Sin respiro
Como era de esperarse entre dos equipos que se juegan la vida en el torneo, sobre todo en el segundo tiempo, no hubo respiro.
Todo se definió en el desespero del local por no quedar fuera y una Turquía que mató de contra.
Al que no hace le hacen y así fue para Suiza. En los últimos 20 minutos sólo faltó que el portero subiera driblando al área rival a ver si metía un gol.
Turquía esperó su momento, cual cascabel, y mordió en el descuento. Ardan Turan los mató con un gol en el último minuto.
Como dicen los italianos "la venganza es un plato dulce". Y los turcos bien la deben haber saboreado, luego de que Suiza los dejase fuera del Mundial de Alemania.