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Jueves, 3 de marzo de 2005 - 09:39 GMT
Cuentos cortos: a partir de una foto
Camiones

Como si fuera un caracol, la enorme hilera de camiones repletos de mercancías.....

Ésta es una de miles de maneras posibles de comenzar una historia, inspirada en esta fotografía.

Lo que le proponemos en esta ocasión en El espacio del Lector, es que escriba una historia breve (no más de 150 palabras), inspirada en esta imagen.

Para no limitar su imaginación, preferimos no revelar ni el lugar ni el momento en el que fue tomada esta fotografía.

Las mejores historias serán publicadas en nuestra página.

Los relatos que superen las 150 palabras serán rechazados.

Envíe su historia utilizando el formulario a la derecha de la página.


Éstos son algunos de los cuentos recibidos. Los textos responden a la propuesta planteada y son reproducidos sin correcciones de ortografía o de sintaxis. La BBC cuida que los textos no ofendan la dignidad de las personas y que no sean difamatorios. Las opiniones vertidas no reflejan el punto de vista de la BBC.

Siento vergüenza de llorar por mis problemas cuando todos tienen solución porque hay vida mientras observo una caravana de camiones repletos de alimentos, medicinas y ayuda para personas desesperadas que lo han perdido todo, incluyendo sus seres más queridos, ¿de qué me quejo? tengo: una familia linda; una hija, un esposo que amo y me ama; techo donde cobijarme; alimento; ropa con que cubrirme. Elevo mi oración a Dios para que esa ayuda y otras muchas lleguen lo más rápidamente posible a las manos que esperan con anhelo esa gota de esperanza. Pido perdón por mi y por todos los que en algún momento nos desesperamos sin pensar, que en otro rincón del mundo un pedazo de mar robó la alegría y la vida de miles personas que dependen para sobrevivir de lo que llevan esos camiones.
Tania Solís Barroso, Ciudad Habana, Cuba

No era la primera vez. Otras tantas, los viernes de preferencia, pasaba por lo mismo: la humedad, el calor y esos mosquitos del demonio que formaban una nube zigzagueante alrededor de los camiones que bajaban a esa hora desde la faena. Una nube que cobraba vida propia, o todo un espectáculo, como le gustaba repetir a Ingrid, una turista Alemana a quien conocí en esta misma ruta. Había perdido sus zapatos la pobre, al menos eso dijo cuando la encontré, como hipnotizada, bajo la masa de mosquitos. "todos, toditos, me los llevaría a maine casa", decía. Y yo creo que fue la fiebre, porque a quién pueden gustarle tanto los mosquitos, menos si te han dejado convertido en una masa de picadas. Hace un año ya que recibí su postal (ahora la veo) y bien que se acordaba del enjambre de camiones. ¿y los mosquitos?, recordé después.
Alejandro Lagos, Santiago, Chile

Érase una vez una serpiente hambrienta y malvada que se comía a los pueblos enteros uno de los cuales eran una raza de hechiceros que castigaron desde su interior a la serpiente cortándola en pedacitos con el mismo numero de pueblos que se había tragado. Desde entonces todos los años se observa una hilera de camiones recorrer el país de los pueblos muertos.
carlos alvarez de la fuente, chimbote, peru

Y pensar que otrora fue un pueblo lleno de actividad. Hoy, el unico medio de llevar y traer cargas, hacia y desde este lugar, se ve en la triste situacion de tener que hacer largas filas a modo de protesta contra un regimen decadente y cruel que los tiene al borde de la miseria.
Angel Peña G., Santiago, Chile

Cansada, con un fervor que aplastaba y sometía mi nostalgia, el viaje continuó. La pesadez impacientaba la marcha de camiones solitarios, camiones gritones, que lloraban por no poder parar. Era febrero. Más tarde, en la oscuridad y silencio total, percibí detenerse el motor. Me di cuenta de que ya había llegado. Muy atrás quedaba el bullicio de mi patria, los colores escandalosos de sus calles, la bandera, el himno nacional... Delante, un paisaje extraño al que había añorado pertenecer. Me encontré con una ciudad en blanco y negro; una ciudad con todos los matices del gris. Ningún amarillo o azul, ningún verde o rojo; una imagen insípida para mi que había vivido gozando de la luz tropical. Las cosas a partir de aquel primer día fueron más áridas de lo que esperaba. Seguí siendo no más que una inmigrante. Hasta hoy, nunca he dejado de serlo.
Mirna Antúnez, Tegucigalpa, Honduras

1, 2, 3, 4 Después de un largo conteo, logró conciliar el sueño. El viejo método aun funciona, a pesar del calor, del olor, de la desesperación. Y de pronto, el sonido de un trueno lo despertó. "¡Caramba! Está visto que hoy tampoco podré dormir toda la noche" Y es que el bloqueo a la carretera ya duraba varios días y los camiones se acumulaban irremediablemente. Y resignado a su suerte, inició nuevamente su conteo, para dormir, para conciliar el sueño pero a su manera: "Un camión, dos camiones, tres camiones, cuatro..."
Luis Saint-martin R., Cancún, México

La codicia lleno los caminos. La fortuna que antes se reflejaba en el "metal del diablo", ahora se refleja en el Agua. Nadie iba a creer, meses antes, que el líquido elemento fuera a dejar de existir. Ahora de las entrañas del pueblo maldito, oprimido y miserable brota el agua, vaya mensaje tan irónico del supremo creador. El centenar de sobrevivientes a la sequía devastadora busca con afán esa nueva esperanza y desde ese pueblo miserable, que quizás nunca se supo que existía, surge la nueva humanidad.
Rolando Lopez Ticona, La Paz, Bolivia

Si vienes a visitar Tierra Santa y viajas a Jerusalem por la Ruta 1 seguramente te llamara la atencion ver al lado de la carretera,restos de camiones dispersos, a la intemperie,pintados de rojo. Quiza preguntaras a tu guia:Que son estos restos de camiones?.Y el te contara la historia : Al comensar la guerra de Independencia de Israel en 1948,Jerusalem fue asediada por la Legion Jordana;se agotaban el agua, alimentos y medicinas.Entonces se decidio romper el cerco. La Fuerza de Defensa{Hagana} despacho caravanas de camiones blindados que llevaron provisiones para Jerusalem sitiada. Los vehiculos fueron atacados en el camino;hubo duros combates,muchas bajas y muchos camiones destruidos. El lugar fue declarado historico en memoria de los que cayeron en combate y los restos de los vehiculos blindados se conservan como mudos testigos de lo que alli ocurrio hace 57 anos...
Jose Schapira, Jerusalem, Israel

