Estados Unidos atraviesa una de las peores crisis hipotecarias de su historia.
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El senado de Estados Unidos aprobó un controvertido proyecto de ley destinado a apuntalar el mercado hipotecario estadounidense, que atraviesa una de las peores crisis de su historia.
La nueva legislación crea un fondo de US$300.000 millones para ayudar a miles de propietarios a obtener préstamos más baratos.
También se podrá usar para rescatar a las refinanciadoras Fannie Mae y Freddie Mac, que son dueñas o garantizan cerca de la mitad de la deuda hipotecaria del país.
El proyecto se aprobó en muy poco tiempo y se espera que el presidente, George W. Bush, lo firme la próxima semana para que entre en vigor.
El corresponsal de la BBC en Washington Jack Izzard dijo que, gracias a la medida, miles de personas que no pueden pagar sus hipotecas podrán refinanciarlas con préstamos a tasa fija respaldados por el estado.
La crisis hipotecaria ha tenido graves repercusiones en la economía estadounidense, que también se han hecho sentir en otras partes del mundo.
Ejecución
Se estima que uno de cada 171 propietarios de casas en EE.UU. tiene problemas para pagar las hipotecas a los bancos.
Casi 750.000 hogares estadounidenses comenzaron el proceso de ejecución hipotecaria en el segundo trimestre de 2008, de acuerdo a RealtyTrac, una empresa de investigación especializada en este mercado.
Los estados peor afectados fueron Nevada, California, Florida y Arizona, donde tuvieron lugar los más marcados incrementos de precio en los años de bonanza y donde se hicieron los mayores préstamos de riesgo de tipo sub-prime.
El presidente Bush, anteriormente un crítico del proyecto, desistió de su oposición.
Críticas
La nueva ley ha sido blanco de muchas críticas, que plantean que ésta se traducirá en un costo de miles de millones de dólares para los contribuyentes.
Los adversarios de la medida ponen en duda la sensatez de rescatar a prestamistas inescrupulosos y a muchos propietarios irresponsables, que aceptaron préstamos que no podían pagar.
En un artículo publicado en el diario especializado británico Financial Times, hace dos días, el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz dijo que el resultado de la ley será que "el sector privado cosechará los beneficios, mientras que el sector público cargará con los riesgos".
"Los responsables de los errores -la dirección, los inversionistas y los tenedores de bonos- deberían pagar las consecuencias. No se les debería pedir a los contribuyentes que paguen ni un centavo mientras se proteja a los inversionistas", señaló.