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Miércoles, 21 de agosto de 2002 - 10:21 GMT
Efecto contagio, ¿realidad o exageración?
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"La crisis de la región se debe a disfunciones del sistema financiero internacional; hablar de contagio es una mala manera de presentar las cosas".
Así lo ve el ministro de Economía de Argentina, Roberto Lavagna, que no desea ver a su país convertido en el responsable de todos los males del vecindario. Por su parte, el secretario ejecutivo de la CEPAL, José Antonio Ocampo, opina que "no es posible aislar la crisis argentina y es evidente que está generando contagio en la región". ¿Cree que el "contagio" es real o considera que se ha exagerado? Este foro se cerró el 22 de agosto del 2002. ¡Gracias por compartir sus opiniones!
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Realmente me da una pena terrible ver como nuestros vecinos se hunden cada vez más, pero certeramente todo efecto tiene su causa ... y la causa de esta crisis en Latinoamérica se debe mayoritariamente a la malas gestiones de los políticos y gobernadores de las naciones involucradas, la corrupción en Argentina , Uruguay y Brasil es increíblemente grande y eso será algo que los seguirá por mucho tiempo si es que no se implanta un cambio de mentalidad en sus ciudadanos ... para concluir me queda decir que estoy totalmente de acuerdo con mi compatriota Gonzalo Nachmann quien asegura que debemos estar orgullos del país que tenemos
Coincido totalmente con Gustavo Massad, pero lo que es necesario para que eso pueda llegar a buen puerto, una reeducación a la gente para que esa "viveza criolla" no sea tomada como evidencia de "inteligencia" como lo observa una mayoría. También es preciso que empecemos a mirar lo nuestro, comenzar desde casa suele ser el cambio más positivo, aunque ahora en casi toda América Latina estemos pasando una hora oscura podemos salir adelante, aunque suene utópico.
No es contagio, es la impunidad globalizada. Capitales especulativos y funcionarios corruptos es el complemento ideal para perforar los mercados y destruir las economías de nuestros países. Los organismos financieros internacionales no salen a salvar a los países sino a tratar de que no quiebren aquellas entidades bancarias de las cuales ellos dependen.
No comparto lo que opina Pedro Ruiz L. (Perú) respecto del mesías Menem. La crisis en Argentina comenzó a manifestarse a mediados de 1998, faltando un año y medio para que el ex presidente termine su mandato...para aquellos que piensan que la corrupción está solamente en Latinoamérica les hago las siguientes preguntas: ¿que opinan de las caídas de las mega corporaciones estadounidenses? ¿Por qué hay un sobre giro mundial de 16 veces mayor al PBI global? ¿Todavía siguen opinando que el problema es argentino? Si es así, ¿por qué tiemblan las bolsas en el mundo?
Hasta no hace mucho se suponía
que la crisis Argentina no afectaría a otros países de la región. Hoy, salvo quienes se inclinan por negar lo evidente, casi ningún funcionario de la región o analista económico que conozca la realidad que esta viviendo América Latina es capaz de decir que la crisis Argentina no ha contagiado a Uruguay que en estos días el riesgo país se disparó a niveles nunca vistos, el peso uruguayo perdió más del 40% de su valor y las reservas internacionales acumulan una licuación del 80% desde principio de año. La situación de Brasil no es mucho mejor, el recalentamiento del mercado de cambios y el riesgo país en Brasil están evidenciando que los temores de contagio de la crisis Argentina pasaron de las amenazas a la realidad.
Creo en el efecto contagio, pero Los Republicanos y Demócratas pueden abrir las fronteras de los EEUU al libre comercio. Los latinos deben poner presión a los EEU [dentro como por fuera] para abrirse al libre comercio
Es evidente que la crisis argentina y su contagio no es más que la amalgama de cientos de ingredientes altamente perjudiciales para nuestra América Latina; desde la corrupción de nuestros gobiernos hasta la relación de sumisión que tenemos con los EEUU los cuales no les interesa los que pase aquí sino sólo el interés propio.
Por qué a nuestros países se les hace tantos préstamos, por qué el FMI y el BM sigue endeudando a América latina, por qué? Sólo creo una cosa, el Capitalismo como lo concibieron los norteamericanos está dando tumbos.
Quizá hubiera sido demasiado fácil concluir que esta inestabilidad que se vive en Latinoamérica es contagiosa. No se debe citar ningún país como ser la causante principal por este derrumbe económico pues tanto Argentina como sus vecinos son igualmente culpables por haber albergado un régimen que promociona la aguda división de las clases. Un sistema se ha sido establecido donde el poder queda en la mano de una pequeñísima parte de la población mientras otros grupos específicamente los indígenas siguen oprimidos.
