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Lunes, 11 de marzo de 2002 - 11:20 GMT
Día de la Mujer: ¿todavía el "sexo débil"?
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El 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, fecha establecida hace 27 años por las Naciones Unidas para llamar la atención sobre la desigualdad de derechos entre los géneros.
Entrado el siglo XXI, la situación de la mujer ha mejorado notablemente en muchas partes del mundo. Y si bien todavía hay lugares donde las mujeres son oprimidas, en general se ha ganado mucho terreno en la lucha por los derechos femeninos. Pero ¿cómo está la situación en América Latina? ¿Cuánto poder ha ganado la mujer en las últimas décadas? ¿Pueden las mujeres latinas decidir por sí mismas sobre su futuro, su cuerpo, su trabajo y su vida o sigue prevaleciendo el modelo machista? ¿Tienen todavía las mujeres latinoamericanas que obedecer y pedir permiso a los hombres para lograr lo que quieren?
Lea las opiniones Creo que las diferencias, desigualdad e injusticia persisten en la mayoría de los ámbitos. La mujer siempre ha participado del trabajo y creo que existe una nueva generación de jóvenes cuyos padres trabajan y participan de la economía familiar, lo que ha permitido que el nivel de vida -de la clase media- sea mejor de lo que sería con un sólo miembro activo. Pero esta situación ha ocasionado que los chicos tengan una actitud menos participativa, que estén acostumbrados a ser "proveídos y protegidos", pues finalmente, las mujeres luchamos diariamente para ganarnos espacios y respeto. Esto nos hace ser naturalmente "abarcadoras". Trabajamos en nuestras casas, en nuestra preparación profesional, en nuestros trabajos y en tantos ámbitos como nos es posible. Por lo tanto los chicos toman una actitud un tanto pasiva pues el móvil de ser "patriarcas" les ha permitido concentrarse en la autocomplacencia.
Las mujeres estamos enfocadas en "demostrar" que somos iguales pero hacia afuera.
Hay aún un largo camino por recorrer para conseguir un mundo donde hombres y mujeres estén satisfechos, plenos y conscientes de sus diferencias y tareas.
Mi opinión es que las mujeres merecen la libertad tanto como los hombres. Aquí en México todavía hay mucha discriminación de las mujeres pero eso se elimina en el momento en que la educación forma parte de la vida del país.
Es importante reconocer que mucho del machismo existente en América Latina es apañado por las propias mujeres, quienes educan a sus hijas con el único objetivo de que éstas consigan un marido con plata para que les resuelvan la vida. ¿Hasta cuándo?
Las mujeres debemos darnos nuestro lugar. Muchas veces criticamos que somos utilizadas como símbolo sexual por las empresas publicitarias, pero somos nosotras mismas las que aceptamos ser parte de ese jueguito.
Si queremos que nos respeten, debemos hacernos respetar. Tenemos que dejar en claro que valemos muchísimo, que en estos últimos años hemos logrado muchas cosas gracias a nuestra capacidad -que no es para nada inferior ni "débil"- y que podemos hacer mucho para el bien de la humanidad.
En nuestra región siempre ha existido un matriarcado machista, donde la machista es la misma mujer. Sin embargo esto ha ido cambiando y el machismo comienza a dejar de existir pues muchas mujeres han reaccionado y han comenzado a ser dueñas de sí mismas. Aunque los hombres no aprenden tan rápido el nuevo planteamiento de vida, también quienes logran dejar el machismo comienzan a vivir mejor. Pero como se ve en las urnas, siendo la mujer una verdadera opción de cambio es poco elegida.
Arriba las mujeres, soy heterosexual y me confieso feminista, no importa que digan que son de Venus y nosotros de Marte.
Después de muchas décadas de lucha de mujeres antecesoras y contemporáneas nuestras, hoy por hoy las mujeres del mundo aún debemos luchar cada día más por conseguir nuestros ideales y dejar a nuestras pequeñas (hijas, sobrinas, nietas, amigas, conocidas, etc.) un país y un mundo en el que los derechos por los que luchamos y creemos se respeten. Que esas gotas de sudor, lágrimas o sangre, derramadas no sean en vano. Sigamos trabajando por que las mujeres lleguemos a ser libres, triunfadoras y respetadas por cada uno de nuestros actos, sean estos incógnitos o públicos, siempre y cuando lleven el mensaje de lo importante que es nuestro trabajo, no más o menos que el de nuestros hombres sino igual de valioso, respetable y admirable. Un agradecimiento a todas aquellas valientes mujeres que en aras de un mundo mejor ofrendaron lo mejor de sí, su vida y su libertad.
