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Miércoles, 9 de junio de 2004 - 16:12 GMT
Respuestas sobre sexualidad femenina

La sexualidad es un aspecto central en la vida de las personas. Sin embargo, no es un tema sobre el que todo el mundo esté bien informado.

Andrés Flores Colombino.
Flores Colombino respondió a sus preguntas sobre la sexualidad y la mujer.

Hay algunos aspectos, como el erotismo y el placer, sobre los cuales circula poca información especializada.

Los lectores de BBC Mundo participaron en una consulta interactiva con el doctor Andrés Flores Colombino, ginecólogo uruguayo, presidente de la Federación Latinoamericana de Sexología (FLASSES), miembro del Consejo Asesor de la Asociación Mundial de Sexología (WAS) y autor de 20 libros sobre sexualidad.

Éste es el diálogo que mantuvo con Florencia Ripani de la BBC.


Silvana, de Argentina, dice que su pareja tarda más que ella en llegar al orgasmo y pregunta si eso es común y si deberían sincronizar los tiempos.

En realidad, ése es un problema que no suele causar grandes dificultades. La situación que crea dificultades es la situación contraria, cuando el varón es muy rápido, y la mujer no puede llegar al orgasmo.

En este caso, si ella es monoorgásmica, entonces sí tiene problemas porque tiene que esperar a que su pareja tenga su propio orgasmo. Pero si es multiorgásmica, puede disfrutarlo.

Precisamente, hay muchas mujeres que aspiran a tener una pareja que demore (en eyacular), pero lo que importa es que haya una sincronía en la respuesta sexual general de la pareja.

Yo lo que le aconsejaría es que si ella no disfruta ya después de tener su orgasmo, es que tenga un juego sexual más largo, en el cual él haya avanzado bastante y recién entonces se produzca la penetración para que el orgasmo esté más o menos sincronizado.

Pero yo creo que la gran ventaja que tiene la mujer es que, después del orgasmo, puede mantener la relación sexual. No le provoca dolor, molestias. Hay un porcentaje muy bajo de mujeres que tienen un orgasmo conclusivo, es decir que después del orgasmo no quieren continuar ningún tipo de relación. No creo que se trate del caso de la consulta.

Edwin Sorto, de Virginia, Estados Unidos, pregunta: ¿por qué las mujeres pueden experimentar muchos orgasmos durante una relación sexual sin muestras de pérdidas de energía como el hombre?

Esto es viejo como la historia de los orientales, que ya nos expresaron claramente -a través de las prácticas tántricas y de otras prácticas de control del orgasmo- que en el caso masculino se produce una descarga energética muy intensa; en cambio, en la mujer no es así, aunque excepcionalmente pasa.

Hay cuatro tipos de orgasmos. Uno es el orgasmo conclusivo (ya mencionado en la respuesta anterior). Otro es el orgasmo tetánico, bastante parecido, luego del cual la mujer no quiere continuar la relación, no porque haya tenido una descarga energética total, sino que ya está satisfecha.

Después están otras dos formas: la poliorgásmica y la multiorgásmica. La poliorgásmica es aquella por la cual con un solo estímulo la mujer tiene un tren de descarga orgásmica sucesiva, y la multiorgásmica es aquella en las que mientras se mantiene la estimulación, ella sigue teniendo orgasmos. Lo común es que sean cuatro, cinco, seis orgasmos, pero hay récords de hasta 80, 90 orgasmos.

El hecho es que la mujer no tiene como el caso del varón un dispendio energético tan importante.

Es cierto que hay pocos varones que son multiorgásmicos, comparados con las mujeres, que se puede decir que en su mayoría son multiorgásmicas. En el caso de esos varones, pueden llegar a tres, cuatro, cinco, y excepcionalmente a siete.

El motivo es la estructura periuretral que tiene el varón y perivaginal que tiene la mujer, y que integran estructuralmente el mismo grupo muscular que forma el piso de la pelvis.

Además, la misma mujer puede tener orgasmos de varios tipos; sin embargo, el varón siempre tiene un solo tipo de orgasmos.

Dinora, de Venezuela, está embarazada. Dice que su deseo y su placer sexual disminuyeron después de los tres primeros meses de embarazo. Pregunta si esto es normal y cuáles son las posibles soluciones.

