BBC Página Principal (en inglés) BBC Noticias (en inglés) BBC Deportes (en inglés) BBC Servicio Mundial (en inglés)
versión texto | escríbanos | ayuda
BBC Mundo
Noticias 
América Latina 
Economía 
Ciencia 
Miscelánea 
Foros 
Especiales 
Aprenda inglés 
Nuestros socios 
Quiénes somos 
BBC Radio
Programación 
Cómo sintonizar 
  Foros
Viernes, 21 de diciembre de 2001 - 13:40 GMT
¿Qué piensan los jóvenes argentinos?

Dolor, miedo, esperanza, desilusión: conozca lo que piensan los jóvenes argentinos de la crisis política y económica que afecta a su país a través de los testimonios que muchos de ellos han enviado a BBC Mundo.


Lea las opiniones

Yo tengo 18 años y casi no me acuerdo de lo que pasó en 1989. Sin embargo, en este momento tengo miedo por mi familia y por la gente que está peleando por una Argentina diferente, pero también eso me da más fuerza y no me hace perder la fe de que vamos a salir adelante si, como ahora, todo el pueblo pone lo que está poniendo. Soy argentina hasta la muerte. Chau y gracias. "Aguante Argentina, carajo".
Carmen Fernández, 18 años, Buenos Aires, Argentina

Tengo 12 años y sé que mi país se encuentra gravísimamente mal. He visto las noticias y cómo los policías golpeaban a las personas con unos bates de béisbol. Eso fue muy doloroso para mí, ya que esto parece un problema sin solución.

Pienso cómo será mi futuro y sólo las lágrimas expresan el miedo que tengo a que pase algo así. No me gustaría ser golpeada hasta morir por unas personas que se supone que tendrían que establecer la paz y la seguridad de las personas por reclamar lo que los que todavía tienen fe llaman justicia.
Carol, 12 años, Posadas, Argentina

Creo que nunca vamos a estar peor que ahora. Espero que éste sea el fondo del pozo y que empecemos a arreglar las cosas todos los políticos y ciudadanos. Roguemos a Dios que todo se solucione.
Gimena, 16 años, Mendoza, Argentina

En estos momentos, tengo dos sensaciones opuestas. Por un lado, una enorme tristeza por los hechos ocurridos en el que muchos compatriotas perdieron la vida y muchos otros fueron reprimidos por luchar contra un sistema económico y político que no va más.

Mi otra sensación es de alegría dado que los argentinos nos callamos ante los abusos que parten del poder durante los últimos 25 años y en estos días les dijimos BASTA. BASTA de neoliberalismo, que demostró ser un enorme fracaso, en el que una minoría se enriqueció a costa de toda la nación.
Hernán, 21 años, Buenos Aires, Argentina

La nota de Matías me llegó muy de cerca... Yo cuando vi los saqueos instantáneamente recordé el año 1989, cuando tenía apenas 12 años y comprendía más de lo que me querían contar. La imagen del carro de asalto por la calle (no recuerdo cuál exactamente) y los carapintadas.

Hasta hace 20 días yo era una de esas jóvenes que amaba a mi país y cuyo sueño era viajar y recorrer otros países para formarme y conocer, pero sabiendo que mi vida iba a estar acá en Argentina.

Pero de golpe lo que para mí era una IDEA a largo plazo se convirtió en mi única OPCIÓN hoy en día. A fines de enero me iré a Tenerife, España, a "probar suerte" y tengo toda la confianza de que me va a ir mucho mejor que acá.

La mayoría de mis amigos/conocidos se fue del país o está pensando hacerlo. Y duele, eso duele mucho... Dejar a la familia, a los amigos... Y da mucha bronca saber que si uno se queda acá no va a tener futuro. Realmente amo mi país, su gente, sus paisajes, pero odio a nuestros políticos y me avergüenzo de ellos.
Deborah Collar, 24 años, Capital Federal, Argentina

Desde ayer que puedo experimentar esa sensación de tener "un nudo en la garganta". Hoy puedo decir que tengo MUCHO miedo de salir a la calle y no volver a mi casa para contarlo.

Desde ayer gente de la clase baja argentina sale en busca de venganza. Sí, esa es la palabra para describir esta situación. Hoy mi papá llegó a las 3 de la mañana porque se quedó cuidando lo que le costó toda una vida conseguir: una mini cadena de supermercados, que es uno de los distribuidores más grandes de artículos de limpieza, perfumería y cosmética del país. No quería irse, pero su jefe de seguridad le dijo que lo hiciera, que la situación estaba "controlada".

Hoy se levantó temprano y se fue a trabajar con la esperanza de que todo estaría más tranquilo. Desafortunadamente no fue así. Hoy al mediodía se acercaron más de 200 personas para saquear uno de los negocios. Forzaron las puertas de hierro y las rejas y entraron. Se empezaron a llevar todo lo que veían... Ninguno de los 50 empleados lograba que se fueran después de que recibieran algo de mercadería. Querían más.

