La histórica elección de Vicente Fox a la presidencia de México en 2000 puso fin a la continuidad del Partido Revolucionado Institucional (PRI), que dominó con exclusividad el panorama político del país durante 70 años.
Fox llegó al poder prometiendo la estabilización de la economía, una distribución más justa de los ingresos, más transparencia en el gobierno y un ataque frontal contra la corrupción y el crimen.
A pesar de la ambiciosa agenda, el presidente ha tenido que reconocer a lo largo de su gestión que se ha quedado corto en varios de sus programas.
Aún así, hasta sus adversarios reconocen que devolvió la estabilidad económica y firmeza a la moneda durante un difícil período de turbulencia financiera.
La imagen del mandatario también ha sufrido en relación a los derechos humanos y la violencia con las muertes y desapariciones ocurridas particularmente en la fronteriza Ciudad Juárez.
Vicente Fox tampoco ha podido resolver el problema migratorio con Estados Unidos para formalizar el estatus de centenares de miles de trabajadores mexicanos en EE.UU.
¿Ha habido suficiente crecimiento ecónomico con Fox? ¿Siente más confianza en el gobierno y las instituciones? ¿Le devolvió Fox el pluralismo a la política mexicana? ¿PAN = PRI?
Durante una semana recogimos las opiniones y preguntas de nuestra audiencia y se las expusimos en BBC Enlace a Carlos Sirvent, politólogo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).