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Viernes, 25 de febrero de 2005 - 13:25 GMT
Cuentos cortos: a partir de una foto
Camiones

Como si fuera un caracol, la enorme hilera de camiones repletos de mercancías.....

Ésta es una de miles de maneras posibles de comenzar una historia, inspirada en esta fotografía.

Lo que le proponemos en esta ocasión en El espacio del Lector, es que escriba una historia breve (no más de 150 palabras), inspirada en esta imagen.

Para no limitar su imaginación, preferimos no revelar ni el lugar ni el momento en el que fue tomada esta fotografía.

Las mejores historias serán publicadas en nuestra página.

Los relatos que superen las 150 palabras serán rechazados.


Éstos son algunos de los cuentos recibidos. Los textos responden a la propuesta planteada y son reproducidos sin correcciones de ortografía o de sintaxis. La BBC cuida que los textos no ofendan la dignidad de las personas y que no sean difamatorios. Las opiniones vertidas no reflejan el punto de vista de la BBC.

a la sombra de la montaña donde los dioses juegan con las nubes, el hombre, con deseos del juego lo hace tambien formando el carrusel de la vida. gira sin fin en rapida sucesion, una generacion termina y otra se levanta. hasta el fin del tiempo, del dia, del milenio.
victor driotez, san salvador, el salvador

Como si fuera un caracol, la enorme hilera de camiones repletos de mercancías se dirigía a un poblado de las afueras. Ajusté el cuerpo de cara al televisor, ante el espectáculo de los vehículos girando, peligrosamente, hasta el área de descarga. Los alimentos, telas y todo lo que demandó el primer primate urbano viajaba en esas curvas. Cuando vaciaban los vehículos, el camarógrafo detuvo sus ojos y su lente -de primer plano- sobre la superficie de las cámaras fotográficas de la marca que marca el prestigio, que el ´monstruo´ exigió. "El eterno primero, el primate, se sentiría satisfecho de poder retratarse de una vez por todas", comentó el narrador desde el vidrio espejo de mi televisor. Me reí por él y por mí. Yo por atenderlo y él por no saber de la casa repleta de mis fotografías; ¡Me quedaría una cámara y el resto lo regalaría a los camioneros!
Guillermo Lopez Borges, Wellington, USA

Como si fuera un caracol, la enorme hilera de camiones repletos de mercancías se detuvo en un tramo de carretera cercano a Barcelona y entonces llegó "pata de tren". Se dijo a si mismo que había encontrado una nueva ruta y se apareció entre las llantas de los camiones. Cuando los de la fila le vieron, tuvieron un motivo para reír o al menos para desviar la mirada de la larga curva de autos que ya aparentaba efectivamente...un ¡tren! "Pata de tren" recorrió ambos carriles hasta que se cansó y fue a parar a una de esas cajuelas adornadas de auto del año. Todos lo miraban atentos. Entonces "pata de tren" comenzó a rascarse la cabeza con el pie y la chica del auto sacó su cámara e inmortalizó el momento: "Pata de tren", la ardilla de los ferrocarriles de la zona había sido estrella por tercera vez.
Marisol Sarabia Nogueda, Acapulco, Guerrero. , Mexico

Y el sol volvió a brillar en Bosnia... fué un amanecer distinto, porque con el sonido de los pájaros, vino el sonido de los camiones, que traían alimentos a la población al pie de la montaña. El despertar de la población, fué de esperanza... esperanza de que podrían recibir una ración digna, medicamentos... Ese amanecer fué muy especial para todos, el amanecer de que todo iba a cambiar.
Julia Floriano, Montevideo, Uruguay

Al despuntar el alba, llegó la esperanza disfrazada en un torbellino de camiones cargados de amores. Terminó la desesperanza. Bien por toda aquella parentela que sintió como si mil cuchillos les rasgaran las venas. La guerra es cruel. Necia. Pero el rugir mortal fue sofocado por el raciocinio de los grandes. Reíd! Porque allí viene el gusano de camiones, lleno de frambuesas limpias y arroz blanquito y del bueno. Mirad esos camiones! Enjundiosos! Como el perfecto enjambre sinfónico, repleto de adagios; complaciendo a los mendigantes de libertad. Dulce al oído: llegó la paz. La Paz! Bendita paz.
Inmer Josué Zorrilla Zorrilla, Montemorelos, México

Ellos no se irian hasta no rendirle tributo pasando frente a su tumba ,habian venido desde las regiones mas apartadas del pais ,Era ya el tercer dia ,de su entierro y ahun continuaban arribando Asi sucedio, cuando su alma paso a la inmortalidad.
Eduardo Juarez, Nuevo Laredo Tamaulipas, Mexico

se veia como una inmensa anaconda dispuesta a devorarse toda nuestra paciencia, los anhelos de todo el pueblo estaban alli detenidos, el progreso estancado, el pan de la mayoria de la gente alli detenido to por culpa de una recua de fascinerosos y rebeldes que se denominaban, que tenian bloqueadas una vez mas las vias de acceso a nuestro pueblo. hasta cuando vamos soportaremos la eterna huelga de brazos caidos de nueestras autoridades. se levanto lucho de sus contemplaciones y poniendo accion a las palabras reunio luis a tanta gente como pudo juntos de dirigieron a la entrada del pueblo y desafiaron a los huelguistas de siempre, y el pueblo reacciono y las esperanzas llegaron, los alimentos llegaron las vias se despejaron y el progreso retorno con mas fuerza
raf afran, lima, peru

Como un caracol, la hilera de camiones de todo el mundo bajaba la colina. Hacía dos meses del Retorno. Una luz nueva en rostros y mentes de los buenos cubanos y cubanas. Tan larga la espera, tanta la lágrima y tan atroz el pesah particular de nuestra tierra; cincuenta y tantos años de ininterrumpida dictadura asolando nuestra patria, primero los batistianos y después el peso de la bota rusa y sus herederos post-soviéticos. Ahora, Dios mediante, el retorno de la democracia luminosa, y la ayuda internacional para la nueva Cuba. ¿El rostro fraterno? Quince mil camiones del mundo libre descendiendo hasta el valle de la zona franca con toda suerte de provisiones para la reconstrucción nacional. Arriba quedó el puerto y sus obreros y abajo el llano y los almacenes confiscados al remanente comunista, poblados de empleados contabilizando las donaciones, más los voluntarios generosos. La esperanza es cierta, queda esperar.
Inocente Bueno Jr., Habana, Cuba

Que esta pasando? porque estamos detenidos? Bajo del trailer. Navidad. Un letrero: Bienvenido Paisano. A caminar. 100 metros. Nada. 200 metros, 1 kilómetro. Nada, solo gente enojada. Por fin, movimiento. Un accidente. Un tráiler y una auto con placas norteamericanas. Pobre gente! de frente! una pareja y dos niños. El conductor del tráiler dormitó. La gente lo quiere linchar. No lo entienden. El hombre llora desconsoladamente desde que vió los cuerpos. El sentimiento de culpa. La confusión. No lo puede creer. Existen las coincidencias. No solo vió los cuerpos inertes. Los reconoció.
Fernando Tovar, Monterrey, Mexico

En un lejano país en su region andina, ocurriosele al lider de la zona, en su afan de solicitar atencion para sus demandas en cuanto a mejorar las condiciones de vida de sus congéneres, bloquear la carretera con piedras y todo lo que pudiese impedir el trafico, la carretera en si es el unico bien que tienen en medio de su aridez. Fin
Marcelo Aspetty, Cochabamba, Bolivia

Que,Tristre lo que nos hizo llegar tarde a la boda, todo lo teniamos bien planificado para llegar a tiempo a la boda de mi hermanita, y que . Vas a creerlo una cola de camiones dce carga detenidos en la curva del perro ahorcado, dos horas de espera y dos horas con un calor de las once mil virgenes, habia una colision con saldo de varios heridos y no habia paso. Que mala suerte, que no llegue a tiempo a laboda de Raquel, Bueno asi es la suerte, espero que aUdsno les ocurra: Chao Leonel
Leonel Pavon, Tegucigalpa, Honduras.