El efecto contagio producido en los países que componen un mismo grupo económico es inevitable. Debido a los reiterados tropiezos sufridos por las mediocres administraciones argentinas, los países pertenecientes al Mercosur incorporaron a sus economías el peso de estos errores.
Si bien las economías regionales son autónomas en cierto punto, esto se vio evidenciado en las repercusiones que tuvo la constante devaluación que venía acarreando la moneda del Brasil sobre los precios de exportación de los demás integrantes del Mercado, mayormente sobre un peso argentino que se mantenía estable sin reservas que lo sustentaran y sin una economía estructurada sobre bases existentes.
Lamentablemente América Latina vive una de las peores crisis económicas de la historia, todos los países sufren de pérdidas graves en sus respectivas economías, pero en el caso de Chile pasa todo lo contrario, en este momento mi país y lo digo bien objetivamente es el mejor del continente, con crecimiento buenos, una inflación baja... por supuesto como sudamericano es penoso que todos los países de la región estén mal pero como chileno debiéramos sentirnos orgullosos del país que tenemos.
Soy ecuatoriano por trabajo estoy en México, después de haber leído varios foros mi preocupación es que nadie toma en cuenta la corrupción en América Latina y especialmente en mi patria. Los corruptos clasificados en políticos y banqueros se han robado el dinero. De esta manera no funciona ninguna ideología en ningún país. Lo primero que debemos hacer es preocuparnos de educar bien a la nueva generación ya que la actual elige dirigentes de los países a ladrones con corbata.
El ministro de Economía argentino Roberto Lavagna parece vivir en la luna al atribuir la grave, dramática y peligrosa crisis que vive la región del Cono Sur a las disfunciones del sistema financiero internacional. Eso es sólo una manifestación práctica de otra crisis mucho mayor que es de naturaleza sistémica que si no se resuelve con la aplicación de políticas y medidas eficaces puede conducir al mundo a coyunturas de gran tensión e inestabilidad internacionales, inclusive a una guerra.
Esto es sólo la herencia de siglos de robo en nuestro continente. Españoles, franceses, portugueses, alemanes, ingleses, norteamericanos etc.
Vivimos en la deuda, vivimos pagando lo que no debemos, vivimos pagando lo que nos han robado. Toda esta mugre es creada sólo por los monopolios capitalistas cancerígenos del pueblo, insulto a nuestra identidad... ¿hasta cuándo?
En realidad se trata de la unión de dos virus altamente contagiosos. Uno de ellos es de origen regional, identificado claramente observando
la calidad de los gobernantes de estos países del sur que se mantienen vivos gracias a la incultura de los diferentes pueblos...El otro virus que conforma esta peste es externo, lo conforman los
grandes pulpos financieros como el FMI y e el Banco Mundial, por ejemplo, que viendo la debilidad propia de estos países , los acosan hasta quitarles lo poco de vida que les queda.
El problema radica en que los gobernantes en Latinoamérica, excluyendo, Chile.(y no soy capaz de decir otro , aunque me gustaría) han vendido sus países al FMI, porque ya se habían robado todos los bienes de las empresas estatales.
Bueno en el país en donde yo resido las cosas andan bastante distintas, el caso uruguayo y el argentino son una consecución de hechos políticos y administrativos errados en donde concepciones mínimas como la probidad y la preeminencia del interés publico no existen, las consecuencia están más que a la vista.
De toda esta crisis, hay un solo culpable ¡El egoísmo!...
Hablar de contagio en esta sociedad es un absurdo. Lo que podemos analizar de esta situación, es que los malos gobiernos y la dependencia de América Latina ante el FMI y los Estados Unidos se está pagando ahora con las crisis de Argentina, Uruguay y Brasil. Asimismo, Colombia mi bello país, pasa por una etapa de transición en la parte económica, donde se está apretando el cinturón para evitar problemas futuros.
No existe cura alguna cuando al enfermo se lo mantiene dentro del ambiente donde contrajo la enfermedad.
El caso de los países es, exactamente, el mismo que el de las personas.
La globalización arrasadora y voraz que junto a los organismos internacionales como el FMI, Bco. Mundial, OMC y el resto de la banca internacional oprimen a sus deudores causan un efecto de enfermedad permanente.
Sobre el contagio no es más que el resultado de políticas restrictivas que, a causa de una globalización mal planeada, imponen los países poderosos a los países subdesarrollados. Desgraciadamente, el sistema capitalista no es perfecto y desde siempre los países fuertes dependen de los débiles, les explotan sus recursos y obligan por medio de forzarlos a cambiar hasta su política fiscal interna para que supuestamente, salgan a flote sus economías -mismas que, por desgracia, son impuestas por los países fuertes para seguir en su status de superioridad.
