La reforma fue anunciada en un decreto publicado en Granma.
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En un esfuerzo por reducir su dependencia de costosas importaciones de alimentos, el presidente de Cuba, Raúl Castro, acordó la entrega en usufructo de tierras ociosas a agricultores y cooperativas.
Bajo este nuevo decreto, los agricultores eficientes tendrán hasta cuarenta hectáreas por un período inicial de diez años.
Después de la Revolución de 1959, las reformas incluyeron la nacionalización de muchas tierras y la restricción de cuánto la gente podía poseer.
Ahora, aquellos individuos que no poseen tierras podrán recibir un máximo de 13.42 hectáreas.
Según el corresponsal de BBC Mundo en Cuba, Fernando Ravsberg, esta reforma es de gran dimensión: abarcaría más de la mitad de la tierra arable actualmente disponible en Cuba.
Ravsberg agrega que esto es parte de un cambio más amplio del concepto de propiedad que existe en la isla; en este caso, se benefician los pequeños campesinos.
Producción
El gobierno, indica Ravsberg, está interesado en mejorar el desempeño de la agricultura estatal: los campesinos privados, que sólo controlan el 20% de la tierra arable, producen el 60% de los alimentos de la isla.
De acuerdo con el decreto-ley No. 259 publicado este viernes en Granma, el diario del gobernante partido comunista, "el usufructo concedido es intransferible y no puede ser cedido o vendido a terceras personas" (artículo 4).
Asimismo, en el artículo 6 el decreto-ley establece que "en el caso de quienes posean tierras, en propiedad o usufructo, podrán incrementarlas hasta completar 40.56 hectáreas".
Esta decisión es la más reciente en una serie de medidas introducidas para convertir a la economía estatal cubana en una más productiva desde que Raúl Castro reemplazó a su hermano como presidente de Cuba.