OTROS IDIOMAS
English
Português
mas idiomas
Viernes, 21 de noviembre de 2008 - 02:17 GMT
Automotrices tendrán que esperar
Lourdes Heredia
Lourdes Heredia
BBC Mundo, Washington

Nancy Pelosi, líder de la Cámara de Representantes, flanqueada por otros miembros del Congreso
Los legisladores dicen que no habrá cheques en blanco a automotrices.

El plan para rescatar a las tres gigantes automotrices de Detroit -General Motors, Ford y Chrysler- quedó estancado en el Congreso de Estados Unidos, poniendo en juego millones de empleos y la suerte de las tres empresas.

Al anunciar su decisión, los legisladores explicaron que no querían dar un cheque en blanco a los ejecutivos de estas compañías sin que hubiera un plan para sacar a la industria, a largo plazo, del agujero en que se encuentra.

"El reto es responsabilidad y viabilidad", señaló Nancy Pelosi, líder de la mayoría demócrata en el Congreso.

"Sin plan no hay dinero, así de simple", agregó.

Sin plan no hay dinero, así de simple.
Nancy Pelosi, líder de la Cámara de Representantes
Por su parte, Harry Reid, el líder de la mayoría en el Senado, explicó que la Cámara Alta había cancelado este jueves una votación que era decisiva para aprobar el plan ya que no había el número de votos suficientes para la aprobación.

La 110ª sesión del Congreso concluye oficialmente el viernes, pero Reid dijo que los legisladores regresarán en diciembre para seguir tratando el tema porque no se pueden quedar con los brazos cruzados mientras cae un pilar de la economía estadounidense.

"Los trabajos son muy importantes y por eso queremos ayudar, pero necesitamos un plan que sea viable, se necesita una reestructuración", enfatizó Reid.

Entre la espada y la pared

La propuesta inicial era otorgar US$25.000 millones de dólares en nuevos créditos a la industria automotriz, que saldrían del plan de rescate de US$700.000 millones ya aprobados para Wall Street.

Sin embargo, el gobierno del presidente George W. Bush y los congresistas republicanos se oponen a la idea. Por eso, los demócratas se encuentran entre la espada y la pared.

Por una parte, los legisladores no quieren parecer como si regalan dinero a empresas que han tomado malas decisiones, pero por otro, quieren salvar el empleo de miles de personas.

Joven pasa frente a un grafiti que dice "AYUDA" en una pared de Detroit
En Detroit, sede de las tres grandes automotrices de EE.UU., uno de cada tres habitantes es pobre.
Los analistas aseguran que si una de estas empresas cae en bancarrota, la pérdida de empleos en Estados Unidos podría llegar el año próximo a 2,5 millones.

Los "tres gigantes de Detroit" emplean casi 250.000 trabajadores de manera directa, pero afectan a más de 730.000 personas que trabajan en la producción de materiales y las partes para los vehículos.

Además, cerca de un millón de personas trabajan en las concesionarias que venden los autos en el país.

Otros cálculos son más alarmantes. Un informe del "Center for Automotive Research" asegura que en el peor caso, la desaparición de los "Tres Grandes de Detroit" dejaría a 3 millones de personas sin trabajo.

Contradicción de prioridades

El presidente electo Barack Obama dijo claramente que salvar estas fuentes de empleo sería una de sus prioridades, pero hasta ahora las negociaciones con los encargados de las compañías no han sido productivas.

Los tres directores ejecutivos de General Motors, Chrysler y Ford estuvieron a principios de esta semana en el Congreso tratando de convencer a los legisladores sobre la urgencia de un plan. Sin embargo, sus palabras no lograron convencer al Congreso y dejaron un mal sabor de boca en muchos legisladores.

En las audiencias les preguntaron si habían viajado de Washington DC en avión privado y los tres contestaron que sí. Pese a la presión del representante republicano Brad Sherman, ninguno de ellos aceptó vender su jet como un primer paso para ahorrar dinero para salvar empleos.

Queremos ayudar, pero asegurando que el dinero de sus impuestos no sea malgastado.
Barney Frank, presidente del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes
Los medios de comunicación estadounidenses también enfatizan que, mientras los empleados vieron sus salarios subir en un 7% en promedio, el de los ejecutivos subió un 45%.

Barney Frank, presidente del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, señaló que la posición del Congreso no es nada fácil.

"Si lo hubiéramos hecho demasiado rápido, nos hubieran criticado por apresurarnos a gastar el dinero del contribuyente sin revisar el plan. Por eso, insisto en que queremos ayudar, pero asegurando que el dinero de sus impuestos no sea malgastado", señaló el legislador.



NOTAS RELACIONADAS
Automotrices lanzan S.O.S.
19 11 08 |  Economía
Ford, GM y Chrysler están varados
30 10 08 |  Economía
Tras los bancos... ¿los autos?
11 11 08 |  Economía

VÍNCULOS
El contenido de las páginas externas sugeridas no es responsabilidad de la BBC.




 

banner watch listen