Una muestra de ello son los intereses que los países desarrollados a través de instituciones como el OMC y FMI, imponen -por ejemplo sobre el PIB- evitando así un crecimiento económico del país subdesarrollado que obtiene el préstamo manteniendo así un sistema en un plano irrisorio -por no decir utópico- de igualdad económica -en todas sus ramas.
Estoy totalmente de acuerdo con Gustavo Massad, de Argentina. El llamado "efecto contagio" no es más que el contagio latinoamericano de una enfermedad que se llama deshonestidad de aquellos que han sido elegidos por el pueblo para cuidar la economía de cada país y, en vez de ello, aceptan "recetas" duras, administran y destinan mal los créditos concedidos, no calculan si el país tiene reservas suficientes para pagar lo que se debe y, lo que es peor, en algunas ocasiones parte del dinero va a parar a bolsillos personales de alguien que desea hacerse rico en base a la pobreza de la población.
A más de "olvidarse" en forma intencionada, de hacer crecer la economía con los recursos económicos propios de cada país, en lugar de endeudarlo. Pero claro, los recursos propios no dan dinero para un bolsillo particular. Resulta más fácil depositar todas las culpas en los bancos internacionales para no tener que reconocer públicamente la deshonestidad propia. Ese es el "contagio".
Sutilmente, o de alguna forma parecida, la crisis que vive la región nos afecta a todos. Ante todo por la credibilidad que necesitamos mostrar para nuestros socios, porque somos créditos-dependientes.
Seguramente hay muchos responsables de esta mala época, no la única ni la última, pero tengo fe. Tenemos una casta política generosa que de vez en vez se dedica más a la elección del próximo presidente que a resolver temas económicos. No hay mucho tiempo, éste es el momento de hacer la diferencia en la zona, de descolgarnos de la miseria y de la bananería. Un poco más, por favor.
Al margen de la corrupción por parte de los políticos y que existe en nuestros países latinoamericanos, el problema más grande es que los organismos internacionales de financiamiento como el FMI, BM, etc. son instituciones que no conocen la realidad de cada país (cada uno es diferente) y las recetas que imponen son genéricas.
La crisis económica que explotó en Argentina es resultado de la aplicación de una política de endeudamiento inducida indolentemente por los países que nos han obligado imponer la globalización neoliberal en el mundo. Argentina no es la responsable del efecto de dominó: lo son aquellos que gozan del poder y obligaron a las medidas que llevaron a este desastre.
Comparto la mayoría de las opiniones sobre la crisis de Argentina: no se trata de un contagio, se trata de una conclusión que será vivida por todas las naciones que han perdido las perspectivas y sólo actúan en base a los designios de los tentáculos del gran capital internacional, es decir, en base a los criterios de los órganos de poder de las grandes potencias mundiales, los cuales tienen en el FMI, BM, OMC y otros las vías para liquidar el poco criterio soberano que poseen las naciones subdesarrolladas.
Inevitable- por ser consecuencia de una pretendida globalización, que traducida al concepto único es: "Colonización"
Definitivamente no!!
La crisis económica de América Latina deja una vez más al descubierto las débiles bases sobre las cuales hemos tratado de crear nuestro desarrollo, el aporte a la economía mundial sigue siendo básicamente la exportación de recursos naturales, y el insumo más importante que tenemos, las personas, han sido descuidadas, sin invertir en educación y pensando sólo en el beneficio a corto plazo.
No creo que pueda haber contagio, lo que sí creo es que todo depende del gobernante que le toque a cada país, en el caso de Argentina es obvio que si la crisis le hubiera tocado en el gobierno de Menem , este hubiera tenido mayor sagacidad para contrarrestarla.
Todos conocemos el diagnóstico
de nuestros males: el FMI, la
deuda externa y la corrupción
y sumisión de nuestros líderes
en esta maltrecha y codiciada
Latinoamérica. Más que un contagio, es una epidemia con
rasgos de enfermedad terminal.
Creo que la "guerra fría" nos favorecía, en cierto modo, ya que actuaba como equilibrio y "paraguas" en aquel mundo bipolar.
Ya sea a la hora de buscar culpables o soluciones, los argentinos somos campeones en mirar hacia afuera. Si el FMI aplico recetas desastrosas, los responsables por haberlas seguido hemos sido nosotros. Si la clase dirigente es corrupta e ineficaz, es porque surge de una cultura popular de "viveza criolla" y "no te metas". Si queremos salir del atolladero, deberemos empezar por vivir con lo poco o mucho que tenemos, procurar crecer desde adentro, y dejar de mirar al resto de América Latina como otro mundo y reconocernos parte de ella.