La Caravana de la Esperanza

Y vemos la caravana llegar, no son gitanos, no son traseuntes, no son militares que nos invaden. No; son los portadores de los alimentos tan necesitados. El agua que nos calmara la sed creada por la destruccion de la guerra sin sentido, la ropa que cubrira nuestros ni os, ancianos y jovenes los cuales tenian algo y hoy estan sin nada en la calle por culpa del egoismo de la ambicion, corruption y hambre de poder, tambien nos traen medicinas para curarnos de la heridas que por "La paz, la libertad y democracia" nos propiciaron. Son nuestros salvadores?, son nuestros heroes?, son nuestros amigos? Quienes son y porque nos han herido sin razon y despues quieren darnos todo, pero nunca nos devolveran a nuestros seres queridos.
Francisco A. Gomez, Toronto, Canada

Un muerto! debe haber un muerto...comento entre dientes el compadre mientras mascaba el ultimo rasguño de su tabaco. A su lado Miryam, la ultima de sus conquistas del camino lo mira intrigada. Que es lo que este camionero ordinario y asqueroso puede saber? es que es evidente? miro otra vez sus manos para confirmar si ya no habia sangre...
luz marina cabrera, quebec, canada

De repente llego un gigante a la ciudad, la gente desesperada sin saber que hacer, pidio ayuda a los demas pueblos, vecinos, paices y continentes para que les mandaran comida, para poder alimentar al gigante. Juan que estaba alli me cuenta que millones de camiones empezaron a pasar por alfrente de su casa "gente que hablaba todo los ideomas Maria" me dijo..Sin saber una palabra Juan empezo a guiar a los camioneros por la rutas correctas, como buen venezolano les ofecio unos mangos y unas panelitas de san juaquin..cuentan que en la noche seguian los camiones pasando, pero a Juan lo mandaron a dormir...
alexandra, Porlamar, Venezuela

La mandarina está podrida mamá, son diez días de bloqueo y los cocaleros no dejan pasar los camiones. Tampoco podemos regresar a nuestro pueblo¿atrás también está bloqueado. ¿Por qué tenemos que pagar siempre nosotros, si la pelea es de ellos con el gobierno? Ya son diez días que no voy al colegio y son diez días que no ganas platita para llevar a la casa. Los chóferes tampoco ganan y a la ciudad no llega la fruta. Pero, mamá, si la pelea es de los cocaleros con los gringos. Nosotros¿¿por qué siempre perdemos? La mandarina se ha podrido, mamá.
Antonio Ormachea, La Paz, Bolivia

Otra vez. La huída de pobladores de localidades costeras cada vez se hace más inminente, en consecuencia del derretimiento de los glaciares. La gente busca refugio en las altas montañas, carabanas inmensas se dirigen a estas sin pausa; ya muchos han fallecido ahogados; es tiempo de darle tregua al planeta.
daniel, Montevideo, Uruguay

Demasiado calor, era de suponerse en pleno verano, la interminable fila de camiones que salían de aquel estruendoso poblado hacia más lenta la travesía; no había otro remedio, había que salir sin saber lo que el futuro incierto les depararía. Se tenía que pensar en los pequeños, que con esas miradas de incierto no se podían explicar lo que ocurría a su alrededor, solo sabían que tenían que dejar todo aquello con lo que eran felices, el viejo árbol a orillas del río donde se podían meter sin preocupaciones ya que la cristalina y tibia corriente solo las llegaba hasta sus desnudas rodillas; que divertido era verlos queriendo cazar ranitas, que despavoridas por el ajetreo, brincoteaban de un lado a otro; más divertido era ver que eran lo menos importante. Sólo saber que podían disfrutar de la cálida brisa sobre sus rostros sonrientes, llenaba todo a su alrededor.
Myrna Natalia Talavera, Toluca, Edo. de México, México

El coleccionista de corazones

El coleccionista de corazones, salió del altiplano a las nueve y treinta de la mañana por la vía circunvalar de las verdes montañas de la ciudad. Lo acompañaban una caravana de cincuenta camiones, que iban lentamente rumbo a otra ciudad y tendrían que atravezar el verdor de pinos y eucaliptus que decoraban la montaña. Los diez primeros camiones llevaban corazones de oro;los siguientes diez, corazones de esmeralda;los cinco que continuaban, diamantes;los otros cinco, rubies, y los ultimos diez de plata . Colección que había expuesto en el teatro al aire libre, donde las gradas estaban esculpidas en la tierra. Todos los conductores iban pregonando el cristal de las nubes para continuar en su ruta sin temor al tiempo. El coleccionista en el primer camión, tenía su corazón tranquilo, igual que aquel hermoso paisaje.
José Ignacio Samacá Hernández, Buenos Aires, Argentina

Nadie sabe de dónde vinieron. Simplemente los vimos llegar una mañana al valle, descendiendo lentamente por la estrechez de la ruta, rodeando al villorrio, con sus cargas desconocidas que cautivaron nuestros intelectos hasta el exacerbo. -¿Quiénes son? -pregunté a papá. -El progreso -contestó con dubitable seguridad. Me escabullí entre la perenne serpiente motorizada, y caminando a su lado saludé a uno de los conductores. -¿Quiénes son? -repetí insatisfecho con la respuesta paternal. -La globalización -respondió. Quedé absorto. ¿Así, en estos camionzuelos chatos? No pude sino quedar ofendido. El descenso duró días. Y de madrugada, jóvenes que envejecían vertiginosamente se escapaban hacia la luminosidad escondida por las montañas. Eso me cautivó más aun. -¿Quiénes son? -pregunté a papá. -¡Locos! -respondió. Ya adolescente logré alcanzarlos. -¿Hacia dónde vamos? -pregunté. -Hacia las utopías. Y nos dormimos caminando hacía detrás de las montañas, sudando "multitud" de sueños descalzos.
Damián Cabrera, Minga Guazú, Paraguay

El grito

El pueblo estado desolado. Un terremoto lo sacudió esa noche. Breve, pero tremendo en sus consecuencias. La gente gemía de dolor. Se oyó, entonces, un grito desesperado, profundo, desde el valle; fue un lamento sordo, impersonal, quejumbroso, anhelante, repetido: "Necesitamos ayuda". Ese grito, salido desde lo profundo del corazón del poblado herido, llegó a pueblos, ciudades y países vecinos. Los hombres se olvidaron de sus divisiones, de sus intereses, de sus pasiones y fueron uno; y fueron hermanos. El sol brillante del nuevo día iluminó una caravana incesante de camiones con provisiones de todo tipo. El valle se llenó de generosidad. Medicamentos, comida, combustible, materiales para reconstruir el pueblo, llegaron con un desinterés tantas veces olvidado. El valle destruido se convirtió en un símbolo de esperanza, lleno de héroes anónimos dispuestos a, simplemente, dar. Yo, entonces, miré al cielo y cesé de lanzar el desesperado grito desde mi casa desgarrada.
nspeci, Buenos Aires, Argentina

