Expectativas peligrosas
Con excepción de algunos momentos inciertos al principio y al final del tiempo regular, España dominó con autosuficiencia a Rusia. El marcador refleja bien lo que fue el encuentro. Un equipo que capitalizó en los fallos del otro, aunque también contó con un poco de buena fortuna (los rusos la estrellaron en el palo poco después de irse abajo en el 1-0).
El peligro ahora para España es no repetir el patrón que tiene de arrancar con fuerza los torneos y luego salir sin pena ni gloria, apabullada por las enormes expectativas que les llegan desde casa.
Pero en cuanto a este triunfo en particular se refiere, es necesario darle crédito al trabajo en equipo, la incansable labor de Xavi y Villa (ver abajo, éste último) y las sustituciones atrevidas, pero acertadas, de Luis Aragonés.
El técnico sacó a Torres por Fábregas sin que hubiese transcurrido una hora de juego, pero con este movimiento logró recuperar la pelota en el mediocampo, que durante el primer tiempo había sido rusa.