Acá dicen que la gente roba por hambre. No les crean, ya que no es necesario llevarse sillones, sillas, ropa o papel higiénico para calmar el hambre. Eso se ve claramente al mirar la tele, como van en malón, rompen vidrieras, mercadería y vacían los comercios.

Es por eso que me di cuenta de que sólo hay una minoría que pide comida para calmar el hambre y otra inmensa mayoría que roba por sed de venganza...
Romina De Lucía, 17 años, Buenos Aires, Argentina

Sé que soy muy joven, pero tengo padres que vivieron algo muy similar a lo que está viviendo mi país en estos momentos.

La Argentina fue un país que siempre tuvo dependencia económica con los países centrales. Yo creo que el FMI tendría que dar un perdón aunque sea por dos años, ya que para la Argentina siempre fue primero pagar al Fondo Monetario Internacional, aunque tenga que hacer sacrificios a su pueblo, como lo que está pasando ahora.

Con ese dinero destinado a pagar las deudas contraídas, con un "perdón" de dos años, se podría destinar el dinero con un control multipartidista sobre los gastos y así incentivar a la industria.

Y también hacer una profunda investigación de la gestión menemista, en especial al ex presidente Carlos Menem y a sus funcionarios.
Guillermo, San Martín, 23 años, Argentina

La única solución que le encuentro a esta Argentina es que todos los funcionarios y senadores (que no hacen nada) o bien se vayan o que su último sueldo lo congelen, ya que cobran más de 1.000 pesos y descongelen todos los depósitos y ahorros de gente trabajadora.

Admiro a la gente que protestó pacíficamente y no a la gente que fue a protestar violentamente.

Esta renuncia de De La Rúa y Cavallo sirven para que se despeje un poco el camino y encontremos la luz, es decir, la salida a este problema que es la deuda externa, el riesgo país etc. Y éste es mi grito para ver a una Argentina saludable ¡Por Argentina, carajo!
Andrea, 13 años, Neuquén, Argentina

Me parece que lo que vimos en la Argentina en el último año fue el colapso de un país que debe alimentar una inmensa estructura burocrática, por cierto carísima, en la cual están insertos, además de la clase política, todas las instituciones, sin excepción.

Estoy hablando de cientos de miles de personas que reciben privilegios por parte del Estado y son completamente inútiles e improductivos. Yo no voté a un senador para que meta a toda su familia y a todos sus amigos de "empleados" del Senado.

Éste es sólo un ejemplo entre miles y miles, que se dan en todos los niveles de la administración pública, juzgados, etc.

Personalmente, creo que esas personas son los ladrones más bajos de la sociedad y, sin embargo, el argentino común sigue tratando a esas personas y, muchos, intentando sacar provecho de ese "amigo" político.

Creo que este país debe tener un cambio cultural muy importante, que viene desde hace más de un siglo y medio.
Pablo, 24 años, Salta, Argentina

Lamentablemente la mayoría de los argentinos no se da cuenta del verdadero problema.

El primer problema somos los mismos argentinos y en estas últimas 48 horas quedó demostrado.

Los saqueos y destrozos que se produjeron contra comercios de diferentes rubros no responden al "hambre" que padece la gente. Tomar por asalto una mueblería o un comercio de venta de bienes de consumo electrónicos no es hambre.

Es un hecho que muchas de las personas jóvenes que participaron de los incidentes justificándose diciendo que no tienen para comer, son los mismos que podemos encontrar un sábado a la noche en un local bailable totalmente alcoholizados o drogados.

Ésa es una parte de la realidad. La otra es la que me toca vivir a mí como profesional recibido recientemente.

Desde hace un año que no consigo un trabajo referente a mi profesión. Sin embargo, yo he respetado siempre las leyes y no he salido a robar, ni saquear, etc.

Existe también una cuestión fundamental que es que los argentinos necesitamos de un "caudillo" para poder funcionar como país. Somos una sociedad de masas dependientes de un líder que muchas veces no es positivo. Los argentinos no somos y no seremos nunca una sociedad civil.

La solución para mi país es que la gente madure y se haga responsable por sus acciones evitando culpar a elementos externos cuando las cosas no marchan como deben. Salidas fáciles en el corto o mediano plazo no existen.
Diego Llao, 21 años, Buenos Aires, Argentina

Tengo 23 años y hasta hace unos días me encontraba totalmente desesperanzada. Sentía que nunca íbamos a reaccionar y que la única solución era el irse del país.

Hoy, viendo lo ocurrido, me doy cuenta que por lo menos estamos vivos y que el pueblo ya se dio cuenta del poderío que puede llegar a tener cuando se lo propone.

Acá la única solución que observo es hacer un cambio total del paradigma económico-político, recién ahí vamos a poder comenzar a recuperarnos.
Marina, 23 años, Buenos Aires, Argentina

Es increíble a lo que hemos tenido que llegar en mi país. Todo a causa de los miles de políticos que tenemos y que muchos de ellos no sirven.

