Washington anunció que tomará el control de Fannie Mae y Freddie Mac, las dos principales compañías hipotecarias de Estados Unidos que resultaron seriamente castigadas por la crisis crediticia que afecta al país.
Se trata del rescate financiero más grande en la historia de ese país y el segundo que realiza el Departamento del Tesoro en el último mes y medio.
Cerca de la mitad de los créditos inmobiliarios otorgados en Estados Unidos por un valor de US$5,3 billones, corresponden a ambas compañías que en el último año registraron pérdidas por US$14.000 millones, debido en especial a los créditos de alto riesgo o subprime.
Al hacer el anuncio este domingo, el secretario del Tesoro, Henry Paulson, explicó que la intervención del gobierno tenía como finalidad proteger los intereses del sistema financiero y el de los contribuyentes estadounidenses.
Tutela
"Nuestra economía y nuestros mercados no se recuperarán hasta que la mayor parte de esta corrección inmobiliaria quede detrás de nosotros", dijo Paulson.
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Henry Paulson
Nuestra economía y nuestros mercados no se recuperarán hasta que la mayor parte de esta corrección inmobiliaria quede detrás de nosotros
Secretario del Tesoro de EE.UU.
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"Fannie Mae y Freddie Mac son clave para superar el problema de la vivienda", agregó.
De la conferencia, también participó James Lockhart, director de la Agencia Federal de Financiamiento de Viviendas (FHFA por sus siglas en inglés), el ente regulador que quedará a cargo del "tutelaje legal" de las firmas.
Esto significa que los máximos responsables de las firmas (Daniel Mudd, de Fannie Mae y Richard Syron, de Freddie Mac) serán reemplazados por directivos designados por el gobierno de George W. Bush.
Por otra parte, las firmas recibirán una inyección de fondos públicos en un proceso que se estima se extenderá hasta fines de 2009, período durante el cual ninguno de los accionistas podrá recibir dividendos.
"Inaceptable"
Poco después del anuncio, el presidente George W. Bush, emitió un comunicado indicando que su gobierno había determinado que las compañías "no pueden continuar operando en una forma segura y cumplir su misión pública".
En su mensaje, el mandatario indica que las firmas "representan un riesgo inaceptable para el sistema financiero y nuestra economía".
"Devolver estas compañías a un camino financiero saludable, reformando sus prácticas comerciales, es crítico para la salud de nuestro sistema financiero y para avanzar en la corrección del mercado inmobiliario", agregó Bush.
La intervención de la FHFA sigue a la decisión del Congreso, a fines de julio, de aprobar un plan de emergencia presentado por Paulson.
Los legisladores autorizaron al Departameto del Tesoro a ofreceder liquidez ilimitada a estas compañías y comprar sus acciones, si fuera necesiario, a fin de evitar su colapso.