Las políticas económicas que implantan el FMI, BM y otros organismos multilaterales son los que contagian las economía de América Latina, con apoyo de los partidos de derecha.
Lo que se ha contagiado, es el populismo de los candidatos que llegaron (y llegaran a la presidencia).
después se han dado cuenta de que no pueden cumplir las promesas que hicieron a los pobres. La receta para salir de la pobreza en Latinoamérica deben pedírsela a Pinochet y al Gobierno militar que el encabezo. De una vez por todas deberían reconocerle lo que hizo por Chile.
¿No empleaba el escritor argentino Borges en sus cuentos el principio literario del 'eterno retorno'? A mi parecer los problemas financieros de Latinoamérica se basan en no aprender y corregir la corrupción y mala administración del pasado.
Una crisis en América Latina es inevitable en caso de que Argentina no mejore, ya que Argentina es el segundo país más importante de Sudamérica, económicamente hablando.
Principalmente en mi país, como en los demás países latinoamericanos, estamos al borde del colapso. La razón, sencillamente se debe a limitarnos a ser el patio trasero de Estados Unidos, sin luchar por salir del atraso y sin aportarle nada nuevo al mundo. Aún estamos a tiempo de salvar nuestro rumbo.
El otro inconveniente, además de la pobre economía, sin duda alguna es la falta de líderes. Ojalá volvamos a creer en ellos, para no volver a caer de nuevo en corrupción y politiquería.
Si consideramos el "contagio" como el esparcimiento de una enfermedad, este no existe. Realmente lo que se deja ver en la inestabilidad desencadenada por la crisis Argentina es el desequilibrio de los mercados adyacentes al afectar las balanzas de pagos de éstos. Podríamos hablar de contagio si la misma "enfermedad argentina" hubiese afectado a las economías adyacentes supuestamente sanas con los mismos cambios económicos que Argentina vive actualmente.
A mi parecer el término esta mal empleado pues "contagio" es una simplificación de un conjunto de términos económicos más complejos que imbricados conforman el verdadero trasfondo de este cambio regional.
En el caso de Chile que es mi país de origen pienso que no ya que la economía chilena está saneada y los niveles de corrupción que existen allí son muy inferiores que en el resto de América Latina.
Pienso que mucho de lo que han escrito en este foro es una gran verdad. Lamentablemente nuestra dependencia (algunos nos pretenden convencer de que es un mundo interdependiente) del norte nos ha perjudicado notablemente, aunado a una clase política dominante que sólo se ha plegado a los intereses del gran capital sin pensar en el pueblo que los eligió.
Pienso que el desastre económico que sufren nuestros países Latinoamericanos, se debe a la falta de un modelo económico que se adapte a la situaciones económicas de cada país.
El Fondo Monetario Internacional FMI nos obliga a seguir modelos que hacen mas daño que la misma enfermedad. Nuestros países tienen que buscar un modelo que nos saque de la debacle económica, pero tiene que salir de nuestras propias instituciones democráticas, educar mas a nuestro pueblos para poder competir en esta época de globalización.
La crisis tiene raíces profundas en el esquema de dominación de todo ámbito, inclusive el socioeconómico con la imposición de modelos y políticas a través de los entes de financiamiento internacional controlados en mayor medida por Estados Unidos y los países poderosos.
Asimismo por la incapacidad de nuestros politicastros en implementar políticas de gobierno sinceras, de beneficio de mayorías. La solución está en un cambio profundo de mentalidad en la juventud vigente y en el dar un paso al costado, sacrificando ambiciones personales de los políticos obsoletos.
La situación política, económica y social que viven los países latinoamericanos, no es causa de ningún efecto contagio que se presume haber iniciado en Argentina.
La crisis en nuestras naciones no es solo económica, ya que se respira un ambiente de caos, en todos los sectores de nuestra sociedad, en la que el único responsable son las grandes super potencias que les favorece esta situación de caos para aprovecharse y obtener así sus metas a un precio más barato gracias al caos existente.
Estoy de acuerdo con Jorge Ruiz y con Juan Carlos acerca del efecto contagio. Pero, hay que recordar que debe haber libre comercio comenzando con los Estados Unidos, pues los Republicanos y Demócratas hablan de Libre Comercio pero no lo quieren poner ese concepto (de libre comercio) en la práctica.
Si el FMI, BM, Washington quiere hacer presión a los latinos (tanto en América Latina como en América del Norte), para un cambio, debemos unirnos para hacer presión a Washington para iniciar los cambios en su propia casa. (Abriendo sus fronteras al comercio de América Latina).
