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Martes, 17 de junio de 2008 - 11:29 GMT
Uruguay cada vez menos uruguayo
Verónica Psetizki
Verónica Psetizki
Montevideo

Uruguay
El sector agrícola tiene uno de sus mayores crecimientos.
La venta de tierras uruguayas a extranjeros está creciendo a paso acelerado y todo indica que la tendencia continuará.

Mientras que en Argentina el conflicto agrario con el gobierno ha afectado la producción y la inversión agrícola, en Uruguay se está atravesando la mayor expansión productiva del sector de las últimas décadas.

Entre los años 2000 y 2006, inversores extranjeros compraron el equivalente al 25% de las tierras uruguayas, según datos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.

Argentinos, brasileños y también estadounidenses y europeos ven en las tierras uruguayas un negocio rentable y bastante seguro.

Según Eduardo Caldeyro, director de la empresa de negocios inmobiliarios rurales Caldeyro Stajano, la venta de tierras a extranjeros es un fenómeno no sólo uruguayo sino también regional.

"Mucha gente compra campos en Paraguay, en la zona fértil de Bolivia, como Santa Cruz de la Sierra, o en Brasil. Uruguay es un pedacito muy chico en la región donde hay precios más convenientes en relación a Argentina y mayor estabilidad", opinó.

¿Un tema de soberanía?
Uruguay no tiene regulación sobre el uso y la explotación de la tierra
Jorge Saravia, senador oficialista.

Desde que en 2005 asumió en Uruguay un gobierno de izquierda, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca se ha mostrado preocupado por el tema de la tenencia de tierras y la "extranjerización del suelo".

"Uruguay no tiene regulación sobre el uso y la explotación de la tierra. La tierra integra la soberanía nacional y pertenece a nuestros nietos. Tenemos que cuidarla porque de ella puede depender el abastecimiento de alimentos para la humanidad" aseguró a BBC Mundo Jorge Saravia, senador oficialista.

Sin embargo, muchos empresarios no lo ven así. El operador inmobiliario Eduardo Caldeyro dijo a BBC Mundo que el hecho de vender las tierras a extranjeros no amenaza el futuro de las próximas generaciones.

"Las tierras se mantienen, nadie se las puede llevar. Los inversores compran los tractores acá, contratan agrónomos, mano de obra y pagan impuestos".

Nada que lo limite
Tierras uruguayas
Uruguay ofrece tierras a atractivos precios para el sector inmobiliario .

Pero el senador Saravia entiende que se debe legislar para proteger a los productores locales. "Hoy puede suceder que varias empresas multinacionales compren todas las tierras y no hay nada que lo limite. No hay límite de extensión ni una exigencia de hacerse ciudadano".

"Cuando viene un productor extranjero con más posibilidades de comprar va a competir contra los nacionales en forma desigual porque éstos no tienen capacidad económica para comprar grandes extensiones", concluyó.

No todos coinciden con el punto de vista del senador y del gobierno. Eduardo Preve, funcionario de gobierno en administraciones anteriores y asesor de empresas agropecuarias, dijo a BBC Mundo que "sería una tontería limitar inversiones, en un momento en que el país las precisa, por un prurito de nacionalismo ridículo".

Y agregó que la internacionalización del capital es un fenómeno mundial. "Lo mismo pasa en bancos, en la industria frigorífica, no es raro que haya empresas que tienen parte de su capital en otros países del mundo. Es lo normal y no nos debe asustar" aseguró.

¿Quiénes son?
Tierras uruguayas
El gobierno pretende limitar la tenencia de las tierras en las zonas fronterizas con Argentina y Brasil.

El senador Saravia impulsó una ley, que entró en vigor en enero de 2007, que obliga a que a partir de enero de 2009 las sociedades anónimas conviertan sus acciones al portador en acciones nominativas, lo que facilitaría la creación de una base de datos de propietarios de campos.

