Skip to main contentAccess keys helpA-Z index
BBCMundo.com
OTROS IDIOMAS
English
Português
mas idiomas
Lunes, 28 de febrero de 2005 - 11:22 GMT
Cuentos cortos: a partir de una foto
Camiones

Como si fuera un caracol, la enorme hilera de camiones repletos de mercancías.....

Ésta es una de miles de maneras posibles de comenzar una historia, inspirada en esta fotografía.

Lo que le proponemos en esta ocasión en El espacio del Lector, es que escriba una historia breve (no más de 150 palabras), inspirada en esta imagen.

Para no limitar su imaginación, preferimos no revelar ni el lugar ni el momento en el que fue tomada esta fotografía.

Las mejores historias serán publicadas en nuestra página.

Los relatos que superen las 150 palabras serán rechazados.


Éstos son algunos de los cuentos recibidos. Los textos responden a la propuesta planteada y son reproducidos sin correcciones de ortografía o de sintaxis. La BBC cuida que los textos no ofendan la dignidad de las personas y que no sean difamatorios. Las opiniones vertidas no reflejan el punto de vista de la BBC.

Ahi estan, aparecieron de repente sin previo aviso, la larga fila entraba en el rotonda previa al pueblo, era la salvacion para muchos, llegaron ellos con la ayuda necesaria para el devastado pueblo, llegaron ellos, llegaba la salvacion
German, Rosario, Argentina

Después de los nefastos acontecimientos, los habitantes de El Silencio decidieron marcharse. La catástrofe se presentó en medio de una sobrecogedora quietud. Los lugareños no percibieron el creciente rumor de la fatalidad. Se reunieron en la plaza y escucharon al alcalde, incapaz ya de seguir al frente de la comuna. Dirigieron la mirada hacia las montañas. Sobre la difusa línea de sus crestas, las nubes parecían guirnaldas y el sol derramaba una brillante luz ambarina. En contradicción con las perturbaciones del espíritu producidas por el miedo, los ciudadanos mostraron una amodorrada calma. Se dirigieron hacia la terminal de transporte de carga y con lentitud geológica subieron a los vehículos todas sus pertenencias. Uno tras otro salieron a la carretera. En media hora ascendían todos por la ladera. Sin saberlo, estaban destinados a otro mundo. Intentamos alcanzarlos para advertirles, pero ya los camiones eran puntos diminutos recortados sobre el estrechos endero.
roberto scalfaro, Panamá, Panamá

En mi vida vi muchas colas de camiones para llevando miles de personas para el sul de mi pais.Pero quisera yo que estes camiones fueran camiones llenos de comidas para todos lo ricones del mundo donde hay millones de personas que tiene hambre y nadie mira hasta ellos.
Claudemir marinho, Moreno, Brazil

Hoy aquí sentada en la cola de la montaña situada enfrente de este paisaje, pienso que esas nubes no son tan bonitas pero la montaña ¡se vé hermosa! y esos camiones contaminando... prefiero bicicletas, el solecito me cubre Gracias Diosito!
tania virginia neri , monterrey nuevo leon, mexico

Famosa por su carrtera, la Sierra del Ensueño bordeaba el enigmático pueblo de San Aparicio mundialmente conocido por la calidéz de sus habitantes y por su festival anual de fantasmas que aparecían a los ojos de todo el pueblo a cualquier hora del día y en cualquier lugar. Cada año se llevaba a cabo el Festival del Aparecido y el pueblo se llenaba de gente desosa de ver a personajes famosos que con toda seguridad harían acto de presencia. Este año se esperaba que llegaran, entre muchos otros, el fantasma de Doña Pachita, el ánima de Don Cipriano y el holograma de Mr. John y para tales personajes, la municipalidad había mandado hacer tres arcos triunfales que se colocarían en cada una de las puertas del pueblo para que por ahí entraran tan excelsos e insignes personajes. Los camiones, ruidosos como siempre, llegaron después como si fueran serpientes arruinando todo.
Manuel Carlos Fernando Fernández Villagrán, México D.F., México

Que dura la vida del camionero, de aquí para allá con la interminable labor de conectar cosas con lugares. El paisaje y la ruta, su único destino, la perseverancia de cumplir su objetivo, su unica inspiración. Solidarios unos a los otros, conscientes de la labor que deben cumplir, sabiendo el peligro que día a día los aqueja en sus pesados rodados; los que, hora tras hora, aseguran el plato de comida para su familia. Sólo basta repetir: ¡Que dura la vida del camionero!!!
Roberto Ruglio, victoria, canada

No puedo dejar de llorar, veo como la caravana avanza, ya se sienten los horrorosos gases que emiten esos monstruos mecánicos, vienen huyendo de la espantosa inundación de Buenos Aires. No puedo dejar de imaginar el espanto de ver subir las aguas precedidas por las enormes ratas, desesperadas, desesperando. Todos dejaron todo, y vienen, aquí, a la montaña, se quedarán y nos inundarán con gases contaminantes y tirarán basuras y se robaran las piedras y no crecerán ya más flores, y el agua de los arroyos será enturbiada por los desechos , y yo llorando, no sé si por ellos o por mí,o por que no quedará lugar en el mundo sin romper
M.Susana Pizarro Lastra, Buenos Aires, Argentina

Ocurrio demasiado rapido. Aun no hemos podido acostrumbrarnos a la nueva situacion. Igualmente tratare de explicarle lo que sucedio, porque creemos que usted es la unica persona que puede ayudar. La semana pasada un granjero estaba excavando un pozo y encontro un trozo de hielo. Debajo habia una piedra y resulto que la piedra es un material especial que viola la segunda ley de la termodinamica, ya que permite transferir calor de una fuente fria a una fuente caliente. Al poco tiempo todo fue un caos. Empezaron a llegar cientificos y empresarios que comenzaron a llevarse las piedras por las toneladas. Rentaron todos los camiones que podian a precios altisimos para llevarse el material. Dicen que permitira generar energia de forma limpia e ilimitada, y gran prosperidad. Yo lo dudo, pues los habitantes de aqui no han recibido un centavo y han sido amenazados de muerte.
Emilio Tozzi, Madison, USA

Era un día después del examen y Julio estaba muy contento. Él nos dijo que eso es una cola de la esperanza de un lugar de un sitio. Siguió comentándonos sobre la belleza, la naturaleza y la gente de ese mismo lugar. También nos convenció a viajar a este lugar, por lo menos una vez en nuestra vida. Julio nos comentó que la esperanza estaba esperando a alguien para que se pueda dar algo de esperanza entre sus seres queridos. Hablando de esas palabras, yo lo vi muy triste y sólo. Cuando me desperté de mi sueño ya supe que él estaba hablando de su patria a la cual se amaba más que su vida. Salí corriendo para leer el periódico y allí me puse a llorar cuando encontré que el había muerto en esta misma noche junto con su bella esperanza.
Shital Bhandary, Katmandú, Nepal

La urgencia de abastecer de alimentos y mercadería al pueblo era tan urgente, como urgente era que las calles se ancharan y dejaran entrar de una sola vez a los camiones para aplacar de una vez tan horrible cuadro de hambruna
Mario Estuardo Maldonado, Coban, Guatemala

Despacio y sin pausa. Avanza ; con avidez el gusano que infecta lo que queda del paraiso que se va perdiendo inexorablemente en nombre del "desarrollo ".Quedara mercaderia en lugar de los epacios naturale? UN gran Wall Mark????
Flora Slovinsky, Sa n Diego, US.A

cual ferrocarril con llantas de hule y rieles de asfalto se desplasan los camines llevando soluciones a las diferentes ciudades y pueblos que al verlos llegar brincan de contento porque veran resueltas sus necesidades, que en ocaciones se llenan de tristesas ante la inpocivilidad de adquirir productos llevados por ellos.
Francisco Rena Gamez, Hermosillo Sonora, Mexico

Vamos todos juntos, en estos camiones, con alimentos, medicinas, mantas,y sobre todo este es el convoy de la Esperanza, que va a una comunidad que ha caido en desgracia... y ahi vamos en su ayuda solidaria...
tomymx, Durango, Mexico

