Carmen González, ex editora de BBC Mundo, dejó su vida en Londres para instalarse en Karachi, Pakistán. Desde allí, escribe esta bitácora digital en la que, cada semana, narra sus experiencias e impresiones y responde a las preguntas de los lectores.
¡HASTA PRONTO!
Pakistán ha sido fuente de muchas sorpresas y decisiones inesperadas para mi y para mi familia. Una de esas sorpresas me va a alejar de ustedes y de esta página durante un tiempo: el nacimiento en tan solo unas semanas de mi segunda hija.
Esta niña, 'Made in Pakistán', y a la que pensamos llamar Elena abrirá sin duda una nueva etapa en nuestras vidas y traerá más cambios y desafíos pero también mucha felicidad.
Estos nueve meses pasados han sido intensos, complejos y bastante enriquecedores a nivel personal. Me convertí en profesora de niños y adolescentes, conocí gente interesante y traté poquito a poco de tratar de descubrir más sobre Pakistán y los paquistaníes.

TODOS SOMOS HIPÓCRITAS
No sé ustedes pero yo cada vez tengo más la sensación de que lo más característico del mundo actual es una tendencia generalizada a la hipocresía.
Nos afecta a todos y todos pecamos de ella de un modo u otro. Juzgamos y sentenciamos y después caemos en las mismas acciones que criticamos en el otro demasiado a menudo.
Por ejemplo, desde Occidente y desde el mundo cristiano llegan cada vez más críticas a los musulmanes por no 'hacer lo suficiente para frenar a los extremistas', 'por no condenar inequívocamente las acciones terroristas de algunos grupos', 'por no levantarse contra gobiernos tiránicos', etc, etc, etc.

UNA CASA DE LOCOS
"El infierno es un pequeño lugar llamado... hogar" fue el impactante video que abrió la noche. La noche de 'La casa de locos', la noche en que mis jovencísimos estudiantes universitarios se convirtieron en autores, actores y músicos de vanguardia.
La historia de una niña paquistaní de once años, a la que denominan simplemente "Little", aterrorizada por un padre que abusa de ella y abandonada por una madre adicta a la heroína abrió este espectáculo amateur y lleno de pasión, que personalmente me emocionó mucho.
Los chicos y chicas, la mayoría entre los 19 y 21 años, a los que he llegado a conocer bien durante este semestre y a los que tengo mucho cariño, produjeron tres videos y tres mini obras de teatro con guiones escritos por ellos mismos y en los que trataron de volcar su visión de esta sociedad compleja en la que viven.

HISTORIA DE DOS CIUDADES
'Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, una era de sabiduría, una era de estupidez, era la época de las creencias, era la época de la incredulidad, era la estación de la Luz, era la estación del oscurantismo, era la primavera de la esperanza, era el invierno de la desesperación, Todo era posible en nuestro futuro, no había futuro posible...'
Así comienza una de mis novelas favoritas: 'Historia de dos ciudades' de Charles Dickens. Y el libro me ha venido a la memoria viendo lo que ha pasado en Pakistán en las dos últimas semanas y las imágenes de los hechos ocurridos en Islamabad y en Karachi.

CON HONESTIDAD
Escribir un blog o un diario personal no es tan fácil. No lo es al menos si uno no tiene afán de protagonismo ni le gusta particularmente hablar de sí mismo. Para mi, hay una regla de oro en esto y en mi vida que es: ser honesto y decir la verdad como uno la siente y la vive.
El principal motivo detrás de este blog que comparto con ustedes todas las semanas es eso: compartir, contarles mis experiencias y vivencias en este país bastante desconocido y que, visto desde lejos, parece un lugar extraño y peligroso.

DILEMAS Y AMISTADES
En estos días en Pakistán se habla mucho de 'talibanización' y parece que algunos sectores de la población se están despertando a la realidad de que esa versión integrista del Islam ha penetrado esta sociedad y amenaza con imponerse.
Estudiantes femeninos de una de las madrazas o escuela religiosa más conocida de la capital, Islamabad, están ya tomándose la justicia por su mano, la justicia de la Ley Sharia o islámica, claro, y 'deteniendo' gente, ocupando bibliotecas públicas y amenazando a los propietarios de locales de música o películas.