Me parece que es bastante atinada la observación de la existencia de un contagio en la zona. Lamentablemente, hasta ahora no se ha encontrado una cura eficaz contra el insidioso patógeno del fanatismo neoliberal.
Sus efectos son bastante conocidos: si se es de clase baja/media frecuentemente se observa perdida de la esperanza, escasa asimilación alimentaria, dependencia pueril, cesantía crónica, baja en la autovaloración personal, irritabilidad e incluso muerte prematura. Si se posee algo más de recursos es posible observar además una creciente desensibilización frente al dolor (ajeno), paranoia y accesos de cinismo.
La crisis económica es de alcance mundial. Pero la situación de pobreza y corrupción crónicas en América Latina presenta un peligroso componente adicional, y es que frente al desgaste de los sectores políticos tradicionales está surgiendo un "Neomarxismo Latinoamericano" impulsado por gobernantes demagogos y populistas que irrespetan continuamente el estado de Derecho y la democracia en sus países pero se encuentran blindados tras una "fachada democrática". R. Blanco, Caracas, Venezuela El contagio es una consecuencia de la globalización y del intercambio comercial entre países; a pesar de que el manejo económico de un país se encuentre determinado por políticas internas, sus variables son macroeconómicas e incluyen tanto agentes internos como externos.
Además los ciclos económicos nos han mostrado que cuando un país entra en crisis la onda tiende a coger en primera instancia a los países vecinos y si su poder económico es muy alto, la crisis puede tornarse en un problema mundial.
La "epidemia" será relativa en parte, a las relaciones bilaterales con los países que están en crisis. Las causas son más internas que externas; el manejo de la cosa pública, la capacidad de endeudamiento, la inversión pública, el ingreso de divisas ya sea por exportación o por remesas familiares y el manejo transparente de los fondos del Estado, son factores claves de la crisis. Y su solución debe estar basada en estos, más que en la dependencia extranjera o de organismos internacionales que por mucha ayuda entreguen eso no se solucionará.
La solución esta en la capacidad y honestidad de los que manejan nuestras economías. El modelo económico es mundial y no se puede cambiar, es necesario adaptarse a el de manera exitosa. El modelo chileno, es relativamente bueno.
Claro que hay contagio de crisis en América Latina porque el mundo esta globalizado, los grandes gobiernos oprimen a los chicos. El contagio va de sur a norte.
No existe la mayor dificultad para solucionar los "Problemas económicos mundiales" ya que estos han sido creados y alentados por los intrusos de las diferentes regiones del mundo.
La solución es fácil y sencilla. Hace 70 años en la India un hombrecillo determinó el camino a seguir para los pueblos sojuzgados por los esclavizadores "Ha llegado la hora de que se marchen", les dijo, y se rieron de él pero en muy poco tiempo ya no estaban...
Pienso que Latinoamérica vive uno de los peores momentos de su historia. Desde Venezuela, veo con gran preocupación el posible triunfo electoral de Lula en Brasil, ya que aumentaría considerablemente el área de influencia de la doctrina Castro-Comunista en la región la cual, sin duda, el gobierno de Hugo Chávez, está tratando de implantar en Venezuela.
Mucho se comenta en Venezuela que el candidato brasileño, pertenece a esa misma línea de pensamiento. De resultar victorioso ¿a dónde iría el resto de Sur América?
Debo reconocer que Chile esta bien. En todo el mundo se ha dicho lo malo del gobierno de Pinochet (1973-1990), pero ahora se debe reconocer lo bueno. Chile no es país corrupto, Pinochet saneó la economía, la dejó en manos de expertos chilenos egresados de las mejores universidades de EEUU e Inglaterra. Diversificó la economía, se creó un gran sistema de pensiones, que fue la primera gran medida. Se ha tratado de no depender exclusivamente de sus vecinos o el cobre.
Posteriormente los gobiernos de la concertación (1990- actualidad) han continuado la senda marcada por Pinochet, es decir, los dos grandes bloques políticos saben que el camino al desarrollo definitivo es el libre mercado, por eso si cambian los gobernantes, las reglas del juego no serán cambiadas.
Nos guste o no, la globalización exige rentabilidad para los capitales, y castiga por lo tanto a los países que no garanticen por sus políticas económicas y sistemas judiciales la maduración de inversiones de mediano y largo plazo.
Mientras continuemos culpando de todos nuestros males a los países desarrollados, pero nos neguemos a ver las condiciones adversas que nuestros políticos y gobiernos siguen creando para el desarrollo rentable de la actividad económica, estos contagios serán endémicos.
