El delantero brasileño Diego celebra su gol que enmudeció a Wembley.
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Dos goles de cabeza cerraron el primer enfrentamiento entre Brasil e Inglaterra en el nuevo estadio de Wembley.
El encuentro amistoso de ambas selecciones fue la primera presentación oficial de la escuadra de Steve McClaren en el recientemente reinagurado estadio londinense.
Brasil, comandado por Kaká y Ronaldinho, dominó la primera parte del partido con un gran manejo colectivo del balón.
Pero en el segundo tiempo, Inglaterra cambió el ritmo y mejoró sus líneas gracias a la inspiración de David Beckham, quien regresó a la seleción inglesa después de 11 meses ausente de la escuadra nacional.
Cabezas goleadoras
El entusiasmo de Inglaterra se vio recompensado al minuto 68, cuando el veterano defensor y capitán del equipo nacional y del club Chelsea, John Terry, superó la defensa brasileña y conectó de cabeza un tiro libre del mediocampista Beckham.
El ex-capitán de la selección salió ovacionado por el público inglés.
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Ocho minutos después el jugador del Real Madrid fue remplazado por Jermaine Jenas, al tiempo que el público en la tribuna coreaba: "hay un sólo Beckham".
Luego, la selección inglesa perdió gradualmente el control de las acciones y en el minuto 86 un tiro libre de Ronaldinho casi concluye en gol por un error de la defensa local.
Y cuando avanzaba el segundo minuto del tiempo de descuento, Diego, quien había remplazado en el minuto 74 al atacante Robinho, enmudeció a los 90.000 aficionados que asistieron al encuentro.
El atacante de 22 años del Werder Bremen de Alemania, y quien fue designado como el mejor jugador de la Bundesliga, consiguió de cabeza el empate de Brasil.