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Lunes, 21 de febrero de 2005 - 15:54 GMT
Cuentos cortos

¿Se siente inspirado, tiene ganas de escribir?

Si la respuesta es afirmativa, tenemos una propuesta para usted.

El espacio del lector lo i¿nvita a participar con un cuento corto de 200 palabras (aproximadamente cuatro párrafos). Usted puede escribir sobre el tema que quiera, puede ser una historia verídica, una anécdota personal o pura ficción.

Eso sí, nuestra propuesta tiene una pequeña trampa. No importa de qué trate su historia, ésta debe incluir obligatoriamente:

  • la palabra anemoscopio o la palabra inverecundia
  • una referencia a alguno de los programas de la BBC en español
  • no debe tener más de 200 palabras

¿Se anima?

Las historias más bonitas y originales serán publicadas en nuestro "Espacio del lector", no deje de visitarlo.

Esta convocatoria se cerró el 22 de febrero de 2005. Gracias por participar.


Estos son algunas de los cuentos que recibimos, la convocatoria fue cerrada el 21 de febrero, en breve haremos otra. Los textos son reproducidos sin correcciones de ortografía o de sintaxis. La BBC cuida que los comentarios no ofendan la dignidad de las personas y que no sean difamatorios. Las opiniones vertidas no reflejan el punto de vista de la BBC.


1980

¿Te das cuenta de la inverecundia de este gobierno?, ¡Pinochet va a legitimar su constitución con un plebiscito que será un robo en descampado!. El rostro de mi profesor enrojecía de ira al interrogarme en la calle. No me sorprendió su atrevimiento, mi padre vivía exiliado en Europa por razones políticas, hecho conocido por todos en la universidad, lo que me dejaba al margen de la paranoia del soplonaje que reinaba entre los alumnos, y sobre todo entre los profesores. Este lo compro solo por la oferta de libros, me dijo mostrándome el periódico, toda esta prensa miente descaradamente, si no, la clausuran. Yo escucho a la BBC para enterarme de lo que pasa. Me sentía muy incómodo. Al mirar el diario que Márquez agitaba mientras hablaba, recordé la lista de todos los profes de la facultad que se había publicado el día anterior apoyando la opción de la dictadura en el plebiscito que se avecinaba. El pareció adivinar mis pensamientos, su expresión cambió, la ira fue reemplazada por la vergüenza. Dile a tu padre que tuve que firmar, ¿Sabes?, tengo tres hijos estudiando. Se alejó con tres toneladas sobre sus hombros, y yo con mas vergüenza que él.
Darío Velasco, Punta Arenas, Chile

Inverecundia Atras de Luna, es el nombre de la mujer que siempre ame. Todo era perfecto en ella, el guiño de ojo al paso del brazo de don Jorge Luna, hacía juego con su nombre, me hacía hervir de deseo y continuaba con paso ligero volteándose otra vez para asegurarse de mi dolor. Era mi vecina y solía verla desde la ventana, largas horas esperaba para espiarla acomodándose en el sofá de la terraza, al lado del estudio donde don Jorge, mi maestro de literatura, se devoraba la BBC. Un día fue mía y fui suyo sin reparos. Ahora ya ese recuerdo lejano de juventud me hace sonreír y comprobar que todos somos su familia, todos somos Atras de Luna, todos llevamos un lado que nunca se ve y todos llevamos algo o mucho de Inverecundia en esto del deseo y la pasión, eso es quizás lo perfecto del amor y de ella, mi gran amor.
juan sebastian baquerizo, quito, ecuador

A-nemoscopio es el requisito, N-o sabía lo que era eso, E-ntonces busqué el diccionario, M-ira, la encontré, que sortario, O-h, que bien, que gran invento. S-egún dice este librito, C-omo que se usa hace tiempo, O-trora usado en el techo, P-ues este aparato bien hecho, I-ndica a donde va el viento. O-lvidé agradecer a la BBC en español por la oprtunidad, gracias.
Edgar Barradas, Barquisimeto, Venezuela

¿se siente inspirado, tienes ganas de escribir?..claro que si, me dije, de hecho tengo varios cuentos cortos que me gustaría dar a conocer...y en la bbc sería estupendo...entonces sigo leyendo, debe contener la palabra anemoscopio o inverecundia...ni idea de que significan y peor aún no mas de 200 palabras...ni hablar, mis cuentos son cortos pero no tanto...y esto es lo único que se me ocurre en 200 palab... es broma ,aun no son 200 palabras, pero no hay espacio para mis cuentos cortos.
rubén sandoval, villahermosa,tabasco, mexico

Era el día ochenta y dos (82) del mes de DicOct del siglo Primero (I). Apenas éramos tres(3)humanos en aquel desierto cubierto de agua que abarca una extensa área de 10 m2. La temperatura 43 grados, exactamente las 22:39 H; nos cubría un sol espléndido. Ya la BBC en español no se oía; todo era silencio. Como ocurre normalmente recapitulabamos sobre nuestros destino, vidas y añoranzas. Comentabamos; Y yo que me quejaba cuando cenaba con funche (engrudo de yuca) y algún pescado seco. Que me dices tú; yo que me encariñe con el modelo de Jaguar XK del 2005, logrando que mis padres me lo compraran como regalo de cumpleaños; y no lo he montado aún. Peor yo; desde un inicio como estadista firmé el Protocolo de Kioto y ya ves la irresponsabilidad de los sectores de poder económico-financiero representado por las transnacionales, no cesaron en la agresión indescrminada al medio ambiente y hoy ya ven, que tenemos: sólo un anemoscopio producto de nuestra inverecundia.
Lauren Lopez, Habana, Cuba

Mi tristeza es tan profunda que me siento como desplazada del camino hacia la felicidad ni el amenoscopio funciona para saber la fuerza de los vientos turbulentos que hay en mi corazon solo el escuchar la radio BBC al acostarme me hace sentir un alivio de paz y tranquilidad para calmar la pena inmensa como es el dolor de perder al ser que me trajo al mundo, el tan solo hecho de escribir estas lineas brotan de mis ojos lagrimas que yo no podre evitar jamas , el llegar a mi casa y no encontrar a nadie solo el sillon donde ella acostumbraba a sentarse junto a la ventana , y ya nunca mas poder escuchar su conversacion tan amena y a la vez triste al momento que yo partia a la capital diciendome cuando volveras ,y no poder decirle nunca mas te quiero madre querida .Pero a travez de este relato de mi vida quiero que ella sienta lo importante que fue para mi y la falta que me hace .
flor de maria galdos astorayme, lima, peru


La vitrina era realmente lo único valioso. Sus cristales eternamente limpios. Las copas hermosas, dispuestas perfectamente, dejándose contemplar sin el menor recato. El conjunto estaba fuera de lugar, no había un solo rincón de la casa donde pudiera acomodarse, pero era, sin embargo, el bien más preciado, el santuario de la familia. Cuando Ligia, la menor de las hijas, se casó, la quiso para ella. Fue una dura pelea. Todos los hijos la querían. Fue esa misma noche, entre disputas y resentimientos, que el viento se desató. Sopló de tal manera que ningún anemoscopio fue capaz de apresarlo y medirlo en sus relojes. La BBC había anunciado en sus noticias la peligrosa tormenta que se avecinaba. Llegó en la noche. Nunca pudimos imaginar esos bramidos profundos y roncos. Todos nos apretujamos en el cuarto a esperar que pasara. Desde allí sentimos las puertas que se abrieron y los remolinos que entraron a la casa. Al otro día todos lloramos las cosas que se fueron con el vendaval, Ligia lloró con desconsuelo la vitrina perdida.
ton, La Habana, Cuba


