unos tenga control de cambio y otros no; esos son obstáculos que impiden que el comercio exista con fluidez.
Otro elemento se refiere a las dificultades de comunicación y eso tiene que ver con las deficiencias de infraestructura. El tercer elemento es que la integración debe ser entendida como algo que le llega a la gente y no algo tecnocrático, que se maneja a nivel de gobierno o empresarial de alto nivel. El reto es cómo transmitir que estos procesos de integración mejoran la educación y la salud en un proceso de complementación. Y desde luego algo que no se ha desarrollado es que se tomen en cuenta las diferencias de desarrollo entre países.
Alessandra Hernández, desde Caracas, Venezuela pregunta: ¿Qué tanto obstaculiza el desarrollo de los proyectos que financia la CAF en estos países en crisis y qué tanto ha incidido hasta la fecha en la CAN como bloque?
La experiencia nuestra ha sido y es bastante favorable. La CAF tiene una cercanía grande con los países, no tenemos una actitud arrogante con los países y ni decimos que tienen que hacer. El cliente sea el privado o el público es el que sabe cuáles son sus necesidades.
Nuestro proceso de selección está basado en proyectos bien concebidos, en consecuencia el proceso de ejecución es satisfactorio. Son pocos casos los que presentan dificultades. ¿Donde surgen las dificultades? Principalmente en los temas institucionales. Si hay debilidad en la entidad, cuando hay mala gerencia, o no existe el personal idóneo, generalmente surgen los problemas. Al evaluar todas estas iniciativas debe ponerse mucho énfasis en organismos como el nuestro en los temas institucionales y de recursos humanos.
Enrique Hurtado desde Santa Cruz en Bolivia, preguntó: ¿Cómo ve Sr. García el futuro económico de Bolivia?
Los países andinos en general en la medida en que restablezca patrones de estabilidad especialmente en el ámbito político e institucional tienen gran potencial de dar un salto cualitativo.
En el caso de Bolivia yo diría que tienen una gran ventana de oportunidad por las condiciones de su gas, pero que no hay duda que los factores de incertidumbre política que lamentablemente enfrentó el país en los últimos tiempos ha impedido que el crecimiento esperado de 7%, fuese de 4%, que es muy bueno, pero no suficiente para resolver los temas pendientes.
En el caso de Bolivia el caso político actual de llamar a elecciones generales y una nueva reubicación en el plano político que va a dar una nueva estructura de gobernabilidad es un factor favorable. En resumen yo diría, que en casos como Bolivia y Ecuador, existe esperanza de que si hay un camino de estabilidad en los países andinos estos tienen una ventana de oportunidad que no debe perderse porque el ciclo alto dura un tiempo.
En los años de las vacas flacas uno debe estar preparado de una manera que no afecte el crecimiento y el empleo.