Sin embargo, para no desalentar las inversiones extranjeras se establecieron algunas excepciones, incluyendo a las empresas forestales y administradoras de fondos de pensión que coticen en bolsa.

El senador explicó que la idea detrás del proyecto es evitar el lavado de dinero, la especulación financiera de tierras y que los extranjeros sustituyan la mano de obra uruguaya por extranjera.

Esta semana, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Ernesto Agazzi, negó que el gobierno esté buscando frenar las compras por parte de extranjeros, pero anunció que se enviará al parlamento un proyecto que prohíbe la tenencia de tierras a los no ciudadanos en las zonas fronterizas con Argentina y Brasil.

Agazzi explicó que la idea es "reservar el derecho de propiedad nacional para que los contrabandistas no tengan tierras de los dos lados" y para evitar que la aftosa ingrese al país en caso de que se dé un brote en los países vecinos.

La limitación abarcaría a una franja de 50 kilómetros desde la frontera terrestre y fluvial con Argentina y Brasil.

Efecto Argentina
En los últimos meses han aumentado las consultas de argentinos por tierras uruguayas
Lucía Cánepa, directora de la empresa inmobiliaria Cánepa & Cánepa.

La situación que atraviesa Argentina, en la que los productores agrícolas mantuvieron hasta el pasado domingo paralizaciones en protesta por el aumento de los impuestos o detracciones a las exportaciones, ha estimulado a más argentinos a interesarse por las tierras uruguayas, ya sea para comprar o arrendar.

"Lo he conversado directamente con ellos (los productores rurales argentinos) y sabemos que están buscando tierras y más tierras, no sólo en el litoral (la frontera fluvial con Argentina) sino ya en el norte del país", aseguró a BBC Mundo Octacilio Echenagusía, presidente de la Federación Rural del Uruguay, institución integrada por asociaciones de productores rurales.

Lucía Cánepa, directora de la empresa inmobiliaria Cánepa & Cánepa, aseguró que en los últimos meses han aumentado las consultas de argentinos por tierras uruguayas, "buscando diversificar riesgos y por la tranquilidad fiscal".

Según Santiago Bono, del grupo empresarial argentino Ceres Tolbas, que se instaló hace dos años en Uruguay, la mayoría de los grandes grupos argentinos ya están produciendo en el país, financiados con fondos estadounidenses y europeos.

Sin embargo, advirtió que el negocio no es tan rentable como antes. "Los precios de los granos han aumentado pero no siguen las tasas de aumento de los insumos, que en los últimos dos o tres años aumentaron 60%, o de las rentas de los campos, que aumentaron 300%. Por eso no es tan tentador venir a producir", indicó.

De hecho, una hectárea para plantar soja costaba unos US$400 en el año 2000 y actualmente cuesta US$2.000, en promedio, pero puede alcanzar los US$5.000. De todos modos, Uruguay ofrece precios más bajos que sus vecinos; en Argentina se puede llegar a pagar US$10.000 por hectárea.

"Vendo o alquilo"
Tierras sembradas uruguayas
La situación de Uruguay en el sector agrícola contrasta con la de Argentina.

Si bien el interés por adquirir tierras es sostenido, la otra opción para muchos productores extranjeros, principalmente argentinos, es arrendar campos para la explotación agrícola.

El grupo Ceres Tolbas optó por una modalidad diferente a la de otros inversores al formar sociedades con el dueño del campo y los contratistas y producir en conjunto. ¿Su rol? Proveer insumos, administración técnica y capacitación.

"Acá es bastante difícil asociarse con los dueños de los campos porque hay otra mentalidad, no están muy metidos en el negocio, no conocen la agricultura contemporánea, por eso es complicado tomarlos como socios. Comenzamos arrendando las tierras y a medida que nos vamos conociendo se va formando el negocio", explicó Santiago Bono.

La mayoría de los que de alguna manera participan en la cadena productiva agropecuaria y los analistas del sector concuerdan en señalar que Uruguay está pasando por una coyuntura que le es favorable y que es de esperar que la tendencia continúe.



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