"Despojos"

Entre escritos, comentarios y fotos de escasa credibilidad que hace circular la gente de nuestro poblado, se cuenta que la evacuación fue muy rápida. De la cima del cerro se lo habrían llevado todo: desde la bella –así dicen- visión a las terrazas de nuestra aldea, hasta la posibilidad de contemplar fácilmente las cumbres de otros cerros y otros horizontes, algo que dificilmente algún aldeano pueda probar. Todo habría sido cargado y saqueado misteriosamente en decenas de camiones y en una sola tarde. Hablan que los camiones que finalizaban esa caravana terminaron de saquear las tres últimas cosas que nos quedaban: la convicción, la esperanza y la posibilidad de seguir recordando qué cosas se habían llevado. No hace mucho un aventurado fabulador se animó a decir que no bien terminó de pasar el último camión, todo quedó en el olvido. Pues si nada ha quedado, nada debe haber ocurrido.
Javier Zaffora, Buenos Aires, Argentina

Cuentan de un pueblo "milagroso" , que un dia un hombre se desbarranco y fue cubierto por piedras y tierra que arrastro en su caida. Una persona de un improvisado grupo de rescate en su afan por separar las piedras que cubrian al infeliz, dio un golpe con el pico sobre una roca y aparecio un brillo dorado que distrajo la atencion de los rescatistas . Conocedores reconocieron el ORO y mientras estaban entretenidos con el metal precioso, el hombre enterrado salia de los escombros por su propios medios. La gente susurraba "MILAGRO" mirando al sobreviviente tomar su camino a casa, pero al mismo tiempo gritaban "MILAGRO" deleitandose con el oro en sus manos. La noticia corrio como reguero de polvora,. El dia siguiente hubo un desfile de camiones llenos de equipos de mineria, asi como camiones vacios que llegaron a ese escondido lugar para llevarse todo el oro.
Jose Espinoza, Miami, USA

¿A que vienen?, No lo se, ¿Son del Circo?, No lo se, ¿Regalan cosas?, Puede ser, ¿Se quedaran a vivir?, No lo creo, ¿Van y vienen?, Quizás si, ¿Cuanto me quieres?, Todos ellos multiplicados por 100
Laura Saldivar, Monclova, Mexico

Una tarde jugaba en una colina con un amigo, cuando de pronto miré hacia bajo y dije, un tren! y el me dijo, son camiones y auistado empecé a llorar, él me guntó pero por que lloras, le dije, por lo que estará sucediento al otro lado, de seguro hullen de una guerra o un desastre natural, el me miró y embuelto también en el llanto me dijo, mi papá fue a la guerra en uno de esos y nunca regreso, pobres hombres ese será su ultimo viaje.
Jorge J. Cárdenas Q., Panamá, Panamá

Un día de tantos, los conductores de transportes de carga, acordaron que ayudarían a un pueblo azotado por la inclemencia del tiempo, para esto, no solicitaron ayuda ni nacional, ni internacional. Solamente ellos reunieron, de lo poco que tenían,escogieron lo mejor. Para entregar la ayuda formaron una interminable caravana.
Margarita Gutiérrez López, Comitán, Chiapas, México

¿Qué lleva ese tren de camiones? Ese que se ve desde acá de la ventana del cuarto y parece una herradura, o un ciempiés , o un... ¡gusanito! Ay mi mamá, ni lo ve y me está diciendo. El otro día vi una película que así se llevaban árboles, animales y hasta personas, pero bueno, era una película y mi mami me dijo el otro día que usaban efectos especiales en ellas. ¿Ya lo viste mamá?... ¿Qué llevan?... ¡aaaaaaahh!... ¿A poco ahí llevan lo que venden en la plaza? Pero si... es muy pequeña la plaza... y son muuuchos... ¡No espérate mamá, ahorita comemos! Ay mi mamá, ¿Porqué no me quiere decir? Y eso que el sábado es mi cumpleaños... ¿Será? ¡No! ¡Si! ¡Siiiiiiiiii! No espérate cállate, no quiero que se de cuenta mamá que ya sé que trajo al circo para el sábado. ¡Mamaaaaaaaá! ¿Qué hay de comer?
Rodrigo Razo, D.F., México

El Señor Juancho, como todos lo conocian, era un camionero ejemplar. A sus 67 años, se rehusaba a dejar el manejo pese a que la policía de tránsito en reiterdas ocasiones le exigía exámenes de visión y otros necesarios requeridos a todo conductor con licencia profesional. Hasta que en su camino se interpusieron los pandilleros y esa noche decidieron eliminiar al viejo para robarle. La conmoción fue tanta que el gremio toda su vida en pugna y revanchismo logró lo que muchos políticos intentaron. Ese día nos unimos y a compañamos a Juancho hasta su última morada.
Luis Carlos, Panamá, Panamá

Cuando vimos llegar a los camiones, nuestra alegría fue inmensa. Parecía una fiesta.Nos habían dicho a todos los niños de la colina que bajáramos a la plaza en el Día de los Reyes Magos, porque tendríamos una sorpresa. Nosotros éramos 7 hermanos y estábamos esperando hacía horas a la sombra de los árboles,sin saber qué esperábamos. De repente escuchamos el ensordecedor ruido de las bocinas que los choferes comenzaban a tocar todos juntos.Parecía una orquesta de bocinas. Cuando estacionaron en la plaza, todos en fila, realmente nuestra alegría fue total: los camiones venían cargados de juguetes y golosinas...
Olga Laura Bertinat de Portillo, Minga Guazú, Paraguay

"Fue un alivio ver otros camiones ,ese desvio del ejercito nos dio aliento, ya eran diez dias desde que salimos de noche de Houston, y el buen humor y companerismo del inicio era menor cada momento , llegar a San Jose se hacia dificil. La falta de dinero, los frenos malos y ese miedo de ser asaltados nos hacia considerar el volver a importar carros del norte..."
Erick Gomez Paniagua, SAn Jose, Costa Rica

Alejandro alumbró su último Dunhill. Clavó sus ojos en la hilera mientras que pasaba. Un momento raro de tranquilidad en su caza para él que quedaba sin nombre, él que borró su pasado por asesinar a ella en Chiapas. Cansancio lo tiró casi a la tierra. Cinco días sin dormir, persiguiendo a el y de ser perseguidos por las tropas de sus aliados. Alejandro miro a sus compañeros. Lourdes, su ex reciente del DF. dormía dulcemente detrás de la choza derrumbada. "Voodoo", ex-francotirador americano, tuvo sus ojos puestos en la hilera, su cara de matón mostraba la sonrisa burlona de la Muerte mientras que masticaba Chicles. El Dunhill fue apagando mientras que la cola de la hilera se perdió de la vista. En paz descanse, Deborah. La que Dios no pudo hacer, nosotros vamos acabar con ella. - Vámonos - dijo Voodoo. Con eso, Alejandro fue a despertar a Lourdes.
Gustavo Gonzales, Austin, TX

