En general fue un partido bastante abierto. Sí, es verdad, Italia jugó a un fútbol ofensivo, no es engaño. No hubo "catenaccio" y salió goleada la "azzurri".
Pero Holanda mostró más calidad. No sólo de sus titulares sino también de los suplentes. Ibrahim Affellay sustituyó a Dirk Kuyt en el segundo tiempo y poco después la pegó en el travesaño.
Van Persie, ingresado por Van Nistelrooy hizo lo propio. Además hubo destacada actuación del pivot Engelaar, quien hizo lo que normalmente se espera de Genaro Gattuso: volvió locos a los italianos pegándoles y quitándoles el balón.
Mal arranque para Italia, ahora estará exigido en el próximo partido ante Rumania.