Las autoridades chinas instaron al gobierno de Estados Unidos a estabilizar su economía en lo que es visto como una señal de que el poder de esa economía emergente está ya listo para desafiar el actual orden establecido.
China parece estar cambiando los papeles, antes recibía sermones en temas económicos, ahora los da.
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El llamado de atención se produjo en una reunión de alto nivel en Pekín entre funcionarios chinos y estadounidenses del ámbito financiero.
En el marco del llamado Diálogo Económico Estratégico, el vice primer ministro Wang Qishan, apeló al secretario del Tesoro, Henry Paulson, y a otros funcionarios a tomar las medidas necesarias para calmar la crisis financiera global.
Lo tradicional es que Estados Unidos dé consejos a poderes extranjeros en temas de política económica en vez de recibirlos.
Tasas de interés
China también pidió a Estados Unidos que mejore sus tasas de interés pasivas para incentivar el ahorro y a proteger los activos y sus inversiones en suelo estadounidense.
Se estima que Estados Unidos le debe unos US$585.000 millones a China, dinero que ha ayudado a financiar su inmenso déficit presupuestario.
Además, el gobierno chino está preocupado por la debilidad del dólar, lo que ha depreciado en buena medida sus inversiones en Estados Unidos.
El presidente del Banco Central chino, Zhou Xiaochaun, dijo a los funcionarios estadounidenses que el "consumo en exceso y la alta dependencia al crédito es la causa de la crisis financiera de EE.UU."
También aseguró que ese país necesita "tomar la iniciativa...y reducir su déficit fiscal y comercial".
En todo caso, el encuentro refleja lo estrecho que están los lazos entre la primera y cuarta economía del mundo y de lo estratégico que significa para estos dos países mantener relaciones comerciales estables.
Por ejemplo, Paulson aseguró que el compromiso entre los dos países ha ayudado en el manejo de la crisis.
Sin embargo, las autoridades estadounidenses han intentado durante años lograr que China revalúe su moneda. Un yuan subvaluado ha ayudado a ese país asiático a exportar bienes a precios muy bajos, lo que resta competitividad a los productos estadounidenses.
Se cree que la economía de China crecerá este año un 9%, mientras Estados Unidos se encuentra oficialmente en recesión.