- Escúchame, Manuel, te digo que nos hemos pasado. - Nada. Necesidades del mercado. Necesitábamos una cuenta corriente millonaria y ya la tenemos. El sistema funciona - Pero es que ya ha corrido la voz de que lo de dar trabajo de transportista en la ciudad a todo el que aparezca con un camión era un bulo... y con el tiempo se sabrá quiénes lo propagamos. - Pues espera a que sepan que los motores de los camiones que les hemos vendido son de segunda mano, y se queman de estar demasiado tiempo al ralentí. - Pero ... ¿qué hará ahora toda esa gente con tanto camión inútil? - Pues, mira, eso sí es un problema. Especialmente cuando se enteren de que ni en la ciudad, ni en las carreteras, ni en otras ciudades se puede ya aparcar, salvo que... Desguaces "el honrado manuel". se desguazan camiones a precios módicos
Enrique García Segovia, Sevilla, España

Aqui vamos con lo poco que nos queda, sin destino, con miedo pero llenos de esperanza, rodando a fronteras desconocidas, ya no son amenazas, ahora son realidades que hundieron a nuestros pueblos en las sombras de la guerra...Maldita tecnología que destruye tus sueños, alimenta tus penas y te hunde en un pantano de leyes, experimentos y automatismos que logran materializar todo, hasta tu esencia. Nadie habla, nadie llora, castigados por el egoísmo y la ambición del pasado. Sólo la Ley de Dios nos podrá dar la paz en un nuevo lugar, donde sólo los que amamos podamos volver a nacer.
Julio Alonzo, Caracas, Venezuela

La juerga terminó casi con el nacimiento del alba. Acróstico en cuyas paredes se esconde un nombre, una fórmula, una plegaria, la letanía del borracho dispersaba los jirones de la noche. Trastabilla sobre el polvoriento palacio de las hormigas. Una mujer asomada al balcón de su azul curiosidad, ve al beodo lanzar escupitajos contra perros dormidos e indiferentes lagartijas. Diestros en malabarismos, los conductores se han reunido bajo el alero del manicomio. Los peones suben los muebles a los camiones. Sus voces cantan mientras las gotas de sudor se estrellan contra el pavimento. Ya ha salido del corral metálico la avanzada de los emigrantes. La línea de vehículos puede verse ascender como una culebra. El paso es estrecho como una cintura adolescente, pero los carros no se detienen ni para mirar las señales de advertencia ni los sombreros de los policías que, como erguidas setas, florecen entre los matorrales resecos.
roberto scalfaro, Panamá, Panamá

La precaución era lo esencial, nadie debería enterarse de los restos que se habían encontrado en "el valle de las montañas". Hábilmente la carga se disimulaba en camiones de todo tipo que hacían ver una hilera serpenteante que dejaba una nube de polvo a su paso por las delgadas carreteras del pueblo olvidado. De repente!! la caravana se detuvo, allá en el primer transporte había ocurrido algo inesperado. El ente que creían muerto abrió los ojos¿ pero ya era tarde, el mensaje de admonición que debería ser entregado mucho antes ya no servida de nada, el impacto de su transporte con el suelo terrestre lo había dejado inconsciente por mucho tiempo. El mensaje de la criatura ya no servia de mucho¿ el fin del planeta estaba a contados segundos.
Rolando Lopez T., La Paz, Bolivia

así resplandecía el sol por la tarde, cuando seres llamados personas simulaban ser hormigas con maquinarias simples, capaces de alterar el curso de la historia, unos dicen que para bien, otros están a la espera...
Hernan Rafael, Caracas, Venezuela

Es un día esplendoroso, la belleza del paisaje invita a la relajación, a pesar de las circunstancia, disfruto la divina perfección de la campiña¿, tu, por el contrario alterado a la expectativa deseando que se agilice la caravana, no disimulas tu mal humor, la impresionante hilera de carromatos que hace antesala para entregar la cosecha parece no tener fin, salir de ahí de una buena vez lanzarnos a la aventura urbana como recompensa a tanto esfuerzo es lo que más deseamos. Trato de apaciguar tu visible ansiedad¿ ¡De pronto se me ocurre algo! Con una inocencia fingida propongo refrescarnos despojándonos de la ropa, sonríes mostrando tu perfecta dentadura, esa indescriptible expresión en tu rostro que fue la que me hizo enamorarme de ti, te acercas puedo sentir tu aliento en mi rostro, al fin me das un tierno beso que guarda la secreta intensión de un ¡Por ti puedo esperar!
Patricia, Oaxaca, México

Nadie quedo en casa; aun los campos fueron abandonados. Un silencio de muerte rodeaba la anorme fila de camiones que ayer transportaban semillas pero ahora solo cientos de ojos que vieron los rojos labios de "Goyo" escupir al cielo. El volcan habia despertado.
juan manuel alvarez, mexico, mexico

¿ y fueron seleccionados, hombres y mujeres por igual, cada uno debía cumplir los requisititos establecidos, debían contar con sensibilidad social y humana, ser capaces de vivir bajo principios morales, respetar las normas, mantener el orden y la limpieza, respetar el derecho de los demás, ser honestos, responsables, con deseos de superación, amor por el trabajo, puntuales, capaces de ahorrar e invertir¿ y también de proteger el ambiente. En resumen, deberán contar con una educación integral, sólo así el éxito estará asegurado. Ahora están siendo trasladados a las tierras benditas que le darán cobijo, que les brindarán los frutos de su vientre y el agua como néctar de los dioses. Seremos testigos de la formación de la más productiva¿ fábrica del continente.
Irene, Ciudad Guayana, Venezuela

Ya era mediodia y al fin logramos divisar la columna de vehiculos prometidos por el Gobernador, todo el pequeño pueblo estaba deseoso de este momento, de subir sus pertenencias junto a sus familias y abandonar definitivamente el lugar ante la proximidad del aluvión que se vaticinaba por los expertos en meteorología,ya no quedaba tiempo había que salir aunque dejabamos todo,nuestras casas y animales,nuestros recuerdos toda una vida...quizás algún día volveríamos...
Armando, Santiago, Chile

Paciencia

Era temprano cuando llegue a la fila del largo Cienpies motrizado, pensaba en dos cosas que haría y hare contigo, te hablare de mi ligera paciencia. Mucho rato vi el polvo de las llantas traseras esperando llegar con sus cargas a algún lugar, destinadas a consumirse por el pavimento.
Cynthia Monserrat González Pulido,, México, Estado, Oaxaca de Juárez Oax.

