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Martes, 19 de agosto de 2008 - 15:09 GMT
Oro negro "made in Irán"
John Leyne
BBC, Irán

Refinerías petroleras iraníes
El descubrimiento de petróleo en un somnoliento rincón de Irán continúa afectando a ese país, y al mundo, de una manera que el ingeniero británico que dirigió la primera perforación, hace cien años, jamás se imaginó
El descubrimiento del primer pozo de petróleo en Medio Oriente hace cien años cambió el rostro a Irán para siempre.

La primera torre de perforación todavía está allí y produjo petróleo durante 70 años.

El pueblo mismo -Masjid e Suleiman- en el suroeste de Irán, sigue siendo un pueblo petrolero. El campo en los alrededores está atravesado por tuberías que transportan el petróleo, desde cada pozo, a la refinería o al terminal de exportación.

Sin embargo, también ha habido muchos cambios. Durante 50 años, la industria petrolera iraní estuvo bajo control de la compañía británica Anglo-Persian Oil.

Aún se pueden ver los nombres de las compañías británicas en algunas de las plantas más antiguas. Los británicos pagaron sólo US$75.000 por la primera concesión de 60 años, más una pequeña proporción de las ganancias.

Esto es una fuente de enorme resentimiento, hasta el día de hoy, en Irán.

Presencia británica

"Nadie puede sentirse orgulloso de esa parte de la historia del Reino Unido en Irán", afirma el vicepresidente de inversiones de la Compañía Nacional de Petróleo Iraní, Ghanimi Fard.

"Desgraciadamente, la presencia británica en aquellos años de las compañías petroleras Anglo-Persian y Anglo-Iranian resultó desastrosa para Irán", afirma.

En aquellos años, residían aquí miles de trabajadores del petróleo venidos de Occidente.

Ahora, las viviendas que tenían han sido ocupadas por iraníes. El Club de Golf, donde acostumbraban a relajarse los occidentales, ha sido transformado en base militar.

Occidente no se atreve

Necesitamos relacionarnos más con el mundo (...) Nos encantaría poder satisfacer las necesidades de energía de Europa, siempre y cuando éste fuera un trato a dos bandas
Ghanimi Fard, Compañía Nacional de Petróleo Iraní

De hecho, es raro ver a algún extranjero en los yacimientos del suroeste de Irán.

Hoy, se pone el énfasis en la autosuficiencia. En Azadegán, los iraníes se hicieron cargo de la construcción de un nuevo y vasto yacimiento, luego de que los japoneses se retiraran, tras ceder a la presión política.

Irán proporciona casi el 5% de lo que el mundo necesita en petróleo. Por eso es que resulta raro que una empresa de tanta importancia global esté tan aislada.

Sin embargo, Estados Unidos impuso sanciones económicas desde la revolución Islámica, de 1979, y las compañías europeas se muestran reacias a invertir.

La compañía francesa TOTAL es la más reciente en suspender sus proyectos, argumentando que no cuenta con los miles de millones de dólares para financiarlos.

Los chinos, los rusos y los indios han hecho su aparición en escena, pero aún no son capaces de llenar el vacío dejado.

Aislamiento

Christophe de Marguerie, presidente de Total
Las compañías europeas temen negociar con Irán.
De alguna manera, este aislamiento es autoimpuesto. La República Islámica mantiene una permanente desconfianza frente a cualquier participación extranjera en la industria petrolera, según afirman las compañías internacionales al descubrir las dificultades para hacer negocios en Irán.

Y no es sólo la historia de la participación británica lo que hace desconfiar a los iraníes.

Durante la guerra entre Irak e Irán, de 1980 a 1988, Saddam Hussein tenía como uno de sus objetivos la industria petrolera iraní, lo que produjo una reducción drástica de la producción.

Hussein contaba al menos con un cierto grado de apoyo de Occidente.

Algunos de los mayores pozos petroleros se sitúan a lo largo de la frontera con Irak, casi a la vista de las fuerzas estadounidenses y británicas. De este modo, se entiende que exista algún grado de paranoia.

Irán mismo afirma que no le va mal confiando en sus propios esfuerzos: manteniendo o aumentando su producción de petróleo, o cuando trabajar en productos petroquímicos o gas.

Cooperación internacional

El presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad (izq.), en un desfile militar, septiembre 2007
Muchos critican al presidente iraní por no usar el dinero del petróleo para mejorar la vida de la gente.
Sin embargo, la falta de tecnología afecta enormemente en algunas áreas. Irán no tiene la capacidad para congelar gas, por ejemplo, y transportarlo a los mercados extranjeros.

De esta forma, hay vastísimas reservas de gas que están subexplotadas.

Incluso, un decidido nacionalista como Fard acepta que Irán tiene necesidad de una mayor cooperación internacional.

"Necesitamos relacionarnos más con el mundo," dice.

"Nos encantaría poder satisfacer las necesidades de energía de Europa, siempre y cuando éste fuera un trato a dos bandas. En algunos casos, sería de alguna ayuda el intercambio de información científica, el conocimiento de expertos".

Conveniencia mutua

"Si no, ¿quién a va a resultar más perjudicado? No me cabe duda que el nivel de vida de muchos países europeos se va a ver afectado, a largo plazo, cuando no tengan suficientes recursos energéticos," agrega Fard.

¿Quién a va a resultar más perjudicado? No me cabe duda que el nivel de vida de muchos países europeos se va a ver afectado
Ghanimi Fard, Compañía Nacional de Petróleo Iraní
Y a pesar de haberse deshecho de las multinacionales, aún queda la duda respecto a cuánto se beneficia Irán con su riqueza petrolera.

El pueblo de Masjid e Suleiman, donde se ha producido petróleo por un siglo, todavía es un sitio polvoriento y de aspecto derruido.

Con los altos precios del petróleo, Irán gana ahora US$7.500 millones al mes con su petróleo. La campaña del presidente Ahmadinejad giró en torno a la promesa de poner el dinero del petróleo en la mesa del pueblo iraní.

Sin embargo, muchos iraníes experimentan un gran nivel de inflación y desempleo, y se plantean interrogantes respecto a las repercusiones a largo plazo de la enorme riqueza petrolera de Irán.

Economía global

Bijan Khajehpour, de la firma consultora Atie, afirma que el exceso de dinero en las manos del Estado altera su relación con la sociedad.

En vez de vivir de los impuestos, el Estado tiene el poder de repartir dinero.

Un Irán sin petróleo habría tenido que echar mano a muchos otros recursos y desarrollarlos
Bijan Khajehpour, de la firma consultora Atie
"Uno se encuentra con que muchos miembros de la elite iraní aseguran que el petróleo ha sido para nosotros, históricamente, una maldición, debido a que ha impedido el desarrollo económico en general de nuestro país, ha socavado el desarrollo político y social", explica.

"En lo que a mí respecta, no estoy seguro de que Irán, sin todo ese petróleo, habría sido muy diferente. Un Irán sin petróleo habría tenido que echar mano a muchos otros recursos y desarrollarlos," agrega.

Para Occidente, el petróleo le otorga a Irán una importancia estratégica difícil de soslayar. Con un barril de petróleo a más de US$100, las duras sanciones que existen contra Irán -por no mencionar una intervención militar- podrían poner en peligro la economía mundial

Así, el descubrimiento de petróleo en un somnoliento rincón de Irán continúa afectando a ese país, y al mundo, de una manera que el ingeniero británico que dirigió la primera perforación, hace cien años, jamás se imaginó.



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