BBC Mundo invita a los lectores residentes en Bolivia a que relaten, a modo de diario, cuál es el impacto de la actual crisis que vive el país en su vida cotidiana.
Nos interesa un recuento personal de cómo les ha afectado el cierre de servicios públicos, la falta de combustible, la huelga de los transportistas y el consecuente desabastecimiento de artículos de primera necesidad en algunas zonas.
Asimismo, cómo se han preparado para afrontar esta situación.
Este foro fue cerrado el 17 de octubre. Gracias por su participación.
Éstos son algunos de los testimonios recibidos:
Las actividades cotidianas aquí en La Paz fueron alteradas de tal manera que hace más de 20 años que no ocurría algo así. Escasez de pan y de artículos de primera necesidad entre otros, además de afectar la psicología de la gente. Muchos sin saber qué hacer, mas sólo salían a pasear por las desiertas calles llenas de escombros y basura, además de sentirse amedrentada por las marchas y los agitadores dentro de éstas. Colas para el pan desde las 5 de la mañana, sobrevuelo de helicópteros y explosiones de dinamita de los mineros. Yo creo que la gente no hubiera aguantado más.
Jorge Portugal, La Paz, Bolivia
Con cierta previsión adquirimos gas, gasolina, alimentos, baterías y agua para dos semanas. Hace una semana era evidente el agravamiento de la situación. Conocemos el pensamiento de la clase gobernante y conocemos la visión de las clases campesina y mestiza. Se preveía el abuso de fuerza porque ya se dieron señales. Sin embargo se exageró en considerar consumible la vida de seres humanos. Se pudo haber aplacado las protestas sin matar.
Alberto Arenas, La Paz, Bolivia
He leído los mensajes enviados desde mi patria, y estos reflejan principalmente la gran carestía de alimentos, pero para mí, una de las peores cosas, que hacía mucho tiempo no veíamos, eran las muertes, que muchas de ellas fueron de gente inocente, como el caso del soldado que al no querer disparar a los marchistas en huelga fue muerto por uno de sus superiores, para que los otros aprendan. Este testimonio lo dieron varias personas que presenciaron en la TV, han sido días muy duros y de mucha represión, sobre todo a los humildes.
Roberto Terrazas, La Paz, Bolivia
La situación por la que está atravesando la ciudad es crítica, el hecho de que la mayoría de los ciudadanos se sostiene realizando trabajos informales como ser comerciantes, albañiles, plomeros, etc., originará que los siguientes días la situación se torne un más caótica debido a la falta de circulante y a la especulación que generarán los comerciantes.
Pablo Iván Cruz, La Paz, Bolivia
Es la primera vez que se ve tanta desesperación y descontento en mi ciudad. Nunca creí que se paralizaría de esa manera. Las filas para conseguir alimento en los supermercados y tiendas son increíbles. Además de que los precios se encuentran por las nubes, no hay gas, no hay pan, no hay movilidades, pero lo que da más rabia es cómo destruyen los vándalos metidos en la multitud. La ciudad esta deshecha.
Mildred Murillo Poblette,
LaPaz,
Bolivia
Soy empleado de una institución pública del gobierno de Bolivia. Después de 5 días volví al trabajo. Vivo en la zona sur de la ciudad de La Paz. Para llegar al centro de la ciudad tuve que tomar movilidades porque un tramo está bloqueado, y hay que realizarlo a pie para tomar otra movilidad. Tampoco se trabajó hoy. El panorama de la ciudad es desolador. Por todas las calles hay colas para comprar gas, pan, o cualquier otro artículo que se pueda comer. Por suerte mi familia ha logrado conseguir algo de comestible, pero cuidamos el gas por lo que alternamos cocinando en leña. Hay una incertidumbre de cuánto durará esto. Se ha refugiado con nosotros mi sobrina y su pequeña hija. El día de ayer vi en la televisión al Ministro de Vivienda del gobierno y cínicamente ofrecía a los familiares de los muertos, a que se apersonen a recoger sus Bs. 50.000.- (US$ 6.450) de indemnización por la muerte de sus familiares. Bolivia es el único país en el que la vida humana vale eso.
Felipe Sejas, La Paz, Bolivia
En Sucre empiezan a escasear los alimentos por los bloqueos de camino. No hay transporte público, y los comercios que se atreven a abrir son saqueados por los marchistas. La ciudadanía se encuentra en medio de los gases lanzados por la policía y los saqueos de los opositores al gobierno. Hay una convulsión social.