La fiesta fue espectacular. Musica, baile, carnes asadas, vinos ,licores y todas las comidas preparadas por los mejores chefs del paìs.Inolvidable es decir poco. Quedarà en los anales de nuestra historia patria. Es decir, de nuestra "nueva historia nacional" como le han llamado. Ahora nos estamos cambiando a los terrenos que el acuerdo con el Fondo Monetario nos dejò. Fue la mejor soluciòn que encontramos, vendimos gran parte del paìs para pagar la deuda. Nos quedaron algunos dòlares en los bolsillos y lo comido y lo bailado que nos nos quita nadie. Vamos a estar un poco màs apretados, pero es lo de menos dijeron las autoridades, es parte del "Plan Calor Humano". Asì creo que se llama.
alvaro lozano perez, santiago, Chile

Timpara era una pequeña ciudad en las montañas de Benbolomba, sitiada por la guerrilla desde hacia dos meses. Los pobladores, civiles inocentes, se habían quedado sin víveres. El mundo entero se hizo eco del drama y envío toneladas de alimentos no perecederos para aquel lejano lugar. Ahora los voluntarios, chóferes, hacian tremenda fila para llegar a la ciudad sitiada. Sus vidas peligraban pues se los amenazaba de muerte si no regresaban con sus camiones. Nadie se movió! Y su único premio: ¡Ayudar a un prójimo en dificultades! Después de una ardua negociación, Alfredo Pereira, jefe de los camioneros logró una tregua. Los camiones avanzaron y entregaron su mercadería vital.
Miguel Simón Zacharias, Buenos Aires, Argentina

Grandes eran las caravanas,ellos se extendieron por todo el horizonte; pero ni aun asi aparecia ella , La buscaban. Ponian carteles por todos lados; pero no se la veia, quisas la ruta misma se la trago>; solamente los viajantes,podrian quisas encontrarla .... Se perdio y los camiones daban vueltas en caracol .,.
Marcelo, Salta, Argentina

así van en hilera, estas máquinas...pero un soñante que maneja el caminosito cuadrado de color blanco y rojo, entre pausas de freno..y avance mira hacia el pico de la montaña asia el fondo del paisaje...se imagina el fin de la travesía allá arriba, donde hay un dulce frescor y cerveza bién friá...que buén fin para esta jornada....como los caminantes, todo viajero suavisa con la ilusión de un buen termino de jornada, culquier larga espera..al principio y al final porque nunca nos abandonan los sueños.
johnny villares, san jose, costa rica

Los Elegidos

5 años, 4 meses, 27 dìas y 5 horas para llegar aquí con mi tropa de guerreros bantùes. Al fin podremos cumplir el sueño de robarnos todas las dulces mujeres doradas que menciona la profecìa de Malgachor, el maestro de la selva. Mi cuerno de rinoceronte, mi lanza, mi piel de leopardo y la oraciòn de Sima me acompañan. Es hora de saltar...
Gerardo Nieves, Caracas, Venezuela

..Aquí estoy de nuevo, si yo!, el chofer de este camión. Después de 20 años en este oficio, todavía siento el peso de estas colas, que son tan largas como el tiempo que llevo haciendo cotidianamente lo mismo, ¿será este mi destino en la tierra?, lo más triste es que no lo sé; tal vez no valoro lo que Dios me brinda día a día... ver esas colinas verdes que arropan a la ciudad,mucha gente no ha visto eso nunca!...
Daniel, Caracas, Venezuela

Imparables, siguiéndose uno a otro, los hombres de los camiones entraban en nuestra ciudad. La rodeaban, la circundaban, como un remolino se acercaron a nuestro valle. Los niños los vimos llegar, ya no hubo mas dormir, jugar y casi comer. Algunos hablaban de padres, un tío, hasta uno que otro abuelo, que descubrían en la fila de los camiones. Nunca se había visto algo así en nuestra ciudad. No sabemos a ciencia cierta el porque pero para nosotros los niños fue un día inolvidable...corrimos a la colina cercana para verles serpentear sin aparente principio ni final. La noche cayó y aun estábamos allí viéndoles pasar. Que día aquel cuando los camiones decidieron salir a pasear. Un día de esos cuando no hay robos, violencias, nada malo pasa pues la gente esta muy ocupada viendo camiones pasar. Seria siempre bueno el "Día del Camión" celebrar.
Ana-Brenda Centeno, Eindhoven, Holanda

Era uno de los días más calurosos del mes de febrero. Íbamos en excursión hacia la gran ciudad donde todos los sueños eran realizados, o tal vez eso pensábamos. En el momento menos esperado se detuvo la caravana para observar tras las montañas un objeto no identificado, como le dicen, donde la intensa luz que de él irradiaba nos dejo totalmente inmóvil durante unos segundos y luego como una ráfaga de viento desapareció. Todos preguntaban que era eso o que fue eso pero mi interés se enfocaba mas hacia el quién iba adentro. Fue una experiencia aterradora pero a la vez maravillosa, es algo que tengo en mi memoria y que nunca quisiera borrarla de ella
Jessica, Salto, Uruguay

Eran cerca de las 8 de la mañana, el día prometía ser caluroso, más por esas cosas del destino, me encontre al final de una enorme cola de camiones en la vía que me llevaría a la ciudad... nadie sabía lo que sucedía, obviamente yo mucho menos, pues acababa de llegar a postrarme en esa inmensa fila de vehiculos que estaban frente a mi. Decidí caminar, cerre mi auto, y luego de mucho rato descubrí que existian muchos arboles hermosos a mi alrededor, y que nunca los habia notado dado que siempre tomo esa vía muy apurada en mi carro; admire la naturaleza tan real de la que me estaba perdiendo a diario... siempre sucede que todo lo que crees que sale mal siempre termina resultando "no tan malo"...
Ruth, Mérida, Venezuela

Esto no puede ser posible... Años viendo donde mismo, los mismos árboles que como yo, iban creciendo. Mi vida empezaba feliz, a pesar de los murmullos de mis padres, y de los vecinos. El arroyo con sus aguas inquietas era mi lugar favorito, la sombra los árboles cobijaba mis sueños. Mi casa de madera, tres piezas, un corral. No necesitaba más. Sólo la llegada de mis padres y a cenar. Años así, mis amigos y yo igual, felices jugando sin pensar en más. Anoche algo cambió, ruidos extraños parecían estallar. Mis padres respondían igual...yo entre ellos sólo sabía gritar. Amaneció entre lluvia, humo, murmullos y empujones. Un rifle nos indicaba que había que abandonar el lugar. Los sueños y la tierra ya no eran nuestros,ya no teníamos nada. Sólo tenemos un espacio en los camiones, que desconocemos a donde nos van a llevar.
Elva López, Tijuana, México