Desde niño lo soñé, ¡de mis manos brotaba oro! sabia que si seguía soñando la realidad me haría caso pero en la gran ciudad donde nací la soledad que provocan los contrastes fundieron mi mas preciado poder. La gente y el tiempo consumían la certeza., mientras crecía, me debilitaba. A los 22 años lo note, como guerrero salí a vivir a la montaña, Una hermosa tarde a mis 30 años rodeado de ardillas saque mi espada y grite al cielo y al mismo tiempo a mi alma; "yo soy quien te reclama regresa!" El eco me apoyaba "regresa!" Entro la noche fría y comprendí: Era yo quien se había ido, Aquella noche llena de estrellas grite, sude, imagine e implore hasta que era de pronto aquel niño que podía soñar. ¡De mis manos brotaba oro! Por la Mañana la gente lo supo, los camiones llegaban por el dorado tesoro.
Sebastian Garza, DF, Mexico

¡Alegría, Amor y Paz, pensaba que era lo que transportaban esos camiones pero: En realidad lo que se encontraba en el interior de su cubiertas eran armas que asesinan los pueblos pobres del mundo.... ¡Alegría, no pasó de allí. ¿Será que un día podemos vivir en Santa Paz, no lo creo así mientras existan gobernantes en el planeta que nada les importa la vida de lo que si queremos un mundo de alegría, amor y paz.. ¡Alegría, es posible con una caravana de camiones que la tansporten para los paises del mundo que la exigimos y necesitamos.....
Luis Gabriel rodriguez, Barquisimeto, Venezuela.

A tiempos aquellos, en que cuando escuchabamos el ruido de un Jeep, nuestros padres nos metìan debajo de la cama y ellos escondidos cerca de la puerta cuidando que no fueramos vìctimas ni del ejèrcito ni de la guerrilla, hoy vemos con tanta tranquilidad, excepto el peligro de que nos aplasten, como pasan camiones cargados de verdura, pik-up llenos de gente pobre, pulman con gente media y limusinas con gente rica, siternas que nos llevan el gas... ya no nos da miedo el ruido, nos da miedo como sube a cada rato el precio del combustible, que ya no podremos pagar.
Marta Elena Garcìa, Chiquimula, Guatemala

Muchos años atras habia salido de mi pueblo, en busca de trabajo, pues la tierra no producia nada, era como una maldicion. La gente del pueblo se habian apartado de Dios, Adorando y dando cultos a las imagenes hecha por el hombre. Al pasar los años me encontre con una familia que habia sido vesinos mios. Les pregunte enseguida por el pueblo. Ellos con lagrimas en los ojos me contaron como se habian vuelto a Dios y como Dios habia sanado su tuerra. Regrese a mi pueblo para ver lo que habia pasado. Los camiones no daban a basto para sacar el producto de la tierra. El desfile de camiones era tal que iban defensa con defensa. "La promesa de Dios" 2 Cronicas 7:14
Lazro de Jesus, Miami, USA

Camión-Hombre-Camión ¡Que ironía otra vez yo en pleno vuelo! un joven campesino quizo pronunciarse contra el poco valor que le daban al trabajo de su gente y que mejor que cerrando la via de acceso para q ellos que no pudieran llegar a la ciudad dond la poblacion iba a sentir la falta de los productos y darse cuenta el trabajo tan importante que la gente del campo tiene aunque para esta gente trabajadora no le causa ninguna gracia, pero a la larga tendra exito
Maigualida Diaz, Merida, Venezuela

No cabía ninguna otra posibilidad. Había que reencarnar y había sólo dos posibilidades: un bus o un enorme camión. Reflexioné un momento y me hize camino, así llego a tiempo a todas partes, y aprovecho de saludar las demás almas que echan humo y otros contaminantes.
Marco, Viña, Chile

Llevo treinta horas de viaje dentro del camiòn. He bebido el agua de dos botellas y comido un pan dulce. Me duelen las nalgas y la columna. Tenemos buen rato detenidos, somos muchos. Què pasa? Estàn forzando la puerta... no son policìas. Nos sacan a jalones, sòlo a las mujeres, a dònde nos llevan!!!
mariela jara, lima, peru

Subir, no será más fácil que bajar. El camino esta llena de piedrecillas, esta cubierto de piedras pequeñas y cortantes y resbaladizas, piedrecillas que por el correr de los años y de cada caminante, y de cada acémila o de cargar personas, van rompiéndose y creando un nuevo filo y una nueva arista. Debes tener cuidado para no caerte otra vez. Gritaron. La última vez que vine a la parte media de esta colina fue para tomar una fotografía, para que puedan concursar en el cuento corto. Pensé que no gustaría, pero la forma del herraje, que forman los camiones, pensé que me daría suerte. Y lo tuve.
Freddy Gonzales, Cajamarca, Perú

La serpiente de metal desfilaba por el valle, descendiendo a tierras mas bajas, voraces de su cargamento. El ruido de los motores y los cauchos retumbaba en las raíces de las plantas, ahuyentado incluso a los animales mas esquivos. Ricardo, conduciendo uno de los caminones repletos del ansiado cargamento, miraba atento las laderas de las montañas, no tanto con la curiosidad de un explorador sino con el anhelo lontano de los desarraigados. Su vida, bien vista, habia sido dura, y aunque no recordaba nunca haber estado en un sitio como esta copa de montañas, algo en él era movido por la belleza prehumana del entorno. Se dio cuenta de que era un profanador, como tantos antes que él. Se sintió el agente de una fuerza impersonal pronta a torcer el mundo y decidi ó no mirar más a su alrededor o dentro de sí mismo.
Chemané Arias, Mérida , Venezuela

A lo lejos las montañanas y el sol asomándose, apenas son las 5 y tenemos que tener listo el almuerzo para las personas que vienen a desayunar a las 8 , hay tanto que hacer, le ayudo a mi madre con las tortillas mientras ella prepara los guisos, desde nuestra casa vemos la hilera de camiones, esperando descargar el material de construcción...¡Ahh, cuando yo sea grande y tenga hijos les diré que cuando yo era chica fue cuando nuestro pueblo despegó al progreso y se construyó la carretera, esa carretera que un día me sacará de aquí y entonces despegaré al progreso también yo, porque no voy a pasarme la vida haciendo almuerzos para los choferes de estos camiones que seguirán pasando.
viky garza, Nuevo Laredo, Mexico

Ocurrió al despertar de un nuevo día lleno de esperanza,al centro de un humilde pueblo, los camiones llegaban para descargar alimentos, enceres y juguetes, la ayuda habia llegado y junto a ella la alegría de la gente, que animada auxiliaban a aquellos que habian perdido la esperanza, ahora aquel pueblo una vez olvidado, habia ganado muchos amigos y sabia que si estaban pendientes de ellos, desde entonces han comenzado a brillar al mundo, se ayudan unos a los otros y juntos han comenzado a construir una nueva vida, una nueva forma de ver la vida. Alegres reconstruyen lo que la naturaleza quizo que ellos cambiaran,poco a poco comenzaron a sentirse feliz y empezaron amar a Dios, gracias a la ayuda inicial de todo el mundo y a estos camioneros que con alegria llegaron a ese hermoso pueblo. Paises afectados por el Tsunami
Luis Lucci, Caracas, Venezuela

Años trás años la misma fila. No se porque?. Como eligieron al borracho de Ernesto el primero de la fila. Si total con la pendejada que hizo el pasado año,quedandose de último por temor a volcarse en esta misma curva.Bueno en verdad aquella ocasión era un tiempo feo, el día no estaba como hoy, soleado, claro, sin negras nubes y poder divisar ese lomerio que siempre me hace recordar a mi pueblo natal. Pero de todas maneras, no entiendo coño, el porque Ernesto es ahora el primero de la fila de camioneros. Ha! ya caigo, fue puesto por el viejo Pablo, su suegro. Claro fornicandose a su hija, ha subido, cama versus promoción y como la niña son los ojos de papa, porque como camionero normal Ernesto nunca alcanzaria ese puesto, el primero de la fila.
alejandro, cuba, cuba

