¿Más de lo mismo?
A ver, primero la reivindicación. ¿Quién dijo que Grecia era aburrida? Bueno, este cronista lo debe haber dicho en voz alta (y baja) hasta el cansancio. Pero en esta oportunidad los griegos hicieron algo insospechado (para algunos): salieron a buscar el partido, aún sin estar perdiendo.
Suecia salió a toda máquina a tratar de finiquitar las cosas lo más pronto posible, a sabiendas de que el rival suele crecerse a medida que se mantiene el 0-0. Pero si no se les anota rápido a los griegos, éstos se convierten en unos maestros en esconder la pelota. Sólo que esta vez, no sólo salieron al contragolpe sino que buscaron jugar.
Casi se puede decir que en algunas ocasiones fueron entretenidos. Es decir, mucho mejor que en 2004 cuando quedaron campeones.