Para salir de la crisis se necesita un esfuerzo histórico. Debemos tener cuidado con echarle la culpa de nuestros males sólo al FMI o a los poderosos que nos dominan.
Debemos reconocer con hidalguía nuestros defectos y enfrentarlos con un sentido crítico, con austeridad, con sentido de futuro abandonando nuestros fantasmas del pasado, pero reconociendo que fueron reales, así como su daño. Debemos generar proyectos de país y de América. Los países que llevan la delantera han debido establecer los consensos suficientes para avanzar. No ha sido fácil, pero muchos creemos que el futuro será - sin duda - mejor para nuestros hijos.
Se torna simple para el que tenga la iniciativa de buscar en nuestra historia, de que la "pandemia" sea cual sea su origen está sin control porque la falta de transparencia en lo que ocurre en realidad de las negociaciones de los estados latinoamericanos, dentro de su propio territorio y fuera de él, no permite que la economía se mueva dentro de la realidad. ¿Somos conscientes de lo qué pasa? Opinar es más fácil cuando no se conoce toda la amplitud del problema.
En demasiados comentarios se culpa al FMI y al sistema financiero de la crisis. Los únicos culpables son los que tomaron esas deudas. Lo contrario sería admitir una idiotez máxima de las respectivas autoridades. El problema es el mal uso de esa deuda. Lamentablemente Argentina es ejemplo extremo de una mala utilización: el enriquecimiento ilícito de las autoridades políticas y sus pésimas practicas fiscales, destinadas a mantener el poder de esos funcionarios.
Esa gran irresponsabilidad de las autoridades argentinas efectivamente genera un contagio, debido a que los acreedores de la región, que legítimamente aspiran a recuperar el dinero que prestaron, temen que otros populistas sigan similares políticas.
La crisis latinoamericana es una suma de responsabilidades. Tenemos al FMI con sus recetas totalmente desfasadas por culpa de su burocracia; a las ambiciosas transnacionales que en muchos casos son más poderosas que los gobiernos de sus países de origen. Y sobretodo, a nuestras pobres y corruptas cúpulas de gobierno que en lugar de destinar los prestamos a inversiones productivas, la mayor parte termina en cuentas off-shore, seguramente manejadas por los mismos bancos prestamistas.
Pero es muy fácil echarle la culpa al resto... ¿y qué hicimos nosotros por cambiar a nuestros gobernantes? ¿cómo estamos educando a nuestros hijos? Ese es el primer paso que debemos dar: asumir nuestra propia responsabilidad como ciudadanos conformistas... Debemos crecer como ciudadanos para crecer como sociedades.
Sobre el contagio no es más que el resultado de políticas restrictivas que a causa de una globalización mal planeada, las imponen los países poderosos a los países subdesarrollados, desgraciadamente el sistema capitalista no es perfecto y desde siempre los países fuertes dependen de los débiles, les explotan sus recursos y obligan por medio de forzarlos a cambiar hasta su política fiscal interna para que supuestamente, salgan a flote sus economías, mismas que por desgracia la imponen los países fuertes para seguir en su status de superioridad...
Lo único que nos salvará de este desastre que estamos viviendo será una nacionalización total.
La principal causa de las crisis económicas latinoamericanas, radica en el hecho de que los organismos financieros internacionales le han prestado enormes cantidades de dinero a nuestros países que superan la capacidad de pago real. Además, no han brindado el debido asesoramiento técnico ni han establecido los mecanismos de control necesarios para asegurarse que el dinero sea reintegrado.
A las grandes potencias les interesa que dicho endeudamiento continúe creciendo, porque así
perdemos toda posibilidad de independencia política, económica y cultural.
El efecto dominó en la caída de las economías de América Latina, comenzando por el Cono Sur, es realidad. Las economías son complementarias, suplementarias, etc., ninguna de ellas es autosuficiente.
El remedio no puede ser peor que la enfermedad. América Latina requiere mirar a su interior,
desechar lo inservible y mejorar lo mejor (véanse ejércitos, aparatos estatales inoperantes,
bancos centrales faltos de ciencia y técnica, educación anquilosada, etc.,)
Aquí no hay contagio, lo que hay es la voracidad ultra reconocida de los estadounidenses. Argentina podía haber terminado de pagar su deuda hace ya muchos años, pero con los sucios manejos de siempre, el FMI incrementó los intereses del 6% al 22% y la deuda se tornó impagable.
El FMI destruyó de forma premeditada a todos los países de América del Sur. ¿La razón? Muy
simple: ahora nos obligan a firmar el ALCA haciéndonos totalmente dependientes de la nefasta,
miserable política exterior de EE.UU.
