¿Es este el año?
¿Cuántas veces se ha hecho la misma pregunta?
La España de este torneo, como siempre promete. Como nunca, ahora pudiera romper el maleficio de no ganar nada.
Muchos la vuelven a señalar como favorita en la competencia, y nada más que su dupla de atacantes -Villa y Torres- le da base a este argumento.
Pero más allá del ataque está la fortaleza del medio campo, hasta el punto que figuras como Xabi Alonso y Cesc Fábregas no consiguen un puesto en la titular.
Fábregas sobre todo puja por la titularidad y ante Grecia nuevamente enseñó que a veces marcha por un paso adelante del resto de su equipo, lo que le revela la exasperación del guitarrista que se sabe mejor que su banda de rock.
Ante los griegos, y con casi todos los suplentes, la "roja" volvió a repetir la amarga medicina que le propinó a Suecia, y le arrebató al rival el triunfo en los últimos minutos (2-1).
Una resolución y firmeza que le genera optimismo a sus seguidores, que ahora ven como el equipo parece que puede sacar los resultados, o más bien exprimirlos de ser necesario.
La fase de grupos es una cosa y la segunda ronda otra. Y el equipo de Luis Aragonés debe atender sobre todo las jugadas a balón parado del rival, cuya debilidad fue desnudada por rusos y griegos.
Italia va bien de cabeza y eso será un tema que probablemente les preocupe.