El primer trimestre del embarazo generalmente se acompaña de una disminución del deseo sexual. Pero después, probablemente este tema se solucione solo; desde el segundo trimestre, se provoca un incremento del deseo sexual, porque la placenta tiene un tamaño y una función que hacen que prácticamente el sistema endócrino de la mujer embarazada sea manejado por la placenta misma.

Yo le diría que esperara al cuarto, quinto mes y si ella continúa contrastando en el deseo, seguramente tienen que haber otros factores. Por ejemplo, es muy común que la mujer, sobre todo si es primípara (que tiene un primer embarazo), tenga temor a lastimar a la criatura, o no conozca posturas coitales adecuadas para tener una buena relación sexual sin comprimir el abdomen. En fin, hay temores que son racionales y otros irracionales que están vinculados con el embarazo.

Otra de las preguntas que nos llegaron es la de César, de Zamora, en Ecuador. Quiere saber qué posibilidades existen de que la mujer quede embarazada después de los 40 años.

No hay ningún problema para que una mujer después de los 40 años quede embarazada. El tema es qué riesgos corre. A partir de los 37 años, las posibilidades de que el niño tenga una malformación genética, como el síndrome de Down, va aumentando progresivamente. A los 40 años las probabilidades son mayores que a los 30.

Pero no hay ninguna dificultad para que quede embarazada. Es cierto, que la mujer empieza ya su climaterio, sus cambios menstruales, justamente alrededor de los 37 años.

Hay tres escalones premenopáusicos hasta el día de la última menstruación, y hay tres escalones posteriores a la menopausia, con sus características propias. Los 40 años estarían en el primer escalón, con los primeros cambios, que no son muchos todavía. Y generalmente los embarazos suelen ser, en su mayoría absoluta, totalmente normales.

Julio Michel, de Lima, Perú, pregunta si una mujer de entre 45 y 55 años tiene la misma posibilidad de excitarse y disfrutar sexualmente que una joven de 20.

Depende de la mujer. Sabemos, a partir de los estudios de Kaplan en los EE.UU., que el momento de mayor excitabilidad sexual de la mujer es alrededor de los 40 años de edad, y en el varón a los 17 años.

Ya me referí a los escalones de los que se compone el climaterio femenino. Y hoy se estima que la última menstruación, o sea la menopausia, ocurre a los 50 años, y antes de la menopausia la mujer todavía no ha perdido los estrógenos, pero sí tiene una serie de cambios progresivos hasta la atrofia de sus ovarios.

Pero sabemos también que hay muchas mujeres que en este período pueden pasar muy mal por todos los cambios, y hay otras que pasan bastante bien, que prácticamente no tienen ningún cambio en sus actividades sexuales o en su estado de ánimo o en la incidencia en otras áreas de su organismo, como la tiroides, por ejemplo, o el ritmo de sueño. Todo eso cambia después de la menopausia.

Pero, en respuesta a la consulta, hay muchas mujeres que después de los 50 años, gracias a que hay un dominio relativo de hormonas masculinas, pueden tener un mayor deseo, y muchas que nunca han llegado al orgasmo, obtienen uno por primera vez en su vida.

Esto es importante saberlo porque muchas mujeres creen que después de la menopausia ya están fuera de circulación en el campo sexual, y es todo lo contrario: es cuando tienen mayor libertad para tener una pérdida de temor al embarazo y de otros factores que han incidido negativamente en su vida sexual.

María Costas, de La Paz, Bolivia, pregunta si existe el Punto G y cuál es su función.

Se estima que el punto G existe en entre un 10% y un 12% de las mujeres.

Se constituye en un pequeño órgano que está ubicado entre la uretra y el techo de la vagina a unos cuatro centímetros de profundidad, y que, como no lo tienen todas las mujeres y para palparlo la mujer tiene que estar excitada, es difícil que los ginecólogos lo encuentren.

Es la propia mujer la que encuentra su punto G si lo tiene, pero no hay ninguna desventaja en no tenerlo, y tampoco hay tantas ventajas en tenerlo.

Luis, de Santo Domingo, República Dominicana, quiere preguntarle qué importancia tiene el tamaño del pene para satisfacer sexualmente a una mujer.

