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Margarita Rodríguez
BBC Mundo
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A pocas horas de que comience la campaña electoral para elecciones regionales en Venezuela, el presidente Hugo Chávez visita por quinta vez al gigante asiático, que, sediento de petróleo, le promete aviones de entrenamiento.
Durante el gobierno de Chávez, la relación entre China y Venezuela ha dado un giro sin precedentes. El mismo mandatario dijo que la alianza tiene "la solidez de la Gran Muralla".
La primera visita oficial de Chávez a Pekín la realizó en 1999 cuando acababa de ser juramentado como presidente. Los siguientes viajes los llevó a cabo en 2001, 2004 y 2006.
El inicio de la relación entre ambos países se remonta a 1974 cuando Venezuela afirmó que Taiwán era parte "inalienable" de China.
La primera visita oficial de un mandatario venezolano a China se produjo en 1981, con Luis Herrera Campins. Después, ningún presidente de Venezuela volvió a pisar la tierra de Mao Tse Tung.
Bolívar y Mao
Chávez cambió el patrón y apeló precisamente a la figura del líder chino para reforzar los lazos.
"Bolívar fue el gran líder en Venezuela y, en la América del siglo XIX, el padre de nuestra patria. Mao Tse Tung, el padre en el siglo XX de la gran patria china. Creo que Bolívar y Mao se han conseguido (encontrado), ahora cuando comienza el siglo XXI", señaló Chávez.
Para la profesora Celia Szusterman, de la Universidad de Westminster en Londres, la comparación de Chávez carece de una base histórica.
"Yo la describiría como demagogia. Me parece que ni siquiera en China Mao es considerado el héroe que era hasta hace 30 años. De hecho, China es todo lo contrario de lo que Mao planeó. Comparar a Mao con Bolívar no tiene ningún sentido", indicó la experta en política internacional.
Reemplazo
Pero la pasión por la historia no es exactamente lo que mueve a Chávez a visitar suelo asiático.
La galopante economía china exige un alto consumo de recursos energéticos.
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China es el segundo consumidor de petróleo del mundo y depende de las importaciones procedentes del Medio Oriente.
Venezuela, quinto exportador de petróleo, manda el 60% de su crudo a Estados Unidos, cuyas refinerías en el Golfo de México están hechas para procesar petróleo venezolano.
Chávez ve en China el mercado que podría ayudarle a sustituir de su lista de clientes al país que en reiteradas ocasiones ha calificado como "el imperio".
Ya en 2006, la idea parecía desbordarlo de optimismo.
"Venezuela se está convirtiendo en un seguro y más grande cada día suministrador de petróleo para el pueblo chino", señaló el mandatario.
"Venimos de cero y ya estamos en 150.000 barriles diarios, y con lo que estamos consolidando, ayer y hoy, aseguramos llegar a 500.000 barriles (...) para el año 2010. Y estoy seguro, que en la segunda década de este siglo pudiéramos llegar a un millón de barriles diarios de petróleo venezolano para China", dijo Chávez hace dos años.
Cautela
En los primeros siete meses de 2008, Venezuela le suministró a China 5,17 millones de toneladas de crudo, es decir, 177.000 barriles de petróleo diarios, que -según reportó la agencia de noticias Reuters- representó un aumento del 94% con respecto al mismo período en 2007.
A diferencia de Chávez, China se muestra más conservadora y reconoce que Venezuela le suministra sólo el 4% de sus importaciones de crudo.
Además, se abstiene de polémicas.
Así lo reflejan las palabras de la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Jiang Yu, quien dijo que la relación de su país con Venezuela "no afectará al suministro de petróleo a otros países", pues "se basan en la igualdad y el beneficio, y no perjudican a otros países".
Geografía
Pero ¿cuán sencillo puede resultarle a Venezuela sustituir a un aliado comercial como Estados Unidos?
Pese a la crisis económica global, la economía china sigue vibrando.
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"Aunque pudiese remplazar a Estados Unidos como mercado por China, nunca va a ser lo mismo", le dijo Szusterman a BBC Mundo. "No es sólo por el petróleo pesado que exporta Venezuela, para el cual China no cuenta con las refinerías necesarias (...), sino por la distancia. No tiene mucho sentido económico buscar mercados alternativos que están lejos".
De acuerdo con el profesor de economía de la Universidad Católica Andrés Bello en Caracas, Orlando Ochoa, las condiciones preferenciales con las cuales se vende el crudo venezolano en China tiene un impacto comercial.
"El descuento mas el costo del transporte significa que no es tan buen negocio como vender en el área de las Américas", le comentó Ochoa a BBC Mundo.