Chavanes contaba unos veinte mil habitantes. Era un pueblo que se originó por las necesidades de los terratenientes ingleses que desde hacia un siglo se habían instalado en esa región para no irse nunca mas. Así pues, los pobladores eran nobles campesinos que trabajaban diez y seis horas al día en las tierras de dichos terratenientes y que compraban su comida en los abastos de estos mismos. Pero un día hubo paro general. Los campesinos estaban cansados y desilusionados. Pasaron dos meses. La situación fue desesperante porque los terratenientes habían cortado el suministro de víveres. Una tarde en que volvía con mi abuelo Candido de recoger hierbas que él sabia mezclar para curar todo, los vimos. Una hilera de camiones que traían comida, leche, detergente, harina. Todo lo reunido por los pueblos vecinos. Los vimos avanzar lentamente. Ese día mi abuelo Candido me enseño una nueva palabra: solidaridad.
Guillermo Rojas, La Chaux-de-Fonds, Suiza

Uno, dos, tres...veinte. Los ví pasar, como en una hilera de hormigas. Mi fantasía hizo volar mi imaginación y en instante me senté en la cabina de uno de ellos. Intuí, belleza, sacrificio, responsabilidad, libertad, añoranza. Ya pasaron todos... Volví a la realidad. Kilómetros devorados por las ganas de regresar.
Nélida, Dolores,

En los valles de Cochabamba, los Andes duermen como columnas espinales de monstruos prehistóricos. Estos cerros envuelven pueblo tras pueblo, en los cuales la calidad de vida había cambiado poco dentro doscientos años. Me quedaba dormido allí en el camión, atascándome entre una vieja de habla quechua y cuatro bolsas de papas listas a caer en cada curva. La parada del camión me despertó como un choque. En el aire circulaban unas palabras frustradas en quechua, pero ninguna en castellano. Entonces bajé del turno para averiguar lo que pasaba. Caminando hacia el frente del bloque, pasé camión tras camión, cada uno como una cárcel de gente desesperada. "Queremos justicia" dijeron los letreros de los bloqueros. "Libertad," repitieron sus bocas. En este momento, escuché el eco de la voz de mi presidente, quien tanto repetía esa misma plabara. Me reía de cómo dos ideologías completamente opuestas pudieron tener los mismos sostenes.
Matt Schewel, Durham, North Carolina, E.E.U.U

aquella mañana soñaba con mi pueblo, con la simplesa de sus calles, con el aroma de tierra mojada, con la verdad que se escondía en sus atardecerez, pero desperte con el ruido del progreso. Ya habian llegado. embrigados ingenuamente por la riqueza que pagaba sus vicios, sus utopias, como una serpiente a travez de la carretera,cientos de camiones venian a devorarse algo mas que el oro. Ya nada seria igual, pero quizas si les contaba de los colores de otoño, no arrazarian con los bosques, quizas si le daba de probar agua de sus vertientes se amanzarian y entendirian el verdadero milagro de la vida.
lenin somos, chillan, chile

A ver ¿Quién fue el gracioso que dijo que por aquí habías menos tráfico?- No me miren a mí.El mapa no dice nada de "vía sólo para camiones"-¿Estás seguro de que después de la curva podremos ir al baño?- Tenía que ser la genial de tu madre a la que se le ocurriera venir a pasar las vaciones en el Camionero´s Social Club- Tranquilo,los helados llegan.Después de la curva el tráfico fluye-.
Sara, Maracaibo, Venezuela

...Veníamos de tan lejos, cansados de un viaje que ni siquiera yo sabía su fin. Eran caras de felicidad pero, mas de tristeza, unicamente porque queríamos ser felices y no conseguimos donde. Alla nos espera un pueblo, le llevamos alegría a los niños y luego, nosotros continuamos. Quienes somos: ¡EL CIRCOooooooooooooo!
Luis Vivas, Los Teques, Venezuela

Vi esta imagen en mis sueños... Cuando supe que muchos seres humanos necesitaban ayuda porque lo habian perdido todo,muchos también sus vidas,a manos de un maremoto(El Tsunami)...Soñe que muchos camiones repletos de alimentos,medicinas,mantas y todo lo necesario para atender a estas personas, eran enviados desde todos los paises del mundo..Una enorme espiral de camiones, se dirigia hacia ese lugar,a modo de caracol..No tube en cuenta que este animal es muy lento para caminar...Tengo que volver a soñar y utilizar otro medio de transporte más adecuado..¿Podriais ayudarme a decidir cual?
Carme Gálvez Gutiérrez, Cádiz, España

Aquel virus aun sin nombre desparramo los pocos que dejo con vida hacia las ciudades mas cercanas.Muchos se vinieron con sus muertos,porque ni tiempo tuvieron de enterrarlos como dios manda.Algunos incluso murieron durante la travesia,sobre los feretros de los suyos,lo cual indicaba que traian consigo la terrible peste.Los vecinos de aquel pueblito, aterrados ,bloquearon el trafico.La supervivencia de los suyos desterraba de un golpe la misericordia.De todas formas,decian,ya estan condenados.Y la caravana quedo estancada en aquel paraje,entre ese mal sin nombre que se los llevaba irremediablemente,y la fiereza de aquellos pueblerinos que se resistian a dejar entrar a la muerte,al menos por esa vez.
Rolando Lopez, Chicago, EEUU

No cabía en mi pellejo, las ganas por llegar a la ciudad hasta me aturdian, los huesos estaban tan pegados unos a otros en esa genuflexión obligada.No tenia ya miedo. Al ver el amanecer me enteré de que seguía viva.Y el miedo me asaltó de nuevo cuando recordé a mi hermanita, la subí en el camiòn de adelante y nos mirábamos durante mientras los camiones iban en fila india, con el andar pausado y recargado. Somos polizontes me decia y rogaba que mis ojos no se cerracen, pero no lo hice.Dónd estará mi hermanita, el camión tiene una tolva azul y sé que llegará al pueblo. Llegaré a él a buscar a mi hermanita.
maría Elena, Lima, peru

Con mucha fe, y como todos los años, los camioneros de la ciudad se dirigieron alegremente, en perfecto orden y sonando sus bocinas, a adorar a su Santa Patrona.
Simón Montes, Caracas, Venezuela

Todos iban al mismo lugar, a dejar sus mercancìas a ese pueblito donde cocinaban las mas ricas tortillas. No era de asombrar que habia que hacer fila para obtener una de ellas....Asi como lo hacian los camiones que traian los mas ricos ingredientes para poder hacerlas.
Jessica Rebelo, Caracas, Venezuela

Yo manejé uno de esos camiones. Aprendí de mi padre que trabajó como chofer en la carretera. Una noche su camión se desbarrancó precisamente en la curva que se ve en la foto. Mi padre murió. Las malas lenguas dicen que fue por borracho. Me niego a creer tal mentira. Después de su muerte muchas cosas cambiaron. El trabajo se hizo más escaso, los perros más flacos y la competencia más feroz. Con cada nuevo camión que apareció la carretera se hizo más estrecha. Una mañana una noticia nos sorprendió a todos. El precio de la gasolina se elevó al doble. Eso nos unió. Los que ayer éramos enemigos de pronto nos volvimos amigos y los adversarios pasamos a ser camaradas. Esa mañana todos los chóferes de la ruta fuimos en caravana a la carretera para bloquearla. La unión hace la fuerza gritábamos, pero lamentablemente no éramos los más fuertes.
Daniel Flores Bueno, Lima, Perú

Yo acostumbraba a sentarse en la loma a ver la fila de camiones. El transporte de la zona siempre fue muy concurrido, --Samuel ya estan las empanada. -- Voy volando mamá. Corria desde la loma a mi casa eroa unos 100 metros llegaba tomaba la cesta y me iba a la carretera a verderles a los conductores las empanada y cafe que mi madre asi. Con esto ayudabamos a mi padre a alimentar a mis hermanos, esto se repepia todos los dias y era una fuente de ingresos.
Norman Nuñez, Alajuela, Costa Rica