¿Contagio? Miseria. Un territorio prometedor que no logró tristemente una justicia social, un
crecimiento equitativo y una real repartición de la riqueza, donde quienes pagan la voracidad
por sentirse poderosos y ricos de unos pocos inescrupulosos son en su mayoría los inocentes y
desprotegidos infantes.
América Latina no está contagiada; tiene una infección crónica desde hace mucho tiempo: clases dirigentes corruptas y mentirosas. No puede ser que en esta región del planeta, donde están las reservas naturales de la humanidad, haya gente que se muera de hambre, si con solo repartir como corresponde y sin robar el dinero que recauda o toma prestado el Estado, bastaría y sobraría, para que se viviera dignamente.
Los últimos años han sido nefastos para América Latina. La falta de capacidad de algunos
gobernantes nos han hecho caer en un hoyo más profundo, al no poder hacer nada con el
neoliberalismo yanqui que amenaza con desaparecer los mercados latinos.
Hablar de un supuesto "contagio" de las economías de la región implica tapar el sol con un dedo.
Las políticas intervencionistas de las grande potencia mundiales (léase EEUU) han puesto a todos
los países de América Latina como los "indigentes del mundo"; claro, hay que aclarar que esto no
hubiese pasado sin la ayuda de quienes fueron elegidos en los diferentes países y que sin
pensarlo dos veces se vendieron a intereses ajenos a sus patrias.
Hablan de Argentina como si fuera el foco infeccioso, pero el verdadero foco es el FMI y el
resto de los organismos financieros internacionales, sin deslindar responsabilidad de nuestra clase dirigente que es de lo peor.
Es evidente que en un mundo globalizado, el contagio es algo así como natural. Pero yo creo que
estamos hablando del contagio de la inmoralidad, la corrupción, la estafa que empresarios y
gerentes de las grandes corporaciones han realizado durante años.
El contagio no es más que el resultado de políticas restrictivas que a causa de una globalización mal planeada, las imponen los países poderosos a los países subdesarrollados.
Desgraciadamente el sistema capitalista no es perfecto y desde siempre los países fuertes
dependen de los débiles, les explotan sus recursos y obligan por medio de forzarlos a cambiar
hasta su política fiscal interna para que, supuestamente, salgan a flote sus economías, mismas
que por desgracia la imponen los países fuertes para seguir en su status de superioridad.
Lamentablemente nuestros gobiernos no han sabido aprovechar el privilegio que nos dio la
naturaleza al tener un continente con tantos recursos por explotar. La desgracia de la
corrupción, y los intereses de los países industrializados nos han sumido de la miseria y han
planeado todo para convertirnos en países dependientes con economías frágiles, alimentando la
insaciable voracidad de los mercados poderosos que no les conviene dejarnos levantar cabeza.
Lamentablemente en América Latina existe la tendencia a recurrir a préstamos cuando estamos en
problemas y esto lo único a lo que nos lleva es a deudas asfixiantes.
El contagio de América Latina es la enfermedad asiática que luego se tomó un tequila, siguió con
la borrachera con caipirinha, bailando un tango, que terminó con un golpazo contra el piso de un
mundo adueñado por las grandes mafias del dinero que se sirven de los corruptos de América. Los
mismos que vacían nuestros bancos, son los que luego nos prestan. Qué negocio, ¿no?
Los latinoamericanos no estamos contagiados ni propensos al contagio; más al contrario tenemos
una enfermedad incurable, que arrastramos desde hace décadas y que se llama deuda externa.
Lo que América Latina necesita es un presidente como Alberto Fujimori. No soy fujimorista. Yo hago mis deducciones observando los hechos. Aprendamos de países como Inglaterra, Canadá y EE.UU. donde miembros del gobierno son sirvientes del pueblo. En América Latina es todo lo contrario.
Es claro que la crisis en América Latina es una manifestación de las malas políticas impuestas por el FMI y el Banco Mundial en la región. Medidas que son elaboradas por tecnócratas a miles de kilómetros de distancia de nuestros países y que están completamente fuera de nuestra realidad.
Nuestros gobernantes tienen que dejar de arrodillarse ante el poder de estos organismos y buscar un camino conjunto para salir del dominio económico y cultural que EE.UU. impone en el mundo.
Los Latinoamericanos estamos contagiados desde hace mucho tiempo; nuestro problema es cómo
nos curamos de semejante desgracia, cómo haremos para erradicar de las mentes nuevas, de las
generaciones de relevo los vicios, los gobiernos corruptos, las malas administraciones, la
impunidad, las excesivas intervenciones mediáticas por parte de los poderosos medios de
comunicaciones que mienten constantemente con el solo propósito de lograr sus objetivos
económicos.