¡VIVA PAKISTÁN!
Eso es lo que ahora se conoce y conmemora como el Día Nacional de Pakistán. Y pese a la pesadumbre en los corazones por todo lo que pasa a nuestro alrededor, los padres y profesores del colegio de Alia -y de casi todos los colegios del país- decidimos dar a los niños la oportunidad de celebrar por un día algunas de esas cosas bonitas que todavía tiene este país.

¿ESPERPENTO O TRAGICOMEDIA?
"Entender Pakistán me va a llevar muchos años. Hay cosas que por más que lo intento no logro ni empezar a comprender", le decía yo esta mañana a Abbas durante nuestra ceremonia diaria de lectura de la prensa nacional.
Este es un país de luto hoy. Pakistán, después de tan solo dos partidos -uno de ellos perdido ante Irlanda- está ya fuera de la Copa del Mundo de Cricket. Eso bastaría para que esta nación -totalmente infectada por la fiebre del cricket- cayera en una profunda depresión pero una verdadera tragedia, la repentina muerte de Bob Woolmer, el entrenador de la selección nacional en el hotel en el que se hospedaban durante el torneo, ha convertido la total derrota paquistaní en un momento realmente negro para los millones de seguidores de este deporte.

¡BUEN PROVECHO!
Cuando uno viene a vivir a un país como Pakistán, una de las primeras cosas que aprende es a ser muy cuidadoso con lo que se come y se bebe.
Los alimentos más 'peligrosos' son los frescos. Es decir que todo lo que sean ensaladas o frutas tiene que pasar por un proceso minucioso de limpieza y es mejor evitar comerlos en la calle o incluso en locales públicos.
Luego está el 'negociar' las especias y el picante que contiene toda la comida india y paquistaní y que puede causar estragos en un estómago 'virgen'.

MY FAIR LADIES
Se llaman Zeinab y Violet y trabajan para mi. Las he contratado hace poquito. Una es mi señora de la limpieza y la otra ha venido a ayudarme con Alia y las cosas diarias cuando estoy trabajando fuera de casa.
Todas somos 'mujeres trabajadoras' a nuestra manera pero lo que ellas hacen merece más
respeto y admiración.
Muchas personas me recomendaban cuando llegué a Pakistán que contratara siempre hombres: "Te crean menos problemas", "Vienen más a trabajar. Las mujeres siempre tienen algún pretexto con los niños o los padres y faltan mucho", "Los hombres aquí limpian y cocinan mejor" , son algunos de los consejos que recibí.

¡INSHALLAH! Y ÉCHATE A ESPERAR
Yo supe en el momento en que el empleado de la tienda me dijo que entregarían los muebles el viernes: "Inshallah", que no había la más remota posibilidad de que así fuera.
Así se lo relaté a Abbas, que se moría de risa con mis conocimientos del idioma 'subliminal' de los paquistaníes.
"Inshallah" (Si Dios quiere), básicamente significa que tienes una espera de unos dos o tres días más con mucha suerte

MIS PEQUEÑOS FILÓSOFOS
Tengo un Club de Filosofía. Sus miembros tienen 10 años y no sabían que eran filósofos hasta que yo se lo dije.
-"Yo pensaba que la filosofía sería pensar mucho y trabajar muy duro. Algo aburrido", me explicó Mikhail en nuestra primera reunión.
-"A mi me sonaba a algo mágico y me daba un poco de miedo", opinó Usman.
-"Yo pensé que nos harían leer libros laaargos de los que no entenderíamos nada", señaló Zain.
A Ismail le llamó mucho la atención cuando hablé de "filósofos famosos en la historia": "¿Es que HAY filósofos famosos?".
Nuestra primera sesión fue un éxito absoluto.

NO SÉ QUÉ ES PEOR
Pakistán ha tenido el dudoso honor en los dos últimos meses de 'suspender' todos sus exámenes de desarrollo y progreso y ello mientras el Ejército celebraba una suntuosa exhibición en Karachi -con asistencia de las principales empresas de armas del mundo- en la que se vanagloriaba de sus tanques y sus misiles, mmmh...
Cuando les hablaba en mi primer blog de esas cosas que pasan aquí y que uno ni siquiera se plantea en Occidente porque se dan por asumidas y superadas, yo no sabía realmente la envergadura de lo que me iba a encontrar y a veces la píldora a tragar es bastante agria, debo admitir.

