Son de venta libre, no contienen alcohol pero sí sustancias estimulantes como cafeína, taurina o guaranina que actúan sobre el sistema nervioso central y producen efectos a nivel metabólico.
Por lo demás, las marcas más conocidas en el mercado -Red Bull, Dynamite, Speed Unlimited, B52, Guaraná- se parecen mucho a las gaseosas tradicionales, con las que comparten componentes básicos como azúcares y agua carbonatada.
Según la Organización Mundial de la Salud deberían considerarse más bien "bebidas estimulantes" en vez de "energizantes", ya que su aporte calórico es relativamente bajo.
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BBC ENLACE A SÓLO UN CLIC
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Con la ayuda de intensas campañas publicitarias rápidamente se hicieron populares entre los jóvenes con la promesa de que permiten aguantar largas horas de esfuerzo.
Una tentadora oferta para sobrellevar largas noches de discoteca, sobre todo cuando -además- se han convertido en tragos "de moda" mezcladas con bebidas alcohólicas.
Y de hecho son justamente las "mezclas" más que las bebidas supuestamente energizantes las que preocupan, según coinciden la mayoría de los que han investigado algo el tema.
¿Y usted que piensa? ¿Le precupa que los jóvenes recurran a estos estímulos artificiales? ¿Hace falta más investigación científica sobre posibles efectos residuales o colaterales? ¿Cree que el Estado debiera controlar la venta de las llamadas "bebidas energizantes"?
Durante una semana recogimos las preguntas y comentarios de la audiencia para exponérselas en BBC Enlace a Mariano Montenegro, psiquiatra del Consejo Nacional para el Control de Estupefacientes del gobierno chileno (CONACE).