Las condiciones de vida y desarrollo de la mujer actual muestran un claro avance comparado con décadas pasadas, pero aún no existe la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, sobre todo en América Latina, debido a una cuestión cultural (machismo) que será muy difícil superar si no se elevan los niveles de vida y de educación, ya que el bajo nivel educativo es el que impide que los hombres acepten a las mujeres como personas capaces de desarrollarse a su mismo nivel o aún más.
A los gobiernos del mundo: inviertan en educación, esta es la clave para el desarrollo de todos.
Primero, deseo felicitar a todas las mujeres del mundo por el Día Internacional de la Mujer. Ahora bien, es importante recordar el origen de la conmemoración, que se remonta al 8 de marzo de 1908, fecha en que cientos de trabajadoras de la fábrica textil Cotton de New York se declaran en huelga con el fin de reclamar la reducción de la jornada laboral a 10 horas, y el descanso dominical. Todo lo anterior se plantea, porque es importante recordar que éste día no salió de la nada...costo lágrimas, sudor y sangre.
Aún a la mujer latina le queda un largo camino por recorrer para poder equiparse a los hombres. Nuestra sociedad sigue, por desgracia, siendo machista. También hay que reconocer que se han realizado muchas conquistas, y que la mujer latinoamericana es una mujer valiente e inteligente. Felicidades a todas las mujeres y mucho éxito en esta noble lucha.
En América Latina los niveles de iniquidad van en aumento, sobre todo por la implementación de un modelo de desarrollo que está empobreciendo y excluyendo a millones de mujeres. Con la venida de las políticas neoliberales, la mujer representa uno de los grupos más atacados por la pérdida del derecho a la educación, trabajo, salud y seguridad social. Los niveles de educación y de participación logrados por la mujer en décadas anteriores, se vienen perdiendo como resultado de estas políticas.
Constituye entonces la globalización neoliberal, una etapa de retroceso que si bien es cierto toca, también a los hombres, se ensaña más con la mujer. Su consecuencia será previsible e irá unida, una vez más a la violación sistemática de los derechos humanos.
Creo que la mujer, a diferencia de unas décadas atrás, se ha abierto muy bien el camino, puesto que en la actualidad vemos cada vez más mujeres en puestos importantes, pero aún así pienso que es necesario mencionar que la mujer se ha tenido que abrir paso en sociedades adecuadas más para el hombre. Con esto me refiero, entre otros, a ámbitos legales laborales. Por ejemplo, en la actualidad en México en las políticas laborales de las empresas no existe una cláusula que indique que es lo pertinente en el embarazo de alguna mujer empleada.
Por lo tanto, cada vez que una mujer debe ausentarse por embarazo, se aplica lo estipulado en la cláusula de ausencia por enfermedad. Es obvio que el estar embarazada no es ninguna enfermedad y por consiguiente debe reglamentarse este tipo de casos como es debido.
¿Sexo débil? Es que en estos tiempos esa idea es antigua, el tiempo cambió, la forma de pensar cambió y, por lo tanto, la forma de vivir ha cambiado. La mujer no está ya "castigada" a la eterna permanencia en la cocina como antiguamente era su destino irremediable.
No cambió la mujer ni el entorno a ésta, cambió la idea de lo que es la mujer, lo que puede ser, lo que nunca pudieron darse cuenta en el pasado que era.
La mujer aún en el 2002 le falta mucho por lograr. Si bien ha crecido mucho, hay muchas mujeres trabajando en puestos altos, muchas más en las universidades, le falta mucho por hacer. Hay países donde la situación de la mujer es infame, como en Afganistán, Irak, África, en donde les hacen cosas terribles, o qué decir de cuando estaba el Talibán y cómo las mataban en el actual estadio de fútbol.
Sin dejar de mencionar las mujeres maltratadas o que les toca sacar adelante a la familia debido a diversos factores, como la ignorancia o la pobreza. Yo creo que cada mujer debe darse su lugar, pero también los gobiernos deben apoyar este crecimiento.
En México, como en muchos otros países latinoamericanos, se ha hecho publicidad a una igualdad de género, pero no se ha logrado realizar por no poder abarcar una gran cantidad de gente, ya que sólo se abarca a la gente de un nivel sociocultural promediadamente elevado y no se dan cuenta de que gran parte de la población es la que vive en un mundo machista (la gente de bajos recursos sobre todo).