Un mecánico collar, de cuentas cuadradas pero rodantes, bailaba sobre aquel valle, avanzando, lento pero implacable, hacia el mas monumental y seductor de sus cuellos: "La montaña Azul", de ahora en más la Montaña del Oro...
Juan, Montevideo, Uruguay

Ahí llega la ayuda internacional. Hasta combustible llevan para el pueblo. Allí están las cámaras y la gente luce camisetas y gorras nuevas. De este lado de la carretera, donde el volcán se vino abajo, nadie ha subido. Esta ladera siempre fue la de los olvidados. Y todos acabamos bajo el barro, antes de tiempo. Mi mano aún se crispa, salida del lodo seco. Tanto he gritado, ya no tengo voz. Sólo mi perro gime y me lame la cara.
Toni Cano, Dos Amates, México

La comunicación con la ciudad se habia cortado, las lluvias se llevaron los puentes, era imposible el trafico aereo y la unica manera de llegar a ciudad valle era a través de las montañas, despues de unos días de cesar las lluvias y recorrer un camino tan largo como de veinte y dos horas, todos los camiones pudieron llegar con comida y agua de los campos para todos, menos mal o de otra manera de un camino tan largo, yo no podria haber escrito este cuento corto.
Carlos H, Caracas, Venezuela

En un valle caracol ángeles de metal persiguen sueños vespertinos , quieren ser aves con llantas pero en fin no macular la tez de la tierra ,camino cimbriante para llegar al alto cielo,hermoso paraje para morir de pie ,ecuménico túnel de un motor oxidado, que sufre la agonía de ser una máquina , pero imita la dignidad de blancos elefantes , en largas cadenas morir en manada . En el viejo cementerio de Capulí, donde los faros ya no prenden,y las hojas verdes se manchan de negro petróleo ,un cielo azul es poca luz para tanta muerte, nubes de argón eclipsan mi alma ...aceite quemado brotan de mis ojos , ya no siento el peso de simpre , ni tengo la fuerza de antaño .Todas estas palabras son la confesión de un trailer que rencarnó en un sapo del viejo riachuelo.
Juan Manuel, lima, perú

Exodo por la libertad

...-papi, donde vamos?...-me dijo mamita antes de dormirse que viajaríamos muchos días...mamita dijo que nos alcanzaba con mi hermanito que tambien se durmió... -papi, por que lloras?...a donde vamos hay mas niños para jugar? -hijo de mi vida, vamos todos juntos a un lugar donde los hombres sean hermanos, donde no haya dueños ni pobres, donde no pasemos hambre y seamos felices... -si papi, pero no quiero que vayan con nosotros los señores liberadores con sus bombas y sus tanques que asustan y duermen a las mujeres y a sus niños... -no hijo, ellos no van...
jorge flores, mexico, mexico

Mi esposa y yo, veníamos en el antes penúltimo ómnibus de una caravana, esta se había integrado debido a largo y tortuoso camino, por donde únicamente podíamos viajar, y como era de esperar el movimiento era perezoso, el calor, sofocante y delante de nosotros venia un carro cisterna atiborrado de combustible. Por un momento observe a mi cónyuge, y me percate que estaba nerviosa, y al preguntarle que le pasaba, me comento que sucedería si algún imprudente que viniera caminando cerca de ese carro, prendiera un fósforo.
Manuel H Jane, Sunny Isles Beach, usa

El Dr. Jhonson lo sabía. Si nunca, en la historia de Santander de Rioabajo se registró un paciente con afecciones cardiacas, la respuesta le garantizaría fama y fortuna. Viajó a Santander, rápidamente lo descubrió, consumen un apestoso animal llamado el Zorillo de Rioabajo. Contaba con algo de dinero, decidió adquirir unos 5 ejemplares para iniciar los estudios. Actuó rápidamente, sus competidores estaba al tanto de su descubrimiento. Buscó donde adquirirlos, pero las actividades de la feria anual tenían lugar y el comercio estaba paralizado. Ofreció una recompensa por su captura a los pobladores. La radio local lo anunció, se pagarían 100 dólares por ejemplar entregado el día siguiente, pensó que a algunos pobladores les interesaría. Al día siguiente, una caravana de 256 camiones repletos de zorrillos, iba a su encuentro, justo cuando se publicaba el descubrimiento del poder curativo de las aguas de Rioabajo¿.
Jarold, Caracas, Venezuela

Es original, la verdad es que todos los días te das una sorpresas de esas de las grandes, de las que no esperas. Lo cierto es que cuando supe que construirían el parque, seria normal; esa idea recurrente de árboles, pájaros y animales rondando los alrededores. Pero de común este parque no tendrá nada. Un parque donde lo que se exhibirá serán las casas del pueblo, donde los animales a avistar seremos nosotros mismo, y el detalle: Los guardaparques son esos grandes y humeantes camiones!!,no se encuentra todos los días. Pero los motivos de su creación fueron validos: Recordarnos que si empezamos a encerrar todo lo bello en pequeños oasis de vida, nosotros terminaremos aislados.
Pedro Liachenko, La Habana, Cuba

Y me encontraba ahi, la esoera se hacia larga yo sentada cantando la misma cancion una y otra vez sintiendo que el tiempo se detenia, pero no me detuve en imaginarme un lugar bello viendo al rededor ese paisaje maravilloso....
Maye, la paz, bolivia

Estaba triste y desconsolada al no saber cual seria el destino de todos nosotros cuando de repente me levanto y miro a lo lejos una carabana de camiones, me quede asi un momento cuando me di cuanta que eran camiones cargados de alimentos, mi rostro cambio en un momento.
Alejandra, Paraiso, Mexico

Una vez, cuando era muy joven decidimos con unas amigas, salir a un día de campo a los cerros mendocinos, después de pasear y conocer lugares, estacioné mi coche a la vera del camino para admirar el paisaje de los cerros, confundiéndose con el marco de las cumbres montañosas, descubriendo el entorno de los cerros y su verde. En el camino transitaba una hilera de camiones de carga, dirijiéndose a un pequeño valle, donde veía un pueblo como perdido entre tanta belleza. Todo parecia sacado de una postal y pensaba, qué preciosa carga llevarían esas enormes máquinas. Tal ves era la única posibilidad de que los habitantes de ese pueblo recibieran sus víveres. Una comunicación con el mundo. Un mundo con tanta contaminación. Ahí aparecía otro espacio, donde el silencio, la paz, solo era sorprendido por la llegada de las pesadas ruedas que dejaban su huella.
Alicia Gladys Ampuero, Luján de Cuyo, Mendoza, Argentina