Rebeldía

Salió de la oficina porque la espera lo asfixiaba como si quisiera cortarle la respiración de tajo. El pasillo estaba desolado y el eco de sus pasos produjo un sonido fantasmagórico. Era un pasillo poco iluminado, coincidencia que lo llevó a pensar en el motivo de su visita a aquel edifico impecablemente desagradable. Hurgó con la vista. Era evidente que allí no se permitía fumar,. Esto lo irritó pero fue contra las reglas. Examinó su memoria con invericundia, pensó en la noticia que BBC radio le confirmo esa mañana y, en un arranque de rebeldía....... sacó la pitillera. Prendió el encendedor, lo acercó al cigarrillo y aspiró la cálida bocanada de humo. Un hilillo imperceptible salió de su boca y en un brevísimo instante, sus ojos se desorbitaron y cada músculo se tensó hasta alcanzar una total y dolorosa rigidez. Cayó al suelo. Una mano empujó la puerta y un as de luz ilumino el cuerpo ya inerte. Un teléfono descolgado dejó escuchar una voz que confesó al auricular que todo había terminado. Listo. No quedaba obstáculo físico entre la norma y la obediencia.
Arianna Gutiérrez, La Habana, Cuba


R O N D A Es el lunes 14 de febrero en el tercer milenio. La conurbación de puerto y ciudad reposa y, a lo lejos, la fuente azogada de la mar refleja contornos luminosos de farolas sobre el oleaje. En la ventana del Hotel "Anemoscopio" hay siluetas que revelan movimientos que van y vienen de una ventana a otra. Sin embargo, en el piso segundo sólo hay una ventana iluminada y abierta de par en par. Allí, el joven solitario revisa la lección de inglés de la BBC en su computador portátil. ( Es tradición no mirar la luna nueva con los bolsillos vacíos )¡ Hum, piensa, podría salir y gritar Luna, luna ... dáme fortuna ! Cien metros más allá del emplazamiento turístico, los noctámbulos escucharon la voz enamorada del estudiante que grita : "¡¡ Luna, luna dame tu amor !!" Silencio absoluto. En la noche de San Valentin, con luna en noche de ronda, alguien rompió la tradición en el deseo. Y a la musa de los poetas y estudiantes pobres la vieron ruborizarce de puro amor, confidencian.
José Manuel Pizarro, La Serena, Chile


Tenía 5 años, se perdió en su villa miseria y unos chicos le pegaron. Una vieja lo rescató y curó y él se quedó con ella. A los 7 robaba gatos que la vieja cocinaba sabroso. Tendría 11 cuando una diarrea la mató. Aterrado la zamarreaba."Me la van a llevar".Tomó un cuchillo, le cortó mitad de una pierna y la guardó. Después... Guiado por el humo llegaba hasta algún fuego, le permitían asar a las palomas, qu él había pelado. En invierno esperaba la apertura de los subterráneos para dormir.... pero de allí lo entragaron a su mamá. Lo mandó a la escuela de delincuentes. Aprendió a manotear monederos. A los 14 años ya era filósofo. Un domingo, llegó a la villa asistencia médica. La ambulancia convocó a una multitud que aprovechó el radioteatro de la BBC que el chofer escuchaba en la radio. Un médico trabajó durante todo el día y se estaba por retirar cuando lo atacaron. Le robraron todo. Otra ambulancia vino a recogerlo y los camilleros reprocharon la inverecundia a quienes estaban mirando. Sólo el filósofo les contestó: "Si mi vida no vale nada. ?Por qué va a valer la de él? "
Mabel Paz, Buenos Aires, Argentina


22 horas 15 minutos

ola palabra anemoscopio o la palabra inverecundia ouna referencia a alguno de los programas de la BBC en español ono debe tener más de 200 palabras. Pronuncio las palabras en voz alta varias veces. - anemoscopio, anemoscopio, anemoscopio, inverecundia, inverecundia, inverecundia, inverecundia. Inverecundia¿se tienen que estar muy aburrido para ponerse uno como productor de radio a buscar palabras tan enrevesadas.- pensó. Miro el estante de los libros buscando el diccionario y se alejo de la cuchilla de afeitar que había puesto junto al ordenador. Por hoy pospondría el suicidio que le causaba la soledad por la curiosidad de saber que significaba inverecundia y anemoscopio.
Alberto Amortegui, Londres, Inglaterra


El anemoscopio ya indicaba otro día de viento de levante fuerte. El peñón, bajo su sombrero de nubes grises, presentaba un aspecto robusto y fuerte. Quien podía saber solamente con observarlo desde el mar, que esta roca guardara un secreto tan precioso. En la parte sur, entre viviendas y colegios, se encontraba el jardín de la alameda. Pequeño cuando se comparaba con otros jardines de otras ciudades mas allá de esa verja, pero grande en el corazón de los habitantes. Un sitio de ocio, un sitio para jugar, rezar y sentirse uno con dios y los espíritus. Un sitio donde algunos se refugiaban cuando el vivir encerrado no se podía soportar, cuando la inverecundia de otros países solo dejaban a los habitantes mas determinados que nunca a vivir según sus tradiciones, a elegir su nacionalidad como ciudadanos de esta tierra de Dios. Por eso la Alameda era sitio de lágrimas y risas de besos picarescos a la bajada del sol y de flores fragantes en los amaneceres casi tropicales. Así que, cuando el que no lo ha vivido se pone a deliberar sobre el futuro de una gente sin conocer su Alameda, Dios mío, ese día que no llegue nunca.
Odette Millar, Lincoln (ex-Gibraltar), U.K.


...como de costumbre lo primero que hacia era entablarle conversación, pues su boca solo se limitaba a pronunciar de vez en cuando alguna palabrota que encontraba en alguna de las crónicas de "Espacio del lector", o protestar. Sabe usted que es un anemoscopio? le pregunta con un tono, burlesco y con una actitud mas bien endeble. -Teniendo en cuenta, el sistema político y social del planeta y las diferencias entre lo mítico con lo vanal, es factible concluir que yo como otros billones de personas en el mundo, ignoro el significado de tan semejante palabrota. El le reprocha, -te consideras ignorante?:-la ignorancia no se conecta, con el saber: es posible saberlo todo? En esos momentos sintio como poco a poco iba perdiendo la conciencia y se dejo llevar por un profunda corriente que lo desplazo a otro mundo. Se arrepintio entonces de su propia ignoranica, y por primera vez deseo, por cierto, poder llegar a entender la simplicidad y la complejidad del hombre como animal pensante! . Con un traqueteo, ella le dice: Despabila!. Entonces descidio que seria mejor alejarse y dejarla que continuara sus dias como...
Leonardo Gonzalez, Reykjavik, Islandia


Había de vivir detrás de penumbras. Muros lúgubres, más fantasmas en soledad que el sol aniquilado por las líneas verticales de la esclavitud. El metal solía endurecerse a cada paso prohibido y limitado. Por lo que la posibilidad de cumplir el temple era ya un imposible. A lo lejos, un aire petrificante solía brotar de entre las sensaciones inéditas. No podría ser valorado ni por el propio anemoscopio. Y darme cuenta que el origen de éste olor era incierto y que nacía de mí, me causaba más angustia al pensar en el duende. Que podría llenar de entre los bosques un aroma vivo de libertad. Porque ahora no cumpliría la proeza diaria de años atrás. Por que no eran más fuertes las fronteras mortales de la tristeza, sino ese mismo hermetismo que habría de prohibirme ser claro. Tal vez por siempre. Si el tiempo ha de transcurrir, que sea rápido. ¿Por qué no he contado con la inverecundia necesaria para arroyar de una vez esta sensación? Y aquí tan cerca de todo. De una radio estrid! ente que habría de conectarme con la imaginación del mundo. BBC Mundo dicen que es el nombre. Me he encontrado en mí cárcel.
José de Jesús Serna Carbajal, Tijuana, México


La duda

Siempre me aseguraron que la muerte llegaría en cualquier momento. Hoy, que tengo setenta años la sigo esperando, acostado en mi cama, viendo fotografías y escuchando las noticias de la BBC. Sin embargo, ustedes no saben cuánto la he deseado, desde hace cuarenta años en que tuve una desgracia. El avión en el que viajaba tuvo un accidente al momento de aterrizar. El anemoscopio, averiado, señaló una dirección de viento equivocada, produciendo un fatal desenlace. Todos los pasajeros murieron al instante. Yo fui el único sobreviviente pero quedé en estado de coma. Desde entonces me dijeron que la muerte llegaría en cualquier momento con gran inverecundia. Era de suponerse. No era lógico que resistiese tanto pero contradictoriamente la sigo esperando. Aunque debo admitir que estos últimos días he dudado de mi espera. Sucede que ya no sé si estas palabras que digo vienen del más allá o del más acá. Sólo estoy seguro de sentir un fuerte olor a cadáver descompuesto.
Christian Reynoso Torres, Puno, Peru