DE LA ÓPERA A 007
Muchos de ustedes me preguntan cómo es el día a día, nuestra rutina diaria en Karachi. Supongo que hay algo de curiosidad también por saber cúales son las formas de entretenimiento y cómo sobrevivimos a esa paranoia que es la seguridad personal tanto en el hogar como en la calle.
En Karachi no hay varias decenas de teatros, cines o locales nocturnos como en otras grandes ciudades del mundo, de modo que ese tipo de entretenimiento está muy limitado y se concentra en torno a las actividades que organiza la Alianza Francesa o el Instituto Goethe, por ejemplo y también distintos grupos o asociaciones culturales locales que se auto financian a través de donaciones y demás. Pero eso no significa para nada que no tengamos una agenda social bastante movidita y entretenida.

MARTIRIO
Hoy es el décimo día del mes de Moharram y la culminación de las conmemoraciones del 'martirio' de Hussein, el nieto del profeta Mahoma.
Para los musulmanes chiitas no hay día más solemne. Hoy visten de negro y están de luto. Claro, que en Pakistán todos estamos de luto. Llevamos tres días de atentados suicidas y sangre derramada en varios rincones del país.
Las fuerzas de seguridad están en máxima alerta e intentando evitar masacres en las diversas procesiones chiitas que se celebrarán hoy en todas las grandes ciudades de Pakistán, incluida Karachi.

UN DÍA EN LA PLAYA
Uno de los pasatiempos favoritos de los karachitas es pasar el día en la playa cuando el clima lo permite.
Unos van a la playa de Clifton, la más grande y popular y también la más descuidada y polucionada.
Otros se reparten por las otras playas, un poco más remotas y también más exclusivas de la extensa bahía de esta ciudad.

MADRID, LONDRES, KARACHI
Regresé a lo que cariñosamente llamo Karachi, ciudad sin ley, después de un paseíto navideño por el 'Primer Mundo' y debo decir que fue un regreso feliz.
Karachi nos recibió con frío, una total novedad que no nos esperábamos. Claro un frío relativo de esos de 20 grados durante el día y 5 por la noche, pero suficiente para que las casas estén fresquitas y hagan falta mantas a la hora de dormir.
Lo bueno de irse de vez en cuando es que los que quedan atrás te suelen recibir con enorme alegría. Así fue en todos los casos, en especial en el de nuestro perro que probablemente pensaba que había sido abandonado para siempre y lloraba y saltaba como un loco.
También es bueno irse porque ayuda a poner contexto y perspectiva en la propia vida y en las circunstancias personales. Estos últimos cuatro meses han sido intensos y complejos y creo que necesitaba poner distancia y entender lo que nos ha pasado.

INVITACIÓN DE FIN DE AÑO
Se nos acaba el año, un año raro sin duda, no catastrófico, pero un poco inclasificable y en unos días diremos: ¡Feliz Año Nuevo!, una vez más llenos de esperanzas, con nuestras ligas rojas y nuestras copas de cava catalán a ser posible.
¿Y en 2007? Pues todos a Pakistán claro.
Ese es el deseo del gobierno paquistaní que lanzó esta semana oficialmente la campaña para que el año próximo se convierta en "el año de visitar Pakistán". El ministro de Turismo está empeñado en poner este país en el mapa del turismo mundial y para ello no ha dudado en plagiarme incluso...

POR UNA SONRISA, UN CIELO
Hay dos cosas que me agradan particularmente del carácter paquistaní: su sentido del humor y su olfato político.
Junta a dos paquistaníes en cualquier esquina y verás cómo empiezan a debatir el último discurso de Musharraf o el destino de los musulmanes en el mundo. No importa el nivel socioeconómico, todo el mundo tiene una opinión y te la va a decir te guste o no.
Quizá por eso, ni siquiera los sucesivos gobiernos militares han podido amordazar a la prensa totalmente. Sin debate, los paquistaníes se morirían y tanto los diarios en urdu como los que se publican en inglés son inmensamente críticos de la jerarquía dirigente.