Con las ganas que tendría de estar sobre uno de esos toldos. A paso lento y firme mientras el suave sol de la mañana calienta mi cuerpo y voy despertando con el perfume del bosque. Basta con imaginarlo. La lluvia en mi vida siempre tiene el mismo fin: la misma foto enmarcada en el estudio de mi padre. Así fue cuando lo vi con la pistola en frente y el estallido de sangre en la pared. Colgado, mientras me observan sus diminutos personajes dentro de cada camión, tal vez migrantes ocultos tras cajas, asfixiándose. Así fue cuando Leila me acorraló con besos en la pared. Siempre presente, sigiloso y testigo. Así es ahora con el frío metal en mi mano. Con las ganas que tendría de estar sobre uno de esos toldos. A paso lento y firme mientras el suave sol me devuelve el calor.
Veronica Lestrade Castillo, Puebla, México

Encadenado está el destino de la humanidad, a andar siempre por senderos, rutas acaso difíciles, caminos emotivos, senderos evocadores; pero en su andar macilento también a pasito va aprendiendo que llegar juntos le da más certidumbre, fuerza, grandeza y vastedad como especie.
Juan Farrera López, Ecatepec, Estado de México, México

Es la fiesta del santo patrono, todos llegan de los lugares vecinos. Unos dicen que es muy milagroso, otros sólo vienen a la fiesta atraídos por el alcohol y la comida. Tanta gente en cada camión, es la fiesta del santo patrono y vale la pena apretujarse un poco para recibir a cambio la bendición y los favores del santito. Hace buen clima, pude bajarme del camión para iniciar mi manda, hace un año le rogué me diera salud y hoy vengo a cumplir lo prometido. Al caminar voy viendo como todos tienen algo que agradecer, unos de rodillas, otros hacen de esos sacrificios difíciles de observar. Sigo mi camino y llego a la puerta de la iglesia, hay demasiada gente, voy abriendo paso hasta llegar al altar, cuando levanto la vista para agradecer a mi santito me doy cuenta que me equivoque de día, de pueblo y de... santito.
Teresa Tovar, San Nicolás de los Garza, México

Parecía que los camiones caminaban en círculo y cuando más aceleraban más huellas dejaban en el pavimento negro con olor a hule quemado. Vi pasar a un camión rojo y verde una y otra vez y su color se difuminaba en el tiempo y el espacio. No puede ver más porque al final pensé que se trataba de una pesadilla.
Wilmer Pérez, San Pedro Sula, Honduras

En llegando a la ciudad en que suponía encontraría a su amada, el Caballero de la triste figura se topo sólo con una fotografía presuntamente del terruño de Dulcinea. Del pueblo no quedaba más nada. ¿Ves cómo los encantadores me persiguen Sancho?; Comento Don Quijote-; esto es el colmo ¡bellacos¡ Con esto no me van a apartar de mi querida Dulcinea. Anda Sancho, toma este encantado pueblo, échalo a tus alforjas y caminemos a buscar más aventuras. En cuanto despierten estos gigantes que rodean al pueblo, y así también a mi amada, mi fuerte brazo se encargara de ellos, dulcinea será para mí y este es el primer pueblo que estará bajo tu mando.
rogelio vladimir rincón lópez, querétaro , méxico

Atraidos por una montaña llena de tesoros, miles de aventureros cargaron con todo lo necesario para la larga travesia. Van con la Esperanza de encontrar riquezas que les permita salir de su pobreza. Arriesgan todo para mejorar sus vidas.
Luis Cali, Guatemala, Guatemala

La fila bajo el cielo

Entre los altos cerros emergidos desde el verde valle, que como figuras descritas en el cielo, hacen ver una bella mañana de un día cualesquiera, una hilera de camiones vira en la carretera, formando una especie de caracol viviente entre las humildes casas, protagonistas de dicho desfile, inquietos por el ruido de sus motores y bocinas deseando apresurarse en llegar a su destino, que inquietos y fatigados precisan de dotar de sus cargas que en ellos llevan, al final de su travesía, se ciernen en miedo de repente al no llegar a tiempo, perder quizás tendrán, pero ganarán al ser acogidos con alegría por su familia, pero mañana o pasado volverá y con suerte no deseará pasar esta travesía.
marco rojas, chincha, peru

La peste

Cuando salì de la escuela el abuelo me esperaba "Juliàn, el pueblo se echò a perder, se pudriò", pensè que la locura senil se habìa apoderado del abuelo pero mientras caminàbamos lo pude percibir, un olor a podrido saliendo de las casas, edificios de todas partes. La gente se cubrìa boca y narìz para que sus almas no respirasen el hedor pero era tarde porque la podredumbre emanaba de ellos tambien. El abuelo me dijo "te mostrare algo" y subimos al cerro de la Cruz, desde la cima vi una fila de vehìculos de todo tipo, una vìbora ponzoñoza alejàndose del pueblo, "¿A donde van abuelo?" "a llevarse la peste a otro lado, quizas haya aun una esperanza para nosotros"
ana laura piera, Manzanillo, Mexico

Muy temprano sobre el lomo de su alpaca, Trankilino observaba la larga fila de caballos, cual columna de hormigas cortadoras de hojas. Apretó el paso de su bestia para adelantarse al líder de la manada y llegar primero al abrevadero que era el destino final de tan curioso desfile.
Trankilino Salustiano Lao, Panamá, Panamà

Tal cual reptil, los camiones arrastan sus pasos, la velocidad los une y los desune, es un túnel de escape que los impulsa, desean salir, desear estar frente a la montaña cuanto antes, aunque separados en su andar, están unidos en su esperanza de poder llegar, esa esperanza de libertad que los lleva a superar cada obstáculo, cada subida o bajada que en el camino se les presente, es un trampolín que los acerca aun más a su objetivo, deben salir cuanto antes, sus hijos, sus familiares lo esperan, en algunos casos están todos juntos, razón suficiente para llegar al pie de la montaña y dejar atrás ese mal sueño que fue disminuido por el sueño de querer salir por los caminos de la vida y libertad.
Carlos Verde, Caracas, Venezuela

Frenos calientes que resoplan el aire comprimido. Gestos adustos de choferes sudados, cansados e impacientes. La ciudad los recibe hambrienta y los traga lentamente, como un bocado que exige ser bien masticado. El bloqueo fue levantado pero vaya a saber por cuanto tiempo. En el aire se mezclan las músicas de los autorradios. A los diferentes gustos el resultado da una partitura difícil de leer y mucho más de escuchar. Sin embargo hay algo de gloria, de misión que se cumple al ritmo de rostros esperanzados, sobre todo de los niños, tantos niños...Eso calma, suaviza las molestias, hincha el corazón.
Raúl Martí, Buenos Aires, Argentina

