El presidente de Ferrari confía en que los "locos" mantendrán a flote su negocio.
La empresa automotriz italiana Ferrari anunció que en 2008 ha tenido las mejores ventas y ganancias de su historia, lo que contrasta con las dificultades que atraviesan casi todos los demás fabricantes.
El Ferrari más barato vale unos US$200.000 y, a ese precio, uno pensaría que incluso los ricos dudarían en comprar uno de estos autos, en momentos económicos tan difíciles.
Sin embargo, el presidente de Ferrari, Luca Cordero di Montezemolo, se veía muy complacido en su conferencia de prensa anual.
"Con crisis o sin crisis...siempre podemos encontrar 6.000 personas lo suficientemente locas como para comprar nuestra producción anual", aseguró.
Además, predijo que 2009 también será un buen año para la compañía, incluso a pesar de que muchas economías podrían estar en recesión.
Ferrari dijo que presentará las cifras oficiales en enero.
Por el retrovisor
Montezemolo también es presidente de Fiat, otra compañía automotriz italiana que enfrenta una situación muy diferente.
Otras empresas no tienen la misma suerte y enfrentan graves dificultades.
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Lo que ocurre con Fiat es más típico de los problemas de la mayoría de los grandes fabricantes.
Esta semana Fiat cerró 14 de sus fábricas en Italia durante un mes, dándoles vacaciones extra a unos 50.000 trabajadores, debido a la caída de la demanda de sus autos.
En Estados Unidos, Chrysler acaba de tomar una medida similar, mientras que espera, junto a otros gigantes, Ford y General Motors, por un paquete de rescate del gobierno.
Por su parte, en Japón, Honda publicó esta semana otra advertencia de que sus beneficios se reducirán.
Mientras que Ferrari ve, cada vez más, al resto del mundo automovilístico a través de su retrovisor, otros fabricantes y sus trabajadores apenas pueden soñar con tener ese desempeño turbopropulsado.