Es increíble para mí que a estas alturas y después de muchos siglos de dolor la mujer sea considerada como débil. Debemos entender que aún cuando somos maltratadas, las sociedades -y en especial las latinas- se sustentan en nosotras, porque somos las que cargamos con las responsabilidades más grandes, como la de criar y hacer crecer nuestras hijas e hijos. Mi madre es un ejemplo de esto: ella tuvo que cargar desde que estábamos pequeños con todos los problemas enfrentándose a la desdicha de ser una mujer latina sola, 'echando leña' por darnos de comer y pujando porque se le respetaran sus derechos. La mayoría de las mujeres latinas hemos tenido que enfrentarnos cada día con la dureza de la vida y hemos salido adelante. Por ejemplo, en mi país, Honduras, la mayoría de estudiantes en la universidad son mujeres, notablemente y pese a las dificultades, son las que obtienen mejores calificaciones. Si nos vamos al sector rural, podemos ver mujeres trabajando hombro con hombro juntos a los hombres y después de esto realizar sus tareas en la casa. Algunas hasta toman parte de los movimientos políticos con significante éxito. Y se hacen cargo de la finca o de la tiendita, sin olvidarse que tiene que dejar lavados los pañales de su niño o niña.
Entonces, el hecho de ser llamadas débiles no es más que un estereotipo al que hemos sido subyugadas, a veces hasta por
nuestro propio conformismo o por mera costumbre, pero, aun cuando el silencio parece gobernarnos, siempre dejamos huellas imborrables dentro de nuestra sociedad.
La mujer se va desgastando. Es muy sintomático cómo la mujer se está cansando del hombre. El aumento del lesbianismo es alarmante. Homosexuales y lesbianas se unen y apoyan para compartir su "dicha". Pero, sin embargo, aborrecen a aquellos que pueden compartir con ellas en todo sentido. ¿Quién fracasó?
En los llamados colegios High School en los Estados Unidos es increíble la cantidad de lesbianismo que está surgiendo por todas partes. Las niñas prefieren esta práctica y se enamoran de toda actividad sexual como lo es la pornografía. Jóvenes y señoritas están en esas líneas. La liberación de hombres y mujeres de su sexo opuesto está enloqueciendo a millones.
Tristemente, queda mucho por hacer. Si los hombres fuéramos los embarazados, hace rato que el aborto sería legal en toda Latinoamérica. El machismo es tal, que al hablar de los homosexuales, el artículo es literal. Las lesbianas todavía no llegan ni al grado mínimo de representatividad social.
Recordemos el día de la mujer como una fecha para celebrar, con las mujeres trabajadoras del mundo, no como lo hacemos los latinos, un día de rumba y parranda. Recordemos a las mujeres que han sacrificado su vida para lograr la libertad, igualdad y que les sean reconocidos una gran cantidad de derechos que bien merecidos los tienen.
En Colombia debemos recordar a Policarpa Salavarrieta, Antonia Santos y otras heroínas que en su época se sublevaron contra la corona opresora de España y así dieron ejemplo a muchos hombres. Dejemos la rumba y pensemos.
Bueno, creo que se debe hablar de diferentes niveles de la sociedad. Considero que la mujer latinoamericana ha luchado, y por medio de su talento e inteligencia, ha ganado derechos legítimos. En cuanto a cómo pueden ser más visibles depende también de las mismas mujeres. El machismo siempre se va imponer para buscar pretextos y para debilitar los movimientos feministas. Es nuestro deber propagar una conciencia crítica sobre la identidad femenina. Lamento decirles a todas mis hermanas que me entristecen las imágenes populares que muchas veces veo en la televisión hispana, sobre todo en el contexto de programas populares en los cuales las mujeres sirven como cuerpos exóticos luchando para ganar el amor del mismo hombre. No creo que esas imágenes puedan difundir una imagen justa de la mujer latinoamericana.
Estoy segura que en la mujer latinoamericana tiene la capacidad de superar cualquier obstáculo; solamente es cuestión de tiempo.
Cada vez que se violan los derechos de la mujer, los derechos humanos en general resultan vulnerados. Este pensamiento puesto en boga por las organizaciones feministas revela el grado de impacto que tiene la situación de la mujer dentro y fuera de su entorno.