Desde muy tempranas horas de la mañana podía verse la caravana de camiones que llegaban al pueblo, justo a tiempo para las celebraciones de la Santa Patrona del Pueblo. Camión tras camión! la hilera parecía interminable. Las mercancías que traían venían de todas partes, flores, fruta, verduras, hierbas, animales, ropa, zapatos, joyería, cobijas, muebles¿ la lista es interminable como la hilera de los camiones. Y que decir de la gente que venia en estos camiones, exótica, misteriosa, escandalosa, demasiado alegre, en fin diferente para nuestros estándares de pueblo serio y silencioso. Cada año sin faltar a la cita, cada año inundándonos de alegría, cada año trayendo algo nuevo, cada año despertándonos con su alboroto, anunciando que han llegado. Yo siempre he querido creer que es la Santa Patrona la que los llama y por eso nunca faltan a la cita.
Lusy Rivera, Miami, fl, usa

Caos total. Nadie lo hubiera creído. Nadie tomaba en serio las advertencias sobre el calentamiento global, hasta que se derritieron los polos y, al verse privados de su hábitat natural, los renos de Santa Claus se extinguieron. Y las consecuencias fueron más desastrosas de lo que se esperaba, ya que ni el trabajo en equipo de todas las compañías mensajeras pudo completar la entrega a tiempo. Y en pleno mediodía del 5 de enero, muchos niños seguían esperando sus regalos, mientras que los camiones repartidores continuaban con su lento peregrinar...
Alejandro Bautista Gandarilla, Chihuahua, Chih., México

Fue a principio de semana que en el pueblo se enteraron. Esto es un secreto dijo la máxima autoridad del pueblo: la chica que enloquece a los camioneros murió anoche y le dejó su fortuna a uno.
cesar gonzalez paez, Asunción, Paraguay

Me siento pesado como si hubiese tragado camiones y camiones repletos de cuanta mercancía pueda usted imaginarse. tengo la impresión de tener un atasco en mi garganta, en mi esófago; aun más allá de mi estómago. Los pesados camiones se me acumulan en mi intestino delgado y a duras penas pueden transitar hacia mi intestino grueso. Se a donde llegaran por entre esos angostos valles y también se en lo que llegaran convertidos. Sentiré un gran alivio cuando todos ellos con sus pesadas cargas de carbón, madera, arroz, pescados, aceites, inútiles electrodomésticos, inservibles chucherias, jabones que nunca limpiaran la mugre, papeles que se acumularan en mi sangre, humo que contaminará mis pulmones, licores que pudrirán mi hígado y piedras de sal que destrozaran mis riñones, solo sean una plasta más de simple y desagradable abono esparcido por este hermoso y perfumado valle.
victor manuel vega herrera, bogotá, Colombia

Dios mío! que lento es el trayecto, ya me muero de ganas por llegar a la ciudad-dijo Juanita. Hacia cuentas y cuentas, mientras su padre conducía el camión repleto de artesanías- cuando nos compren todo podremos pagar las deudas de la familia y mamá ya no tendrá que lavar ajeno. Apúrate, hay que cargar la ropa para llevarla al río, no es momento para soñar, gritó una mujer...Juanita obedeció, siguió a su madre, sin dejar de mirar desde la colina la hilera de camiones....sólo tenía cinco años y miles de responsabilidades a cuestas.
MA, Josefina Mulato Monroy, México.D.F, México

Eran las 6:00 a.m. cuando me desperte con el agradable sonido de los motores, sera lo que pienso que es?. Mientras me estiraba dentro de mis cobijas pensaba me imaginaba casi saboreaba un delicioso cafe. Este pensamiento me hizo saltar de mi cama directo a prepararme una taza de cafe. Desde la ventana de la cocina pude ver el verde paisaje frente a mi. Mientras el cafe se colaba, sali al patio, desde donde pude ver con emocion camiones en hilera lo que significaba que durante los proximos dos dias vere el mercado repleto de novedades, y la hilera sera ahora de madres, abuelitas, y anciosos ninos. Alli estare yo tambien, escondiendo mi "nina interna" deseosa por curiosear.
Socorro, San Diego, USA

Aquel día fue increíble, parecía mentira pero era realidad lo que Manuela siempre soñó se hacía realidad, veía pasar en frente de su casa aquella fila interminable de regalos para "El Cují" su pueblo desde siempre olvidado, veía frutas relucientes como bombillos, parques mecánicos, hasta una estatua de aquel que aparecía en el libro de Daniela. Fueron tantos carros que se canso y sin ver el final rendida cayó. Al despertarse se vio envuelta en luces de todos colores, ellos habían llegado para no irse.
alexander, caracas, venezuela

era la fiesta de cumpleaños de mi abuelo el # 98,la fiesta fue tan grande que nos vimos abligados a rentar estos camiones para transportar a los visitantes y todo lo que se iba a consumir en la fiesta.el camion con lona azul lo manejaba yo.
jackson, santo domingo, republica dominicana

Sí, mmhhmm... Es cuestión de dar la vuelta y ya. Ya se ve el domo de la Iglesia. Al menos no hace calor... Sí, mmhhmm... Cada año es igual, mmhhmm, pero no me fastidia el viaje. Unos cuantos pesos, más peregrinos en el viaje de vuelta y de regreso el día de mañana... Sí, mmhhmm... ¿Qué estará haciendo de comer Aleida en casa de su madre? Ojalá les haya dado de comer ya a los niños. ¡La sorpresa que se van a llevar cuando vean los trompos y muñecas que hoy les compraré en la plaza! Bueno, si el dinero lo permite...mmhhmm... "¡Muévanse!" Vírgen mía, a tus pies voy a encender una vela y pedirte, decirte, mmhhmm, que si se logra la cosecha estaré aquí una vez más el año entrante, con otra vela, con otra súplica, con la misma fe, aja, la misma...Sí, mmhhmm.
Carlos López Colín, Ciudad de México, México

Y recogimos todos nuestros enseres y mucho dolor abandonar el lugar, donde habia pasado parte de la vida, dejar mi casa, mi trabajo. En busca de nuevos horizontes, donde consiga paz,tranquilidad para mi familia y que mis hijos crezcan sin la angustia de la guerra.
Marcos Cortez, caracas, Venezuela

Llega en camiones toda la infraestructura para la manufactura de lingotes de niquel en una mina a cielo abierto. La logística del transporte permitió la llegada de todas las secciones requeridas para ensamblar las instalaciones y equipos, sin afectar en gran medida las vias de comunicación de la zona.
Erasmo José Pérez A., San Cristóbal, Venezuela

Y asi de pronto todo cambio. Desde lo alto del arbol podia ver esa infinita hilera de camiones llevandose lo poco que teniamos. Aun siendo mas de mil los pobladores de Santiaguito nadie se atrevio a decir nada, el gobierno en su afan de guerra solicitaba la ayuda del pueblo para poder mandar viveres a las tropas que segun el, las necesitaban. Bueno despues de todo abra otra cosecha el proximo anio.
Raul Escutia, Hanover Park, Estados Unidos

Como si fuera sido ayer recuerdo la llegada tan esperada de la ayuda humanitaria que tan anciosamente esperábamos. Eran ya 3 dîas del desastre natural que habiamos sufrido en el pueblo. Cada camión que llegaba al pueblo era recibido con aplausos y sonrisas. La gente del pueblo confirmaba la gran incognita que pasaba por sus mentes. El planeta entero demostró que aún existe el ser para los demás.
Marcelo Rada, Madison, WI, USA

