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EN EL PEDESTAL
Karel Bruckner, técnico de los checos.
El veterano entrenador de cabello platinado no titubeó para sacar del campo a la figura del equipo, el gigante Jan Koller. Las gradas le abuchearon la movida al ver que el reemplazante era un casi desconocido de la liga checa. Pero el suplente, Vaclav Sverkos, marcó con autoridad el único gol del encuentro.
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EL MOMENTO
La lesión de Alexander Frei.
Sin el capitán, el equipo suizo perdió mordida y quizás su mejor hombre en la cancha. Frei salió llorando del campo y fue largamente aplaudido. Regresó en muletas a la banca en el segundo tiempo y de su salud penden las esperanzas del anfitrión para el resto del torneo. Su reemplazante fue Hakan Yakin, quien no lo hizo mal, pero pareció cansarse sin haber jugado un tiempo entero.
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