José Marcelo,
Sucre,
Bolivia
La situación se agrava cada día más. Las familias ya no tienen suficiente sustento alimenticio, lo poco que encuentran es a un precio incrementado en un 50 %. Paradójicamente no hay gas domiciliario. Las protestas ya ni siquiera se amainan con las supuestas medidas tomadas por el gobierno, el lema es "Renuncia del presidente" y si no se consuma este hecho no se avizora solución alguna.
Juan José Rodríguez,
El Alto, La Paz,
Bolivia
Lo más triste, estamos enfrentados entre bolivianos, hay mucho dolor, luto, llanto justamente en los hogares más humildes.
Tengo necesidad de salir, pero la vuelta a casa se me complica, hay inseguridad en la propia vivienda porque los delincuentes tomaron las calles.
Hugo Vásquez,
Cochabamba,
Bolivia
En mi ciudad en especial, no existe ningún puesto de venta. La situación es difícil y ayer efectivos del gobierno hicieron volar con explosivos un canal universitario y una radio.
Jenny,
Oruro,
Bolivia
La actividad económica está paralizada desde el martes 14 de octubre en Cochabamba, lo que hace todavía llevadera la situación; lo que me preocupa mucho es La Paz, donde tengo a mi esposa y mis dos hijas. Por el trabajo que tengo sólo las veo cada 15 días y desde hace un mes no puedo viajar por lo bloqueos a los que está sometida esta ciudad. A mi parecer los intereses económicos que involucran a los actuales gobernantes con transnacionales, en el tema del gas, obligan a estos a volcarse violentamente contra las organizaciones civiles que lo único que hacen es reclamar mejores condiciones y mecanismos para el aprovechamiento de recursos naturales con renovables como el gas. Por todo ello pienso sumarme a las movilizaciones ya que se trata de mejores días para mis hijas.
Rene,
Cochabamba,
Bolivia
Aquí en Oruro el paro aún continúa las 24 horas del día. Si se encuentran productos de primera necesidad están con los precios altos, y los periódicos nacionales no están llegando desde el lunes 13 y todos piden la renuncia del presidente de la republica. Espero que se solucione antes de que se produzcan más victimas inocentes.
Christian Llave Juaniquina,
Oruro,
Bolivia
Esto es muy parecido a la época de la UDP (año 1982-1985), donde para conseguir un pan había que hacer colas. Hoy no sólo no hay pan; no hay gasolina, no hay GLP, no hay verduras, no hay carne, no hay fruta, no hay leche, y ningún artículo de primera necesidad y cuando una persona ve una cola.... inmediatamente hay que hacerla sin siquiera saber que es lo que venden.
Abel,
La Paz,
Bolivia
En esta ciudad donde vivo no se es como en la ciudad de La Paz, por que nos podemos proveer de la frontera que es Brasil, pero sin embargo aún así se ha dejado sentir esta situación.
Selvi Salazar,
Guayaramerín,
Bolivia
Evidentemente existe un desabastecimiento de artículos de primera necesidad y una falta de medio de transporte, el paro es casi al 100%. El problema fundamental es la incertidumbre sobre el futuro, todos se preguntan ¿hasta cuándo será? ¿cuál es la solución?
Pablo Rivero,
La Paz,
Bolivia
En Sucre capital de Bolivia hay marchas de vecinos, campesinos y trabajadores todos los días. Se han abierto ocho piquetes de huelga de hambre en diferentes lugares, el conflicto crece más, la única consigna es que renuncie Goni.
Edgar Guerrero,
Sucre,
Bolivia
El presidente hablo con radios latinoamericanas y dijo que las ciudades se están abasteciendo y todo se está normalizando. La verdad, no existe ni pan para comprar y no hay transporte desde hace 4 días. Cada día aumenta la cifra de muertos y heridos.
Jen,
Oruro,
Bolivia
La gente busca comida y es difícil hallar garrafas de gas, pero lo peor es terror psicológico de los militares. Por ejemplo, el sábado (11 de octubre) se escucharon ráfagas de metralletas casi todo el día hasta las 11 de la noche y el miércoles (15 de octubre) en la noche también.