- Los camiones, los camiones! El grito fue sonoro, limpio. Un grito de niño. Un murmullo de exclamaciones se levantaba cada vez mas fuerte tras aquel monótono rugido. - Que será eso.... pensaba mi inconsciente del otro lado del sueño. Y es que ese rugido sordo había comenzado desde la madrugada... constante, constante... La gente corría frente a mi vivienda, tapando intermitentemente con sus cuerpos los surcos de la luz que comenzaban a entrar por las rendijas de la pared. - Los camiones... por fin la ayuda - se escuchaba Hace cuento fue el vendaval? Dos semanas? Tres quizás? No importa, por fin habían llegado... no estábamos tan olvidados después de todo... - No se detienen!! Siguen dando la vuelta en la curva - gritó una mujer Los camiones con la ayuda que tanto necesitábamos iban para el campamento militar... ahora tendríamos que comprarla con nuestra sangre al Coronel...
Ricardo Chinchilla-Arley, Cartago, Costa Rica

Bajaba el convoy, la sierra habia sido vencida, nuestros viejos cacharros, de nuevo imbatibles fueron los protagonistas de la hazaña. Los Hilayas otrora invencibles ahora son subditos de esta recua motorizada, como en el origen de la civilizacion ahora el binomio perfecto es el caballo motorizado y la grandeza del espiritu humano.
Gonzalo Angulo Villegas, Cancun, Mexico

- Oye papá, mira esos camiones en fila, parece que se dirigen a aquella montaña del fondo. ¿No será que están llevándose la gente para otro lado? ¿Adonde se llevan la gente, Papá? - ¿Y porque dices eso? - Es que, a Luis, el que vivía enfrente, y a sus papas se la llevaron en un camión así de grande, y no lo he vuelto a ver. - ¿Extrañas a Luis verdad Carlitos? - Es que él tenía unos carritos, y me los prestaba, y como aquí no hay otros niños para jugar¿ ¿papá, tú puedes traer a Luis para que juguemos? - Sabes que mi gordito? Hoy no voy a ir a trabajar y nos vamos a dedicar a jugar todo el día. Y diciendo esto, Carlitos y yo, salimos al patio y tuvimos un día de esos que un padre y un hijo no pueden olvidar.
Javier Calvo Rodríguez, San José, Costa Rica

Lo mire de hito en hito,era un ser extraño y fantastico parado en la puerta,que me miraba,tenia un color verdoso y parecia un gran sapo,venia de algun lugar del espacio supongo ahora,... -Un anemoscopio y sino ¡inverecundia y cumbia! Me quede de una pieza y solo atine a decirle: -Estoy oyendo a la BBC y estan hablando de la vida que tuvo el escritor Guillermo de Cuba que viviò en London y ... -Inmediatamente lo que pedì sino anemoscopio,inverecundia y cumbia... Yo solte la risa y luego el llanto y dije: -No ahora no quiero pesadillas sino dulces sueños... Y entonces despertè.
andres gonzalo diaz angulo, chiclayo, peru

! Que verde era mi valle!

En una bella tarde otoñal decenas de camiones envenenaban el ambiente con el monóxido de carbono que emanaban de sus grandes motores. En las cercanas montañas nacía en ese momento un bello niño que recibió por herencia de su madre una enfermedad respiratoria grave que no le permitió al venir a este mundo contaminado abrir sus pequeños pulmones y con ello no pudo ver ni el bello cielo ni los verdes pastos del valle que rodeaba su aldea.
Jorge Muñoz, La Habana, Cuba

Presión mortal

La tarde ya había avanzado demasiado, en tanto David ya no intentaba decidir si esperar a que fluyera el tráfico o continuar a pie. Ni siquiera vio el reloj para darse cuenta que ya no llegaría a tiempo, que el atascamiento vial había hecho inútiles sus esfuerzos para recorrer en unas pocas horas la distancia que lo separaba de la montaña donde cortaba madera y su amada agonizante que seis años antes lo había abandonado, pero que en el momento final había pedido hablar con él. El sufrimiento era mayor porque al mismo tiempo se agolpaban en su mente la imposibilidad de cumplir con el deseo de una moribunda y los recuerdos de los buenos y malos momentos pasados con ella. De pronto, David sintió una estocada y se llevó violentamente la mano a su pecho, antes de desplomarse para sorpresa del conductor del pesado vehículo.
Secundino Méndez Cruz, Tegucigalpa, Honduras

COMMENTS: Como si fuera un caracol, la enorme hilera de camiones repletos de mercancías iban tras el sueño deseado, unos buscando la dicha del amor, otros los de la fortuna pero todos pensando que el seguir en la caravana les daria la buscada suerte que todos anhelamos. Será asi?, podrá cada uno de ellos ir al encuentro de la felicidad?, llámese amor, dinero, paz. Cada uno lleva mercancías para calmar la sed, el hambre, el ansia de conocimiento en las páginas de libros. Ojalá todos lleguen a su destino, si lo desean con amor y bondad lo lograran.
Catia Matos, La Habana, Cuba

Al frente de la Caravana de la Victoria iba el bueno Arcadio, un chofer del lugar, que junto a su viejo "Ebro" habia recorido este camino incontables veces. Pero hoy era un dia especial, era el Gran Día por tantos y tanto tiempo soñado. El pueblo estaba desierto, hasta los más chicos y sus "cuadrúpedos amigos" se habian sumando a la colorida caravana con sus cantos, gritos y gruñidos. Sentada a su lado, orgullosa y con la radiante sonrisa de sus 90 años, estaba la anciana Jacinta, que habia lactado y vestido más de una generación de guerreros. Hoy a la altura de sus esteriles pechos portaba la medalla ganada por su joven bisnieto y pensaba que podia morir tranquila. Finalmete los odiosos enemigos del vecino pueblo, habian sido vencidos...con un marcador de 2 a 1, en el campo deportivo rival. ¡Su querido Jesus era el heroe del juego!.
reynel cancio, pavia, italia

En una bella tarde otoñal decenas de camiones envenenaban el ambiente con el monóxido de carbono que emanaban de sus grandes motores. En las cercanas montañas nacía en ese momento un bello niño que recibió por herencia de su madre una enfermedad respiratoria grave que no le permitió al venir a este mundo contaminado abrir sus pequeños pulmones y con ello no pudo ver ni el bello cielo ni los verdes pastos del valle que rodeaba su aldea.
Jorge Muñoz, La Habana, Cuba

... Siiii!!!!, eran hormigas!!, hormigas modernas, las veía!!!, iban una tras de otra, en perfecta fila, con grandes motores por cuerpos, inmesas ruedas por patas ... Pero...., ¿Qué buscaban?, ¿Irían tras el tesosoro de la montaña? ¿Quién delató el lugar? .. Lo cierto es que vienen a llevarse algo y que ahora tendremos que engañarlos para que desvíen la ruta, voy a convocar a una reunión general urgente de duendes mágicos para buscar la solución .... Mientras tanto los seguiré ... !!! Luego les cuento como me fue ....
Hugo Segura, Caracas, Venezuela

bajo este cielo tan azul, te veo llegar, dice maria para sus adentros,,,, la larga espera por fin llega y ve acercarse todos esos camiones en el que alguno llega su muy amado miguel...
patricia medina pacheco, Tepic, Nayarit, Mexico

"En la inmensidad de una belleza natural,tan calmada y sutil, recorren los camiones uno por uno pasando la tarde despues de una larga jornada,siendo testigo el atardecer de aquel dia!"
minina, fort lauderdale, usa