En esos, camiones van cargados de niños huerfanos, de todas las nacionalidades, razas y religiones. Son Victimas inocentes de las guerras. Niños que no saben porque no tienen padres ahora. Niños que no entienden, lo que es la guerra. Niños que lo unico que desean es que esos camiones los lleve donde estan su padres, sus hermanos su familia, pero la realidad es que ese camino no los lleva a donde ellos quieren, sino que no tiene un final feliz como ellos sueñan.
luis fernando, lima, peru

...y recuerdo alegremente aquella fila interminable de camiones donde los colores abrillantaban la quieta y verde campiña de mi vida...a mis 10 años los veo y me pregunto cual sera el destino final de cada uno de estos caminantes del asfalto...algun dia tomare el mando de un pesado y brillante camion para descubrir cual era el destino de cada uno de estos que alegran mi vida en esta pequeña y tranquila comarca
Eduardo, Santiago, Republica Dominicana

estoy con mi ayudante observando desde la colina que la fila de camiones es inmensa yo calculo que para llegar hasta donde esta el camion de toldo azul hay por lo menos 99 mas, como no avanzamos nos hemos bajado para comprar un café bien caliente ya que hasta negocios pequeños han llegado por aqui ( personas),que rica la vida si tienes paciencia.
julio lopez, san salvador, el salvador c.a.

He visto pasar los años por ese viejo camino, lo he visto al amancer, al atardecer hasta que solo la luz de las estrellas logra alumbrarlo, he visto correr a mis hermanos los hombres por él, jugar y platicar. Pero ahora algo novedoso lo recorre, vislumbro tras mis ramas a un gusano gigante y ruidoso, que nos ha asombrado a todos los presentes. Presiento que ese gran gusano vendrá a devorarnos con su ruido y su contaminación. Solo espero que nunca llegue a devorar a mi amiga la montaña, por que ella, ella es el único camino hacia el cielo.
Verónica Sánchez Juárez, Distrito Federal, México

Era aquel uno de tantos pueblos dejados de la mano de Dios, pueblos en los que la bonanza y buena ventura era tan solo un vago recuerdo que ninguno de los que ahí vivian podían presumir pues jamas la conocieron, un pueblo de esos en lo que el recuerdo solo se traducía en eso... en recuerdo, solo la historia podia hacer mención de ellos, pero aun así,la historia se iba encargardo de relegarlos en el olvido. Eso terminó, terminó el dia en que algunos traidores vendieron su pasado y su futuro al país que sin historia y sin raices propias ha ido marcando la historia y las raices de los demàs... y se hizo el progreso...
Juan de Dios Guerrero Gastelum, Culiacán Sinaloa , Mexico

Voy en esta carabana sin rumbo fijo, con todos mis recuerdos y pertenencias, desterrado por problemas politicos de los cuales no soy participe mas si afectado. Me siento solo y triste, aunque en el camino veo una luz de esperanza la cual simboliza el lugar donde arribaremos. dejando mi Venezuela.
Francisco Rojas Choza, Aguascalientes, Mexico

"¿Dónde estuviste?" "Allá." Lo miré estupefacto. Estaba señalando con su índice la montaña del fondo. Entonces era cierto. Me bajé de mi camión. Estiré las piernas. Él encendió un cigarrillo y dio unas pitadas mirando indiferente el aire de la mañana. "Quieres uno?" "No, gracias. No fumo" Me puse a pensar. ¿Cuántos camiones estaban entrando en el vientre de la montaña? "¿Dónde están los otros?" "No sé. Yo deje allá mi camión, como todos. Después¿" Se encogió de hombros "Cada uno se va para algún lugar. Total. ¿A quien va a importarle?" "¿Qué hacen con los camiones?" Volvió a encogerse de hombros. "Yo solo vi la entrada al túnel. Hay una inmensa playa¿ y luego esa boca negra como la noche, por donde los camiones van entrando, uno a uno." Aspiró hondo, y como leyendo mis pensamientos, agregó. "Nadie los maneja. Puedes creerme. El mundo se esta quedando sin camiones."
Juan Carlos Barrueco, Bariloche, Argentina

Mi razón se negaba a creer lo que mis ojos veían, ¿trataría de un espejismo?, no podía ser verdadero, una interminable hilera de camiones repletos de familias ¿ familias curdas ,personas desplazadas, refugiadas¿ al igual que yo, por fin encontraba a mi gente, que marchaba unida en busca de una tierra donde habitar, corrí a unirme a la caravana, esa gente , mi gente , me extendió inmediatamente la mano para ayudarme a abordar uno de los camiones en movimiento ¿
edna berenice torres valencia, morelia, michoacan, Mexico

Y una vez más estaba alli, con la esperanza de llegar pronto a lo que fuera mi hogar, pero el destino siempre me jugó malas pasadas, justo ese día debía de felicitar a mi hija por sus quince años, y entregarle el regalo que desde hace 5 meses atrás me había pedido... La fila era interminable, y el camino para llegar a mi destino de unas cuantas horas. Nos dijeron que debíamos esperar, ya que una tractomula se había chocado con una cisterna, y aunque no hubo heridos de gravedad, el contenido de la cisterna era peligroso, y debíamos esperar a que llegaran los especialistas en manejo de sustancias volatiles. En fín, mi día estaba destinado, y mi hija no vería a su padre, en uno de sus más felices días,y yo no podría verle con su vestido rosado plena de felicidad...
Fredy Ramirez bedoya, Oruro, Bolivia

Fué mi primer día de trabajo como periodista de BBCMundo.com y me dirigía a realizar un reportaje en la ciudad ... Por una razón desconocida, sólo estaba permitido entrar a la ciudad en camiones. Al no poder realizar mi reportaje y ante mi temor de que la redacción no me creyera, me detuve un instante y fotografié la caravana de camiones. A mi regreso, le mostré a mi jefe la foto y me dijo: - Bueno, dejemos que sean los lectores quienes hagan el reportaje. Estas despedido!.
Jaime Blas, Miami, USA

El surco fue interrumpido cuando de repente llegaron los obreros a transformar nuestro pequeño paraíso en una ciudad. La alegría nos abandonó.
César Motta Cerda, Santo Domingo, , República Dominicana

Me recuerda aquella vez en que estuvimos los dos juntos en ese pais que nos acogio tan amigablemente, asi mismo vivian los mas pobres, esperaban la gran caravana de alimentos que daba vueltas hasta llegar a la boca de los mas desesperados, pobres ellos y nosotros ricos de observar ese fenomento tan nuevo para nuestras vidas, ricos porque llevaba en mi vientre al hijo que hoy tenemos y que alimente con lo que para ellos era su salvacion y para mi un delicioso manjar, las frutas mas sanas,el aire mas fresco y los platillos mas autenticos de esa region y que en parte venian en esas caravanas de buena voluntad.Eso me recuerda y no puedo olvidar ese lugar que nos hizo feliz y aun siento el aire fresco de la tarde tocandome el rostro, entre frutas,flores y personas tan hacendosas como las de esa bella ciudad colombiana llamada Cali.
Omara Cristobal, Miami, Estados Unidos

Con la montaña asesina al fondo vi con asombro como llegaban los camiones con los paliativos para las victimas del deslave, los que perdieron todo. Casas, cosechas, enseres y hasta familiares y me dije: -descargen rápido y vayan por más- porque esto seguira pasando hasta que la tierra nos haga entrar en razón y nos dicte cuantos podemos ser y donde nos permite vivir
frank parparcen, caracas, venezuela