Depende de la mujer. Hay mujeres que le dan importancia, y otras que no.

Objetivamente, sabemos que la entrada de la vagina, más o menos los primeros cuatro centímetros, son los que tienen una estructura anátomo-fisiológica que provienen de una capa embrionaria que le permite tener una sensibilidad plena. Por lo tanto, un pene más largo no tiene ventajas sobre un pene más corto.

O sea, con que el pene erecto tenga lo que habitualmente se considera un pene pequeño, pero no patológico, entre seis y ocho centímetros, ya es suficiente.

El grosor puede afectar sobre todo si la mujer es muy joven o cuando la mujer está en la post-menopausia, porque se produce un estrechamiento de la cavidad vaginal. Pero en una mujer que ya tiene una actividad sexual habitual, y que no esté pasando por extrema juventud o por los períodos post-menopáusicos, por ejemplo, no tiene ningún problema con el grosor. También el excesivo grosor del pene es una excepción.

Adán Ximenez, de México, dice haber estado con mujeres que experimentaron la eyaculación femenina. Quiere saber más sobre este fenómeno.

Hubo un tiempo en el que se habló de la eyaculación femenina como algo muy común. Lo que sí sabemos nosotros es que en el momento del orgasmo se produce la apertura del esfínter uretral y, conjuntamente con las contracciones del orgasmo, se produce una pequeña emisión de orina.

Durante mucho tiempo se pensó que era orina y nada más, hasta que a alguien se le ocurrió hacer una investigación sobre los componentes y una escuela dice que ese líquido contiene los mismos elementos que el semen masculino y que precisamente se produciría desde el órgano conocido como punto G. Pero no todas las mujeres lo tienen

Reyna Langarica, de México, quiere preguntarle qué razón puede existir cuando una mujer no tiene apetito sexual.

En realidad hay muchas razones. Pueden haber razones orgánicas, que tienen que ver con el estrés, la depresión, con estar tomando alguna medicación; y cualquier enfermedad crónica que provoca una repercusión corporal general puede anular el deseo sexual de una mujer.

Ahora, psicológicamente, lo más común es que tenga una ansiedad, un temor al fracaso, un temor al desempeño, una obsesión de autoobservación y de no abandonarse.

El secreto del buen orgasmo de la mujer es la capacidad de entregarse a la experiencia, de dejarse ir, en vez de estar controlando.

Las mujeres que tienen psicológicamente una estructura controladora, como las personalidades obsesivas, generalmente tienen dificultades para sentir todo, porque cuando empiezan a sentir algo se asustan, porque les parece que van a descontrolarse, y no hay nada más placentero en la actividad sexual que ese "descontrol" dentro de un marco "controlado".

Pero las razones son múltiples, y a veces obedecen a factores más profundos, que sólo a través de una psicoterapia se pueden descubrir y tratar.

La última pregunta llega de Praga, de la República Checa. La envía Andrés. Quiere saber si el VIH/SIDA se puede transmitir a través del sexo oral, practicado tanto sobre el cuerpo de una mujer como sobre un cuerpo masculino, y qué precauciones tomar.

Está descripta la transmisión del VIH/SIDA por el sexo oral, y tiene que ver sobre todo con el hecho de que si la persona que practica la felación a un portador tiene una herida abierta en la boca -y eso puede pasar inadvertido-, con el líquido lubricante que aparece en la uretra, incluso sin eyaculación, es suficiente para provocar ese contagio. No tiene nada que ver con la saliva. Sí tiene que ver con la presencia del semen.

Para prevenir el contagio hay que usar un preservativo, y a veces un doble preservativo.

En el caso de que el portador sea la persona que utiliza la boca en el sexo oral para recibir al pene, depende del estado de sus dientes. Muchas veces esos dientes pueden tener prótesis filosas, o dientes que tienen un filo particular, e incluso con el uso del preservativo por el varón que penetra, puede producirse la rotura y una herida, y ahí el contagio no es por la saliva, que tiene un tenor muy bajo de VIH, sino sobre todo por una encía o una herida sangrante que tenga en la boca.

Por algo es que se recomienda siempre usar preservativo para el sexo oral, y si es posible, doble.



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