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Lunes, 4 de agosto de 2008 - 07:17 GMT
"Era mejor actuar y no hablar"
Margarita Rodríguez
BBC Deportes

El australiano Peter Norman, Tommie Smith y John Carlos.
El australiano Peter Norman apoyó la protesta portando en su pecho la insignia del Proyecto Olímpico de los Derechos Humanos.
Ha sido, sin lugar a dudas, uno de los episodios más intensos de la historia de las Olimpiadas: dos atletas negros caminaban sin zapatos hacia el podio. Uno detrás del otro.

Sus manos, cruzadas atrás, llevaban el calzado con el que atravesaron la meta.

Una vez en el podio, uno de ellos recibió la medalla de oro. Mientras que el otro, su compatriota, fue el merecedor de la presea de bronce.

Comenzó a sonar el himno de Estados Unidos y de inmediato ambos deportistas levantaron un brazo cada uno. Sus puños estaban cubiertos con guantes negros y sus rostros apuntaban directamente al suelo.

De esa forma, las leyendas olímpicas Tommie Smith y John Carlos inmortalizaron, en los Juegos de México, el saludo del Black Power (Poder Negro).

Era el 16 de octubre de 1968...

Smith acababa de ganar la final de los 200 metros y de imponer una nueva marca mundial, 19,83 segundos, y John Carlos le había sumado una medalla más a su país.

Pero ¿qué había detrás de ese mensaje avasallador y carente de palabras?

Sed de justicia, pero también un movimiento de protesta contra la discriminación racial en Estados Unidos. Se trataba del Proyecto Olímpico por los Derechos Humanos que fue iniciado por Harry Edwards, un profesor de sociología de la Universidad de San José, Estados Unidos.

Tommie Smith. Cortesía de Tommie Smith
No me considero un líder. Soy únicamente alguien que se destacó entre la multitud. No soy mejor que otro hombre, sólo tuve una plataforma para expresar mi posición
Tommie Smith

"Esa fue la plataforma que permitió que ocurrieran muchas cosas que involucraban a jóvenes negros y atletas negros", dijo Smith, uno de los integrantes del grupo.

Una de las propuestas que estaba sobre la mesa era la de boicotear los Juegos de México. Sin embargo, como le explicó Smith a BBC Mundo, no hubo consenso entre los miembros del movimiento.

"El análisis final del boicot fue que cada atleta se expresaría de acuerdo con lo que sentía por su propio país, el cual no los estaba representando plenamente. Fue un momento feliz para mí porque pude competir, pero fue triste también porque sabía que tenía que asumir una posición firme. Toda la ocasión fue bonita, pues fue la oportunidad para que Tommie Smith diera un paso hacia adelante", dijo el atleta.

Tanto Smith como Carlos caminaron hacia el podio con sus medias negras y sin zapatos para representar la pobreza de los negros estadounidenses.

La meta

Tras "muchos años de trabajo duro y de preparación", como el mismo atleta nos contó, Smith conquistó la gloria olímpica.

Cuando se acercaba a la recta final de la pista mexicana, remató con potencia, sonrió y estiró los brazos hacia los lados.

John Carlos y Tommie Smith en la recta final.
Tras hacer el saludo del Black Power, tanto Carlos como Smith fueron suspendidos del equipo de Estados Unidos.

¿Qué sintió cuando cruzó la línea?

"Euforia. Una sensación de éxito absoluto, pues logré lo que me había propuesto cuando llegué a México: ganar los 200 metros. El objetivo ya estaba cumplido. Ahora el trabajo recién comenzaba y fue en ese momento que pensé sobre el tipo de protesta que los atletas habían decidido realizar como grupo. Sin embargo, cada deportista debía asumir su postura para mostrar su condena a la forma como los negros eran tratados en Estados Unidos. Yo adopté la postura de la victoria".

La política en juego

Smith, quien vivió en carne propia la discriminación racial, se convirtió en uno de los héroes de los afroamericanos.

"No me considero un líder. Soy únicamente alguien que se destacó entre la multitud. No soy mejor que otro hombre, sólo tuve una plataforma para expresar mi posición. Fui un hombre que pensó lo mismo que otros activistas de derechos humanos", dijo Smith, quien también desarrolló su carrera como entrenador y como sociólogo.

Silencio

Después de 40 años, Smith se siente feliz de que el mensaje que quiso transmitir con su protesta silenciosa ha pasado de generación en generación.

Tommie Smith y John Carlos
Tommie Smith y John Carlos fueron homenajeados en la entrega de los premios ESPY por su coraje.

"Algunas personas deberían mantenerse silenciosas y mostrar su posición con acciones y no con muchas palabras. Los actos hablan más que las palabras y yo pensé que en ese momento era mejor actuar y no hablar".

Y aunque si pudiera estar en el podio hoy en día no lideraría ningún saludo, Smith se ha mostrado crítico ante el país organizador de los Juegos Olímpicos de 2008.

"Es una comedia que haya individuos que crean que el deporte y la política no se pueden mezclar. Son unos ignorantes ¿Cómo pueden decir eso cuando el Comité Olímpico Internacional (COI) le dio las Olimpiadas a Pekín, donde hay un gobierno dirigido por militares y basado en un partido único? Precisamente cuando todos los países están atentos al tema de los derechos humanos dentro de sus fronteras, ellos (el COI) le conceden los Juegos Olímpicos a un país que tuvo un intento de genocidio".

"Alguien que me diga que la política no tiene un lugar en los Juegos Olímpicos, ni lo escucharía", concluyó Smith.



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