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Jueves, 13 de noviembre de 2008 - 03:10 GMT
Primero los bancos, ahora los autos
Redacción BBC Mundo

Ensambladora de la Ford
La industria automotriz afirma que podría quedarse sin capital para principios del año que viene si las condiciones del mercado no mejoran.

Líderes del Partido Demócrata de Estados Unidos confirmaron que están trabajando en un plan de rescate para la industria automotriz.

El congresista demócrata Barney Frank aseguró que el proyecto de ley que está elaborando incluiría préstamos de emergencia para los tres principales fabricantes de autos del país que ascenderían a US$25.000.

Agregó que el dinero vendría del paquete de rescate de US$700.000 millones que ya aprobó el Congreso.

Una vez crucemos la frontera entre las instituciones financieras y las grandes empresas entonces ¿quién establecerá un límite?
Jeff Sessions, senador republicano por Alabama
La iniciativa se da a conocer luego de que las tres grandes empresas automovilísticas, Ford, General Motors y Chrysler, experimentaron en los últimos meses impresionantes caídas en sus ventas.

Se estima que el proyecto de ley patrocinado por Frank podría ser llevado a votación el jueves de la próxima semana.

Además, para el próximo miércoles representantes de la industria automotriz tendrán la oportunidad de hablar sobre la crisis en ese sector ante la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, que justamente preside Frank.

Participación

El portavoz del congresista por Massachusetts informó que su propuesta podría incluir la participación accionaria del gobierno en las tres empresas a cambio del préstamo.
Barney Frank
El congresista demócrata Barney Frank busca un préstamo de emergencia de US$25.000 millones.

También afirmó que buscarán asegurarse de que los altos ejecutivos de las compañías automotrices no reciban beneficios salariales descomunales que incluyen participación accionaria.

Los ejecutivos y los sindicatos del sector han estado haciendo cabildeo en Washington en un esfuerzo para lograr el préstamo de emergencia debido a las consecuencias inimaginables que una quiebra del sector significaría para la economía del país.

En efecto, la industria automotriz ha experimentado una contracción que ya llega a los 110.000 despidos debido a la quiebra de concesionarios.

Se calcula que cerrarán este año unos 700 puntos de venta de vehículos que emplean en su conjunto a cerca de 37.000 trabajadores en todo el país.

Un colapso de las tres empresas significaría el despido de algo más de 2,5 millones de estadounidenses en 2009, según el Centro para la Investigación Automovilística.

Ante este oscuro panorama ya la jefa de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, afirmó esta semana: "Con el fin de prevenir el fracaso de uno o más fabricantes de automóviles, el Congreso y la administración Bush deben tomar acciones de inmediato".

Para el sistema financiero

Sin embargo, el secretario del Tesoro, Henry Paulson, aseguró que los US$700.000 millones con los que ya cuenta para hacer frente a la crisis sólo deben utilizarse para ayudar al sistema financiero, aunque reconoció que la industria automotriz necesita una solución.

También ha habido oposición dentro del Congreso.

Fábrica de la Chrysler
Un colapso de la industria automotriz de EE.UU. podría dejar sin trabajo a 2,5 millones de personas.
"Una vez crucemos la frontera entre las instituciones financieras y las grandes empresas entonces ¿quién establecerá un límite?", dijo Jeff Sessions, senador republicano por el estado de Alabama en referencia a los peligros de comenzar a rescatar a todo el mundo.

A principios de octubre el presidente George W. Bush firmó una legislación que dio a los tres fabricantes de automóviles acceso a créditos baratos respaldados por el gobierno y que ascienden a US$25.000 millones.

Pero los demócratas afirman que el dinero es para que la industria desarrolle autos menos contaminantes, no para salir de un desastre en puertas.

Por ejemplo, General Motors anunció que en el tercer trimestre de este año perdió US$4.200 millones y advirtió que podría quedarse sin capital a principios del año que viene si las condiciones del mercado no mejoran.

También planea despedir a 5.400 empleados.

La semana pasada la Ford también reportó US$2.980 millones en pérdidas durante el mismo periodo.

Las ventas de GM cayeron 45% en octubre comparado con el mismo mes del año pasado, mientras que las ventas de Ford se desplomaron 30% y en la Chrysler 35%.



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