Marco Rivero,
El Alto,
Bolivia
Aquí en Potosí los caminos se encuentran bloqueados, las calles y la plaza llenos de manifestantes y mineros que dan terror con sus dinamitazos. Todos a una piden la renuncia del presidente Gonzalo Sánchez.
Lázaro ,
Potosí,
Bolivia
Oruro está completamente paralizada. No existen mercados ni una sola tienda de barrio abierta, volaron las antenas de transmisión de la radio Pío XII y canal trece, quienes transmitían los conflictos en nuestra capital. Los centros mineros se encuentran completamente militarizados. Los militares no dejan llevar alimentación que se recauda en la ciudad para los marchistas que partieron a La Paz hace 4 días.
Alex Sierralta,
Oruro,
Bolivia
Si antes de los conflictos existían muchos pobres en Bolivia, imagínense cómo quedarán cuando esto concluya. Para que tengan una idea, una lata de atún aprox. cuesta 3 bolivianos y por los conflictos las venden a 5. El pan de batalla (cuando se consigue) subió de 0.30 a 0.50 bolivianos. Ruego por aquellas personas para que puedan encontrar algo de comer.
Claudia Camacho,
La Paz,
Bolivia
La situación en El Alto es crítica. Estamos casi sin víveres y algunos alimentos esenciales, pero creemos que el esfuerzo y el sacrificio nos darán una respuesta muy positiva a nuestras demandas. Rogamos a Dios que esta situación termine y todo regrese a la normalidad.
Hugo Quispe Saire,
El Alto,
Bolivia
Somos refugiados en nuestra propia tierra, cada día muchos debemos salir a buscar el pan de cada día, los comerciantes abren intermitentemente por miedo al ejército, policías, vándalos y marchistas. La ciudad está ahogada de basura y destrucción. Los precios de lo poco que se puede comprar pasa por realizar largas colas y pagar altos precios. La Paz sólo quiere Paz.
Raúl Alonso Pérez,
La Paz,
Bolivia
En estos momentos en Santa Cruz se vive una tensa calma. Estamos a la espera de que arribe una marcha de aproximadamente 200 personas a la ciudad. Lo diferente y lo que nos tiene en vilo, es lo que pueda pasar en esa pequeña marcha
Rory Sandoval Rueda,
Santa Cruz,
Bolivia
La situación está crítica, en Cochabamba todavía es posible conseguir alimentos pero da miedo ir hacia el centro de la ciudad. No hay transporte público, ni clases escolares. Yo he ido a trabajar, pero no se como volveré a mi casa hoy.
Mercedes,
Cochabamba,
Bolivia
Esta protesta social se venía venir. Me pescó desprevenido. Sólo tengo una garrafa de gas. Apenas cada mañana consigo cinco panes. No salgo a vender. No necesito transporte porque acompaño las marchas de protesta. Por las noches regreso cansado pero satisfecho de mi lucha. Todavía tenemos agua y luz. Temprano cada mañana mi esposa sale a buscar alimentos.
Bernabé Lugarani Apaza,
La Paz,
Bolivia
Nos hemos abastecido con algunos artículos de primera necesidad debido a que los mismos ya están en escasez con la consecuente elevación de precios. Esta semana la gente tuvo que trasladarse a muy tempranas horas a los centros de abasto.
Con referencia al combustible, empieza a sentirse su falta.
El transporte público es casi nulo a excepción de algunos taxistas libres (no sindicalizados) que trabajan hasta que las manifestaciones se inician para luego retirarse por precaución.
Las labores escolares están suspendidas, los trabajadores realizan sus actividades a media máquina, fundamentalmente por los problemas de enfrentamientos en el centro de la ciudad. Los demás estamos en nuestras fuentes de trabajo hasta que las acciones de manifestantes nos lo permitan.
Janeth,
Cochabamba,
Bolivia
Todo este problema social está localizado en los departamentos de La Paz, Cochabamba y Oruro de donde se genera la información parcializada al exterior del país.
En el sur de Bolivia, donde se encuentra Tarija, todas las actividades son normales ya que como tarijeños la exportación del gas beneficiará a nuestra región que siempre fue postergada por los gobiernos de turno.
René Arenas M.,
Tarija,
Bolivia
Nota: estos testimonios fueron remitidos por los usuarios de BBC Mundo y han sido editados y publicados en orden de llegada. Las opiniones vertidas no reflejan el punto de vista de la BBC de Londres.