From: pattymedina803@hotmail.com Sent: 24 February 2005 07:40 PM To: BBCMundo Participe Subject: foro: historias inspiradas El día posterior a la gran desgracia era bellísimo, sol radiante, la brisa refrezcante ingresaba a través de la depresión en la cordillera, el firmamento azul, con algunas nubes dispersas. Quién podría creer que en ese valle bello, verde y fértil; solo hace unas horas sucediera lo que puso en camino la gran caravana, la carga era solo lo necesario para paliar las necesidades más urgentes y evitar que la catástrofe creara más tristeza. Cien camiones repletos de sabanas, cobijas, alimentos en lata, medicinas, granos, tubérculos, y mil cosas más; no parecían ser suficientes para saciar las necesidades de la población que se trasladó a ese sitio seguro; dejando la vida y sus muertos atrás. Ante ese paisaje de Dios, en silencio aceptan que no hay explicación; cuando la muerte los enfrente con el finito entenderán porque se sufre junto a tanta belleza.
Franco Quirós, San Jose, Costa Rica

en este hermoso dia comence un viaje sin fronteras , mi objetivo es cruzar la montaña y llegar al poblado mas cercano , ahi me estan esperando desde hace mucho tiempo , pero el trafico ha sido muy activo y eso a provocado mi demora . aun guardo la esperanza que al anochecer las luces en el horizonte me sirvan de guia .
luis diego alpizar flores, san jose, costa rica

Era tal la tristeza que llovía en nuestro pueblo, que hasta las gallinas se negaban a poner un solo huevo. Las mujeres caminaban entre suspiros y sollozos que no tenían explicación y los hombres andaban con los ojos acuosos de llanto contenido. Nadie sabe cómo había llegado la epidemia. Al principio la fina lluvia fue una sorpresa pero poco a poco se convirtió en tristeza imposible de disimular. Los primeros en caer enfermos fueron los que tenían razones, después el pueblo entero se inundó con la plaga. El Alcalde declaró la ciudad enferma de angustia. Nadie supo qué hacer para curarnos. Hoy, frente a mí desfila una hilera de camiones, llevan al pueblo en sus espaldas, nos vamos a otro lugar. Esperamos no contagiar a otros.
ton, C. de la Habana, Cuba

Todos bajo ese sol, bajo ese cielo un poco irrespirable, en ocasiones inhabitable. Van los refugiados huyendo del "terror". Estan amontonados como si fuesen objetos, quiza lo sean pero no delos que los transportan con otros fines, si no de el destino mortal.
Rafael Hernandez, Oaxaca, Mexico

todos los dias al amanecer, comienza a trabajar la carretera de un antiguo pueblo sonorence, cientos de camiones de todos tipos cargados mas q de maiz y frijol,de ilusiones de anhelos de sacar a su familia adelante y porder darles una vida mejor a sus pequeños hijos, y asi dia a dia la carretera se llena de esos grandes camiones conducidos por tipos que sueñan con una mejor vida.
diana elisa , san nicolas de los garza, nl., mexico

No se puede evitar, siento que mi vida pasa y se consume al paso de esta procesion, tratando de llevar el sustento de tantas familias. Siento los rayos del sol acariciando mi rostro, la brisa de los pinos refrescando el ambiente, las horas pasando mientras siento que me acerco mas y mas a mi destino, listo para entregar mi preciada carga. Cada dia la historia es diferente, ahora prefiero meditar y sonreir, disfrutar el paisaje, oir mi musica favorita por la radio, recordando que tan pronto llegue podre regresar a mi hogar, mi familia y lo que mas deseo es volver a mi cama y descansar para emprender las aventuras de un dia mas.
Devy M., Santa Tecla, El Salvador

Llevamos tres días con sus noches detenidos en este mismo lugar. La gran serpiente está durmiendo, una enorme serpiente formada por estos camiones repletos de gente revuelta con el ganado y con toda clase de productos, es más barato. Yo solamente quería llegar a la capital. Me dijeron que allá puedo encontrar trabajo. ¿Qué sucede? Dicen que han cerrado las murallas que circundan la ciudad, ya no permitirán el ingreso de los menesterosos que llegamos desde detrás de los cerros. Quería conocer el mar. Dicen que los cocaleros han interrumpido las carreteras, exigen que el gobierno cumpla con algunos acuerdos; no cederán, comenta alguien. Nuestras entrañas se retuercen por el hambre. Son tres días. Este villorrio no estaba preparado para atender tal demanda. Hemos caminado por horas y ya no encontramos nada, ni pan, ni bebidas, nada. Solo la tierra de este cerro amigo, tierra que estamos comiendo.
Derik Latorre Boza, Lima, Perú

Hoy desperte con la esperanza y el deseo de amor a la vida, mis ojos perplejos miraban como si fueran hormigas, todos los camiones desfilar en silencio, evacuando pueblos, buscando libertad.
Elizabeth Gómez, México, México

Tanta vuelta, tanta presa, tantas ideas en la cabeza. Cada mañana, desde hace un tiempo, es lo mismo. Aquí al fondo del vallecito que se forma en tre los senos de la calle se ve de una forma tan particular mi país! Cada día llegan tantos camiones casi vacíos de esperanza a intentar recargarla o por lo menos disimularla con un poco de lo que se llevan de aquí. Ya uno ni siquiera sale. es mejor ver pasar la gente, los carros, la desesperanza. Pareciera como si cada día, con la presa, se retuviera un poco el sueño de salir adelante. MIentras eso pasa, aquí estamos nosotros, esclavos de esta gente, metidos en esta celda que ellos llaman perrera.
Rigoberto Porras Solano, San José Costa Rica, Costa Rica

Y al asomonarnos en lo alto de la colina por fin nos percatamos de donde venia el extraño ruido, se trataba del paso de una gran cantidad de camiones que inexplicablemente decidieron enrumbarse por el solitario camino y de esa manera contaminar con su ruido el hermoso paisaje que se encuentra a nuestro alrededor, perturbando la calma y la tranquilidad de las personas que por esta zona habitamos. Es increible el sentimiento de invasión de morada que sentimos en este momento los pobladores de la zona, debe ser el mismo sentimiento de la naturaleza cuando el hombre destruye los árboles y espanta a los animales de un sector sólo para complacer el capricho y las ansias de propiedad que el hombre posee. Ojalá algún dia el hombre y la naturaleza puedan compartir en completa armonia y que ninguno de los dos se sienta invadido.
Jeniffer González, Barquisimeto, Venezuela

¡Santo Dios! - pensé al ver tal cantidad de camiones - debieron dejarme pasar antes que ellos. Ahora nos espera un gran problema, pero no me quisieron escuchar. Concuerdo con ellos en que todos en el pueblo están hambrientos, sin embargo, ¿cómo se van a comer todo lo que traen sin los cubiertos que llevo yo?
Dayán Huerta, León, México

Pueblo de calles angostas que me vistes nacer te estrano yoro al recordar tus calles encurvadas, empinadas. algunas veces enpantanadas de tanto llover.caminos de la vida del labrador del pobre en sus necesidades difisiles de poder superar, pero aun asi podemos sobresalir
Evelio Gomez, washington dc., Estados Unidos de Norte America

Tu y yo, cada uno en su camión, atrapados en esta lentitud, siempre atrapados. Olga, Ojalá tus ojos tengan tiempo de verme, ojalá pueda ir corriendo y escaparme contigo, ojalá fuera más valiente.
Elio Silva, Caracas, Venezuela