Iba andando por la vera del empinado camino con el fin de salir de ese lugar que con el paso de tiempo se llenó de infortunios; era una mala época, sin embargo, ahí estaba yo, con mis ganas de enfrentarme al mundo y superar la adversidad, aunque no sabía ni por donde empezar. Luego de esa tragedia que acabó con mi pueblo no pude recuperarme, ¿y cómo hacerlo? Si la persona que más amaba falleció a causa de la peste que se albergó en nuestra gente luego de esa inundación que devastó años de lucha. ¡Hace ya tanto tiempo de eso!, pero a pesar de los años siguen clavadas en mi memoria las últimas palabras de mi amor eterno y en mi mente los camiones llenos de provisiones que venían a intentar salvar lo poco que quedaba mientras yo huía de ese panorama aterrador que me marcó de por vida.
Carolina Alcalde Román, Barquisimeto, Venezuela

Parecía un sueño, ver por los caminos olvidados de mi pueblo, un "tren" de camiones repletos de "mercancia", pegados uno detrás del otro, recorriendo lentamente como un caracol. Ese entonces, no supe exactamente a que se debía la presencia intempestiva de esa caravana motorizada. Años después supe por mi padre que eran refugiados que huían del régimen militar que imperaba ese entonces en mi país, buscando ocultarse en lugares recónditos de nuestras montañas hasta que amaine o desaparezca la dura situación social y política que reinaba. No se detuvieron en su recorrido, solo dejaron una estela de humo como recuerdo de aquel viaje, que para muchos de aquellos viajeros resultó en un viaje sin retorno.
Oscar Delgadillo, cochabamba, Bolivia

Las densas y oscuras nubes, habian frenado sus vomitos de cenisas y polvo, las lluvias comenzaban a limpiar las aguas de los rios, mientras tanto los viveres, agua y abrigos, llegaban a los pocos sobrevivientes escondidos en las cavernas de las colinas. Todos pensaban que tan solo se salvarian los que viajaron a la base espacial, pero Dios quizo ser mas condescendiente con la miseria humana, asi permitio que la cuarta parte de los habitantes del planeta sobrevivieran.
Eduardo, Montreal, Canada

Por la noche recibí el mensaje; "Mañana a las 12:00 hs. en el lugar beta". Madrugué, revisé el camión y la carga tan fragil y preciosa. Casi un año planeandolo... sudaba frío al recordarlo. Después de esto todo cambiaría... el mundo sería diferente. Tomé las calles más anchas, evité los barrios conflictivos y salí a la carretera. Tenía casi media hora de tiempo extra... por lo que ocurriera... y quien se imaginaría esto; ¡atrapado en esta fila interminable!... ¿si sobrevivo, me creerá el General?.
José A. Gutiérrez R., Los Mochis, México

Erase un amanecer en que en cierta ciudad hubo una explosiòn muy fuerte, instante en que la poblaciòn se volcò a las calles, unos corrìan por acà, otros por allà, hasta que decidieron hablar con los camioneros de la poblaciòn y que los lleven fuera de la ciudad colapsada, ya que el fuego habìa avanzado ràpidamente. Las personas por correr no llevaron nada de sus casas, solo pensaban ponerse a salvo. De ahì que en la fotografìa se aprecian muchos camiones llevando a todos los habitantes a un lugar màs seguro.
Mari Rodriguez, Guayaquil, Ecuador

Vimos la hilera de camiones subiendo la pendiente hacia las nubes. El humo de los tubos de escape se posaba sobre la hierba. Los neumáticos dejaban huellas profundas en la tierra. Aterrorizados los minúsculos habitantes del rastrojo se escondían detrás de peñascos sueltos. Nadie sabía el origen de esta caravana, mucho menos el destino. Sólo se veía subir y bajar sin detenerse. Los conductores protegían su identidad con vidrios ahumados. Ni siquiera cuando cayó la lluvia y el sendero se tornó en un barrizal, los camiones dejaron de circular como posesos. Ni el inclemente polvo del verano, ni la densa calígine detenían su recorrido hacia y desde las alturas. El ruido, pasó de ensordecedor a susurrante y pronto la visión de los armatostes móviles se convirtió en parte del paisaje. Los visitantes no dejaban de maravillarse por el prodigio de circulación incontenible e interminable, mientras nosotros bostezábamos bajo los árboles.
roberto guzman, panama, panama

Las maquinas detienen su rumbo, no pueden avanzar, retrasan la llegada a su destino, obstruyendo a los demás... las montañas majestuosas observan con desdeño a esas máquinas, máquinas imperfectas, máquinas humanas, detenidas ante ellas, como si reverenciase su presencia Y es entre estas montañas donde se conjuga naturaleza y humanidad, en donde el hombre en su intento de dominar aquella fuerza indomable comprueba nuevamente su imperfección, su incapacidad de crear la armonía perfecta, esa armonía que jamás podrán crear..
Yolanda Nohemi Pérez Juárez, Monterrey, N.L. , México

En el emblematico marco de la cordillera andina, una enorme fila de camiones viene surcando los pueblitos y villas de la region. Al verlos podemos imaginarnos esos exodos del lejano oeste norteamericano, en los que las carretas iban una tras otra como cuidandose mutuamente de cualquier amenaza. Pero estos camiones no hacen solo marchar uno tras otro sin rumbo fijo, su meta es muy certera y es llevar ayuda una pequeña civilización pre-colombina que hasta ahora se creia extinta, ellos son los kelplas, parientes de los Incas y Mayas, esta gente estaba viviendo en una montaña a la cual nunca antes la civilizacion moderna había tenido acceso. Que nos deparara este encuentro con nuestro pasado?..ya lo sabremos...
Ernesto Altez, Montevideo, Uruguay

ya llevo 8 horas al volante, anoche el cruce por la montaña estuve terrible, lluvia, neblina, barro, el camión varado que no falta, el idiota que se quiere pasar en curva, pero ya al fin después de eso todo es cuesta abajo, después de eso ya estaré en casa, en mi sala, con mi esposa e hijos.. Cuantos dias al teléfono, cuantos minutos tratando de hacernos una imagen con palabra de nuestro reencuentro , ya falta poco, ya falta.. NO!!!, mierda!! solo me faltaba esto!! un trancon!!!
Alejandro Parra, Barranquilla, Colombia

Habiamos cruzado la cordillera con los camiones repleto de mercancia enfrentandonos a toda clase de maquinación para impedir que llegaramos hasta nuestro destino. Gracias a la astucia del lider no perdimos ninguno camion y nos podemos ver a Isabella, la aldea donde se encuentran los refugiados.
Nonibet, Rio Piedras, Puerto Rico

"¿Por qué tenemos que sufrir tanto los que tenemos tan poco?" Pensaba Luis cuando al dar la vuelta a la curva miró tras una cerca un increíble jardín tupido de margaritas. "¡Qué bella es la vida a pesar de todo! Somos pobres, sí, pero las cosas más hermosas están aquí. No se han ido". Luego miró a través del parabrisas las majestuosas montañas que albergan la posibilidad de tantos frutos para la gente. "Entonces, ¿qué sentido tiene esta ayuda humanitaria?" Más adelante esperaba ya la gente ansiosa de asegurar su alimento para el siguiente día. A Luis le alegraba la sola idea de llegar y que su mamá preparara un deliciosa arroz para disfrutar la vida. Para lo mismo tenía además, el jardín de margaritas, las montañas y el deseo intenso de ser feliz sin esperar más de la vida.
Alejandro Rivera, México, México

Vias a las afueras de la de la gran ciudad se dirigen a las colinas verdes majetuosas e imponente las cuales protegen a la ciudad de los envates de la naturaleza , la caravana de camiones de los aldeanos es dirigen a la vuel ta del de la jornadas de trabajo luego de una temporada de limpieza espiritual satifechos por la inmenza paz y traquilidad que la montaña les transmitio luego se de su tributo anual por las bondades brindadas
nelson perez tovar, caracas, venezuela

ano 1978 edad 20 anos, era invierno, ese mismo ano fuimos forzados a dejar nuestros hogares abandonando todo lo que habiamos contruido, esperando encontrar un mejor futuro dejamos nuestro pais. solo quedan recuerdos de lo sucedido todo por una guerra que no tiene sentido.
angel carrillo, Guatemala, Guatemala

