El Liverpool vive una tensa situación dentro y fuera de la cancha.
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Dubai International Capital (DIC), el organismo de inversiones del gobierno de Dubai, está listo para poner sobre la mesa US$684,3 millones para comprar el Liverpool, club en el que milita el argentino Javier Mascherano.
De acuerdo con la información que maneja la BBC, DIC tiene planes de asumir el control del equipo del que son propietarios los estadounidenses George Gillett y Tom Hicks.
Sin embargo, el acuerdo está sujeto a ciertas condiciones que tanto Gillett como Hicks están poco dispuestos a aceptar.
Originalmente se pensó que la compañía de Dubai haría una oferta para adquirir el 50% de Hicks, pero, ahora, todo parece indicar que DIC quiere comprar la totalidad que le pertenece al duo.
En enero de 2007, el ente inversor del emirato árabe estuvo muy cerca de comprar a los rojos, pero la propuesta fue abandonada cuando el Liverpool se rehusó a acordar un plazo para la negociación y avanzó en las conversaciones con Hicks y Gillet.
Joe McLean, quien es un experto financiero en el área futbolística, le dijo a la BBC: "La situación es que las negociaciones se han endurecido y que tomará algunas semanas para resolverse".
La proposición de DIC es un paquete de US$684,3 millones, que incluye asumir las deudas en que Gillet y Hicks incurrieron cuando tomaron el control del club en marzo de 2007.
Sin embargo, un vocero de los estadounidenses dijo el jueves: "Cualquier sugerencia de que Hicks y Gillett están contemplando vender el club o una porción es categóricamente falsa".
George Gillett y Tom Hicks han manifestado públicamente sus discrepancias con Rafael Benítez.
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Confusión
El reinado de Gillet y Hicks ha causado confusión dentro y fuera del Liverpool y DIC ha sido un cercano observador de la situación del subcampeón de la Liga de Campeones, pese al colapso del acuerdo de principios de 2007.
Los estadounidenses intentan finalizar los términos de un préstamo de cerca de US$700 millones que les permita pagar el dinero que solicitaron cuando asumieron el club, que se estima en más de US$400 millones, la cancelación de préstamos usados para firmar nuevos jugadores y comenzar a trabajar en un plan a gran escala para construir un nuevo estadio en Stanley Park.
La posibilidad de que el Liverpool cambie de dueños se suma a una tensa situación que se ha hecho pública entre Gillet y Hicks, por una parte, y el entrenador de los rojos, el español, Rafael Benítez, en torno a la política de transferencias.
Hace pocos días atrás, Hicks reveló que había sostenido, en noviembre, conversaciones con el ex jugador y ex entrenador de la selección de Alemania, Jurgen Klinsmann, para sustituir a Benitez en caso de que el español dejara la dirección técnica de los rojos.
El Liverpool está de cuarto en la Liga Premier, a 15 puntos del líder del fútbol inglés, el Manchester United, aunque con dos partidos por jugar.