Un día como todos, un día en el que vio fustradas sus ilusiones,que día a día se iban acrecentando más y más.Atenta a la radio , escuchando el programa vía libre ; Sin embargo de un momento a otro se desvaneció como agua entre sus dedos .Hasta que una gitana le predijo de una forma inverecundia " veo en su palma de su mano una enfermedad incurable, pero también otra enfermedad". Lo recibio en forma resignada pensando que algún día tenía que suceder,pero no de esa forma. Al día siguiente,muy temprano se dirigio al centro médico,uno de los doctores le sugirió tomarse una placa de rayos X luego, de hacerle variadas preguntas y saber con punto y coma los resultados de la placa,confirmo lo dicho por la adivinadora. En esos momentos,tuvo sentimientos encontrados y por su mente pasaron raudamente los mejores etapas de su vida,se pasaba la saliba continuamente y el nudo en su garganta era insostenible,cayeron lagrimas en su rostro , por su hijo su gran preocupación y por el futuro de él. La vida continua dijo entre sollozo"me dieron el pasaje de ese unico viaje que no tiene retorno".
Clara Díaz Maguiña, Lima, Perú


El viaje de una hora en el avión, se me hizo eterno, traté de concentrarme en las hojas impresas que llevé para leer(noticias de BBC) pero no puedo, mi nieto está por nacer y quiero estar al lado de mi hija, la adrenalina que corre en mi sangre es superior a la que senti hace 24 años cuando era mi hija la que nacía, por fin llego ya estoy a su lado, la ineverecundia realidad es que no entro al quirófano con ella, soy una cobarde, afortunadamente todo sale bien y cuando entro a ver ese pequeño ser que de alguna manera también es parte de mi, no puedo evitar llorar es indescriptible esta sensación , Gracias Dios por permitirme vivir este momento, por permitirme tocar el cielo al conocer a mi nieto.
vicky garza, Laredo, Mexico


La última vez no subí las persianas cuando aparecieron las primeras ráfagas de luz. Nada de voces mañaneras. La cama y yo. Pero me sentía inquieto. ¿No podía vivir sin el ajetreo? ¡Sí! Fuerza de voluntad. ¡Vaya inverecundia: mis dedos traicioneros fueron más rápidos y ya estaban encendiendo la radio! Creí percibir locuciones que sonaban a voces anemoscópicas. Salté del catre como resorte mal ajustado. Intenté sintonizar las ondas. Descifré palabras como "música..." "cincocont..." "...través..." A punto de darme por vencido, abrir mi ventana y ¿embriagarme¿ con los maullidos del gato, la interferencia, por encanto, cesó. Una música rítmica, mágica, empezó a envolver la habitación, me entró por los poros y me vi sobre la cama, agitándome, estremeciendo mi osamenta al compás cadencioso, bailando por los aires al ritmo del cantar chibirilante. Fue la catarsis. La música cesó y caí sobre la cama, rebotando alegremente sobre el colchón. Mis oídos pudieron retener, finalment! e, el origen de tan efectiva agitación: "...BBC en español, con la mejor música de los cinco continentes..." Descubierto el pastel, me pregunté: ¿cómo mi radio de pacotilla fue capaz de captar esta emisión, si ni siquiera habito en uno de los cinco continentes?
Jubal, Madrid, España


Domingo y dios

¿Es el anemoscopio un instrumento? ¿Podremos ver con este cuanta inverecundia o grima existe? ¿Es tal vez algo con que estimar hacia donde sopla el viento de mi vida? Así me preguntaba el pobre loco Domingo mirándome con sus ojos desbordados, declamando cada palabra con tal fuerza, que le dije que en Londres le escucharían si seguía gritando así. Estaba en el portal de mi casa, huyendo de la resolana del medio día escudriñando el dial de la radio persiguiendo noticias del otro lado del mar. Conseguí sintonizar la BBC y Domingo al escuchar la lengua extraña escapada del aparato, me preguntó asustado: _ ¿Es eso lo que busco? ¿Eso es el anemoscopio que te pedí que averiguaras? ¿Es esa caja que habla? _No mi viejo, esto no es lo que tu buscas. Si quieres hallarlo, solo tienes que mirar a lo alto de la iglesia y lo encontraras. El pobre loco salió corriendo para el centro del pueblo, llegó hasta el vetusto edificio de la iglesia y al mirar a su torre advirtió la alta cruz con pararrayos y veleta y gritó: ¡O señor, ya sé tu nombre! ¡Alabado seas bendito anemoscopio!
Luis González, Berlin, Alemania


Era un honor para mi formar parte de los titulares de la BBC como el criminal mas buscado en sudamerica sin embargo no tenia tiempo para leer demasiado ya que vagaba por las deserticas rutas de la patagonia cuando en medio del desolado paisaje me tope con una casilla rodante. Nesesitaba combustible y lo unico que tenia que hacer era chuparselo a esa casa con ruedas sin ser detectado en la oscuridad de la noche. Saque mi manguera corta y comence a extraer el combustible de a poco. En un momento el combustible dejo de salir, yo hice mas fuerza para seguir chupando para ver si salia, de pronto salio de golpe y me trague un buen sorbo. Mientras tocia se prendieron la luces de la casa rodante y salio un hombre, me sorprendio su inverecundia cuando me pregunto que hacia con el tanque de desechos de la casa rodante. Hasta el dia de hoy tengo nauseas al oir el sonido del excusado
Hugo Perez, Cordoba, Argentina


Al despertar en una mañana más que se torna como cualquier otra, al llegar al trabajo pareciera ser que el anemoscopio que controla la dirección del día predice lo mismo de siempre, el sentirse un profesionista al que no se le aprovecha su potencial y que solo le encomiendan desempeñar las actividades basicas que desempeñaria un pequeño que tenga sus estudios básicos. Sin embargo con esa inverecundia de los "grupos" que controlan mafiosamente los puestos claves de la empresa, bloquean las aspitaciones y no dejan oportunidad alguna para poder sobresalir y desempeñarse a las personas que no se limitan a hacer lo de siempre y que quieren demostrar que pueden ser parte fundamental de la empresa. Sin embargo, aun con tener los posgrados habidos y por haber, no me queda más que visitar la página de la BBC en español y leer información que tiene sentido y permite expresar esta penosa experiencia.
Pancho Villa (sobrenombre), Norte de México, México


Estoy mirándome en el espejo, perpleja sin poder creer en mi. ¿De donde saqué tanto dinero? , no lo sé. No es de la sucesión pues compréun departamento y ¡qué inverecundia!, mi imagen está contando un dinero transparente, que no se termina. Deben ser millones pues tengo las manos cansadas de tanto contar. Voy a comprar una maleta especial para llevar esa fortuna: cambiaré los sillones y compraré esos aparatos para refrigerar los ambientes. Ah! si. Sacaré un abono en el Teatro Colón pero invitaré a mi familia a todos los paseos imaginables, así disfrutaremos juntos de las maravillas que quisiéramos conocer. Tenía muchas ganas de escuchar un programa de la BBC para compartir con mis nietos. ¿Estarán contentas mis hijas cuando yo muera, se repartirán ese valijón lleno de dinero? Sigo mirándome al espejo y mi imagen se va borrando y esa fortuna transparente también se desdibuja comobarrida por anemoscopio. Ah, que lástima! No fue real: mi fortuna es mi salud y mi contento, mi vida. Mi mente me jugó una broma...lástima que mis herederas tendrán para ellas el dinero transparente sin valor, como mis sueños.
Berg Teodora, Buenos Aires, Argentina


Se le había hecho una rutina...pasar la noche con la radio encendida a regular volumen y adormecerse con magistrales conciertos. De pronto irreverentes, con toda inverecundia desfilaban como salidos de una cajita invisible, pensamientos que perturbaban el sueño hasta desaparecerlo. Contundentes, provistos de una complejidad que de día no tenían, los pensamientos taladraban su mente, esa mente suspicaz por naturaleza que creía conocer los secretos de todas las otras mentes y que en virtud de ese conocimiento creía tambien poder arreglar todos los conflictos y condolerse de las miserias, patrimonio de otros....y sin darse cuenta sus pestañas se plegaban hasta las cinco y trinta que empezaban las transmisiones de la BBC de Londres.....
Rosa María Grados Santa Cruz, Lima, Perú


