Colombia aspira a sumarse a la APEC en 2010, cuando se levante la moratoria para nuevos miembros.
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Álvaro Uribe, persidente de Colombia, y Stephen Harper, primer ministro de Canadá, acordaron abrir las fronteras al comercio mutuo y le pidieron a Estados Unidos que ratifique un pacto similar con Colombia, aún pendiente en el Congreso.
El Tratado de Libre Comercio, destinado a impulsar las inversiones y el intercambio de bienes y servicios, se firmó en un acto previo a la reunión de líderes del foro de Cooperación Económica Asia Pacífico, APEC, que se celebra este fin de semana en Lima, Perú.
No trascendieron detalles del contenido del acuerdo, pero se anunció que incluía provisiones acerca de derechos laborales y protección del medio ambiente.
Ambos temas, junto al respeto por los derechos humanos, son los principales argumento esgrimidos por el Congreso estadounidense para demorar la ratificación de un TLC con Colombia.
También se firmaron acuerdos de protección recíproca de inversiones, para evitar la doble tributación.
Colombia aspira a incorporarse a la APEC, pero deberá a esperar hasta 2010, cuando se levante la moratoria para sumar nuevos miembros.
En América Latina, sólo Chile, Perú y México forman parte del Foro.
Paso de confianza
Álvaro Uribe, presidente de Colombia, dijo que "estamos dando un paso muy importante en momentos de dificultades por la crisis financiera mundial... es un paso de confianza".
Y respecto a las violaciones a los derechos humanos en su país, el mandatario dijo que "la causa fundamental...ha sido la producción y el comercio de drogas ilícitas".
Por su parte, Stephen Harper, primer ministro de Canadá, pidió a Estados Unidos que considerara un acuerdo similar con Colombia, para apoyar y consolidar los beneficios económicos de ambas naciones.
"También es importante, por la crisis económica mundial que estamos viviendo y que nos está afectando a todos nosotros, transmitir el mensaje al mundo de que estamos comprometidos, con las puertas abiertas al libre comercio".
"El proteccionismo es un peligro constante", advirtió el premier canadiense.