Aquí estoy yo. Metido en un camión de mercaderías, sentado al lado del conductor que maldice por encontrarnos en este tranque gigantesco. Detrás del volcán que se divisa al fondo se encuentra la frontera. Es lo que causa este embotellamiento infernal. Alguien pasa en una moto y nos dice que han sorprendido un contrabando y están revisando a todos los camiones. Lo peor es que llevamos el vagón vacío pero eso, en esta circunstancias, de nada sirve. Lo que me aflige es que me dirijo a mi hogar con la esperanza de ver aún con vida a mi madre moribunda y presiento que no voy a lograrlo. En cada uno de los camiones marcha un destino distinto al mío. Pero todos somos víctimas de esta época turbulenta que nos toca vivir. Si los hombres fueran buenos, el tránsito sería fluído, llegaría a tiempo de mi cita postrera con mi madre. Como no es así, pago mi cuota de sufrimiento causado por la maldad de los demás.
rodrigo miranda, Panamá, Panamá

La mañana se presentaba soleada, como todas las de junio en el sur de Colombia. Era un calor seco, ocasionalmente interrumpido por cortos chubascos que desahogaban de su tensión hídrica a las nubes provenientes de la Cordillera Oriental. De repente, el bucólico paisaje fue sacudido por una estampida proveniente de la cercana carretera. Era la fila más larga de camiones que Segundo recordaba haber visto, desde que era jornalero en la finca de Don Pedro, su patrón. Mientras contemplaba la larga fila serpenteante, Segundo recordó el rumor que había escuchado el domingo en el pueblo: esa semana los paramilitares iban a entregar sus armas. Segundo fijó sus ojos en el último camión mientras desaparecía a lo lejos y por un instante se dejó envolver por la luminosidad del paisaje, que recobraba poco a poco su habitual calma, mientras regresaba a la habitual labranza y pensaba, en Colombia todo sigue igual...
Jose Diaz, Bogota, Colombia

Esperanza arrepentida...

En aquella interminable serpiente de ruedas y motores, llegaba la esperanza de aquellos que dias antes la vieron irse. En esta ocasiòn retornaba por tierra desandado el camino lentamente; como arrepentida de haber abandonado a aquellos que ignoraban el agravio hecho a su eterna compañera la Naturaleza. Algo debio conmoverla para regresar tan abruptamente como se fue, y es que se dio cuenta que tambien la humanidad forma parte de lo divino.
Carlos Nagao Martinez, Monterrey N.L., Mexico

El Papa Juan Pablo segundo murio. En Santa Isabel Puerto Rico un grupo de jibaritos (campesinos) decidio ir a darle el ultimo adios. El lider del barrio cuarto , esquina Toyosa anuncio que encontrarian la forma de llegar a Roma en automovil y en eso los padres de familia ordenaron a sus esposa desmontar la casa y montarla en los autos. Todavia estan dando vueltas en busca de una salida que los lleve a Italia. Han dado alrededor de mil doscientas venticinco vueltas a la pequeña isla de Puerto Rico.
Julian Zamora, Miami, USA

La interminable hilera de camiones decendía por la intrincada carretera; camiones provenientes de tantos lados, como tantas conciencias que se cimbraron al conocer la hambruna desatada en la region. Se preguntaron si seria posible resarcir los daños que probocó aquel alud,y cuanto dolor podrían menguar. Nunca lo sabrán...
eduardo carrillo vidal, durango, mexico

Ataviados como si a una fiesta fuesen cientos de campesinos han dejado atras las montanas. Indigenas y pobladores se congregan tambien en la plazoleta frente a la catedral mayor. Noventa minutos duro la misa. Silenciosos y cabizbajos los campesinos caminan hacia las afueras de la ciudad. Comienzan a subir a los camiones: por unas horas no cargan mercancias sino almas en pena. El ruido de los motores obliga a una mujer a hablar casi gritando: "Llore mucho cuando el obispo pidio al Senor que le concediera la vida eterna". Saca del bolsillo un panuelo rojo y con el seca nuevas lagrimas. No todos los dias se muere un Papa.
Tania Quintero, Lucerna, Suiza

En nuestro apacible poblado, donde la tranquilidad y la paz bucólica ha reinado por siempre, el aire ha sido inundado por el ruido de los motores. El antiguo camino pedregoso por donde nuestros animales, carretas y algunos automóviles viejos transitaban en silencio hoy ya no es posible caminar como antes. ¿ de quién fue la maldita idea de cortar el camino principal?
Alfredo Leiton, Santiago, Chile

Otra vez esperar! Hoy me decidí a dejarlo, a poner distancia entre un puño que amenazaba destruir la sonrisa de mi rostro, a guardar distancia de un síquico que con tan sólo decir dos palabras ya había transtornado mi voluntad. Hoy decidí alejarme y me encuentro aquí, atrapada entre las montañas y los autos, atrapada entre el maldito deseo de regresar y la esperanza fallida de llegar al otro lado del camino. Estoy sudando! siento que te acercas y tengo miedo, mi boca tiembla sin mi consentimiento y sólo me queda intertar un rezo que me dé fuerza para no bajarme y correr a mi fin...
Yaretzi Cruz, México, México

Erase una vez una mañana calida y tranquila, cuando circulabamos por la carretera principal de una hermosa villa y derepente sin saber porque, nos desviamos siguiendo esa gran caravana que se conducia alegremente transportando regalos y demas y observamos que el camino en el cual habiamos llegado sin querer llegaba un pueblito ubicado los pies de una gran montaña, en donde estos camiones llevarian ayuda hacia las nuevas personas que nos visitaban, nadie sabe de donde habian venido, solamente necesitaban ayuda y amistad, nos comprometimos a seguir la ruta trazada esperando encontrar una respuesta a lo que veriamos mas adelante, sin duda alguna creo que cada uno de nosotros tiene un largo camino que debe alcanzar no importando las dificultades y los travesias del camino siempre cargando buenas actitudes para compartir con alguien que las necesita.
Evelyn Marisol Santizo, Guatemala, Guatemala

...viendo los animales con motor, traté de contar cuántos bajaban por la ladera...pero el zumbido me interrumpía...fue entonces cuando miré fijamente al horizonte para concentrarme, y descubrí el contraste de éstos con la majestuosidad de la montaña y el valle...¿de dónde venían? ¿a dónde iban? Muy pocos lo sabían...aquella montaña sí lo sabía, pero yo no lo supe, hasta que fue muy tarde. Yo apenas tenía 8 años, ahora ya tengo 30, nunca volví a ver aquellos animales con motor, ya no escuché el zumbido ensordecedor ¡pero la montaña todavía está allí! Ya cambió de color, pero gracias a Dios todavía sigue allí como único testigo del destino de aquellos camiones.
José Luis Tumax Méndez, Guatemala, Guatemala

Voy llegando a mi pueblito...vengo cargado de sueños entretejidos durante los dias de mi ausencia. Los traigo junto con mi carga. Manejo mi camioncito, al igual que todos mis colegas, los que me siguen y los que van adelante. Todos cargan tambien sus sueños. Aunque no se ven, son tan grandes como la carga que transportan nuestros camiones, que es lo que todos ven con simpleza. Venimos cargados de amor y esperanzas. Quiza todos estemos cansados de tanto rodar con la carga del camión, pero ni una pizca de cansancio con nuestra carga de sueños. Lentamente transcurre nuestra bajada por este lindo valle hacia el pueblito y el tiempo se confabula con nosotros, y nos da tiempo a seguir soñando...y a muchos de nosotros a seguir aumentando nuestra carga...de sueños...que viva el amor!
Oswaldo Aiffil, Caracas, Venezuela

