¿Justicia?
El empate parecía merecido. Ninguno de los dos hizo lo necesario para llevarse la victoria. A ratos incluso la pulseada de los dos equipos se estancó sin que ninguno de los dos pudiese romper la defensa contraria.
Sólo que de esto no se enteró David Villa, quien logró sacar fruto de su esfuerzo personal -bregó todo el partido- al sacarle a los suecos los tres puntos a 30 segundos de que el árbitro pitara el final.
España marcó temprano, y por segundo partido seguido en la Eurocopa pudo jugar desde temprano con la tranquilidad que da la ventaja.
El gol de Torres es prueba de que este delantero que está en su mejor forma futbolística, por la manera en que logró adelantársele a su marcador y meter la pierna en el momento justo, con la fuerza precisa, para hacer entrar la pelota.
No obstante, Suecia respondió mediante Zlatan Ibrahimovic, quien dejó regado en el piso a Sergio Ramos -un jugador conocido por su solidez defensiva- y anotó de derecha.
Pero "Ibra" cuyo estado físico no es óptimo debió abandonar la cancha como precaución a una lesión que acarrea en el tobillo, y su ausencia le hizo una falta enorme a los escandinavos.