Una mentira más

Érase una vez un hombre llamado Hugo decidió con un grupo de amigos tomar las riendas de un bello país para rescatarlo de las manos de la monstruosa inverecundia causada por la oligarquía, pero ¡qué mentira! Un día fue entrevistado por la BBC diciendo que la culpa de sus desaciertos fue de los BUSHANGELES, ¡POBRE SER! cayó en su propia trampa, murió en su propio pantano. Desde ese día la humanidad comprendió que unidos venceremos y triunfaremos!!!
MARISOL, MARACAY, VENEZUELA


Después de más de diez años finalmente me reencontré con mi viejo amigo Juan. No niego que me sorprendió al invitarme a una peluquería pero no quise cuestionárselo. Mientras nosotros entrábamos en dicho establecimiento, salía cantando con inverecundia un hombre con peculiar corte de pelo. No le presté mucha atención ni a dicho personaje ni al posterior trabajo del estilista que me atendió. Cuando ya era irremediable, descubrí tener un corte y peinado pronunciadamente cóncavo-estilo príncipe valiente. Ofuscado, traté de interpelar al peluquero pero solo atiné a responderle con voz de tenor y ademanes teatrales, exageradamente viriles. Al verme consternado, mi amigo se quejó pero el irracional peluquero le advirtió que si quería hablar conmigo, él también debía cortarse el cabello. Sorpresivamente, mi buen amigo se sentó resignado en la butaca y se sometió a un peinado estrambótico con varios niveles como los de una torta de casamiento. Sin inmutarnos nos fuimos a un restaurante donde Juan-con ambas manos en el pecho-me aconsejó en opereta que pidiera una milanesa 'porque estaban deliciosas'. A este punto me desperté riendo; me maravillé de los sueños y aproveché para reflexionar que ya era tiempo de telefonear a mi viejo amigo.
Edward Murdoch, The Woodlands, Estados Unidos de América


Invocaremos a las urracas del parque para que avizoren desde la cúpula del anemoscopio en la torre, al que nos acecha artero tras la esquina del siete, apoyado en la pared esperando el mínimo descuido nuestro. Llamaremos, además, por el correo de la jungla urbana, a los vándalos de este barrio marginal, a que disparen garabatos ofensivos en los muros que rodean al maldoso. Entonces, los graznidos de los plumíferos de pecho azul y alas negras, que en una época fueron dinosaurios de sangre fría, nos arrancaran en plena madrugada del sueño. Y los latidos de este corazón de lata se aceleraran como un porsche, cuando nos enteremos que el individuo fue encontrado inerte a los pies de la pared pintarrajeada. Las pesquisas policiales y la consiguiente autopsia de ley, determinaran más tarde, que el hombre cayó al inhalar el vaho de los aerosoles impregnados en las superficies de los ladrillos. Cuando asomemos, todavía con temor, a la humanidad del caído, alguien, sin pensarlo dos ve! ces, le arrancará la orden de desalojo que traía en la mano. Entonces; todo volverá a la normalidad en el barrio y abriremos las ventanas, seguros que nadie vendrá nunca jamás a plantearnos semejante inverecundia.
Yarko Rhea, Gotemburgo, Suecia


Desde pequeña tuvo la inquietud de conocer, de explorar, de viajar. Leyó cuanto pudo, y su imaginación crecía junto con ella... la música comenzó a ser parte de su vida, y un nuevo mundo se abría paso con ello, todo un universo de melodías y colores, y así ella empezó a soñar, a soñar con un mágico lugar, cuna de una cultura que la embelesaba... Londres, Londres, su próximo paradero sería allí.. ¡Qué inverecundia! considerando que tan sólo eran ella y su guitarra, pero ella misma no le teme a lo impredecible, con tal de cumplir el secreto anhelo de sentir un pedazo de felicidad
Claudia González, Concepción, Chile


Yo, monitor

Un monitor, esa parte plana parece no cambiar, así se reanime con un aparato de sonido que brinda toda una gama de música, música y personas hablando. No funcionan los efectos que puedo aplicar al trabajo, el monitor hace que observe a mi alrededor, hace que estas cuatro paredes: una con ventana sin vista para evitar los rayos del sol, otra con una puerta que se abre todos los días con diferentes ánimos, las otras dos: vidrio y pared sólida; hace que perciba algo, así que navegando y observando como el monitor se mueve como anemoscopio percibo como cambia el rumbo de la brisa tibia de esta oficina que empieza a refrescarse y a convertirse en un cubo enorme lleno de hermosas melodías que escucho a través del "real audio", en el programa "Notas De Jazz de la BBC". Podré contar las mejores anécdotas sintiéndome renovado con estas melodías que despertaron el espacio, hicieron que mirara hacia arriba y hacia abajo, el piso, no tan lejos de mis ojos es el segundo, hacia el tercero veo la linda composición que cuelga de el, la muevo y escucho su mensaje, me da la bienvenida nuevamente a esta oficina mas que tridimensional.
Ricardo Gonzalez angulo, Bogota, Colombia


Cómo en las páginas de un libro

Llueve. Mas no se percibe como esa lluvia triste e invericundia de Londres. Se trata más bien de una brisa que ameniza la tarde que le siguió a un caluroso día. Yo, recién desciendo del barco. Son los primeros pasos que doy fuera del crucero y quizá por eso, siento como si fuera un nuevo capítulo de mi libro de vida. Con esa lluvia empapándome, pero llevada por el calor a la atmósfera en forma de vapor rápidamente, comienzo mi paseo y pienso en tantas cosas que he visto durante mi trayecto. Nunca imaginé el sentimiento que crea estar frente a la inmensidad del mar. Somos un grano de arena. Los niños pasan corriendo frente a mí y su piel cobriza así como la de cada miembro de la familia grande que habita esta isla caribeña, refleja mágicamente los rayos del sol. Su piel es cobre, roble mojado, un espejo que deslumbra como las sonrisas y que enamora como la atmósfera festiva que se respira y que entra por cada sentido. Abro los ojos y casi siento en las manos el calor de esos recuerdos mas doy vuelta a la hoja. Llueve.
Anuar Reza Olvera, Atizapán de Zaragoza, México


ARCAICOS. "El mundo que conocí se acabó" -Se dijo a sí mismo el profesor, mientras escuchaba a lo lejos la algarabía de los niños por la llegada de las máquinas que abrían carretera para conectar a aquel pueblo arcaico con el resto de la civilización. Ese mundo que asomaba y esos nuevos héroes de verde -todos jóvenes- que domaban los ríos con sus puentes de acero, no lo alegraban porque lo consideraba en principio de su fin. La vida no sería igual. Todos en Ríotinto hablaban de lo mismo, pero el profesor -como siempre- resolvía sus dilemas en largas horas de reflexión. Preparó su taza de café petróleo, que era su especialidad, y se fue al huerto, junto al gigante horno de pan de casa, y ahí en su hamaca y con su radio de honda corta pasó toda la tarde oyendo la BBC. Cuando llegó el momento para la oración de las seis de la tarde, apareció en la terraza frontal -donde estaba toda la familia- y dijo su frase final que pocos comprendieron: -¡No se preocupen muchachos! Es sólo el viento cambiándole el curso al amenoscopio de nuestras vidas
Nelson Perdomo paz, Olancho, honduras


Mi hijo estaba practicando inglés en la página de la BBC, mi hija buscando palabras en el diccionario para su tarea de lengua: anemoscopio, inverecundia,... Todo estaba tranquilo en casa... Mi sobrina de seis años se había acostado y quería charlar conmigo hasta dormirse... Me acosté a su lado y charlamos...(Mi hermana estaba embarazada por quinta vez, ya tenía 4 mujeres...) _¿Viste que mi mamá va a tener una nena? -Bueno, una nena o un nene... -No, una nena. Voy a tener una hermanita. -O hermanito-insistí -No, voy a tener una hermanita. A mis hermanas las tuvo mi mamá. Si fuera un varón lo tendría mi papá...Vas a ver!-diciendo ésto, se dio vuelta y se durmió... Y...mi hermana tuvo otra mujer... Yo utilizaba esta anécdota para explicar el método científico...
M. Inés La Vía, Benavidez, Argentina


Siglo XXI en un Reino remoto. El Rey apagó la luz luego de escuchar gozosamente;Notas de jazzPero algo agitaba su espíritu y no podía conciliar el sueño. Llamó a su asistente: -Reúne a la Corte en el Salón Imperial. Una vez congregados, el Rey los fustigó: -Estoy fastidiado porque día que pasa los asuntos del Reino no marchan. Y aunque muy sabios profesan ser, son tan torpes que no ven más allá de sus narices. -¡Qué inverecundia! -Tanto, que ni ustedes, Consejeros, ni tampoco ustedes, Hombres de Ciencia, y menos ustedes, Guerreros, me han honrado con sus deberes. Y tampoco ustedes, Juglares y Saltimbanquis, Doncellas y Tragafuegos, Magos y Hombres de Fe, han apaciguado la melancolía que arrastro desde joven. En eso, reparó en el Poeta que escribía en lustroso papiro, y le preguntó: -¿Y tú por qué escribes? El bardo respondió: -Aunque parezca una metáfora,Excelencia, escribo no para enseñar pues nadie podría lograrlo cuando no ha aprendido nada. Lo hago porque uno de los mayores encantos de la libertad es consumar lo que a uno le plazca, aun sin mérito ninguno. Dicho esto, el Rey suspiró confortado y se durmió profundamente.
Pablo Mendieta Paz, La Paz, Bolivia


En la terraza, con una taza de café, la computadora a su costado y la inspiración cortada, medito sobre los titulares escuchados en Noticias y Actualidad. Las novedades no varían mucho los últimos días: ayuda al sudeste asiático, George Bush, crisis Latinoamericana, atentados y muertes en Palestina, Israel e Irak¿en fin, todo normal; pero particularmente hoy, pienso por momento sobre lo informado en la BBC, quienes, como anemómoscopio de la política mundial, indican hacia donde soplan los vientos de guerra. "¿Qué hace Busch en Irak?" me preguntó hace meses "¿Por qué hizo a una guerra basado en mentiras?", peor aún "¿Por qué Norteamérica lo reelige?"; las preguntas siguen girando; las respuestas, aunque obvias no son fácilmente entendibles. El pretexto fue la posesión de armas de destrucción masiva; pero también las posee Rusia, posiblemente Corea y otros países. Sigo reflexionando sobre el tema, ¿Atacará a todos ellos?, o sólo a quienes no bajen la cabeza y donde pueda conseguir petróleo u otros recursos. En fin, las ideas siguen atormentándome, tomo aire y un libro me llama la atención sobre la mesa: "El Mundo es Ancho y Ajeno" de Ciro Alegría". "El mundo es menos ancho hoy", pienso finalmente, "Pero más ajeno".
Hernando Carpio Montoya, Lima, Perú


Viento norte, hielo cruento y gimiente, zigzaguea por la rendija. Es tarde y el anciano lo siente calar en sus huesos. "compañeras marcas de guerra, dolores que hieren una y otra vez en el recuerdo"- murmura para si, melancólico. Se dirige entonces a la ventana, pero al paso se detiene; estático ante una macabra visión. Mariposa de la noche! - grita enloquecido - ¡mariposa que mi alma has quebrado y corrompido de vacío! - corre entonces, recoge sus delgadas piernas y cae, su semblante en llanto, y sus manos sobre vidrios rotos. Es su hija muerta: un retrato que ha caído con el viento. Ningún anemoscopio de la BBC lo registró. Fue solo una brizna nocturna, que pasó a despertar el recuerdo de un solitario viejo.
Rodrigo Alliende, Santiago, Chile


La tarde mostraba sus últimos brillos al salir del cementerio, luego del adiós definitivo, me fui alejando de la tumba de mi abuelo. Aún sentía el peso de su ataúd sobre mi hombro, que más que la madera y el cuerpo inerte, llevaba la carga de saber que nunca más lo vería de nuevo. Recordé la última charla que tuvimos, en nuestra habituales reuniones semanales, recién unos días antes de su súbita muerte. Escuchábamos Efemérides de la BBC, el tema: Leonardo da Vinci, personaje por quien guardábamos mutua admiración. Nos la pasamos toda una tarde buscando entre su biblioteca todo lo referente a él. Sabías - me dijo - que da Vinci creó un instrumento para indicar los cambios de dirección del viento. ¿Una veleta? - respondí presuroso. No, dijo él, da Vinci nunca fue tan sencillo en sus cosas. Su creación era un anemoscopio. Una veleta sí, pero en su propio lenguaje, con esa belleza que él imprimía a todo lo que hacía, con esa visión de futuro que nadie ha logrado tener.! Hoy que lo recuerdo, veo de nuevo la figura del libro, ahora señalando el camino que siguió mi abuelo hacia otra dimensión, en donde mejores aires señalan su destino.
Miguel Emilio Barrios Molina, Guatemala, Guatemala


Corria el años 77 y las noches de Buenos Aires eran peligrosas. Autos sin ninguna identificación cruzaban la ciudad y paraban por algún lugar. Los ocupantes bajaban , armas en mano y secuestraban ó mataban, aprovecachando la impunidad de la noche. Hoy es 7 de julio. el viento frio hace girar el anemoscopio de la cúpula. Ellos están por venir, lo intuyo. Para distraerme escucho la radio, busco información en la BBC, las emisoras locales están censuradas y con un militar al lado de todo micrófono. Ellos no perdonan a quien solo piensa distinto. Estan por venir. Escxribo esto desde el ático, que es lo único que me quedaba para ocultarme. Siento el chirriar de neumáticos portazos y grito. Están hechando la puerta abajo. Si leen esto es por que ya he muerto. acó sin apuro la hoja de la Rémington la pliego y la guardo en la biblia. (Agrego con lapiz) Ellos ya suben la escalera.
Marcial, San Nicolás-Buenos Aires, Argentina


-Oiga, hombre, Berceo. Como yo sé de sus aficiones literarias, creo que esta noticia le puede interesar. Resulta que la BBC de Londres convocó un concurso de cuento corto. -Ajá. Y, ¿cuáles son las condiciones? -Ya está dicho: que sea corto y que contenga las palabras "anemoscopio" e "inverecundia", así como el nombre de alguno de los programas de ese órgano de difusión -Y, ¿qué significan esas palabras tan raras? -No tengo idea, pero con mencionarlas es suficiente. Y , ¿los programas? -Son muchos, pero el que ahora interesa es "BBC INTERNACIONAL". -Supongo que habrá un premio para el mejor. -No lo hay. Simplemente divulgan el cuento por todo el ciberespacio. No es más. -No me interesa. Para esa gracia, lo escribiría sin sujetarme a unas condiciones tan idiotas y lo enviaría a otro concurso en el que tuviera la oportunidad de salir de pobre siquiera por un día. -¿Por qué no manda este? -¿Cuál? -Pues el que llevamos contado hasta aquí. -No sirve. Tiene más de doscientas palabras. -No importa. Le quitamos las que sobren. Ya ve¿ Bien mirado, esto cumple todos los requisitos. Mandémoslo, a ver. Más pierde la pava que el que le tira.
Berceo, Orlando, Florida, Estados Unidos


Treinta años sin saber nada y de pronto allí estaba su nombre firmando un artículo de la BBC, no podía creerlo. Sería realmente ella?. Angustia, alegría, sentimientos encontrados invadieron el corazón de Cesar Anemoscopio. En milesimas de segundos una película recorrió su memoria, sus mejores años de adolescencia, el verano del 75, las carreras y los paseos al borde de la playa, las tardes rojizas y los paseos matinales por la histórica Lima, pero sobretodo aquellos enternecedores besos que nunca mas fueron iguales después. De la ilusión del pasado, del recuerdo de aquel amor inolvidable surgió el coraje para enviarle un mail. Un angustiante día de espera y finalmente Luisa contestó incrédula" Eres tu.. Mi Cesar ?". Un horrible nudo en la garganta podía imaginarse en ambos al leer ese primer mail, que se multiplicaron día a día por dos años, llenos de nostalgia, amor y buenos deseos. Tras treinta años una vieja deuda sería saldada un día de febrero de 2005, Cesar, maleta en mano, sabía que el momento había llegado. El avión partiría rumbo a Londres al encuentro de dos corazones gemelos que conocieron la verdadera felicidad a muy temprana edad y que por ello, jamás pudieron olvidarse.
cesar chirinos, deerfield beach, florida, USA


Ya no sentía las piernas, ya el dolor me era ajeno, pues aunque faltaban 20 km, me decía que valía la pena, pues el traje debería verse bien en mi boda del fin de semana. -Dios por fin llegué a la parte más alta del puente, ahora a bajar a 40 km/h en la bicicleta-, cuando ya estaba por lograrlo, el canalla abrió la puerta por completo y me estrellé con toda la violencia posible. Volé por encima del auto y caí de rodillas en el asfalto empedrado, al incorporarme, abundante sangre me chorreaba de un hoyo grasoso en mi rodilla. Inverecundio me levanté, cojí el aluminio retorcido y la arrojé contra el parabrisas, apreté el puño para seguir con mi venganza, y al estrujarle la camisa, me dijo la mujer que le acompañaba, -no por favor Fernando, no, lo hagas, sólo nos estábamos despidiendo, por favor déjalo, déjalo- , me quedé mudo, no pregunté nada, y ahora diez años después, dos de ellos divorciado, me sonrío, mirando en la pantalla las internacionales de la BBC, cuando recuerdo que me arrodillé en el altar con una sola pierna y recibí la ostia amarga como un ;caballero; medieval.
Fernando Gomez Mendoza, Lima, Peru


Hablando de falsos imposibles. - Dejá derruir tu rostro por el viento. Que violente contexturas y desnude ante Vos el iris de tus ojos. Aprovechá esta estepa, que no sabe de anemoscopios vigilantes del habla de Dios; aquí en libertad, sin Cielos ni Infiernos, sin Rosa de Vientos, sin invencible Gravedad. Descubrí tu rostro: inverecundia obligada para disolver en placer los sueños. - Me vence la vergüenza. (Enciende el stereo y llena vacíos con sonidos de BBC Radio). Vence el silencio.
Juan Carlos Ortega Murillo, Managua, Nicaragua


Siempre sintio especial afinadad por los dias de ventosos, le recordaban a su lejana niñez, en su pueblo natal, al borde del oceano, cuando en el techo de las casa bamboleaban los anemoscopios indicando si el viento era bueno o malo para navegar; ninez que perdio el dia que desperto y el mar y el cielo eran una bola de fuego por los ataques enemigos en aquella maldita guerra. Hoy miraba por el moderno ventanal de su oficina cuando la BBC en español repetia que nuevamete seria nominado al premio novel de la Paz. Miro hacia afuera y la copas de los arboles se mecian orgullosas en aquella plaza. Penso en su pueblo, su niñez, su casa y las guerras ajenas.-
Pablo Rovarini, Santiago del Estero, Argentina


"¡Anemoscopio!", le dijo por ofenderlo aún más, sin saber lo que aquella palabra que le sonaba ofensiva significaba. Tenues salpiques de sangre en sus prendas de domingo, mientras a lo lejos apenas se escuchaba algo noticioso por la radio BBC: "En reunión... Países pobres... condonación de deudas...". Le importaba más, en ese momento, si las gotitas de sangre se podrían limpiar. Y mientras tanto, allá en el fondo, acurrucado y compungido, lastimado y de cuclillas en el vértice más oscuro de un rincón, él seguía pensando que aún, a pesar de todo, se amaban con la misma loca pasión de siempre. Todo era cuestión de perdonar su cariño violento, como se perdona a los países ricos sus ansias de irradiar libertad.
Gilbert Odalier Ulloa Brenes, San José, Costa Rica


De chico quise coleccionar cielos en fotografías. Quería entender porqué encerraba tanta magia el infinito. Pronto entendí que era imposible encontrar la respuesta en un cartón. Decidí guardar las imágenes en mi memoria y solo logré retener un sol de invierno muriendo en la pampa, un amanecer opacado por la bruma del Paraná y un crepúsculo en lo alto de una sierra, observando que el horizonte era azul al oeste y violeta al oriente. Asocio la oscuridad a pleno día con el cielo del ciclón que, allá en mi infancia, voló las chapas del galpón de la leña, y lo cristalino del aire de invierno con la mañana en que salí de la maternidad llevando en brazos a mi hija recién nacida; de estos momentos recuerdo la emoción, pero no los cielos. Hoy, en mi madurez, entiendo que el atractivo de mirar el cielo reside en poder olvidar la tierra. Por eso, cada nuevo cielo que contemplo me aleja de la idea de la muerte y me ayuda a recuperar la inverecundia de mi juventud, cuando me creía inmortal y no me angustiaba el destino de la humanidad si escuchaba en la radio los noticiosos de la BBC en castellano.
Roberto Rapalo, Buenos Aires, Argentina


Hoy e decidido morir, se repetía una y otra vez Toto, mientras se encontraba enterrado en su rancia y sucia cama. Toto es un joven egresado de derecho, sin remuneración alguna. A veces le duele una muela que no consigue curársela, por temor de que le detecten otra enferma. Siempre pensó que las cosas serian distintas cuando terminara la universidad. Por asombroso que parezca nuestro enajenado y curiosos personaje, creyó que dentro de los cinco años que dura su carrera, podría transformar el mundo, de tal forma que cuando acabara la inverecundia tregua que le ofrecía la burbuja de la vida universitaria, las cosas serian distintas. Hace una semana le sucedió algo insospechado, mientras caminaba, distraído, escudriñando en el mugriento cielo de Lima, que parece reflejar el asqueroso asfaltó de sus céntricas calles, de capital de país tercer mundista. Escucho que el programa efemérides de la BBC en Español, invitaba a participar en un concurso de cuentos cortos, Toto, supo en ese momento, que no todo estaba perdido, podría ser escritor.
luis alberto sanchez vargas, lima, peru


¡Inverecundia! ¡Inverecundia! ¡Insolentes inverecundos! Hacerme esto a mí mientras miro BBC Noticias. Ya los voy a atrapar. Siempre hacen lo mismo: inventan trapisondas solo para molestar¿ Cortarme la luz ¡a mí! ¡A mí que mando en este barrio desde que era pibe! ¡Muchachito! ¡Chicuelo! ¡Desde que era un lindo bebé rosadito y cachetudo! ¡Vieja! Las velas ¿dónde están? ¿Y mi pistolón? ¿Qué dijiste? ¿Qué para qué quiero las velas? ¡Para encontrar mi pistolón en esta oscuridad! No te rías, estoy hablando en serio. ¿Que ya "no estoy para asustar con mi pistolón"? ¿Que "tan pistolón no es ya"? ¿Me estás hablando en serio Vieja? ¿Te olvidaste ya que yo soy el malo del barrio? ¿El que mete miedo cuando sale armado y si salgo desarmado nadie se me anima igual? ¡Años de asesino a sueldo! ¡Años de profesional del hampa! ¡Años de darle su merecido a políticos contrarios, a maridos expertos en cuernos!... a¿ a¿ Hace años que no asesino a nadie ahora que lo pienso. Desde que me jubilé no asesino más. Profesión rentable si las hay ¡Vieja! Mejor cenemos con las velas que hoy oscuridad y violencia no se van a encontrar¿ ¿Y a mi pistolón? ¡Dejalo descansar!
Iván Silvero Salgueiro, Adrogué, Argentina


La tía Inverecundia

A las 2.45 en punto de la tarde del sábado, la tía Inverecundia sintonizaba la BBC en su viejo transmisor heredado del abuelo. Libre de oficios se la veía atenta a las noticias cientificas y todos nos preguntabamos cual podría ser el interes de la tía en la ciencia, ya que sus estudios no pasaron de leer, escribir y las operaciones elementales. Al terminar el programa apagaba la radio con cara de decepcion, pero a la semana siguiente de nuevo tenía la oreja pegada al aparato. Ese ritual de los sábados lo mantuvo hasta una tarde que grito con alegría "Al fin carajo, Inverecundia, Inverecundia". Y es que la razón por la cual la tía escuchaba la BBC era para desentrañar el mayor misterio de su existencia; el significado de su nombre. Ella no tenía problemas con el, al fin y al cabo en Maracaibo existen personas que llevan los nombres más extraños e inverosimeles.Pero nadie de la familia puede olvidar a la tía esa tarde recordando a Anemoscopio Montiel,un amor de la juventud.Con una sonrisa soberana en su rostro repetía casí entre dientes... que desfachatez, que desverguenza,inverecundía.
carlos alberto ochoa, valencia, venezuela


Mientras pienso de todo un poco, trato de entender como la vida nos cambia de rumbo, sin compasión y con la misma fiereza con la que los vientos de un huracan azotan un anemoscopio. ¿Cómo comprender que me haya devuelto tu ilusión después de 20 años? No, no se me había olvidado amarte, sólo tenía aletargado el sentimiento¡¡¡ ¿Y ahora qué puedo hacer? El latir de tu cuerpo se ha quedado habitando en mi respirar y el sabor de tu piel no se me borra del paladar y ya no sé si quiero que se desvanezcan. ¿Cómo llamar a un amor de siempre que sobrevive a la distancia, al tiempo y a los formalismos? Sólo me queda pensar que eres mi princesa y yo tu príncipe en un cuento de hadas...
Jose Perez, Caracas, Venezuela


Mente sin fronteras

Y siguió caminando la princesa, completamente sola y abandonada a su propia suerte divagando sin rumbo fijo, solamente pensaba en cómo hacia algunos instantes tenía toda la felicidad del mundo entre sus manos y ahora todo se había desvanecido por un giro del azar afectando su destino. Ahora el anemoscopio de su vida giraba sin sentido, sin rumbo. Así siguió por días, meses y años caminando con su única compañía, BBC Música sin Fronteras, hasta que se dio cuenta que las fronteras son mentales, que los giros no los da la vida, ni los da el azar sino lo da la conciencia del alma, la cual prueba la capacidad de supervivencia de la persona; si ante el sufrimiento normal de la existencia se doblega como una paja o se mantiene con la frente en alto dispuesta a aceptar su camino tal y como viene trazado. Volvió a su reino habiendo madurado y dispuesta a seguir adelante, para encontrase que ese giro inesperado era su lección de vida para crecer y entender que en esta existencia no se hace lo que uno quiere sino lo que los dioses tienen como plan para cada ser humano.
Catalina Ayerbe Castro, Bogotá, Colombia


He pensado en ellos cuando la BBC me anima a escribir un cuento. Cuento donde se incluyan rarezas como la palabra invericundia... Mayor rareza es que No haya vuelto a verlos... Antes sólo bastaba caminar unos pasos para encontrarlos... Ahora mismo, parece tan fácil propiciar el encuentro, pero cuando pienso en esto, oigo a Tomás Eloy diciendo: nada es tan triste como decepcionarse de un recuerdo... Yo insisto en pensar que la esencia de cada uno es invulnerable al tiempo... ¿Qué les diría? Que he vivido satisfactoriamente, formando parte del enjambre de mariposas a las que alude George batiendo las alas luchando con el día a día, bailando en ese afán de escapar de las redes, de las pandillas castradoras de la libertad... Pero vuelven las dudas: ¿Y si ellos si fueron atrapados? En tal caso no los desconocería, la esencia que ayer compartimos, salvaría el recuerdo.
Gloria B. Guerrero de Rangel, Mérida, Venezuela


Si el viento hace que la cometa de aquel niño vire a la derecha me levantaré y conversaré con esa rubia que me tiene loco desde que llegué, si vira a la izquierda seguiré recostado aprovechando estos nada despreciables rayos de sol, y seguiré saboreando la brisa del mar¿ mmjm¿ no veo que haya mucho movimiento, tal vez si hubiera traído un anemoscopio lo podría anticipar¿ ¿Dónde habré escuchado esa palabrita de "anemoscopio"? me suena al nombrecito que se carga mi tío Cróspulo, tal vez por eso me quedó tan grabado. Se está moviendo, se está moviendo¿ izquierda, derecha, izquierda, derecha, mmm nooo! Maldita sea, derecha. ¿Y ahora? Esa chica tendrá que entender que soy casado y sobre todo un hombre fiel, además no creo que le gusten los hombres que escuchan el programa Enfoque de BBC, suena muy sobrio¿ Aunque¿ Puede ser que le gusten los hombres inteligentes y bien informados, válgame, estoy en un dilema. En cualquier caso ¿Qué podría decirle a mi esposa si me levanto y voy con esa chica? Se le haría muy extraño a ella que me ponga a platicar de la nada con una extraña cuando ni siquiera platico con mi propia familia.
Marco A. Delgado, Hermosillo, México


Valor a prueba

Se detuvo brevemente en la acera. Miró la seis vías de tráfico a un lado y otro y pensó "es un gran reto". Nunca había cruzado una calle tan ancha, pero alguna vez tenía que ser la primera. Empezó la preparación. Volvió a virar a izquierda y derecha. Alzo y movió la cabeza como la veleta de un anemoscopio. "Diez kilómetros por hora, eso no afecta". Según había odio en el programa BBC Ciencia, los vientos fuertes perjudican el trabajo de los choferes y podían ocasionar accidentes. El pesado olor del asfalto y de los gases de los vehículos penetró por su delicado asfalto femenino estimulando su ego. Había que demostrar que no sólo los machos, machos, logran estas cosas. Aprovechó un aparente alivio del trafico y se lanzó entre aquel desfile de vehículos que llevaban siempre velocidades superiores al límite autorizado. No le faltó valor. Levanta los ojos y nota la piedad con que la miraban los del doctor. Trató de mover la colita para mostrar alegría pero ni se la sentía. Estaba toda adolorida y sólo se le ocurrían dos preguntas: ¿hasta donde llegué?, ¿en que falle?.
Orlando Carnota Lauzán, La Habana, Cuba


Manuel, arrellanado en el sillón con los auriculares, no sintió el portazo. -¡Que desfachatez! - dijo Carmen esgrimiendo el paraguas empapado. -Inverecundia dirás... -No, no comencemos con términos raros...desfachatez dije, desvergüenza si lo prefieres...las cuatro de la tarde y tú escuchando tonterías en la radio a la espera de que llegue la inspiración..., como, como por arte de magia. Él, sin perder la calma, bajó el volumen del audio. -Tonterías no, es el resumen de noticias de la BBC. Carmen que no acababa de comprender qué relación podría existir entre un noticiero y el arte quiso protestar pero Manuel se le adelantó. -¿Sabes cuál era el programa preferido de Cortazar? -N...no... -Éste - dijo Manuel - .Y créeme, ni Cortazar ni la BBC son una mala sintonía para terminar ese cuento - agregó indicando la pantalla casi vacía del ordenador. Ella, resignada, caminó hacia la cocina pero la detuvo la voz amable de Manuel. -Querida, procura cerrar todo pues según el anemoscopio del vecino el viento ha cambiado. -¿El anemos...qué? -El gallito mi amor, el gallito del techo - dijo, y volvió a hundirse en lo suyo.
Roberto Mangeney, San José de Mayo, Uruguay


La invitación silente e indecente que El Espacio del Lector de la BBC le hace a mi sensible inspiración, fue imposible de rechazar. Ella, gracias a su inverecundia, procede a aceptar la invitación y se desborona como pan añejado en manos de un hambriento entre ideas y pensamientos. Pensamientos que se distraen entre las contradicciones diarias; como las injusticias del mundo y lo sencillo que pudiera ser la vida si quisiéramos, así como se retuerce entre su inocencia infantil y su malicia gangrenada por la sociedad. Solo al final decide que la sencillez y la inocencia que aun moran en el fondo de si, seria el mejor mensaje para el mundo tan lleno de complicaciones y maldad que nos va ensuciando poco a poco la sabana blanca que nos rodea al nacer. Con la esperanza que aun queda en los desmanchadores de conciencias, que no paren de trabajar y podamos vivir en un mundo de paz y armonía. Luego de leer los desconcertantes pensamientos de mi inspiración decidí interrumpirla y regresar a la vida cotidiana que esta llena de problemas que tengo que resolver y que mi inspiración aun no entiende.
Humberto Thielen, San Cristobal, Venezuela


Y he llegado nuevamente a un punto incierto, y es que mientras más camino, más intersecciones¿ De pequeña siempre había pensado en una línea recta, "El camino correcto", "El buen sendero". Pero la verdad, si es que ésta existe, es que no es así¿La vida es como el viento y sus corrientes, cambiando siempre su dirección inesperadamente. Y hoy más que nunca me siento perdida, hoy más que nunca, creo no poder seguir sola¿ Quizá necesite un programa de la BBC que me reporte el tiempo de mi tiempo. O acaso necesito a un Leonardo y sus geniales inventos, para que me diseñe el anemoscopio de mi vida, que me indique el cambio correcto de mi andar sin rumbo y la dirección acertada de mis pasos perdidos.
Lilia Escar, Caracas, Venezuela


Traspaso la puerta de casa y me encuentro con un espectáculo impagable: cientos de hormigas negras caminan en fila india casi perfecta. Nunca pelean. No intentan superar al que va adelante. Con más atención pude advertir cómo se piden disculpas cuando la inercia los lleva a chocar. Van todas desnudas. Nunca vi a una con uniforme, ni palo, ni silbato, ni gas lacrimógeno. Tampoco con un arma de fuego. A pesar de esto, ni borrachas (algún traguito lamen cuando alguno de nosotros lo derrama) piensan en robarse lo que otra compañera lleva sobre sus hombros. Incluso, si algo llega a caer por el peso, la de atrás lo levanta y una vez en casa lo comparte de la misma manera que si la presa hubiese llegado sobre su compatriota. Viendo a las hormigas negras estoy en condiciones de afirmar que la policía (y toda fuerza de seguridad) es un error. Una institución mal parida. Un negocio que existe sólo si hay malos. Nació para defender a los malos de los derechos de los buenos. Me lo enseñó la vida, me lo recordaron las hormigas negras del jardín de mi casa. En las noticias de BBC ya hablan de mi inverecundia.
javier Polvani, San Martín, Mendoza, Argentina


"Las notas de Jazz", cruzan mis timpanos, tirada en el sillón tarareo. Tus pies descalzos te llevan a mi, con que inverecundia arrancas los audífonos para dirigir mi mirada como un anemoscopio.
Ada Medina, CD. Juárez, Chihuahua, México


¡Vive mariposa!

Me dirigí a la entrada del club con mucha prisa, ansiosa por encontrarlo. A lo lejos escuchaba Notas de Jazz. El no me esperaba. Imaginaba la expresión de su rostro cuando notara mi presencia y ¡ vaya que la vida tiene sorpresas! la sorprendida fui yo al verlo en brazos de una mujer. Me pasmó la inverecundia de ambos, solo atine a bajar mi cabeza y dando media vuelta salí corriendo de aquel lugar donde sentía tanta desdicha. Al entrar a mi apartamento voy hacia la ventana, necesito aire, abrirla de par en par y sentir que mi vida tiene una salida. Veo el amenoscopio que indica la dirección del viento hacia el sur... A la mañana siguiente me levanto, camino hacia mi tocador y mirándome al espejo digo: no llores más, cada noche llega a su fin ¿no entiendes que en la vida es inevitable recibir fuertes golpes que nos tocan en lo mas profundo del alma?.Ya no eres su centro de atracción, pero estas tú ,sigues tú ,ten fe en ti ,cree en ti y, aun con el vacío que siento en el alma, mi corazón me dice: ¡vive mariposa!
maribel santiago v., bayamon, puerto rico


A la espera de algo desconocido

Anochece, siento mucho frío, el clima esta cambiando. La BBC noticias confirma los cambios atmosféricos. El amenoscopio señala que los vientos tienen otro rumbo. Algo extraño está sucediendo, nadie entiende lo que pasa, ni la misma ciencia. Debo prepararme para cualquier cosa, pues nada es seguro. En toda América salí corriendo de aquel lugar donde sentía tanta desdicha. Al entrar a mi apartamento voy hacia la ventana, necesito aire, abrirla de par en par y sentir que mi vida tiene una salida. Veo el amenoscopio que indica la dirección del viento hacia el sur... A la mañana siguiente me levanto, camino hacia mi tocador y mirándome al espejo digo: no llores más, cada noche llega a su fin ¿no entiendes que en la vida es inevitable recibir fuertes golpes que nos tocan en lo mas profundo del alma?.Ya no eres su centro de atracción, pero estas tú ,sigues tú ,ten fe en ti ,cree en ti y, aun con el vacío que siento en el alma, mi corazón me dice: ¡vive mariposa!
maribel santiago v., bayamon, puerto rico


A la espera de algo desconocido

Anochece, siento mucho frío, el clima esta cambiando. La BBC noticias confirma los cambios atmosféricos. El amenoscopio señala que los vientos tienen otro rumbo. Algo extraño está sucediendo, nadie entiende lo que pasa, ni la misma ciencia. Debo prepararme para cualquier cosa, pues nada es seguro. En toda América se sienten estos cambios. Leo cuentos cortos para que transcurran los instantes, se aleje el sueño y a la espera de mas noticias. Hoy la naturaleza se siente tan, pero tan extraña. Camino hacia la ventana, me sorprende como es que no ha dejado de llover. Es inquietante saber que en esta estación del año este sucediendo esto. ¡Dios mío, como ha cambiado todo! Estamos en verano y parece invierno. Esta incertidumbre lo cubre todo, todo, desde el alma hasta la economía. Debo tomar las previsiones y no alarmarme ,calma, calma me digo, aunque en el fondo de mi ser sienta tanto miedo por lo desconocido.
maribel santiago vasquez, bayamon, puerto rico


Apagó la radio, total su programa de la BBC en español ya casi terminaba. Anochecía. Con su habitual invericundia, que le costara no pocos amigos, cruzó raudo la calle sin siquiera mirar hacia los lados. Una sola idea rondaba su mente, llegar al descampado de los pastizales antes de que cambie el rumbo del viento. Según el anemoscopio del observatorio del parque, el rumbo era sur. Lindando al sur con los pastizales, altos por el abandono y amarillos por el frío y la sequía, se encontraba la Maderera Villalba, la misma en la cual el había empezado a trabajar siendo aún un adolescente. Desde hacía un par de meses ya no tenían trabajo para él. Mañana, mascullaba, no tendrán para nadie. Ni para esos muchachos, que jaraneando, marcan un ritmo que no ya podía seguir. Esos mismos a los que en voz baja oía decir, como si le clavaran un estilete : "ya está muy viejo". Balanceando con su mano derecha el bidón con la nafta, con su mano izquierda acariciaba los fósforos en el interior del bolsillo.
Orlando Horacio paolini, Ciudad Autón. de Buenos Aires, republica argentina


Un cuento breve

Son las siete. Me levanto y revisó mi correo electrónico. En la página de la BBC invitan a escribir un cuento. Soy escritor, es mi oficio. ¿Deberé hacer y enviar uno? ¿Porque no? Debe poseer la palabra "inverecundia", desvergüenza. También el texto no debe superar las doscientas palabras. El principal problema es que mis narraciones son muy minuciosas, extensas. En mi vida la síntesis, lo simple, nunca ha predominado. Esta tendencia a lo detallado siempre la he vivido como una imperfección. Admiro a los escritores concisos, los que con palabras precisas, claras, exactas y breves, transmiten fielmente grandes contenidos que conmueven. Otro problema es el tema ¿Cómo significar en tan pocas líneas una historia que merezca ser contada, que merezca ser leída? Es difícil. Pero también un desafío. Enfrento un doble reto: buscar un buen tema y luego describirlo condensadamente. Estoy sentado frente a la computadora nueva. Esto siempre me inspira y a la vez me agobia. Siento el temor placentero del deportista que entra en un estadio, del torero que pisa la arena, del estudiante examinado¿ Pongo mis dedos nuevamente en el teclado, confiando en que las ideas fluyan. ¿Deberé hacer y enviar un pequeño cuento? ¿Porqué no?
Norberto Peci, Buenos Aires, Argentina




 

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