Debería haber una verdadera renovación de la clase política: basta de Alianza o políticos como Menem, De la Rúa, Alfonsín y todos aquellos que hace años que vienen haciendo las mismas cosas.

Basta de empleados públicos inútiles... Es preferible echarlos y con ese dinero crear escuelas (considerando a la educación como la base de un país desarrollado), rutas, mejorar la vida de los ciudadanos, y darle trabajo a los verdaderos trabajadores, a los maestros, pintores, albañiles, arquitectos, ingenieros, etc.

Espero que el pueblo argentino se dé cuenta de las cosas y empiece a votar con la cabeza, no con lo que le dicen.
Javier Manzo, 17 años, Buenos Aires, Argentina

Tengo 18 años y cada vez estoy más convencido que la única salida de esta terrible crisis vivida por todos los países de América Latina son las trasformaciones sociales profundas, donde el conjunto de los trabajadores decidan los destinos de nuestros países, a través de una salida de conjunto y unión con todas las naciones de la región.
Matías, 18 años, La Plata, Argentina


Solidaridad internacional

Desde México les mando un saludo a todos los argentinos. Aquí seguimos la noticia minuto a minuto.

Mi país sufrió una crisis, sabemos el sufrir de su pueblo, esperamos que la cordura impere sobre todo en estos momentos, que la bella Argentina, regrese a su vida normal.

Que Dios bendiga a Argentina.
Gerardo Pecina, 19 años, Monterrey, México

A mi país llegan noticias de mi vecino: es un país donde ya hace años que cunde la pobreza.

Anoche la televisión mostraba cómo cundía el caos y la desesperación de la gente.

Otra de las cosas que cunde en ese país del revés es el engaño al pueblo, y los ladrones, los de verdad, no son los que se vieron ayer.

Si hay algo que sacar de todo esto, es que ahora es el momento de hacer las cosas bien y tirar a la basura el modelo económico que los ha llevado a la miseria. Pero esto no es un cambio de sacar al actual presidente y poner otro, tiene que ser un cambio radical.

Me gustaría ver cómo cunde la justicia en el país vecino al mío. Lástima que justicia es una palabra que no está de moda, lastima que el orden económico mundial no la conoce.
Fernando, 25 años, Montevideo, Uruguay

Es realmente traumático ver el retroceso de Argentina. De esas épocas de Perón, del tango en su máximo furor, cuando Argentina era uno de los países más ricos del mundo, se pasó a una democracia inestable, regímenes militares, etc.

Ahora su política y su economía son cada vez más tercermundistas. La pobreza pulula en el país de Borges, por no hablar del desempleo y de los males típicos de los países subdesarrollados.

Creo que lo importante es lograr pactos políticos suficientes que den una gran legitimidad a las medidas a tomar. Que la convertibilidad se agota es indiscutible, por lo que el régimen alternativo debe ser discutido ampliamente por todos los sectores de la población.

Entretanto... ¿Qué estarán pensando Fito, Charlie y Calamaro?
David Ortiz, 21 años, Bogotá, Colombia

¿Crisis argentina? Los argentinos han sido ahora los que no han aguantado más, pero la crisis se vive en todos los países del mundo, sobre todo en los del tercer mundo.

Ojalá los argentinos, con el resto de los latinoamericanos reaccionaran, sin violencia, con organización, para que se diese no sólo en esa zona, sino en toda Latinoamérica, donde la gente lo desee mostrar, un nuevo reordenamiento geopolítico.

¿Quién no desea cambiar la forma de vida ahora? Unámonos, organicemos, pensemos, planteemos nuevos caminos: sin fronteras y viviendo de lo hermoso de la vida. Entre todos podemos cambiar.

Ni políticos corruptos, ni instituciones que no dejan vivir con sus presiones. Se requiere un nuevo planteamiento. Y todo ello está en nuestro corazón latino. Ánimo, a ritmo latino de tango, salsa, joropo, cumbias, zambas, corridos o muchos otros.
Raulefe, Medellín, Colombia

El FMI estará ya satisfecho con lo que pasa en Argentina mientras ellos se reúnen en lujosos lugares. Los pueblos latinos sufren el hambre provocada por el corruptor de políticos FMI.
Andrés, 22 años, Roma, Italia

El problema en Argentina, como en Latinoamérica en general, es que no nos hemos puesto de acuerdo en lo fundamental. No sabemos qué queremos ser como sociedades. Hasta que eso no se resuelva, no podremos prosperar.
David, 27 años, Bogotá, Colombia


Búsqueda en BBC Mundo
Claves de búsqueda

Vínculos:

Nota: el contenido de las páginas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.
Arriba ^^  
 
 escribanos@bbc.co.uk
© BBC
BBC World Service
Bush House, Strand, London WC2B 4PH, UK.

Servicio Mundial de la BBC:
temas de actualidad e información institucional en más de 40 idiomas: