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Roberto Dansey
Mendoza, Argentina
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A nuestros hijos en el colegio escasamente los capacitan para que desarrollen la capacidad de pensar por ellos mismos, sí exigen su memoria; por lo que no adquieren habilidades para pensar y entender cosas nuevas.
Esto es un clamor que surge de los que seleccionan personal para empresas que dan trabajo, y aparece groseramente en el fracaso de los jóvenes en los ingresos a las universidades, y en el abandono de sus estudios superiores.
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Pensar lo complejo exige métodos, que imponen la sumisión a severas reglas y por sobre todo, largas horas de entrenamiento en un escritorio
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Pensar cosas simples lo hacemos todos y con ello penetramos y entendemos parte de la realidad; pero para pensar cosas complicadas, hay que entrenarse.
El hombre piensa gracias al don de la palabra, que le permite relacionar ideas escuchadas y leídas, pero pensar lo complejo exige métodos, que imponen la sumisión a severas reglas y por sobre todo, largas horas de entrenamiento en un escritorio.
Dedicarle horas de entrenamiento está socialmente aceptado por nuestra juventud para ser deportista "Schelotto o Ginóbili", que dedican su vida a eso; pero no para desarrollar capacidades intelectuales, y es lo mismo.
Estar horas por día en un escritorio para estudiar matemáticas o física y /o aprender a leer correctamente, es pedir un imposible, es ser nerk.
La cultura light de lo fácil y mágico como el zapping, lo convirtió en un anacronismo.
Los espacios curriculares de los colegios de ciencias exactas y lengua, "son un embole de difícil y aburridos", y las cátedras son arrastradas por la correntada cultural de lo fácil y lo light; han perdido su esencia que es que el egresado sepa pensar por sí mismo, y entender lo complejo del mundo en que vivimos.
Las carreras universitarias que incluyen matemáticas y/o física tienen anoréxicos listados de postulantes.
Luego el joven fracasa en el mercado laboral, porque la realidad tiene exigencias inalcanzables para él porque no fue entrenado, y no se pueden posicionar en la vida adulta.
El lado más complejo es que generamos ciudadanos, que tendrán demandas incongruentes y que son pasto de políticos populistas que les hacen escuchar lo incumplible, con lo que les compran el voto con promesas acordes a la distorsionada visión del mundo que se formaron y que no comprenden, y son rebeldes con la incontrastable realidad.
Nota: estos textos fueron remitidos por los usuarios de BBC Mundo. Las opiniones vertidas no reflejan el punto de vista de la BBC.