Hasta hace poco menos de mes, la marchista Geovana Irusta era "la" esperanza boliviana para los Juegos Olímpicos de Pekín. Hoy, Irusta tiene un pasaje en su mano, pero el destino, no es China.
La gran atleta boliviana no consiguió la marca mínima y está fuera del equipo olímpico.
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"Necesito alejarme, pensar, re-pensar mi vida", cuenta a BBC Deportes, enjugándose las lágrimas en un café de La Paz. "Prefiero no decir a dónde voy", agrega.
Irusta estaba a punto de participar en su cuarta Olimpíada luego de haber asistido a Atlanta 1996, Sydney 2000 y Atenas 2004. Pero quien desde el principio parecía la única atleta segura, ha quedado fuera de la competencia.
Debido a una cirugía en sus piernas (las tibias) a finales del año 2006, durante el año anterior la atleta boliviana participó en muy pocos campeonatos y prefirió prepararse "a fondo" para los Juegos Olímpicos.
Pero desde que reinició su intensa actividad, no logró conseguir la marca mínima requerida dentro del plazo establecido por la Federación Atlética Boliviana (FAB).
La llamada "marca A" para los 20 kilómetros marcha -con la que se gana un lugar directo a las Olimpíadas-, es 1h:33:30; mientras que la llamada "marca B", o mínima, con la que se ingresa es 1h:38:00.
Plazos controversiales
Irusta está muy dolida por el tratamiento recibido de parte de FAB ya que considera la decisión como "arbitraria" y se siente "abandonada después de haber dado todo durante tanto tiempo", afirma.
Mientras el plazo oficial establecido por la Federación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF) para lograr ese resultado vence el 23 de julio, la dirigencia deportiva boliviana sólo tomó en cuenta las actuaciones registradas hasta el 16 de junio pasado.
"A mí como atleta, nunca me llegó un comunicado informándome esto. Si van a hacer reglas, no pueden dejar a los atletas de lado", le dice a BBC Deportes una enfurecida Irusta.
"Detrás de esta decisión hay algo más", asegura Irusta, quien apunta al presidente de la Federación Atlética de Bolivia, Marco Luque, como responsable de que ella no esté en la nómina para Pekín.
Pero Luque le explicó a BBC Deportes desde Cochabamba, que Irusta cuenta con el mayor apoyo de las "autoridades federativas y gubernamentales, pero la realidad deportiva por la que está pasando no es de las mejores".
Si bien ella consiguió su mejor marca del año (1h:38:56) y una mejor aproximación en el Torneo Caixa de Brasil celebrado en San Pablo el 28 de junio, esto sucedió a destiempo.
Acusaciones
"La esperanza" boliviana, está dolida con los dirigentes y la falta de apoyo.
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"(Luque) me dijo, cuando le pedí que me inscribiera, que esta prueba sí era clasificatoria", le explicó Geovana Irusta a la BBC.
Al haber dos atletas con mejor aproximación a las marcas mínimas de su prueba dentro de ese plazo, los cupos ya están asignados.
Se trata de Fadrique Iglesias en semi-fondo y Sonia Calizaya en maratón, quienes recibieron las dos tarjetas de invitación como premio al esfuerzo y a la superación -una para un hombre y una para una mujer- que le corresponden al atletismo boliviano.
"En San Pablo he quedado delante, inclusive, de una atleta brasileña que ya tenía su marca A. Los dirigentes de la Federación deberían considerar la trayectoria del atleta cuando toma una decisión semejante", argumenta la atleta.
En casi 16 años de actividad Geovana Irusta ha conseguido ocho títulos sudamericanos, el cuarto lugar en los Panamericanos de Winnipeg 1999 y el puesto 19 en los Campeonatos Mundiales de Helsinki.
Pero para Luque, las cosas son claras. "Puede argumentar lo que sea pero las reglas dicen que el 16 de junio se definían los topes y ella para esa fecha no había conseguido su marca", le explicó a BBC en entrevista telefónica.
"Un atleta no puede prepararse para semejante prueba -los Juegos Olímpicos- con poco tiempo. La fecha no es para nada arbitraria, o un capricho", agrega.
"Sería una falta de seriedad decirle ahora a la otra atleta (Calizaya) que enviamos a Geovana y no a ella", puntualiza el dirigente.
Cambio de bandera
Previo a los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, los hermanos Marco Iván y Marco Antonio Condori, fondistas en atletismo, iniciaron una huelga de hambre en respuesta a un caso similar.
La de Pekín habría sido la cuarta olímpiada para la marchista del país andino.
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Ahora, como respuesta, Irusta ha inclusive considerado la posibilidad de cambiar de nacionalidad para poder seguir compitiendo. La atleta siente que en su Bolivia natal no la "entienden".
Otra marchista boliviana, Adriana Quino, se naturalizó mexicana por razones similares y hoy forma parte del equipo mexicano.
"A los atletas antes de las competencias, cómo dice mi entrenador (el ex- viceministro de deportes, Fernando Trino), habría que ponernos en una caja de cristal para que no nos pase nada", cuenta Irusta.
La deportista es consciente de que Bolivia es un país con limitaciones presupuestarias. "Yo me he acomodado a esa falta de recursos y lo he dado todo, todo? pero aquí no te dan las condiciones para que te prepares y solo te exigen".
"No sé si lo haría (cambiar de nacionalidad), no se siquiera si se puede, pero dejar de correr no puedo, la marcha es mi vida", le confiesa la atleta a BBC Deportes.