Nadie sabía lo que estaba pasando esa mañana, nos invadieron, nuestras tierras, llegaron todos juntos con todas sus pertenencias, llegaron cubiertos con pieles y gestos humanos, pero nadie se percató que no eran humanos, no eran terrícolas, no eran como nosotros, pero estaban allí en nuestro pueblo y nadie sabía el porqué?. Hoy después de tantos años, sólo recuerdo que después de tanto miedo me di cuenta que nunca estuvimos sólos ni vamos a estarlo...eran ángeles que nos venían a cuidar...menos mal no estamos sólos...
Karim Molina, Caracas, Venezuela

Antes de subirte al camión de tu papá me dijiste que me querías y después pusiste tu boca en la mía y apretaste los ojos. Saliste corriendo y me quede inmóvil, solo pude reaccione cuando mi papá me llamó para subirme también al camión. Todos los camiones salieron como siempre en una hilera del mercado del pueblo y antes de cruzar el empalme pude decirte adiós con la mano. La entrega de ese día fue una eternidad aunque nos dilatamos menos de lo acostumbrado. Llegamos primero y me quede esperándote en la acera de mi casa. Se hizo tarde y nunca regresaban, después por la radio dijeron que uno de los camiones se había volcado, quise correr pero volví a quedarme paralizada cuando te vi en la puerta de mi casa.
Eve, Managua, Nicaragua

Nos vamos juntos entre el tiempo condenados a seguir sin espera, entre compañeros de viaje que nos ayudan a seguir lentos sin demora dislocando los temores desdoblando nuestras vidas, buscando secretos entre laderas y barrancas, entre nuestras memorias buscando los rostros de nuestros antepasados que ya pasaron por aquí, seguimos para alcanzar nuestra paz, lloremos juntos algunos sueños para limpiar este camino a quien sigue detrás de nosotros, a ellos que desfiguraran nuestras pisadas nuestro estar, ese implacable seguir del mundo después de muertos, llegaremos a nuestro lugar reservado en la montaña para desde ahí poder ver a nuestros hijos como abren nuevas veredas donde se eleven y se acerque a las historias que se cuentan en los libros y donde juntos algún día seremos cuentos hadas contadas por el viento
Yeriel Salcedo Torres, Guadalajara, Mexico

En una pronunciada curva avanzaban lentamente los camiones cargados de alimentos y esperanza para la gente que esperaba ansiosa un trozo de pan, al fondo se alzaba una gran montaña que cubria con su manto protector al pueblo en desgracia como una madre con su hijo en su regazo. El pueblo se estremecio y la tierra se abrio a sus pies, la semana pasada, llevandose a su paso la cosecha, el ganado, las casas, la vida misma, ahora, un pueblo hambriento imploraba ayuda y paz para las almas atormentadas.
M. Icela, Tijuana, Mexico

Nuestra larga espera, se convierte en nada ya que es nuestra fuente de vida, de ello depende toda mi familia y para mi lo es todo con esto que venderé seran para el estudio de mis hijos y para su alimentación, asi podre pasar dias aqui para mi no es nada, siempre y cuando sea para mi familia.
Bertha Mtz, monterrey nl, mexico

hasta cuando, dice el viejo que se encuentra a mi derecha en la ventana del autobus.lo miro pensando que se parece a mi tio euclides,piel ajada y surcada de arrugas, delgado pero de cuerpo fibroso,gente de tarbajo, pienso yo,gente de sol a sol.corro el cierre de mi morral y le ofrezco, en silencio, algo de comer.me mira agradecido,creo que he hecho un amigo con quien pasar el tiempo de espera, el cual se hará mas llevadero.en ese momento me despierto y me doy cuenta que todo era un sueño.lo unico cierto es la espera y el largo gusano de vehículos adelante y atrás.
eduardo, caracas, venezuela

Tal Como se habia anunciado, llegaron de todos los lugares de la tierra miles de camiones que traerian a ese pueblo devastado por la soledad y por el abandono la solución para lograr la paz que tanto habia deseado. Muchos especulaban que lo que traian consigo era un fuerte armamento militar que permitiria bajo una sangrienta Guerra acabar con el problema; pero un curioso niño que logro infiltrarse entre esa caravana logró informar a todos los curiosos de ese pueblo que lo que verdaderamente habia en esos camiones era montones de sacos llenos de felicidad y ezperanza y que estaban marcados con una etiqueta que decia ¡LIBERTAD!
Fernando Agudelo, Bogotá, Colombia

Tu cabeza se acercaba hasta sentir con la nariz el polvo del camino, con todo y lupa no lograbas encontrar ese toque sorpresa del que había hablado tu hija cuando terminó la maqueta, mascullabas que no era posible que no lo vieras y encendiste un cigarrillo, lo mantuviste entre los dientes, justo cuando encontraste el hilo de pólvora, la ceniza cayó, los camiones volaron por el techo, sólo pudiste recordar los consejos de tus amigos: deja de fumar.
Addy, Puebla, México

...y de pronto aparecio una montaña que llegaba hasta al cielo. En la montaña se veia una carretera que bajaba desde la cima, y en ella se vio bajar una hilera de camiones. Dios los habia llenado de amor y esperanza para ir por toda la tierra y entregar por el mundo su mensaje de paz.
alfredo, cancun, mexico

Pienso que la vida de cada persona, es una vuelta a la redonda. que va por un camino lleno de trabajo,triztesas,mentiras,dolor y terrror, pero en ese camino tambien hay belleza, pasion, amor y fe. Las dos ultimas son las que hacen que al final del camino, cuando la muerte llega, alla paz y felicidad porque despues de haver visto un paisaje como este en camino de la vida; simplemente piensas que esa vuelta a la redonda fue lo mejor de tu vida.
Saida, Providence, Estados Unidos

Al escuchar los bocinazos intermitentes, me levanté de un salto. Corrí a asomarme a la ladera de la montaña y percibí que era cierto. Se habían escuchado los reclamos hechos por tanto tiempo. Había llegado la respuesta ansiada. Venía vestida de camiones multicolores. Venían de desiertos áridos, de mega ciudades, de islas perdidas en algún océano. Todos en caravana olvidando sus orígenes, con un propósito común: Fundirnos con la esperanza de un mundo mejor.
Arlene Fereira, La Habana, Cuba

como una larga serpiente contorneandose entre los deslavados cerros y riscos del altiplano, avanza y se desliza lentamente la caravana de la ilusión, de la esperanza de los que , resignados por el destino que creen son prisioneros, observan y esperan con rostros sin expresión esta caravana de limosnas y se preguntan cuantas tempestades mas deberán soportar como el precio para comer y seguir vivos.
roberto rojas fabris, santiago, chile