* * *
La verdad, ya es hora de que en nuestros países americanos nos detengamos a pensar en nuestros problemas y alternativas, no podemos pensar que sean esos banco o instituciones los que se encarguen de ayudar al progreso económico y social. Hasta ahora lo único que han demostrado es que ese dinero nunca llega al verdadero país al que se le otorga el crédito. Yo creo que para sacar a nuestra América del sur adelante hay que hacer un balance de los recursos tanto materiales como humanos y en forma mancomunada trabajar con capitales totalmente pertenecientes a los países involucrados y los recursos que a la hora de la verdad no son pocos.
La crisis argentina y latinoamericana demuestra que el modelo neoliberal y de globalización ha favorecido a un 5% de la población de esos países y a las empresas estadounidenses y europeas. La situación argentina demuestra que ese modelo no da más y que Latinoamérica debería buscar una alternativa distinta. Justamente eso es lo que no quiere el FMI ni los Estados Unidos.
Para mí es un contagio porque las economías están entrelazadas en mayor o menor medida.
Claro que hay contagio... más que contagio: ¡Epidemia!
Cuando alguien está enfermo, necesita que lo curen, que lo cuiden, ¡que lo ayuden!
Argentina está muy enferma... tan enferma que hace casi un año "que no sale de la cama".
El FMI y los organismos internacionales hacen "oídos sordos" a nuestros reclamos y estamos enfermando a la región... No vamos a quitar responsabilidades a nuestros gobiernos... ¡Son de lo peor! Pero las "recetas" del fondo son dignas de un "curandero de tribu". Los enfermos necesitan ayuda... ¡o bien hay que dejarlos morir en paz!
La crisis actual en Latinoamérica es una bomba de tiempo, que al final le tocará a cada uno de los países, exceptuando México, Chile y algunos países de Centroamérica. Esto se debe a la gran dependencia al FMI, a los malos manejos de dichos dineros por los políticos, creando inestabilidad económica y social, creando monstruos como la guerrilla.
Obviamente, no debe aislarse la crisis en Argentina, ya que de alguna manera tiene efectos sobre el resto de las economías Latinoamericanas. Pero yo me pregunto: ¿no serán más bien los problemas de los sistemas financieros implantados por los organismos internacionales, que los efectos ocasionados o que pudiesen ocasionar la crisis argentina en el resto de los países latinoamericanos?
En Honduras, para el caso, con poco comercio e intercambio financiero con la Argentina, y estamos tan pobres o quizás más que como hace unos 30 años atrás. En los hospitales no hay medicamentos, los pobres, no tienen acceso a salud, ni educación, y eso lo están experimentando gran parte de los países latinoamericanos, desde antes que Argentina tuviese la crisis.
No es la crisis argentina sino las políticas implantadas por los organismos financieros internacionales, que hace 30 años nos daban los préstamos sin muchas condiciones y esos financiamientos pararon en manos particulares de los funcionarios que detentaban el poder de la época, y ahora nos están pasando la factura de dichos réditos.
El cáncer son los préstamos de las instituciones mundiales. Ese dinero jamás beneficia a los que terminan pagando los préstamos: el pueblo trabajador. El dinero se distribuye en comisiones, contratos jugosos, coimas, intereses etc. Lo que llega al pueblo trabajador es en forma de salarios, lo más ínfimos posibles. Así es que no más préstamos... debe de haber alguna forma de salir adelante.
Creo que referirse al término "contagio", expresa un simplismo sin precedentes. América Latina no está contagiándose. Toda la región, del Río Bravo a la Patagonia, está infectada desde hace siglos por la pobreza, la exclusión, la marginación y sobre todo, por las injusticias estructurales, en donde grupos empresariales carentes de ética, se han enquistado en el poder, convirtiendo los aparatos públicos en simples vehículos para generar escandalosos negocios ilegales, plagados de corrupción. No hay contagio alguno, simplemente ese gran organismo, nuestra América Latina, está exacerbando su crisis interna. Ayer fue Argentina, hoy es Uruguay, mañana será Haití o cualquier otro país. Que no se nos engañe, no hay contagios, simplemente la economía basada en la extorsión ya se degeneró, su colapso focal lo evidencia sin duda alguna.
El contagio es sin duda real. La forma como los políticos en América latina han dirigido sus planes económicos y de inversión han sido catastróficos, mal estudiados, aplicados para beneficios "propios", más que de un bien colectivo. A esto unamos la desunión económica de América Latina, lo cual indudablemente nos está llevando a todos por el mismo barranco del desastre económico. Espero, por todos los cielos, estar equivocadísimo.
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