El 90% de las computadoras personales en el mundo funcionan bajo el sistema operativo Microsoft Windows. Sin embargo, cada vez más países y organizaciones están integrándose al sistema operativo de libre uso Linux como opción para acercar la informática a poblaciones más pobres.
Microsoft domina el mercado internacional con una variedad de ofertas de programación que incluyen Windows y sus programas Office además de su incursión en mercados de múltiple tecnología.
Pero esta tecnología tiene su precio. Algunos gobiernos, como el de Brasil, paga US$500 a Microsoft por cada computadora que usa Windows, lo que corresponde a por lo menos el 10% de los gastos en tecnología de la información.
Es por eso que una creciente lista de países que incluyen a Brasil, Cuba, Venezuela, India, Sudáfrica, China, Corea del Sur y España, están estudiando la adopción general de Linux y sistemas similares de código abierto.
Microsoft dice, sin embargo, que el uso de sistemas de código abierto llevan costos escondidos como la capacitación de empleados y problemas de seguridad en las redes. Aun así, cada vez más personas utilizan Linux y Microsoft se ha visto forzado a ofrecer versiones más simples y baratas para competir en el mercado.
¿Debe ser la tecnología libre? ¿Prefiere Linux? ¿Sólo se puede confiar en Microsoft? ¿Esconden las multinacionales la tecnología para especular con ella?
Durante una semana recogimos las opiniones y preguntas de nuestra audiencia y se las expusimos en BBC Enlace a Carlos José Monzón, periodista especializado en tecnología.