En América Latina, el código de interpretación en las relaciones humanas y sociales se centra en la mujer, sea en su hogar, en su sitio de trabajo, ora en las escuelas u oficinas, en la calle, en el campo o en el contexto indígena, la mujer es el centro del cual emergen las respuestas cotidianas a la condiciones mínimas vitales.
Aunque bien es cierto la "lucha" contra el sexo opuesto por obtener mejores niveles en el campo profesional ha sido dura, hay otra lucha que debemos sostener, y ¿saben con quién es?... Con nosotras mismas, y lo considero así ya que por mucho tiempo y dada nuestra educación de manera social, las mujeres reprimimos a las mujeres. En mi caso tengo que luchar contra el sentimiento de sentirme culpable por dejar a mi hijo todo el día al cuidado de otra persona (su abuela paterna), que ha sido excelente conmigo y, por supuesto, con mi hijo. No puedo dejar de pensar que por tratar de superarme como profesional, no he podido ser madre completamente y que me he perdido de muchas cosas lindas que significa ver crecer a tu hijo y conformarme con ser madre por teléfono. La lucha es conmigo misma, porque no me puedo perdonar no estar con mi hijo y si estoy con mi hijo no me puedo perdonar que no pueda desarrollar lo me gusta profesionalmente.
No es lo mimo ser padre que ser madre, el sentimiento, estoy segura, es diferente. Mi más grande respeto y agradecimiento a las mujeres que son ejecutivas, madres y padres a la vez. Muchas felicidades.
Yo creo que a lo largo de toda esta década la mujer ha ido escalando peldaño tras peldaño para ahora llegar a posicionarse casi en la cima.
Es obvio que hemos ganado muchísimo terreno en comparación con épocas anteriores, ya que ahora la mujer no se limita solamente al hogar sino que tiene mejores proyecciones y visiones; vemos que trabaja y lucha además. El estudio ante
todo es lo que más le ayuda para ascender en esta dura carrera machista.
Yo realmente creo que no hay sexo débil, pero si tuviera que escoger un sexo como el débil, escogería el masculino, dado
que el hombre actúa de una manera débil, y jamás podría dar a luz. No soportaría ese dolor de una madre, por eso Dios nos dio ese trabajo a nosotras.
Mucho se habla de las injusticias cometidas por los hombres hacia las mujeres, pero ¿se han preguntado quién ha educado a esos hombres?: sus madres. En nuestras manos está propiciar un cambio y romper con los esquemas de conducta de nuestras madres y abuelas.
Tal vez nunca encabezaremos una marcha al Zócalo o haremos un plantón frente a Los Pinos, pero sí podemos contribuir
con nuestra tares cotidiana de educar a los hombres del mañana.
Historiográficamente hablando, la mujer ha tenido un papel muy secundario en la sociedad, en el ambiente laboral, cultural, etc.
Pero desde los años 60 del siglo pasado, ha incursionado exitosamente en muchas áreas. Ojalá lo siga haciendo, sin descuidar su rol mal importante, educar a la humanidad.
Las oportunidades no se tienen porque sí, Las cosas hay que ganárselas con trabajo y con mucha inteligencia. He conocido hombres que respetan los espacios femeninos y otros que se sienten orgullosos de ordenar en la vida de las mujeres.
De nosotras depende que en América Latina el nivel de machismo se reduzca. Porque hombres y mujeres somos diferentes, pero absolutamente complementarios y el papel de cada uno es vital para el desarrollo de la sociedad, para una mejor comprensión y construcción del mundo.
¡Felicidades! a todas las mujeres. Yo soy mexicana y pienso que en mi país la mujer ha logrado mucho: somos más independientes y tenemos la confianza de decidir. Lamentablemente no tenemos el apoyo del gobierno y aún sufrimos opresión, pero yo vivo en Inglaterra y aquí he visto muchos casos de opresión y machismo, así que no sólo afecta a las mujeres de América Latina. Lo más importante es respetarnos a nosotras mismas y hacernos respetar. El gobierno debería apoyarnos más y crear instituciones y leyes dignas para las mujeres mexicanas, pero para algunos países tan corruptos como el mío esto es un sueño.
Lo único que nos puede salvar a nosotras es la voluntad de seguir adelante.
Nota: estos comentarios fueron remitidos por los usuarios de BBC Mundo, y han sido editados y publicados en orden de llegada. Las opiniones vertidas no reflejan el punto de vista de la BBC de Londres. |
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