Como almas gigantes pero vacías, alineadas en las curvas de una prominente montaña , nos encontramos intentado recuperar nuestro humildes ideales que han sido pisoteados por los grandes poderes. Sin importar sacrificar un día del vital salario dentro de una cabina llena de recuerdos, riesgos y soledad, que nos da de comer pero nos distancia de nuestros amores. La esperaza de llenar nuestros camiones de justicia y retornar a nuestros diversos destinos donde el desplazamientos es símbolo de desarrollo para todos. Hoy estamos parados y hacia abajo pero esto nos permitirá mañana movernos hacia la cima de nuestras conciencias.
Humberto Thielen, Houston, USA

Esta carabana de camiones se dirigen hacia la capital de Grecia llevando agua,comida porque en ella se estan concentrando una cantidad de imigrantes que necesitan de esto, poniendo de manifiesto la solidaridad internacional, demostrando una ves mas que aun tenemos buenos sentimientos y que aun podemos cambiar o revertir los efectos de nuestras abaricias y egoismos, y que mejor simbolo de union que esta foto.
Daniel Ernesto Diaz Rivas, San Salvador, El Salvador

La travesía se había hecho larga. La ruta era más difícil de lo que se pensaba. Uno tras de otro los camiones viraban a la derecha, luego a la izquierda y seguían el sinuoso camino como en procesión. La mayoría había olvidado por qué había empezado el viaje. Pocos recordaban la ruta de regreso, pero a ninguno realmente le importaba llegar. Lo importante era seguir viajando.
Jacobo Riquelme, Caracas, Venezuela

En uno de aquellos pueblos olvidados, pero bonitos, querian darse a conocer, fue que convocaron a una asamblea, mentes en blanco, hasta que un chiquillo, exclamo: ¡hagamos un concurso de camiones! vendra mucha gente y les vendemos de todo lo que sabemos hacer, fue un exito...llegaron desde muy lejos
Pacifico Chavez, San Salvador, El Salvador

La imagen era nueva en las retinas de los pobladores de la sierra en Ayacucho. Tras años de terrorismo y aislamiento, ahora veian desfilar por sus caminos buses repletos de mercancias y de gente que empezaba a poblar la zona antes tomada por el terror. A la vista de los antiguos moradores esto era la señal inequivoca de un nuevo empezar, para los niños de la zona, chaposos y con la sonrisa helada por el clima hostil, ver desfilar los camiones desde lo alto de los cerros era como tener una hilera de carritos de juguete que sentian alcanzar con las manos. El quechua es una lengua que expresa mejor este momento de sorpresa y esperanza, mas aun si se acompaña con pututos, quenas y zampoñas. Siento que todo mi pueblo empieza a creer.
Nestor Jimenez, Lima, Peru

transportan vida, alegria, esperanza, salud hacia un destino lleno de sufrimiento y de padecimientos marcados quizas por la naturaleza o la mano destructora del hombre a traves de guerras o terrorismo, paz para el mundo. y la humanidad.
Julio Cesar Croce Pinto., Merida - Edo Merida., Venezuela.

Ya deben ser las dos de la tarde y yo aqui sigo atascado en este trapoico de mierda! Dolores me prometio que cuando llegue a casa me contaria el secreto que su mama le revelo la noche anterior. Pero que habra sucedido? Un accidente talvez? He sintonizado todas las estaciones de radio y nadie ha mencionado nada al respecto.
Julio H Vera, New York, USA

Te he visto nuevamente despues de tanto tiempo, tus ojos azules irradiaban esta enorme carabana, si tu Atenea despues de tanto tiempo hoy viniste a mí, ya no es el tiempo de los grandes heroes es el tiempo de los hombres mortales comunes que luchan por los reveses de la vida, mira como nos desplazamos rumbo al trabajo cotiniado, que dia aquellos de los dioses.
Osvaldo Acevedo, Arraijan, Panama

Tras la soledad, que dejan unos continuos bombardeos, los habitantes de un pequeño pueblo montañes, son obligados a salir, dejando todo recuerdo atras para empezar una nueva vida, en busca de paz, alegria, oportunidades, en fin, solo una nueva vida... que no este manchada con paginas rojas de discordia y poder. Tan solo la oportunidad de poder escribir un nuevo comienzo y con una final sin conocer en un libro de paginas ilimitadas.
Luis Alberto Garcia, Zapopan, Mexico

Siento a mi espalda , la fuerte y joven bocina de un nuevo camion , parece europeo , se nota que son sus primeros viajes y por ello se nota su vigor e impaciencia , por entregar su preciada carga. Yo ya estoy viejo , ya no soy el mismo de antes , pero seguire yendo y viniendo hasta que ya no pueda mas , solo mi carga de juguetes para alegrar a miles de ninos , me dan energia y lo seguire haciendo aunque ya mis fierros ne duelan y el cansancio me avise ya que pronto tendre que descansar para siempre. Diciembre , navidad esta cerca , ya estoy llegando , soy un viejo feliz.
Julio U, Memphis , USA

Fue cuando subi a lo alto de una colina y pude divisar la larga fila de camiones llevando a los refugiados de la catástrofe. En uno de ellos pude divisar a un pequeña niña, que a pesar de la tragedia, me saludaba con sus manitas y me regalaba su sonrisa.
jorge paredes, asuncion, paraguay

Teníamos más de dos semanas incomunicados por la vía terrestre debido a las caídas de varios puentes causado por las excesivas lluvias que ocurrieron recientemente en los Andes Venezolanos. Los alimentos y el agua escaseaban para las poblaciones aledañas a la capital, fueron días de penuria, amargos y paroxismo seguía lloviendo pero con menos fuerza, dos familiares no aparecían y teníamos información que varios vecinos habían muerto por la crecida de los ríos de la zona. De repente a lo alto de los páramos escuchamos muchos ruidos y cuando observamos era la gran sorpresa de cientos de camiones que venían a auxiliarnos, traernos alimentos, medicinas, agua, colchonetas, etc. Tenemos que agradecerle mucho a estos camioneros que arriesgaron su vida al pasar por sitios tan escabrosos como son las vías del páramo andino.-
Alexander Alfonzo, Caracas, Venezuela

Una gran serpiente mecánica llegaba a un pequeño valle, devorando a su paso la belleza pura del lugar. Su cabeza la formaba un pequeño pueblo y su cuerpo cientos de camiones, en cuyo vientre llevaba dios sabe que, pero para bien o para mal, aquel pueblo esperaba su digestión. Es el ser humano a su paso por este mundo, especie única que florece mientras rompe el equilibrio de otras, bajo un cielo puro que mira con tristeza y llora su desgracia.
Alejandro Nostas, Santa Cruz , Bolivia

Quizás la espera había terminado. Todos estos años soñando con poder enterarse de lo que paso, pasa o pasara en el mundo, ¡estaba a la vuelta de la esquina! Todo ese potencial intelectual estaba a punto de romper la caja de Pandora de la ignorancia con camiones y camiones cargados de personas, voluntarios, que iban por fin a llegar a nuestro pueblito. El valle entero sabría leer en menos de seis meses. ¡Habian llegado los alfabetizadores!
Conrado W. Lührsen, Ciudad de la Habana, Cuba

Por fin empezo la mudanza,ya habiamos terminado con nuestra casa,las habiamos destrozado y ahora estabamos buscando una nueva esperanza, las naves quedaban lejos de los pueblos, las casa destruidas de la guerra ya no eran ni visibles solo la decepcion de la gente estaba presente en la carabana que avanzava cual una caravana funebre dejando a el ser querido detras esperando que la vida le deparara mejores cosas en martes la nueva casa de la humanidad
Oscar, Habana, Cuba

