Boca le convirtió cuatro goles a Gimnasia en 45 minutos.
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A los hechos de violencia y partidos suspendidos que caracterizan a esta temporada del campeonato de fútbol argentino se le agregaron esta semana acusaciones de supuestas amenazas a jugadores.
El miércoles pasado se jugó el segundo tiempo de un partido entre Gimnasia y Esgrima de La Plata y Boca Juniors que había sido suspendido hace algo más de un mes por un incidente con el árbitro.
El resultado hasta entonces era 1-0 a favor del equipo de La Plata, pero en los 45 minutos finales jugados esta semana Boca convirtió 4 goles y se quedó con la victoria.
Según explicó el corresponsal de la BBC en Buenos Aires, Daniel Schweimler, "hubo informaciones de que simpatizantes de Gimnasia amenazaron a sus propios jugadores", porque "querían que Boca ganara para eliminar las posibilidades de su rival local, Estudiantes de La Plata, de obtener el título".
El presidente de Gimnasia, Juan José Muñoz, se presentó este viernes a declarar ante la Justicia, citado por el fiscal Marcelo Romero, que inició una causa por presuntas amenazas.
También fueron citados a declarar los jugadores de ese club, que tienen tiempo hasta el lunes para presentarse en la fiscalía de Romero.
Aunque todo tipo de versiones circulan en los medios de prensa, Schweimler aclara que es poca la información de primera mano que pueda aclarar lo sucedido: "Nadie está hablando; y el fútbol argentino atraviesa una crisis que nadie quiere afrontar".