- pero que sucede, parece que son ellos - no a lo mejor es una trampa - pero son vehiculos civiles, deben de ser ellos. quien mas haria posible tremenda caravana. - quizas, sin embargo tienen un orden muy metodico y marcial, ademas quien llegaria a esta tierra tan remota y encumbrada. - a lo mejor estas en lo cierto, pero insisto, sus colores son poco comunes. - bueno, yo ya te lo adverti, ahora si quieres correr el riesgo ve y pregunta. - y si no son ellos. - ese es tu problema por ser tan inocente. - no me importa, voy a levantarme y les pregunare si son ellos. - pedro! pedro!, si son ellos - que?????.... no lo puedo creer, por fin, si son ellos... - pedro, acuerdate que nos juntaremos para ir a la primera funcion.
hector , iquique, chile

Crecí con la idea de que la vida es circular y se repite, solo que en alguna parte dejamos vida cada vuelta tenemos menos hasta la última.Con qué poder romperemos el circulo, las respuestas flotan en el aire,dentro de mi y se materializan en lo libros de amor que nos invitan a subir.
isabel gutierrez, santiago, Chile

Como si fuera un caracol, lentamente nos vimos obligados a partir, ahi estabamos padres, madres, hijos, abuelos, comadres y demas; todos quienes eramos parte de un gran lugar, donde a pesar de ser pequeno, era nuestro, digo que era gran lugar por quererlo, ahora mas que nunca, puesto que ya no lo tenemos, que cosas verdad! que tan mal llevados somos los humanos, queremos lo que ya no tenemos; todo esto se habia esfumado en segundo al igual que parte de nuestros suenos. Nueva vida nos espera, asi nos dicen, nuestros suenos aun nos rondan, ahi estan en nuestra mente, tenemos que lograr cumplirlos o sonar que los cumpliremos. Dicen que siempre los cambios son para bien, el optimismo nos empuja, a pesar que detras el miedo nos invade, lo lograremos, en dios confiamos!
judy chambers, Calgary, Canada

El chofer maldecía la hora en que había aceptado hacer ese viaje. Poco a poco llegó a su destino. Muchas manos se ocuparon de la mercancía. Un niño harapiento le clavó su mirada en la suya y le dedicó una sonrisa. Entonces supo que siempre volvería a hacerlo.
Mirna Elisa Corrales Rodríguez, La Haban,

De pronto la tranquilidad de la pequeña casa se vio interrumpida nuevamente por el rugir de los motores,situacion esta que hizo recordar al viejo campesino los dias productivos de hace años atras, cuando con su pequeña posada daba reposo al viajero incanzable.La curva del reposo se perdio un dia que coincidio con la inauguracion de la nueva autopista a la capital, llevandose años de esfuerzo para este humilde trabajador y su familia.El viejo solo contemplaba e imaginaba cuanta felicidad le habia traido aquel derrumbe de la noche anterior,solo pensaba como aprovechar ese quizas su ultima oportunidad.....
pedro caraballo, Catia la Mar, Venezuela

Yo si voy

No sabía porque estaba ahí, pero estaba. La ropa de "lupe" estaba empapada, aunque no llovía, sus ojos estaban llorosos por el polvo, porque bosques, no habían. Si se escarba la tierra, solo piedra dura amarillenta; imposible que alguna manzana, aguacate o naranja, nacieran aquí. No me importó. A Iván, "el loco", se le veían los chorros de agua que bajaban como cataratas por sus mejillas coloradas. Yo solo pensaba en llegar, pero no se podía. Nuestro destino olía a pescado asado, con papas¿ si teníamos suerte. Los Panchos animaban nuestro regreso. Una nubecilla bloqueo el sol de medio día, pero eso no fue suficiente para dejar de usar mi sombrero como abanico, porque el viento nunca me abrazó. "La puta que los parió", dijo "lupe". Hizo sonar su bocina, pero nada se movía. Nunca fui más feliz, solo quería regresar a mi casa.
Marta Arias Arce, San José, Costa Rica

Increible!!!, ver tanta maquina rodante en medio de un paisaje tan natural como la misma admiracion. "Corre papito!!!", me dijo mi hijita Ivana antes de empezar la carrera hacia los camiones, estaba dando rienda suelta a su curiosidad por preguntar a los camioneros la necesidad de hacer tal espectáculo. No la culpo, a sus 5 años es lo menos que se puede pedir de una niña inquieta, curiosa y hermosa (gracias Jenny). Sencillamente espectacular, ver a mi hija de regreso es como ver la felicidad andante venir a tus brazos. "Papito, hay de todo: frutas, animales, mercaderia y telas para la tia Maritza...¿me compras zapatos?". Al ver su felicidad tenía la impresión de que se trataba de la misma dueña del corso. "Si tesoro, veremos que podemos hacer", "claro Papito, tu trabajas y me cuidas", solo atine a reir y darle un beso en sus mejillas rosadas.
Miguel Angel Flores, Lima, Peru

Mi casa de campo era tranquila jugabamos en las mesetas de sembradio,perdidos del tiempo..hasta que una calle limito nuestro universo,dia a día se lleno de grandes vehiculos dónde ivan?qué llevaban? no lo se. sus neumáticos eran grandes para mi.
isabel gutierrez, santiago, Chile

BZ-3201. Tenía ese nombre tatuado en mis ojos. 4 días viéndolo. La matrícula del camión que me precedía. Además de eso, kilómetros de carretera sólo suavizados por una triste y melancólica música del radio. Nada más. Pero al girar en la última curva del camino todo cambió. A mi derecha, el destino final. Al pie de las montañas el campo de refugiados albaneses cerca de Kosovo. Doscientos mil desplazados por una lucha genocida entre ciudadanos de un mismo país. Anónimos. Sin matricula que los identifique. Nadie lo entendía. Yo tampoco. Ellos solo esperaban la ayuda que les llevábamos en esta interminable caravana de camiones. Uno tras otro. Identificados por un número difícil de recordar. ¿Quién soy yo?. VF-3456.
santiago garcía gago, Lima, Perú

Tan largo, tan pálido, tan triste es el regreso a casa de muchos de mis hijos... sus esfuerzos, el trabajar diariamente en oficios mal pagos, el asistir a la clase noctura de una deprimido educación superior, en la que depositan los ahorros de sus humildes familias, y saber que no tiene siquiera la recompensa de un regreso a casa, por lo menos, tranquilo en la Infernal Bogotá... Mañana los esperare, quizas con una evaluación sorpresa...por que mi futuro es de ellos, conivimos en el maldito mundo del producir, aún sin saber para que, o para quien...
Fredy León, Bogota, Colombia

12-10. Como cada mañana al despertar, Sebastián veía sobre el espejo el rostro de la desesperanza. Sin embargo, este día era el peor de todos: debían zarpar en caravana a buscar un pueblo nuevo donde reiniciar su vida. San Mateo Acongo se había vuelto inhabitable después de la tormenta de langostas que terminó por destruir toda la siembra de un año. Sebastián, junto a sus padres, abuelos, amigos, y colegas, zarpó un día a mediados de octubre hacia un mundo desconocido. Al recorrer el nuevo camino se sintió más optimista. Después de todo ---se dijo---, Cristóbal Colón descubrió un nuevo continente un día como este.
Alejandro Cárdenas, Helsinki, Finlandia

Ningún día es demasiado largo para el que trabaja. Los senderos de la vida nos conducen a un solo destino, el que persevera con voluntad logra el éxito...
Jorge Cardona, San Pedro Sula, Honduras