¡Ya llegaron! ¿Qué pasa Manuel? Llegaron mamá, te dije que vendrían a ayudarnos, ¡ahora tendremos comida! Hijo, no corras, ven para acá. Manuel, junto a un grupo de niños, comienza a gritar ante la llegada de una hilera interminable de camiones, cuyo objetivo parecía ser la entrega de mercancía para paliar las deplorables condiciones en que estaban luego de numerosos inundaciones. Hola, acá estamos, vengan, apúrense. Manuel entra a su casa, con un paquete de arroz, otro de azúcar, entre otros. Mamá, te lo dije, mi papá fue a buscarlos, el señor del camión me dice que llegó mi papá caminando y les dijo que viniera a ayudarnos. No Manuel, eso es imposible. Pero mamá, el señor me lo ha dicho, tiene una foto nuestra, mi papá se la dio. María mira la foto consternada. Manuel tu papá no fue a la ciudad, tu papá murió.
María de los Ángeles Aguirre Mendoza, Santiago, Chile

Por fin llegó la hora cuando los países desarrollados decidieron abrir sus mercados a los productos agrícolas del tercer mundo. Cientos de campesinos se alegraron al enterarse de las nuevas. La noticia fue atizada cuando el Ministerio de Agricultura les informó que en un par de semanas vendrían enormes barcos cargueros y comprarían sus productos. Llenaron sus destartalados pero coloridos camiones con toneladas de tubérculos y verduras; y se dirigieron a la capital. Al llegar los camiones al muelle se dieron con la sorpresa de que: 15 dólares por tonelada de tubérculos y 30 por la de verduras. "it is the law of supply and demand, my friend", les dijeron. No tuvieron más remedio de vender sus productos a esos precios. Ahora regresan los camiones vacíos, cargando en su interior corazones vacíos de esperanza. Como una lenta y durmiente anaconda se desplazan en fila irrumpiendo la tranquilidad del colorido paisaje.
Juan Carlos Flores, Londres, Reino Unido

Espiral,espiral,y al fondo la montaña, Adonde van?,cargados de sueños, de viajes y de esperanzas, andantes de rutas,hacedores de caminos, trashumantes de culturas y costumbres,¿qué ciudad espera por Uds.que en tan larga fila los ven llegar.- Espiral, espiral, camiones serpetando en el valle la montaña los ve llegar
Marisa Ortiz, Salto, Uruguay

...no lo podía creer, parecía un sueño!!, nadie quiso tomar en serio la amenaza del calentamiento global, solo después de la gran lección dada por la naturaleza... y ahora estoy aqui, junto a mi familia regresando a nuestro pueblo natal. !!no lo podia creer!!, las noticias dicen que desaparecieron las amenazas nucleares, que ya no habra guerras, las grandes potencias mundiales aprendieron la lección... todos los países firmaron el protocolo, de ahora en adelante nos dedicaremos a cultivar la tierra con responsabilidad..!!no lo pidía cree!!
Gilberto Acosta, Caracas, Venezuela

Era la hora exacta para partir de mi pasado, cogí un bus.En el camino había una terrible cola de camiones y supe que no era la única que deseaba partir. Qué pasó? pregunté al conductor del bus donde iba. Me respondió "Parece que ya clausuraron la puerta hacia la búsqueda de la verdad"
Alida M, Lima, Peru

Jaime se encotraba atrapado en su camion, detras de docenas de estos, cuando de repente se fue la luz y todo quedo en silencio, sin relacion del tiempo y del especio jaime no sabia que habia pasado, derrepente a lo lejos una luz, un ruido ,no entendia nada; al cabo de un rato sin poder ver nada, mas luz, mas sonidos, hasta que de repente escucho una voz que le decia: te golperon y te robaron, pero estas bien, tranquilo, es un amigo. Fue cuando descubrio la triste realidad.
Arturo Cabrera, Caracas, Venezuela

Nadie podía sospechar que aquella inmensa carabana de productos encerraba además, una carga humana. La cordillera que se recortaba en el horizonte era la meta a superar... los 36 inmigrantes indocumentados, empujados por la desesperación y la angustia, se disponían a superar el último escollo de su aventura. Ocultos en alguno de aquellos camiones, enmedio de la mercancía, ya no tenían ni tiempo ni posibilidades para dar marcha atrás. Las esperanzas de encontrar un nuevo mundo y un mejor futuro entraban en la recta final. Todo dependedería de la acuciosidad con que los camiones fueran revisados por los agentes de migración de los Estados Unidos que se encontraban justo al otro lado de aquella cordillera. Lo demás, estaría arreglado por los "coyotes" y por los parientes que los recibirían una vez en tierra "gringa"...
Guillermo Aparicio, Santa Tecla, El Salvador

Hoy 25 de febrero del 2005, se inicia el exodo hacia la Tierra prometida, camino largo y duro, para hacerse en camiones cargados de gentes y aperos; aunque recordemos que para nuestros primeros tiempos lo hicmos a pies, en mulas, carretas y camellos y bajo la imclemencia del sol.
Rafael Heredia, Santo Domingo, Republica Dominicana

Mi pueblo lento y silencioso, siempre me queje porque nunca pasaba nada, nadie tomaba en cuenta a mi pueblo. Minerales preciosos bajo el subsuelo de mi pueblo nadie lo sabía hasta que un satélite entrometido le dio la información a una transnacional. Ahora todos quieren venir a mi pueblo, todos se pelean por él. Recuerdo un amigo de mi padre, un hombre solitario que ganó la lotería y súbitamente le empezaron a llover amigos y mujeres licenciosas, pero en poco tiempo se agotó su fortuna, se fueron los amigos y las mujeres ya no lo veían tan atractivo, quedó de nuevo sólo y con una inmensa tristeza. Mi pueblo no volverá a ser el mismo, que bello era mi pueblo.
Julián Afonzo, Caracas, Venezuela

Esperar. a veces, la espera puede ser una virtud o un temple del espíritu. Cualquier ocasión puede ser una oportunidad, en todo caso, para admirar el paisaje que tenemos alrrededor nuestro.Aunque esto puede pasar desapercibido en una situación de larga espera, donde ademas estan otros mas, pero no todos con la misma paciencia, tal vez.
sergio javier Benítez, Posadas-misiones, Argentina

Nació en un pueblo al pie de la sierra, en fines del siglo pasado. Alli, fue muy feliz: cada dia iba al pozo con mi madre: jugaba en el cesped mientras charlaban las mujeres de las cosas del campo. Estaba muy sencilla la vida: cada dia, el sol se levantaba en el este, y se ponió al oeste. No llegaban muchas noticias de la capital. Un dia, un viajero pasando nos cuenta que había, en la capital, autovías de la información. No sabio que fue lo de los autovías pero, por cierto, había a ser algo con camiones, o quizá coches. No había pasada más de una semana, cuando al amanecer vío, en la carretera de la capital bajando de la sierra, un hilo de camiones. Pasaban tras mi pueblocito cuando, no sé por qué, se paraban. Permanecian alli, sin moverse. Había hallado la autovía de la información...
Paul Franssen, Amberes, Bélgica

la invasion

Nadie nunca imagino que detras de aquella mañana fria se escondiera una tan cruda realidad. Ese comenzar del día, completamente despejado, casi que como una invitación para ir a la playa, sería posiblemente, la ultima vez que padres e hijos, hermanos y amigos, compartieramos un tiempo en este pueblo olvidado por el hombre pero amado por la naturaleza. No había absolutamente un alma capaz de creer, la trascendencia de una decisión tomada como suele hacerse en estos pueblos,casi por consulta pública. Los niños y los ancianos, pensaron en principio que se trataba de un circo empero jamás intuyeron que ese largo numero interminable de camiones, anunciaba el comienzo de una de las historias más terribles para este Pueblo. El viejo boticario, recordaba la invasión nazi y los vitores despues de normandía. Y eso era, una invasión.
Angel Monagas, Maracaibo, Venezuela