Este fue el recuerdo mas grato que pudimos ver nuestras familias y vecinos, ya que las aguas arrasaron con todo lo que teniamos y fue la gente unida que comenzo a colaborar y enviarnos alimentos, ropa y sobretodo la solidaridad en estos momentos criticos. Hoy nuestras tierras estas desvastadas, sin embargo, no nuestras vidas. Lucharemos para levantarnos y sera un dia de agradecimientos a las demas naciones.
henrry, Maracaibo, Venezuela

El caminito estaba harto y decidió mudarse. Nunca lo atendían, su superficie tenia mas cráteres que la luna, a quien envidiaba de noche por vivir tan lejos de los autos. El caminito nació hace tiempo; entonces, era feliz con el trato de los arrieros que lo trazaron. Esos arrieros que agradecían al camino por llevarles a lugares fabulosos y después regresarlos a sus hogares. Eran alegres y al caminito gustaba como silbaban arriando sus bestias. Pero ahora, todo era diferente. Los arrieros desaparecieron y su lugar fue ocupado por máquinas sin alma. El caminito dábase cuenta de esas cosas. Así que estaba decidido: ¡se iría a otra parte! Pero cuando el pueblo se enteró, cundió el pánico; jamás sobrevivirían sin su caminito. Corrieron a sus camiones mortificados y los condujeron. Sin excepción, en larga fila, en interminable fila, subiéndose en él, abrazaron a su caminito... y no lo dejaron ir.
Sergio Rodríguez Carranza, México, México

Surcais los caminos y a vuestro paso encontrais praderas, valles y montañas, rios, lagos y el maravilloso cielo azul veteado por las nubes. Podeis contemplar el maravilloso paisaje que el Creador a puesto a nuestra disposicion en nuestra madre naturaleza la que nos reclama la cuidemos, porque ostensiblemente nos muestra su deterioro por la erosion a que ha sido sometida.
Catalina, Guatemala, Guatemala

Despues de la tempestad viene la calma... eso pensaban la mayoria de las personas que luego de haberlo perdido todo como consecuencia de fuertes lluvias y terribles inundaciones que arrazaron con gran cantidad de vidas humanas. Ahora con familas menos númerosas llegan a este pueblo para comenzar de nuevo y forjarse un futuro pleno, dejando atrás su tierra, sus recuerdos, sus vivencias, buenos y muy amargos momentos.
Ilene Rondón, Caracas, Venezuela

La fila era interminable. Aunque a lo lejos se disitinguiera claremente el final de nuestra larga, larguisima jornada, los vehiculos avanzaban tan solo unos cuantos metros por hora. Si tan solo pudiéramos bajarnos y caminar, estirar las piernas un poco. Pero la ordenanza era clara: llegar en los vehículos proporcionados por ellos y no llevar nada más que lo puesto. Algún tiempo atrás nos hubiera parecido inconcebible el tener que viajar asi. Todos apretujados ya sin sentirnos, unos contra otros, sin edades, sin miramientos, hombres, mujeres, y los niños, que ya ni lloraban de no ser atendidos. A pesar de todo, valia la pena. Llegabams como pioneros arrepentidos, seguros de que esta vez, si lo podríamos lograr, después de siglos de experiencia, a habitar el último lugar jamás tocado por la mano del hombre en el planeta.
Claudia Perez, Mexico D.F., México

Quedo la montaña verde como testigo, enmarcada en finas nubes de algodón. Con mi alma en quiebra, regreso a mi patria porque ella no me quiso acompañar. Mi vida se detuvo en el momento en que mis sentimientos de amor emanaron en palabras. "Vamonos lejos, cualquier lugar, no importa" "Disculpa, no te quiero" esa fue la disyuntiva. Así, con mi corazón en quiebra tome el último autobús de la interminable hilera de camiones con una sola pregunta: ¿Habrá futuro para mí? Si, me respondí, pero sin ella.
Rauúl Gabino Quilantán, Nuevo Laredo Tamaulipas, Mexico

Y así fué como todos los mineros abandonaron Santa Fé, dejaron atras sus casas, sus sueños y sus luchas... No sabían cuanto tiempo estarían juntos luego de esto. Todos los lazos entre ellos se rompieron, se secaron junto con la mina. Amanecerá y veremos, mi alma esta muy cansada para pensar en eso hoy.
Rossana Sanoja, Barquisimeto, Venezuela

hoy no hay nada que hacer, solo dormir, las aves se han ido, los niños no tienen escuela pero hacen sus tareas, hoy no hay juego, mama esta tristre, tengo calor, el solo me observa, sabe lo que quiero y disfruta verme sufrir, tengo calor, podria ir con el vecino, pero hoy no es dia de galletas , tendre que soportar a gato y esperar, mañana talves dejen de pasar esos camiones y podre descansar en mi arbol al otro lado de la carretera, ups, mañana es dia de galletas.
Gustavo Zarco , mexico, mexico

Quiero hacer pipí, las piernas dormidas me hacen solo sentir la mitad de mi. Mi cabeza de asoma por el pequeño agujero y tengo que respirar o mirar, asi que he aprendido a contemplar por la nariz. Creo que falta un par de horas para llegar al pueblo cuna de nuestro amor, quiero abrazarte, nunca me fui, quiero desmentir a quienes dijeron que yo no volveria... comamos algo por favor, este camión repleto de frutos trae una entrega especial trae un corazón dispuesto a latir junto a tu tumba mamá.
Rogelio Bejarano, México D.F. , México

aterrizaron!!! ya llegaron!!! exclamó Rico a todos... nadie abandonaría todo por aquella aventura...!!dejen todo de valor... solo traigan una buena razón porque querer cambiar!!... sintieron entonces que necesitarían solo el querer reempezar haciendose responsables de un nuevo mundo... sabiendo que aquel gesto de amor conduciría a un cielo nuevo...mejor...no querian mas hambre ni guerras como ya habian visto en el suyo... sin discriminacion de ninguna indole, ricos, pobres, etnias, niños, viejos estaban incluidos y , con su ideal se emncaminaron hacia aquella montaña donde ya no solo se veian los avistamientos sino donde estaba ya todo listo para hacer la "transferencia" a la tranquilidad de un nuevo mundo ...donde todos los logros, propiedades, valores terrenales no se volverian a dar y no propiciarían mas la envidia que obligaba a algunos a quitar lo de otros. entonces el cielo se nubló brillante y partieron los hombres del mañana...
Ricardo Ponce, coatzacoalcos, mexico




 

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