De una febril ansia por aprovechar la llegada de aquellos casi irreales y acaudalados mercaderes estan contagiados los pastores de esta region italiana. !Imaginaos¡, 2,000 euros por todo aquello llamado marrano o cabra. No en balde esa fila enorme de camiones cargados de aquellos cotizados animalitos. Para aprovechar semejante oportunidad es menester que el granjero presente un animal sano.Pero la verdadera odisea es hacer el camino desde la region montañosa hasta la ciudad de Pescara, no obstante, persiste para los lugareños el acicate de hacerse de una buena ganacia. El recorrido en estas condiciones les tomara no menos de 10 horas.Pero !ah¡, con que gusto reciben a estos cuasi-magnates compradores, que darian lo que fuera (mas, si se los pidieran) por un ejemplar de esta region. Desde el tiempo de los tatarabuelos asi ha sido, una o dos veces por lustro. Fina tradicion en verdad.
Armando Sanchez Mendoza, Mexico D.F., Mexico

Siempre supimos que viviamos muy lejos, nadie se acordaba de nosotros, ni siquiera aparecíamos en el mapa. Una pequeña carretera llegaba hasta nuestra aldea, seguia el contorno de las montañas, pasaba por pequeños rios y despues de "la vueltona" llegaba a Chichel. Siempre lo usaromos para llevar nuestra cosecha al pueblo pero nadie ajeno venia a nosotros. Ni siquiera los politicos en campaña. Siempre supimos que nadie sabia que existiamos, hasta ese dia. Ese dia cuando el alud que sepultó viviendas con su gente dentro, ese dia que nos quedamos desamparados más de veinte mil personas. Ese día el nombre de la aldea se escucho en las noticias, ese día Chichel fue conocido en otros paises, despues llegaron camiones trayendo ayuda de muchas partes, ropa de Australia, comida de España, viveres de Inglaterra. No sabemos donde quedan esos lugares pero ellos saben donde estamos nosotros.
aroldo noriega, guatemala, guatemala

Estoy aquí, sentado, viendo el transitar de maquinas transporte de la modernidad, una tras otra. Yo, intento descifrar la razón del existir; aquellas, avanzan poco a poco. Cada vehículo es un eslabón del ser y cada hora que transcurre es una como una era del hombre. Mientras observo, tengo la sensación de que mi vida ha sido como la de esos camiones, solo transito por donde otros ya lo han hecho, siempre esperando mi turno para avanzar, el camino no permite otra opción, o si?
O.H., Maracaibo, Venezuela

me sente a esperar la llegada de la linea asi la llamaban no sabia que era no sabia donde estaba solo tenia que contar cuantos entraban entonces empezaban a llegar eran muchos note pero segui contando todo el dia solo estaba en la puerta y no sabia que era complice de una conspiracion solo habia que encerrarlos en esta montaña oculta en no se donde para que no siguieran matando este mundo que nos han dado solo hay que ocultarlos y callar su motor para que no haga mas daño yo era complice de salvar mi mundo
Alberto Castañeda, Antigua, Guatemala

Aquí me encuentro. Solo, en medio de este caracol de sueños y esperanzas... en medio del trafico infernal de la tarde. Pienso en ti, en tu mirada, en tus labios y en tu amoroso carácter. Y si no hubiese sido en este mismo caracol de colores metálicos donde llegó la muerte y te llevó, todo sería perfecto. Estarías a mi lado, tomándome la mano, diciéndome cosas al oído y recitando versos al amor. Todo esto mientras el sol se pone y la colorida cola de autos avanza... pero no estas aquí, junto a mi. Y me duele, me duele que la esperanza y el amor que desprende el sublime caracol, se hayan convertido en muerte y dolor aquella tarde de otoño...
Alexander Otero, Maracaibo, Venezuela

y aqui nos encontramos una vez mas regresando a casa despues de recorrer tantos caminos, despues de vivir tantas historias, despues de conquistar el mundo,cargados de vivencias, cargados no se quisa de vida o quisa de cansancio, la verdad, es que despues de este viaje nada es igual pero nada es diferente, solo somos nosotros, regresando despues de tan largo viaje.
ercilia martinez, mante, mexico

Llegó el progreso a nuestro pueblo! pensé cuando vi esa enorme hilera de camiones repletos de mercancias, crearán almacenes o quizá alguna fabrica, generarán empleo, por fin! corrí hacia el camión de carpa azul y le pregunté al condutor en donde se instalarián y mi sueño anhelado se derrumbó cuandome comentó que rodaban por allí debido al nuevo incremento en las tarifas de peajes en la via central y que desviarion por nuestro pueblo para evitar el pago del peaje.
jose ricardo guerra poveda, bogota d.c., colombia

Como se hacia tarde, y mi esposa y mi hijo me esperaban para cenar, al contemplar la escena de esa oruga rumbo al abismo desato en mi un sentimiento irrefrenable de ansiedad. Me debatia por segundos entre aspirar a esas altas cumbres haciendo caso omiso del sufrimiento de mis entrañas y la tentadora oferta de respirar aliviado. Alli llegaria y seria saciada mi sed. Finalmente cai en la cuenta que habia sido presa de una alucinacion, y que el furor que se imponia a mi razon solo tenia un nombre: hambre de las 20,30.
Guillermo Vouilloz, Buenos Aires, Argentina

La vida es incierta. Ocurren cosas tan sorprendentes que son inverosímiles para quien las escucha. Por ejemplo, podrías creer esto? Hace dos años, luego de cinco meses cortejando a Jessica, la más hermosa del valle, me corresponde y me convida a pasar tres horas en el paraíso, en su casa, mientras su madre asistía a un seminario. Alentado por semejante invitación, tomé el auto de mi padre y me dirigí al sitio de reunión. Tal era mi desesperación por llegar que decidí utilizar un atajo, circunvalando el valle por la antigua carretera. A los cinco minutos me encontré con el mayor embotellamiento de autos de los últimos diez años. Demoré cuatro horas en llegar, cuando toqué el timbre, cerré mis ojos y pedí un deseo, "tiempo para amar", La puerta se abrió y vi a su madre saludándome y preguntando: "yerno, a estas horas qué le trae por aquí?"
jose ernesto castillo aguilar, panama, panama

Nuevamente la tradición más importante, de todos los rincones del pais, en una enorme caravana de autos, se transportan miles de peregrinos hacia el lejano pueblo de Valle Dorado, inspirados en la celebración más importante del año: "El día de bendiciones", tradición que reclama la presencia de todos los fieles. De lejos puede divisarse la enorme caravana y en Peñascos todos los preparativos están listos, desde la música, la comida hasta las ceremonias que se llevarán a cabo, todos están felices y con ánimo presto no desesperan en alcanzar su destino final.
e.Rios, Guatemala, Guatemala

Son las 10AM y el paro de los cocaleros va por su tercer dia, estos han impedido el ingreso y la salida de toda clase de vehiculo de transporte pesado, quedando varados en largas colas en las carreteras, esto han ocacionado el desabastecimiento de los productos como verduras y frutas , asi mismos esta huelga ya ha ocacionado grandes perdidas a la poblaciòn, que se encuentra preocupados, y el Gobierno no ha podido llegar a un entendimiento. Cuarto dia. La huelga continua y ya han redicalizado su posiciòn y han cubierto la carretera con troncos, arboles y otros, a tal grado que los vehiculos no pueden moverse . Esta huelga continuò,y llegaros ha estar varados mas de 1200 vehiculos. y el grito que se escucha es "La huelga continua, la huelga continua...."
Luis Camargo Guerra, La Merced, Peru




 

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