CON EL AGUA AL CUELLO
Y de vueltas a lo mundano, al día a día en esta ciudad imposible, huerfanita de padre y de madre, en la que 'lo normal' competiría sin apuros con una película de Buñuel.
Ayer cayeron cuatro gotas y se nos fue la luz. Después cayeron cuatro más y las calles desaparecieron. Hoy cayó un aguacero y mi saloncito hizo glu, glu. Ahora tengo cubetas de agua por todos lados (nueve para ser más precisos) y los muebles han sido enviados al exilio al cuarto de al lado, donde Alia acaba de descubrir con horror que el agua entró por las ventanas y encharcó todo el suelo...

UNA VIDA DIGNA
"No les dejamos morir porque no puedan pagar por vivir", es el lema del Instituto de Urología y Transplante de Sindh (SIUT), uno de esos proyectos que funcionan en Pakistán y que son un ejemplo de dedicación, pero también de empecinamiento por mejorar las cosas.
Esta semana tuve la oportunidad de conocer varios de estos proyectos, algunos más modestos, gracias al Bazar anual organizado por las asociaciones de mujeres británicas y alemanas de Karachi.
Fue una experiencia emocionante y abrumadora. En medio de mis luchas diarias con la electricidad, el tráfico y un sinfín de menudencias que me hacen lamentarme todo el día de lo mal que está todo en Karachi, descubrí el trabajo casi anónimo de miles de personas en todos los rincones de Pakistán en proyectos para mejorar la calidad de vida de los más necesitados.

UN PASITO ADELANTE, DOS PASITOS ATRÁS
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Miles de mujeres celebraron "un pasito adelante".

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Fue una buena semana. Interesante y llena de movimiento y para rematar la euforia, miles de mujeres salieron a la calle en esta ciudad para celebrar 'un pasito adelante' en la lucha por sus derechos.
Fue emocionante verlas desfilar, de todas las edades, vestidas de diversos modos y procedentes de todos los estratos económicos, un día después de que el Parlamento aprobara la nueva legislación que neutraliza en parte las odiosas Ordenanzas Hudood ( ver Blog anterior Historias de Mujeres), que durante más de dos décadas han permitido que los violadores de este país paseen sus crímenes por las calles impunemente y que muchas mujeres violadas acabaran en la cárcel por la absurdez de "haber confesado relaciones sexuales extramaritales".
¡Qué pena, sin embargo, que ya nadie más miraba! Mientras todos los medios de prensa de Pakistán -tanto en urdu como en inglés- abrían sus cabeceras con la manifestación; los medios internacionales, que el día anterior habían estado pendientes de la votación del Parlamento y nos habían agotado con entrevistas y reportajes a los periodistas extranjeros que vivimos aquí, ya habían perdido interés.

LOS MÉDICOS CUBANOS
Pakistán sufrió hace 13 meses la mayor catástrofe natural de su historia y una de las peores que el mundo ha conocido. Un terremoto que alcanzó el nivel 7.6 en la escala Richter y acabó con la vida de más de 73.000 personas de un plumazo en una región de altitudes imposibles, enclavada en el corazón del Himalaya.
La ONU calcula que unos cuatro millones de personas se vieron afectadas de un modo u otro, particularmente en la región de la Cachemira paquistaní pero también hubo víctimas en el área india de esta región escenario de disputas históricas entre Pakistán en India desde 1947.
Un año después Pakistán sigue batallando por reconstruir la zona y por dar cobijo antes de la llegada de las nieves a los todavía miles de familias que siguen viviendo en refugio temporal en la montaña más alta del mundo.

EL MUNDO SEGÚN ALIA
Hola, soy Alia y esta semana sustituyo a mi mami y les escribo este blog.
Hay muchas cosas que me gustan de Pakistán y muchas otras que me gustan de Londres. Por ejemplo, aquí en Karachi ¡puedo ir a nadar a piscinas al aire libre todo el año! ¡En Londres, desde luego, nunca tuve ese privilegio!
Pero en Karachi no hay aceras por las que pasear y las carreteras están llenas de piedras y de baches. Esto es por culpa de las terribles lluvias que hubo en agosto, justo antes de que llegáramos nosotros aquí y que convirtieron un túnel en un lago y las calles en caminos de piedras.

EUNUCOS, TABÚES Y TV
Cada sábado por la noche, Ali Saleem, un actor paquistaní de 27 años se viste en glamorosos saris y se adorna con vistosas joyas para convertirse en la Begum (Dama) Nawazish Ali.
Es la 'reina' de la televisión nocturna en este país y ha logrado con su lengua desvergonzada y su obvia ambigüedad sexual crear escándalo sin duda pero también romper algunos tabúes en la sociedad paquistaní.
Ali insiste en que con su programa quiere dar una imagen distinta de un país asociado con actitudes medievales y violencia y también quiere contribuir a "acabar con la hipocresía establecida en esta sociedad".

EID ES NAVIDAD
Terminó nuestro primer Ramadán en Pakistán y me dejó más convencida que nunca de que los seres humanos nos parecemos mucho, vengamos de donde vengamos y con independencia de cómo nos definamos cultural o ideológicamente.
Hoy todo el mundo en Pakistán se saluda con la frase: Eid Mubarak! (Feliz Eid).
Es el gran día del calendario de festejos en el mundo musulmán y se celebra del siguiente modo: Todos los miembros de la familia se reúnen e incluso regresan muchos de los parientes que viven fuera del país o de su ciudad de origen para pasar las fiestas 'en casa'.
Comen juntos, charlan, se intercambian regalos y tarjetas de felicitación, estrenan atuendos nuevos, los que son religiosos van un rato a rezar a la mezquita, se piensa en los más pobres, se entrega dinero y ropa para los más necesitados, se come en exceso -sobre todo dulces- y se gasta más de lo debido.
A mí todo esto me suena mucho. ¿Y a ustedes?

EL PORQUÉ DE LAS COSAS
Cuando yo era pequeña, mis hermanos tenían un álbum de cromos que se llamaba "El porqué de las cosas". Una de mis preguntas favoritas era: ¿Por qué no se cae el agua del mar en el Polo Sur?.
La imagen del esquimalito y el iglú colgando boca abajo del globo me hacía mucha gracia. Uno siempre encontraba allí respuestas claras y concisas.
¡No saben cómo me gustaría tener mi propio 'Por qué de todas las cosas' para responder algunos de sus correos y despejar mis propias dudas en estos momentos! Pero desafortunadamente no lo tengo y aún así siento que no puedo seguir relatándoles mis vivencias en este país sin antes aclarar unas cuantas cosas.

HISTORIAS DE MUJERES
Heer tiene 36 años y está separada de su marido con el que tuvo tres hijos varones, el más pequeño de los cuales tiene apenas 14 catorce meses. El suyo fue un matrimonio 'por amor' pero era jovencísima y sólo vio el romance y la aventura que este joven atractivo le ofrecía. Vio señales de alarma pero no las quiso ver.
Él bebía mucho, tenía otras mujeres y trataba de controlar cada uno de los movimientos de su esposa. Ahora ella se siente atrapada y algo perdida. No se atreve a pedir el divorcio porque teme la reacción violenta de su esposo y no puede viajar al extranjero porque él le ha bloqueado su pasaporte.
Heer es divertida, inteligente y hermosa.
ISLAMIZACIÓN SISTEMÁTICA
Estamos en Ramadán, el mes que los musulmanes dedican especialmente al ayuno y la oración y creo que es un momento idóneo para reflexionar sobre la islamización que la sociedad paquistaní ha sufrido en las tres últimas décadas, algo que salta a la vista de cualquiera que haya visitado el país durante ese período.
Mis primeras visitas a Pakistán datan de principios de los años 90. En aquella época viajé por gran parte del país, incluidas las ciudades de Islamabad, Lahore y Peshawar, y tan sólo en esta última, en la zona fronteriza con Afganistán, mucho más conservadora, vi mujeres tapadas de pies a cabeza en el burka tradicional afgano o el chador, la versión chiita, siempre de color negro.

¿QUÉ DEJAMOS ATRÁS?
¿Cuál sería su reacción si una de sus hijas le anunciara un día que se va a vivir a Pakistán?
Déjenme saludarles y presentarme: yo soy esa persona. Un día, en mitad de las celebraciones navideñas, hice la revelación a mis padres y hermanos y me di cuenta enseguida que pese a las horas de agonía que mi esposo y yo habíamos pasado dándole vueltas a la posibilidad, transmitir el mensaje de un modo "digerible" para mi familia era mucho más complicado.
Y semana a semana, y mes a mes, cuando empecé a extender la noticia a amigos y conocidos, las palabras empezaron a cobrar vida propia y, a veces, ya ni yo misma reconocía las razones por las que habíamos tomado la decisión, aunque sabía que era la acertada.