Esfuerzos
Evidentemente la distancia es un factor que atenta contra esta alianza. Pero eso no ha amilanado a los dos países, que cuentan con ejemplos concretos para demostrarlo.
En 2007, suscribieron un acuerdo para constituir una empresa mixta dedicada a la exploración de yacimientos de hidrocarburos en Venezuela.
Petróleos de Venezuela (PDVSA) y la Corporación Nacional de Petróleos de China (CNPC) firmaron un acuerdo de cooperación energética, que sirve de base para la explotación de 600.000 barriles de crudo diarios en varias áreas de la faja petrolífera del Orinoco.
"Es algo que a los chinos les interesa y que Chávez lo hace para contrarrestar la influencia de los Estados Unidos, pues tradicionalmente han sido empresas petroleras occidentales las que han explorado en Venezuela", señaló Szusterman.
De hecho, en pocos años, la relación entre Estados Unidos y Venezuela, en el ámbito petrolero, cumplirá un siglo.
"Suicidio"
¿Debería quitarle el sueño a Estados Unidos la posibilidad de que Chávez reduzca su oferta petrolera?
Para Ochoa, el insomnio lo sufriría otro, pues Estados Unidos conseguiría petróleo en otras partes.
"El impacto sobre Venezuela sería mayor y más duradero, pues el 95% de sus exportaciones dependen de un solo producto: el petróleo, mientras que para Estados Unidos el efecto sería marginal", indicó el especialista.
"Si el presidente Chávez llegara a cortar el suministro, dado que no le sería fácil colocar el petróleo crudo en otros países, sería en realidad una especie de suicidio político y un enorme daño a la nación. Creo que el presidente Chávez entiende esto y juega con la retórica y por eso amenaza y luego trata de reducir el impacto de sus palabras", aseguró Ochoa.
Elecciones
Chávez realizó su último viaje a China en los días de arranque de la campaña electoral para las elecciones presidenciales del 3 de diciembre de 2006, proceso que le permitió ser reelecto por seis años más.
En aquellos días, algunos criticaron la ausencia del mandatario y su excesiva preocupación por la escena internacional.
Dos años después, la historia parece repetirse. Chávez viajará a China, Rusia y Portugal en la víspera del inicio de la campaña electoral con miras a las elecciones regionales del 23 de noviembre.
Aunque, como indica la profesora Szusterman, no es algo que sorprenda.
"Después del acercamiento con Rusia, esta es una manera de mandar un mensaje a la población venezolana: 'No tienen de que preocuparse. Yo siempre aparezco como el gran enemigo del imperio, de Estados Unidos, porque Venezuela no está aislada. El presidente venezolano es recibido por las potencias más importantes del mundo' (...) No sólo en el caso de Chávez, todos los presidentes hacen lo mismo durante campañas electorales, usan los viajes al exterior para mandar mensajes internamente", dijo la experta.
Irritando
Además del interés en una alianza estratégica con China, analistas consideran que con sus viajes, Chávez también busca inquietar a Estados Unidos.
Las refinerías de Estados Unidos están hechas para procesar el crudo procedente de Venezuela.
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"Chávez está tratando de hacer con China lo mismo que ha hecho con Rusia e Irán", explicó la profesora.
"China fue el primer país que Chávez visitó con la idea de explorar posibles negocios en el área petrolera. En ese viaje se llegaron a unos primeros acuerdos. Pero, ya en ese momento parecía que la intención era irritar a Estados Unidos. A medida que han pasado los años, Chávez ha mostrado interés en armar una alianza o contribuir a forjar un mundo en el que Estados Unidos deje de ser la superpotencia y se vea limitada por muchos otros países".
A eso se debe sumar que el mandatario venezolano anunció la adquisición de aviones de entrenamiento en su paso por China. Se trata de 24 aviones chinos K-8 destinados a la vigilancia y control del espacio aéreo.
''Allá en Pekín debemos firmar ya el contrato para adquirir un buen grupo de aviones chinos de entrenamiento para nuestros pilotos. Tenemos libertad para hacer eso. Somos un país libre'', dijo el mandatario venezolano.
Sin embargo, como explica Szusterman, la soberana decisión de Chávez puede generar preocupaciones en sectores de Estados Unidos, especialmente si se toman en cuenta las últimas compras militares venezolanas.
Más allá de los deseos del presidente Chávez por construir un mundo multipolar, de atraer nuevos mercados y de contrarrestar la presencia estadounidense en su economía, la realidad es clara: Venezuela respira gracias al oxígeno que le da su actual esquema de exportaciones petroleras.