De nino visitaba las montanas; empezaban en el patio de mi casa;subía hasta casi tocar las nubes. Me sentaba y pasaba horas admirando el paisaje e interactuando con la naturaleza. Mi grito kafkaiano cesaba y llegaba el silencio.Nada fácil, pero los demás le llamaban vagancia. Hoy que soy un hombre mayor; aunque mi corazón de nino no muere, libre y con tiempo de sobra; no tengo valor para salir y empezar a subir. Como un desempleado sale a caminar a la montana, mientras otros trabajan, me dice una voz interior. De pronto miró por la ventana, y acalló mi voz, subire a ver que pasa, que, como si fuera un caracol, la enorme hilera de camiones repletos de mercancías, había detenido su hormigueante y contaminante rodar sobre el asfalto. Un arco iris que inicio en la punta de mis dedos fue testigo.
Marvin Schult , Legnika, Poland

La enorme hilera de camiones con bastimentos semejaba una gargantilla alrededor de la montaña, y mas que camiones parecian hormigas cargadas que regresan de una incursiòn dirigiendose a su hormiguero en perfecta formaciòn. El valle lucia fresco, cauteloso y por un momento se podia decir que esperaba con recelo la llegada de aquel tropel de alimentos, y hasta pareciese preguntarse si serian suficientes para cubrir tantas necesidades despuès de los sucedido. Cada carro que se sumaba a la caravana parecia el ùltimo, pero internamente queriamos pensar que serìa uno màs; tantos como para preocuparse de otra cosa que no fuese comida y vestidos por un tiempo,la reconstrucciòn por ejemplo; o algo mas importante como era la paz.
leo cabrita, Maiquetia, Venezuela

No sabían hacia donde se dirigían, venían de muchos puntos del globo y se iban añadiendo a la larga cola. Lentamente, muy lentamente, como una larga hilera de hormigas, se iban desplazando sobre la superficie de caminos cada vez mas abruptos y empinados. Según iban acercándose a la montaña, los ojos de los conductores despedían unos siniestros reflejos, los motores de los camiones dejaban de rugir de forma monótona y el silencio los impulsaba. El cielo se fue resquebrajando hasta que la luz apenas podía filtrarse y las tinieblas lo cubrieron todo. La larga hilera continuaba sorda su camino, como sabiendo su destino, a pesar de la espesa oscuridad. Allá a lo lejos, la montaña se abría en silencio e iba engullendo, como en un gran festín, uno tras otro, a todos los componentes de esta trágica e interminable procesión.
Francisco Fernandez-Arias, Las Matas (Madrid), España

Los trailers llegaron en caravana, cargados de muebles, computadoras y todo el equipo, de quienes motivados por la ambición, decidieron mudarse al pueblo minero de Vienevás, pues corría el rumor de que la gente ahí era verdaderamente feliz. Los habitante de este pueblo, no considerando el dinero como una prioridad, habían decidido no explotar sus numerosas minas repletas de oro, pues no tenían interés por el dinero, más que por el necesario para vivir. Así que las minas quedaron solas, en un pueblo en el que la gente se había negado a la modernidad, rechazando todo tipo de tecnologías e instrumentos que les "facilitaran" la vida, y les impidiera pensar. Meses después los viajeros sufrieron el desengaño, y se percataron de que en Vienevás la felicidad no radicaba en el oro, sino en la sencillez de un pueblo que no dejaba que los "adelantos tecnologicos" interrumpieran su natural desarrollo humano.
Alejandra Meza, Hermosillo, México

Desde aquella elevacion pude ver como mi pueblo... mi niñez, mi historia... mi vida entera eran evacuadas en aquella interminable fila de camiones. Como los trenes del holocausto con sus vagones llenos de recuerdos, de arapos, de caras palidas y estomagos languidos ... mi escencia se extinguia. Inmediatamente supe que jamas volveria a ver esas hermosas y verdes colinas que me cobijaron. Que lo que quedaria de ellas seria irreconocible, como aquel paisaje agreste, arido y seco del desierto, que bien podria ser en Siberia o Marte ... quien sabe. Ya no importa, porque mi unica inquietud era saber si la naturaleza me daria otra oportunidad. Quizas otra tan hermosa como aquella, con tonalidades verdes y el rocío matutino. Seria la naturaleza tan divina? tan sabia y comprensiva? seria capaz de devolverme aunque sea una parte de aquella felicidad? Porque Dios! Porque tuvo que despertar aquel silencioso volcan!
Brian Fitzsimons, Los Angeles, CA, USA

En la mañana, nadie sospecho que el sistema de drenaje iba a colapsar fulminantemente, todavía algunos recordaban con inocencia la lentitud con que el agua del retrete se retiraba queriendo girar lentamente por una garganta atorada de sarro y siglos. Se veía en los rostros la preocupación de lo que vendría, uno a uno con ligereza iban subiendo a los camiones que los llevarían desde los puca inquietud era saber si la naturaleza me daria otra oportunidad. Quizas otra tan hermosa como aquella, con tonalidades verdes y el rocío matutino. Seria la naturaleza tan divina? tan sabia y comprensiva? seria capaz de devolverme aunque sea una parte de aquella felicidad? Porque Dios! Porque tuvo que despertar aquel silencioso volcan!
Brian Fitzsimons, Los Angeles, CA, USA

En la mañana, nadie sospecho que el sistema de drenaje iba a colapsar fulminantemente, todavía algunos recordaban con inocencia la lentitud con que el agua del retrete se retiraba queriendo girar lentamente por una garganta atorada de sarro y siglos. Se veía en los rostros la preocupación de lo que vendría, uno a uno con ligereza iban subiendo a los camiones que los llevarían desde los pueblos y el campo al único baño que había quedado intacto en la cuidad de Seatle.
Carolina Mendez, Henderson, Estados Unidos

"Mami, ya no hay mas pan ni en la tienda de Don Pedro" dijo Clementina a su madre. "bueno no importa"- respondió Dona Josefa - "tampoco quedan huevos y eso si que no los conseguimos ni en Bella Vista". Había sido una mañana muy ajetreada para Dona Josefa a pesar de ser tan solo las 9:30 . El puente que atraviesa el río Benítez se había caído, causando una larga fila de camiones que esperaban resignados la llegada de los trabajadores del servicio de caminos. Dona Josefa que conocía el río y a los trabajadores, sabia que cualquier arreglo, por mas improvisado que sea, tomaría por lo menos hasta el medio día, por lo que vio la oportunidad perfecta para desempolvar su espíritu empresarial. En pocas horas Dona Josefa y sus hijas habían hecho buen dinero vendiendo desayunos. Viendo los camiones desde su ventana pensó "habían habido Agostos en Febrero"
Cristobal, Lansing, USA

se veia el comboy como si fuera una vivora conscriptora atraves del camino llevando entre sus entrañas mercancia que estaba destinada al abastecimiento del pueblo dado que este se encontraba apartado de la civilisacion gracias a las torrenciales lluvias que azotaban la zona
jesus castro vargas, tula de allende hidalgo, mexico

La interminable hilera de camiones con aprovisionamientos y medicinas parecia no avanzar hacia la ciudad sitiada y condenada a una muerte lenta. Todo comenzo cuando Amerancio, el indio guia de montana, encontro el pasadizo secreto con antiguos restos humanos y vasijas de barro. La curiosidad y la codicia diseminaron el virus que ahora amenazaba al resto del pais. Yo, cautelosamente me alejaba de este caos rumbo a la frontera donde nadie pudiera imaginar de donde sali.
Gualterio Nunez Estrada, Sarasota, Estados Unidos

"Momento de una recluta en los 80" Una noche fria y de luna llena, un grupo de jovenes entre la edad de 16 y 18 anos se reunieron en la finca Amistad. En la madrugada una hileras de camiones militares tomaron rumbo desconocido, con una velocidad de 100km por hora. Los muchachos se permanecieron callados, observandose entre ellos como si fuera la ultima vez que se mirarian. Ya a las 6 de la manana el celaje se podia ver mas claro, los gallos cantaron su melodia y los perros ladraban a los camiones pasando por su territorio. En el horizonte la columna montanosa majestuosa se alzaba, coronada por sus caminos en forma de caracol.
Dennys Obregon Cerda, Jinotepe, Nicaragua






 

BBC MUNDO - PRODUCTOS Y SERVICIOS


banner watch listen