El presidente de México, Felipe Calderón, dejó abierta el martes la posibilidad de iniciar discusiones acerca de posibles cambios en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA) un día después de haberse entrevistado con el presidente electo estadounidense Barack Obama.
Calderón está dispuesto a discutir cambios al NAFTA con Obama.
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Al gobierno mexicano le preocupan las promesas de campaña de Obama de que renegociaría el tratado con México y Canadá.
Después de su último encuentro con el presidente George W. Bush en la Casa Blanca antes de que entregue el cargo a Obama, Calderón resaltó la importancia del NAFTA como mecanismo generador de empleos.
"Como ayer indiqué al presidente electo Obama, estamos dispuestos a construir sobre la base de lo que ha logrado el tratado de libre comercio para poder enfocarnos a mejorar los beneficios del intercambio comercial", señaló Calderón junto a Bush en la Oficina Oval.
Calderón señaló que estaría dispuesto a "revisar como siempre hemos estado dispuestos, aspectos que preocupan no sólo a los americanos (estadounidenses) sino a los mexicanos".
El sector laboral de EE.UU., uno de los principales baluartes de la campaña presidencial de Obama, se ha quejado de que el NAFTA ha generado pérdidas de empleos en los grandes estados industriales.
Sin embargo, Calderón señaló tras el triunfo de Obama en noviembre que cualquier restricción al comercio internacional únicamente alentaría a más mexicanos a ingresar a EE.UU. como indocumentados.
Calderón y Bush hablaron de la cooperación en la lucha antidrogas.
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Por su parte, Obama hizo hincapié en que se esforzaría por fortalecer los vínculos de EE.UU. con México, pero se abstuvo de emitir comentarios sobre el NAFTA en la rueda de prensa posterior al encuentro del lunes con Calderón.
En todo caso, el corresponsal de la BBC en Washington, Carlos Chirinos, indicó que el presidente Calderón dijo tras su encuentro con Obama esta semana, que espera que con el nuevo gobierno estadounidense se abra una época de cooperación extraordinaria entre ambos países.
La cooperación entre EE.UU. y México en el combate al narcotráfico también saltó a la luz pública en las reuniones de Calderón con Obama y Bush.
Obama respaldó la continuación de la Iniciativa de Mérida, un plan de lucha al narcotráfico acordado entre ambos países en 2007, y prometió ayudar a frenar el tráfico de armas de EE.UU. a México.
Bush por su parte señaló que "los estadounidenses están preocupados con la batalla que se lleva a cabo en México. Quiero que nuestros ciudadanos entiendan que este hombre está conciente de la responsabilidad del gobierno de garantizar la seguridad".
Sin embargo lo que más llamó la atención fue el llamado del presidente estadounidense para que se reduzca el consumo de drogas.
"Cuanto menos drogas consumamos, menos presión habrá en México. Tenemos la responsabilidad de prevenir que las armas pasen de EE.UU. a México", dijo Bush.